Posts tagged ‘vida’

septiembre 10th, 2010

Acatarrado

Por valiente y desprevenido ahora mismo estoy con un trancazo que no me tengo. Y todo porque el otro día se me dio por dormir con la ventana abierta. Menos mal que hoy me voy a casa a recibir (espero) cariño materno, que eso cura todo. Quién me mandaría a mí…

agosto 22nd, 2010

Parte médico

Bueno, como os prometí, traigo noticias de cómo han salido las cosas con la operación de mi padre. Y no hay ningún motivo de queja, ni nada por el estilo, porque todo salió, como dirían los voluntarios de orden de la PEJ, PER-FEC-TO. Bueno, evidentemente, podría haber salido mejor, pero el doctor nos dijo que no se había encontrado más complicaciones de las esperadas (tampoco menos, todo hay que decirlo).

Lo bajaron a quirófano a primera hora de la mañana, más o menos a eso de las 9 y media, y antes de irnos a comer (y de tomar un aperitivo y de paso informar a buena parte de los bares de los que es habitual del resultado) ya pudimos ir a visitarlo a la U.C.I. Evidentemente, todo grogui por cosa de la anestesia, pero eso nos pasa a todos. Por la tarde, cuando fuimos otra vez a verlo ya estaba todo lúcido y bien.

Aún así, se quedó por seguridad en la U.C.I. hasta este mediodía. Y desde entonces estamos en la rutina de acompañarlo al hospital y aguantar sus quejas. No me extraña, tiene que estar en la misma posición casi todo el día, porque aún no le dejan incorporarse, y tampoco puede comer todavía, que está con sonda nasogástrica, que, además, le molesta en la garganta. Pero ya tiene tele y móvil y puede entretenerse, no como en la sala de intensivos.

Hoy se queda a dormir mi hermano con él, aunque sólo sea por darle conversación si no consigue dormir. Mañana lo haré yo y, dependiendo de cómo evolucione (y de cómo se porte), el resto de noches de la semana, yendo y viniendo a Santiago para currar por las mañanas, que tampoco me cuesta nada. Y si me deja el Porsche para ir y venir, me cuesta menos, aunque casi tarde menos en tren.

Así que nada. Todo como la seda y muy contentos. Él dice que ya empieza a notar la mejoría en las piernas, y eso es bueno. Esperamos que mañana ya le quiten la sonda y pueda empezar a comer. Y quizás hasta le hagan ya incorporarse. Quién sabe. Eso sería una buenísima noticia.

Antes de terminar no quiero olvidarme de daros infinitas gracias a los que por el Facebook y por el Twitter, pero también por otros medios y, sobre todo, a través de vuestras oraciones y buenos deseos nos habéis mostrado apoyo en este momento complicado pero del que afortunadamente hemos salido airosos.

Ahora es cuando empieza una nueva guerra:

agosto 19th, 2010

Momentos complicados

Este mediodía, en cuanto salga de la oficina, me cogeré el tren y pondré rumbo a Coruña. Mañana ya no vengo a trabajar, aunque espero reincorporarme el lunes desde la ciudad herculina, porque eso sería una buena señal. ¿Por qué? Porque mañana operan a mi padre. Y es una operación bastante grave.

No es una operación de urgencia, pero eso no le resta importancia. Os cuento, mi padre tiene las arterias femorales bastante obstruidas. Apenas puede andar más de cien metros y no porque se ahogue – no es un problema cardio-respiratorio – sino porque la sangre no le circula con la suficiente fluidez por las piernas y eso le produce un dolor inaguantable. ¿A causa de qué? Pues principalmente de la nicotina, aunque no dudo de que el colesterol también habrá hecho de las suyas.

Es un problema que lleva teniendo desde hace bastante tiempo y se le ha agravado en los últimos 4 o 5 años de una forma espectacular. Pero mi padre es un cabezón, no sólo en sentido físico,  y aparte, aunque él nunca lo reconocerá, le tiene pavor a los médicos. A todo eso se le juntaron todos los problemas de mi abuela (no la del otro día), que está parapléjica y encamada, además de con Alzheimer y a la que tiene que cuidar como hijo único que es. Así hasta que por insistencia de mi hermano, mía y de mi madre (a la sazón su ex-mujer, por ubicarnos) al fin ha visto a un médico y se opera este viernes.

No es una operación sencilla. No le van a cortar un resto sobrante de la evolución, como a . Tampoco le van a arrancar el corazón, pero sí le van a hacer unos bypass en las piernas, sustituyéndole las partes obstruidas por unos tubitos de plástico. Y supongo que, para ello, tendrán que pararle el corazón aunque sea brevemente. No lo sé.

Él está acojonado, aunque su orgullo le lleve a tratar de disimularlo. Por él, por nosotros y por mi abuela, que quedaría prácticamente sola conmigo y con mi hermano fuera. Y yo estoy acojonadito. Y mi hermano también. Tranquilos, pero con el miedo a que pueda pasar algo que nadie quiere.

Por eso os pido a todos que recéis por él y por nosotros, para que todo salga bien en un momento tan crucial. Os lo agradeceré eternamente, de verdad, porque lo necesitamos de veras. Muchas gracias ya por adelantado a todos los que, lo sé, lo habéis venido haciendo desde que os conté la noticia estos días. Y si no rezáis… pues eso, tratar de emitir buenas vibraciones o como queráis llamarlo, que seguro que el Señor también las recibirá.

Yo, por mi parte, os informaré de lo que haya. Si no el viernes, el sábado o el domingo, en cuanto tenga un momento libre. Mientras tanto, no os extrañéis si no publico nada. Sólo la entrada programada para hoy del Doctor Who. A menos, claro, que termine el capítulo de Akano a tiempo y lo deje programado y/o publicado esta noche, que todo es posible.

Lo dicho, que muchas gracias por vuestras oraciones, seguro que son bien recibidas.

agosto 18th, 2010

Mi diente p’atrás



No muchos de los que me conocen, fuera de mi familia, se acuerdan. Ni siquiera muchos de mis compañeros de clase desde la infancia. Pero hace mucho mucho tiempo, en una galaxia no precisamente lejana, yo tuve aparato de dientes. Lo llevé… no sé, un año y medio probablemente. O quizás más. O quizás menos, todo puede ser. Ya sabemos que de niños no tenemos la misma conciencia del tiempo que tienen los mayores.

¿El motivo? Tengo un diente hacia atrás. El incisivo superior derecho (no el del centro-derecha, el de la derecha-derecha, como el PP), para ser más exactos. Y digo bien, “tengo”, porque por mucho que llevara aparato aún sigue ahí, convirtiéndose casi en un símbolo de mi identidad. Hasta le tengo un cierto cariño (todo el que se le pueda tener a un diente) y todo.

Supongo que de eso sí se habrá dado cuenta la gente con la que me cruzo cada día aún a pesar de que, por muy sonriente que pueda ir, creo que no muestro demasiado abierto el dentamen por una especie de complejo heredado de cuando mis queridos y cariñosos compañeros de clase me apodaron con el nombre de un héroe de ficción de sobra conocido por mis coetáneos: Patoaparato. Original, ¿verdad?



La cuestión es que, de unos días a esta parte, a mi madre le ha dado por decir que tengo el diente más echado para atrás que nunca. Y, para terminar de redondearla, a Morfeo también se le ha dado por utilizar mi diente de forma recurrente en mis sueños. El otro día, sin ir más lejos, se iba limando poco a poco hasta desaparecer (y era cortante y todo).

Y a eso le juntamos que, después de mucho sumarse él también a los puteos generalizados durante mi etapa metálica (que no metalera), mi hermano lleva ahora también aparato. Así que la pregunta que me lleva haciendo mi madre los últimos días así de vez en cuando (o sea, teniendo en cuenta que es una madre… cada hora, hora y media) es si me quiero volver a cablear la boca.

Por una parte, quiero. No es que lo considere una tara o un defecto, pero a veces resulta molesto (uno se puede morder la lengua si no se da mucha cuenta). Pero por otro lado, echaría de menos mi diente y, además, me da mucha pereza volver a ponerme los brackets (o como se escriban). Y a lo mejor para nada. La otra vez falló porque el “aparato de mantenimiento” (uno de esos de paladar que tenía que ponerme por la noche) y yo no nos llevamos bien y me lo quitaba inconscientemente mientras dormía. ¿Y si pasa lo mismo? ¿Y si vuelve a fallar? Es una pasta y no estamos como para tirar el dinero, la verdad.

Así que nada, aquí estoy yo, con mi nueva duda existencial, enfrentándome a los avatares de la vida mientras veo pasar las últimas semanas de mis ya-no-vacaciones aquí en la oficina, gestionando las bases de datos para la Visita del Papa, y con la mirada puesta en el viernes y en algo que ya os contaré en otro momento. Que no es plan de mezclar, que es malo y luego siempre sienta mal.

agosto 17th, 2010

Carta abierta al Concello de Pontevedra

Como muchos pontevedreses, yo soy de los que está contento con la peatonalización del centro. Es cierto, causa muchas molestias, sobre todo al negocio de transporte, pero opino, como muchos, que Pontevedra es una ciudad para caminar, por tamaño, por orografía, por todo. Por eso, cuando vengo, dejo el coche en casa y me muevo habitualmente en el coche de San Fernando. Ya saben: un poquito a pie, otro poquito andando.

No tengo problema, no me quejo, incluso alabo este proceso de “humanización” (será que antes éramos amebas o algo así) que ha tenido lugar desde que está la actual corporación municipal y que ha convertido nuestra querida ciudad en una auténtica joya para los que nos gusta pasear. Pese a los consecuentes atascos que se forman en algunas zonas de la ciudad y que, no nos engañemos, ya se formaban antes, es una ciudad que se ha vuelto extremadamente cómoda.

El problema es el siguiente: aparcar. Sí. Los que, por un motivo u otro, residimos fuera de Pontevedra nos enfrentamos a un gran reto cada vez que llegamos a nuestra amada ciudad. Incluso los que de forma temporal estamos fuera de casa estos meses de verano. Sin ir más lejos, ayer tarde estuve media hora dando vueltas por todo mi barrio (A Moureira) en busca de una mísera plaza de aparcamiento para dejar mi coche.

Comprendo que son días malos, que están las fiestas instaladas en la Alameda y que por eso la afluencia de gente a la ciudad y, más concretamente, a esta zona, es mayor que en otras ocasiones. Pero es un fenómeno que llueva, nieve, truene o haga calor se viene repitiendo una y otra y otra vez casi diariamente. Que ya está bien de batirme con mi hermano para ver quién llega antes a la única plaza de garaje que hay para los cuatro coches que tenemos (y necesitamos, porque al final, cada uno está en un sitio diferente) en casa.

Comprendo, también, que es una situación temporal, que cuando terminen las obras habrá más aparcamiento en el centro y que esta situación también sirve de medida disuasoria para reducir el tráfico rodado por la ciudad. Pero aún así, me remito a lo anterior: muchos no lo usamos para desplazarnos por Pontevedra sino para desplazarnos a Pontevedra. Se entiende la diferencia, creo.

Me pregunto: ¿por qué tuvieron que reordenar de forma tan caótica el tráfico y el aparcamiento de las calles que rodean mi casa?  Es cierto, antes utilizábamos aquel solar dejado de la mano de Dios para aparcar y terminó convirtiéndose en la ley de la selva, pero nos arreglábamos, excepto por algún subnormal que abusaba de la situación. Entiendo que una conducta así no pueda permitirse o no esté bien vista… pero de ahí a repintar la calle para reordenar todo el aparcamiento y, de paso, poner un par de direcciones prohibidas totalmente absurdas…

Pero lo hecho, hecho está. No creo que ahora rectifiquen, aunque no sería la primera (ni seguramente la última vez) que han tocado las direcciones de esta zona. Y aún así demando (suplico) una solución. No estoy seguro de que el nuevo parking de la Plaza de España lo solucione (no por completo, es de pago al fin y al cabo), pero estoy seguro que aliviará la carga.

Yo me atrevo a plantear una solución: tarjeta de residente. Como en muchos lugares, no muy lejos de aquí. Una zona delimitada para que puedan aparcar los residentes del barrio. Porque entiendo que los que vivimos en un barrio concreto tenemos más necesidad de aparcar cerca de nuestras casas, por lo que pueda suceder. No digo todas las plazas, ni digo que esto sea la panacea. Posiblemente, siga teniendo problemas para aparcar aún con estas medidas aplicadas (si es que se hace), pero me parece una medida realista, razonable y necesaria.

agosto 16th, 2010

Gracias anónimas

En este mundo en el que vivimos uno a veces llega a pensar que aquí cada cual va a su bola y nadie se preocupa de los que pululan a su alrededor. Y no nos faltan ejemplos de eso. Más o menos casi cada semana encontramos uno o dos en las páginas de sucesos de nuestros periódicos y de nuestros noticieros. Y eso, como comprenderéis, a mí a veces me hace ser un poco pesimista y crítico con nuestra sociedad. Pero, gracias a Dios, no todo son sombras y hoy os traigo una historia que también lo demuestra.

Este mediodía, entre que esperábamos para comer y veía algún capítulo más de Classic Doctor Who, mi madre recibió una llamada de casa de mi abuela. Era mi tía quien hablaba: mi abuela (89 años) se cayó por la calle mientras volvía de misa y se abrió la ceja y se golpeó la rodilla. Toda una escena, sobre todo teniendo en cuenta que mi abuela, a pesar de estar espléndida para su edad, es una persona mayor y con ya ciertos problemas previos en las piernas.

No estaba allí así que no puedo juzgar el comportamiento de la gente que pasaba por esa parte de Coruña en ese momento, pero nos sobran ejemplos y experiencias para imaginarnos que habría un buen número que pasaría de largo y algún imbécil que lo grabara en móvil o algo. Eso es lo que cabría esperarnos en este mundo en el que vivimos. Pero no, no fue así.

Una chica se acercó, se preocupó por ella, la tranquilizó y la llevó al hospital en un taxi -  que pagó ella y por el que no quiso que se le devolviera el dinero. Esperó con mi abuela en el ambulatorio y la acompañó a casa, desde donde consiguieron localizar a mis tías.

Gente así no debería ser una excepción, pero eso no quita que tengamos que estarle eternamente agradecidos. Ahora mi abuela está en casa, con susto, con dolor y con puntos en la ceja, pero bien y recuperándose. La verdad, no sabemos quién fue ni dónde vive, pero no por ello no dejamos de estarle eternamente agradecidos. Así que…

GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.

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agosto 12th, 2010

¡PEJegrinos!

Por si alguien no se ha enterado aún (que al parecer hay gente que no lo ha hecho), estamos inmersos de lleno en el Año Santo Compostelano. Sí, ese acontecimiento que cae siempre que el 23 de Julio es Viernes… o algo así, ¿no? O, lo que es lo mismo, el que tiene lugar siempre que el 25 de Julio, Festividad de Santiago Apóstol, Patrón de Galicia y Patrón de las Españas (así, en plural, que suena mucho más rimbombante) cuadra en Domingo. Y como todos los Años Jubilares que se convocan en la Iglesia tiene un propósito especial: ser un año de especial gracia y perdón.

Pero no vengo hoy a hablaros del Año Santo Compostelano ni de los Años Jubilares. Quien quiera saber más de ellos le basta con consultárselo al Señor Google o a la Señora Wikipedia. Seguro que encuentra muchísima información acerca de ello. No es que yo no quiera darla, es que si me pongo no acabamos nunca. Disculpen las molestias.

Retomamos pues… Estamos en Año Santo y, como viene siendo ya costumbre desde que en 1989 viniese aquí el Papa Juan Pablo II con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud y desde que en el Año Santo de 1999 se convocara el primero de estos eventos, este año también hubo Peregrinación y Encuentro de Jóvenes. A él estaban convocados todos los jóvenes católicos de España, bajo el lema “Como el Apóstol Santiago, amigos del Señor” y con este himno de abajo, obra de Toño Casado.

Desde que se nos hizo oficial que este año, pues tampoco estaba muy claro en un principio por lo que sé, también habría PEJ, enseguida supe, como muchos, que sería un acontecimiento inolvidable, una experiencia especial de gracia y de encuentro con Cristo. No sólo para mí. No sólo para nuestra Diócesis ni sólo para las otras 5 Diócesis de Galicia. Para todos los jóvenes que tuvieran la suerte de participar y de aquellos que pudieran recibir su testimonio. Y por eso un grupo enorme de gente se puso a currar desde el primer momento para que nuestra fragilidad humana no supusiera un obstáculo a la obra del Espíritu.

Yo también me embarqué, un poco de refilón, todo hay que decirlo, y me ocupé de la puesta en marcha de la página oficial. No es gran cosa, pero es un granito de arena del que me siento algo orgulloso. Aunque podría ser mejorable, es verdad, pero temos que arar cos bois que temos, que dicen los viejos del lugar. Pero de lo que me siento más honrado es de haber podido seguir de cerca a todo el equipo que estuvo detrás de todo y del que formaban parte muy buenos amigos y mejores personas aún.

Y aún así. Aún a pesar de ir viendo crecer la PEJ casi desde sus pañales, he de confesar que me cogió totalmente de sorpresa el rotundo éxito. 12000 jóvenes confesando su fe con fuerza, con ilusión, con alegría y sin ninguna clase de complejo, que últimamente a los católicos nos sobran por todos los costados. Estoy seguro de que no soy yo el único que tiene esta impresión. Los voluntarios, los participantes, los organizadores, los obispos… creo que todo el mundo ha salido con un recuerdo inolvidable de estos 4 días en Santiago (8 en el caso de la organización y los voluntarios, entre los que nos contábamos también los seminaristas de Santiago, Lugo y Mondoñedo-Ferrol) y, lo más importante, con la conciencia de que no ha sido una experiencia mera humana, sino que Cristo estaba en el centro, delante, detrás, encima, debajo y a los lados de todo lo que vivimos aquí.

Una carga de pilas bárbara, de la que ahora salimos todos eufóricos, pero que no debe quedarse aquí. Como suele insistir nuestro queridísimo D. Julián y como suele decirse siempre que se hace referencia al Camino, lo verdaderamente importante empieza ahora, cuando emprendemos el camino a nuestra casa, a nuestra vida y a la señora rutina. Es trabajo de todos: Cardenales, Obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, catequistas, animadores… de todos los jóvenes, el evitar que esto se convierta en sólo un subidón momentáneo y que los frutos que han surgido de la PEJ, que estoy seguro de que los ha habido, y a montones, no se queden en agua de borrajas.

agosto 11th, 2010

Recuperando el control de la situación

Pues ya estamos aquí. De nuevo on-line y de nuevo en Santiago. Aunque realmente ya estuve toda la semana pasada aquí, en Santiago, colaborando con todos los voluntarios de la maravillosa, magnífica, alucinante PEJ, todo un éxito a todos los niveles (pese a quien le pueda pesar) del que, a no más tardar mañana, ya escribiré un testimonio por aquí.

Después de un par de días recuperándome del enorme cansancio y reubicándome en el MundoReal™, que dirían los chicos de Microsiervos, ya estoy aquí, en Santiago otra vez, esta vez ya colaborando activamente en la oficina que se encarga de preparar la visita del Papa el 6 de Noviembre.Y aquí estaré las mañanas de Lunes a Viernes hasta que comience el curso y más allá… Por lo que se podría decir que, de alguna forma, se me han acabado las vacaciones. No importa, que tampoco es un curro excesivamente estresante (por ahora) y lo hago rodeado de buenos amigos.

Y ya hoy puede decirse que he vuelto a participar con regularidad en las redes sociales , y estoy reinsertándome en el mundo serial, así que ya sólo me quedaba dar parte de vuelta aquí también. En breve tendré que recuperar, además las series que estoy escribiendo, es decir al Doctor Who, que llevo varios episodios de adelanto vistos y ninguno escrito… y no lo vamos a dejar a medias, ¿no? Y continuar con Akano, que tengo el próximo capítulo un poco empezado pero no he tenido tiempo ni siquiera para mirar lo que escribí entre los arrebatos morfeicos. Y más cositas, que el otro día Manuls me echaba en cara, entre cañas, que sólo escribía de lo mismo…

Así que… os emplazo a seguir por aquí, que yo ya he vuelto.

julio 14th, 2010

Reubicación

A mí (y al país entero, intuyo) esto del Mundial me ha desubicado. Sabéis que lo he seguido bien de cerca y de ello da buena fe lo que ha sido el blog del último mes. Pero ahora ha terminado y, aunque me quedaba una última reflexión que hacer, ya la haré en otro momento. Vamos a tomar unas vacaciones futboleras, ¿no creéis? Creo que es el momento de volver a la realidad y de reubicarse, de cara al resto del verano que es mucho.

Y por desubicado no me refiero a cosas necesariamente malas, pero sí he dejado de lado cosas, no necesariamente por culpa del Mundial, pero el estar muy pendiente de ello también ha influido, que ahora hay que retomar. Que como bien dice mi madre (que aunque sea una pesada – eso va en el carnet de madre – tiene razón) tampoco es plan de pasarme el día tirado viendo series… que es prácticamente lo que hago.

Bajar de la nube y aprovechar el tiempo libre de forma productiva, al fin y al cabo. Para ello están los propósitos de la semana pasada, pero una cosa es proponérselo y otra llevarlos a cabo. Ya sabéis, al final mucho nos proponemos y al final poco hacemos. Así que nada. Sigo buscando espacios para la reubicación, para romper la monotonía en la que siempre terminan convertidas mis vacaciones.

julio 9th, 2010

Sonrisas y lágrimas… y toda la vida en torno a un balón

El otro día se me ocurrían un montón de cosas que preguntar en esta ventanita acerca de la Selección y el Mundial para entablar un poco de conversación con los que estáis ahí al pie del cañón leyendo mis rayadas mentales día tras día. A medida que el tiempo iba pasando y las cosas se iban sucediendo: el pase a cuartos, a semis, a la final, las reacciones… más y más preguntas se me venían a la cabeza. Todas fruto de un hecho innegable: nuestra selección está haciendo historia. Y una historia de las buenas.

Como posiblemente le haya ocurrido a muchos, me ha hecho echar la vista atrás y pensar en tantos y tantos momentos “históricos” que he vivido con esta “tontería” que llamamos fútbol y que tantas pasiones levanta. Será nostalgia, sentimiento, forofismo o lo que sea… pero es lo que estoy viviendo ahora mismo.

Levantaba el otro día la liebre un RT de Carlos Martínez (el del Plus) que decía algo así: “¿Cual es tu primer recuerdo de la seleccion? Por suerte yo con 16 son muy pocos malos y muchos buenos! SOÑAMOS CON ESE DIA 11!” y me devolvía a aquella frase que soltaba yo ayer y que decía que, igual que mis “precursores” en el deportivismo podrían tener envidia de mi generación por haber conocido directamente las mieles del Superdepor, yo tenía la envidia de esta generación que a despertado al fútbol en estos últimos tres años y ha visto esto tan grande que están haciendo estos chavales.

Pero también decía que lo vivido y lo sufrido, al igual que mis mayores tampoco harían, seguramente, no lo cambiaba por nada del mundo. Todo eso es lo que le da mayor sentido y mayor grandeza a esto. Y es en “todo eso” en lo que me puse a pensar un buen rato anoche. read more »

julio 6th, 2010

Proyectos Veraniegos

Llevo ya una larga serie de entradas sin hablar de mí, lo cual es bastante raro. Aunque siempre me había referido a otros temas, hablar de mí, de lo que pasa por mi cabeza y de lo que me pasa siempre había sido la principal fuente de información del blog; pero últimamente sólo hablo del Mundial y de series de Televisión, aderezadas con pequeñas pildorillas literarias y con la actualización del blog a WP3.0. Así que me he dicho, “Ricardito, no pierdas las malas costumbres” y me he decidido a escribir esto hoy. Originalmente me había planteado hacer un repaso de los 5 años de seminario, pero ya tenéis un pequeño repaso aquí y sería muy coñazo alargarlo, así que he decidido hacer otra cosa.

Llegó el verano, las vacaciones, el tiempo libre… el momento en el que podemos aprovechar para hacer muchas cosas que durante el resto del año no podríamos. Y yo me he propuesto una serie de cuestiones que quiero cumplir. Además, como me han dejado solo (mentira, no os vayáis a creer), pues más tiempo para dedicarme a ellas. A saber:

  • Ponerme a régimen, otra vez. El año pasado bajé 34 kilos (sic), pero en los últimos meses he recuperado casi la mitad. Ahora quiero perder otros 15, con calma y paciencia y situarme en los 70. Empecé ayer, ya os iré poniendo al día, pero deseadme suerte y dadme ánimos. No será tan duro como el año pasado, pero renunciar a una cervecita fresquita
  • Terminar de escribir Akano, aunque eso no implica que necesariamente termine de publicarlo este verano. Llevo dos semanas sin ser capaz de escribir más de dos párrafos seguidos, pero en mi mente está el irlo dejando listo ya de cara a afrontar con calma la que será cuarta y última entrega de las aventuras de Rido, aún sin título definitivo.
  • Seguir con la serie de Classic Doctor Who, pese a ser un proyecto quizás demasiado ambicioso y fácil de dejar a medias. Pero quiero terminarlo y sé que puedo hacerlo.
  • Rediseñar el blog. Manuls me ha dado envidia y con la actualización quiero probar algunas de las nuevas posibilidades de WP3.0 que no son compatibles con este cascarón actual y que me resultan interesantes.
  • Retomar la “columna que escribo para la FFF de vez en cuando, que era un buen proyecto que no puede quedar en el olvido.

Y hasta aquí. A ver cuánto se cumple y cuánto no. ¿Apuestas?

    junio 8th, 2010

    La Michelena

    Desde que ayer se lo leí a milleiro y a un par de amigos más en el Facebook ando entre sorprendido y como si me hubieran pegado una bofetada. ¿Qué pasa? Cierra la Michelena, un nombre que, quizás, a los que no sois de Pontevedra o a los que no estáis familiarizados con la lectura, pero que para muchos pontevedreses supone una parte de nuestra vida.

    La Michelena era uno de esos focos de cultura de nuestra ciudad. Estaba, en cierto modo, medio escondida, ya que desde fuera sólo se podía percibir un pasillo largo y algo estrecho en el que se agolpaba la gente en las fechas señaladas pro. Pero si buceabas un poco, un casi nada, podías encontrar de todo: entrando a la derecha, literatura infantil y juvenil y un poco más allá, en la misma banda, novela de todo tipo; en el medio y medio las novedades y en el piso de arriba la librería universitaria. Al fondo estaba el verdadero tesoro: música, política, filosofía, ensayo de todo tipo… Todo lo que un lector pudiera soñar…

    Para mí, hablar de la Michelena es hablar de una costumbre, prácticamente. Me coge camino a casa desde el centro y pronto, detenerme en el escaparate, el de la izquierda, el de las novedades relacionadas con la música, el de la foto, se convirtió en un hábito casi mecánico. Aunque hubiera pasado cinco minutos. Aunque supiera que no habría nada nuevo. Y así lo hacía: al volver de clase, al ir a buscar a Alba, al volver de acompañarla a casa, dando una vuelta con los amigos… Casi se volvió en un ritual necesario.

    Y por supuesto, si tenía tiempo y la librería estaba abierta, había que entrar a disfrutar. Y no valía “tener un rato”. Había que tener tiempo, porque una vez se entra en un templo como este uno no sabe cuándo va a salir. Sobre todo si se acerca a aquel rincón, al fondo a la derecha, con sus butaquitas, sus libros y, de vez en cuando, sus tertulias… Y a veces ibas allí y sólo mirabas con deseo los libros. Otras veces, si había suerte y cuartos, comprabas alguno… Que además yo soy de los que regalan libros siempre que se puede.

    Por eso, escuchar este tipo de cosas a uno le deja una sensación de que algo raro está pasando. Cuando los centros de cultura cierran (sobre todo teniendo en cuenta que Pontevedra no tiene una gran Biblioteca de préstamo) mientras que se fomentan otro tipo de historias es que algo no va bien. Como resalta milleiro en su artículo, rescatando un comentario en la noticia:

    La cultura en Pontevedra se ha convertido en tomar cañas y pinchitos. Es una ciudad de vagos,descerebrados y hedonistas.

    Suena fuerte, quizás, pero en situaciones como esta, uno no puede evitar pensar en lo mucho que se ha potenciado el sector de la hostelería (que es muy necesario y que hay que mantener, que si no donde me voy a tomar las birras), pero lo mucho que se ha confundido ocio y cultura.

    En fin.

    PD: Siguiendo la recomendación de milleiro al final del post, me he leído este homenaje del periodista Manuel Jabois que no tiene desperdicio. Leedlo si podéis.

    junio 2nd, 2010

    Señor Lisensiado

    En este caso sería, señor Bachiller, pero bueno, me permitís la licencia (en los dos sentidos). De todas formas, todavía es un poco pronto para decirlo, falta el Examen de Grado, pero es que ayer tuvimos el acto de graduación en el ITC en el que, para más INRI, me tocó intervenir como delegado y representante de los alumnos que terminamos este año 5º (¡5º, ya!).

    Comentándolo, el sábado, Manuls me retó a que no era capaz de meter en el medio del discursito una referencia lostie. Bueno, para que se vea que no me arredro ante nada, copio aquí el borrador (ya sabéis, estas cosas al final uno siempre termina modificándolas ligeramente sobre la marcha) de mi intervención.

    Estimados Sres. Director y Vicedirector, Sres. Secretarios del ITC y del Instituto de CC. RR., padrino, profesores, alumnos, amigos… mamá…

    Hace cinco años ya que entramos por primera vez en este centro. Posiblemente más de uno al vernos cómo llegamos no tenía muchas esperanzas con nosotros. Yo mismo, mirando ahora a las primeras filas donde están sentados mis compañeros y mirándome a mí mismo me hago la misma afirmación: “Los milagros existen”. Porque ahora nos ven todos serios y formales (o casi), pero…

    En fin, este contraste no es otra cosa que el resultado del gran esfuerzo y de la dedicación de muchos: profesores, compañeros, amigos, familiares… mamá… que nos han ido aguantando día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año y así hasta hoy. Por ello, por toda esta dedicación, por todo este esfuerzo volcado en nosotros ni merecido ni, muchas veces, demasiadas veces, reconocido ni suficientemente recompensado sólo se me ocurre una respuesta: GRACIAS.

    En cualquier caso, uno no siempre consigue lo que quiere, que dirían Mick Jagger y el Doctor House. Y aunque nos hubiera gustado que esto fuera un camino de rosas, al final, como diría un amigo mío, “a vida é coma o toxo: flores e espiñas”. Gracias a Dios, fueron más las primeras que las últimas, aunque no puedo dejar de recordar que nosotros fuimos esa primera generación que tuvo el privilegio (entre otras cosas) de conocer a Hegel y a Schopenhauer antes que a Platón y Aristóteles…

    Quizás esta circunstancia curiosa nos deba hacer más conscientes de la labor apostólica que tenemos por delante. Todo lo que hemos vivido aquí no es únicamente para nosotros, es algo que debemos transmitir a los demás. Tenemos que buscar gente que tome el testigo. Como dice muchas veces nuestro Arzobispo en las ordenaciones: tenemos que llenar el hueco que dejamos con al menos uno más.

    Termino ya reiterando las más profundas GRACIAS de todo corazón, porque las merecéis, porque sin vosotros no podríamos haber llegado nunca hasta aquí. Porque solos no podemos. Si me permitís la imagen y la nueva referencia seriéfila, teníamos dos opciones: o vivir juntos o morir solos. Salvemos las distancias, en cualquier caso, que llegar hasta aquí tampoco es que haya sido una cuestión de vida o muerte. Aunque creo que la idea se entiende.

    GRACIAS a vosotros hemos podido ir adentrándonos en el misterio de quien realmente es el artífice de todo esto, de Dios, Nuestro Señor. Porque sin Él no podemos hacer nada. Le hemos conocido un poquito mejor y hemos aprendido a disfrutar con Él y de Él. ¿Hay un motivo más importante para estar agradecidos?

    Por eso, una última vez más, y a riesgo de sonar repetitivo: GRACIAS, GRACIAS y más GRACIAS.

    mayo 29th, 2010

    Dos aniversarios memorables: “Nos vamos pa’ casa” y Memorias

    Hoy (o mañana o un día de estos) hace 10 años que Joe y yo (y Víctor, aunque sólo para un breve cameo con Gone Away de Offspring) nos subimos por primera vez a un escenario para hacer algo así como tocar algo de Rock & Roll. Sólo llevábamos unos meses tocando “en serio” y aquello fue una verdadera calamidad que hizo entrar en un paréntesis nuestra por entonces breve carrera musical. Todo terminó con una canción cortada y Andy (nuestro batería) anunciando por el micro que debía recoger el sonido de la caja que “Nos vamos pa’ casa”. A pesar del bochorno (a mis 15 años aquello podría ser un cataclismo), pertenece a las épocas más felices de mi vida. El Dépor acababa de ganar la Liga y… bueno todo iba bien por aquel entonces.

    No pasó nada. El año siguiente nos armamos de valor y nos vengamos de todos los que se habían reído de nosotros y de nosotros mismos, convirtiendo el Equus en el escenario de nuestra primera apoteosis punkrockanrolera, calaveras de caballo incluidas. Fue una de las noches más divertidas que pasamos. Aquel día, sobre aquel escenario, éramos dioses.

    Pero bueno, de lo que se trata hoy, es de recordar que hace 10 años que “Nos fuimos pa’ casa”. Estaría bien un “Nos vamos pa’ casa Tour 2010″ en memoria.

    Y también, hace cuatro años, más o menos por estas fechas comenzaba una larga, larga aventura: la aventura de Akano Rido, aunque ni él ni yo sabíamos por aquel entonces que se llamaba así o que cuatro años después aún estaríamos juntos en estas andanzas. Han sido, hasta ahora, cuatro años de altos y de bajos, de épocas de una gran inspiración y de momentos en los que ni se me pasaba por la imaginación continuar escribiendo… 66 capítulos de memorias, 8(+1) de Recuerdos, 37 capítulos de Akano y 11 de Akano .00 más tarde… parece que esto no acabe nunca. Por eso In Memoriam y tal y como me lo había propuesto hace unos meses, estos días comenzaré a subir todo lo que falta aquí.

    Be Ready y, parafraseando al amigo Jean Bedel, Enhorabuena a los premiados

    mayo 29th, 2010

    Frustración

    Quería escribir un post. La idea estaba clara “Narrativa bíblica y televisión actual” y se trataba de poner de relieve cómo muchas series de televisión están comenzando a introducir en sus estructuras narrativas muchos recursos literarios que son propios más de la cultura semita (no sólo judía, semita) y que, mayormente, llegaron a nosotros a través de la Biblia, que de la occidental (de origen grecolatino, en general). Una premisa, creo, bastante interesante, por lo menos desde mi punto de vista.

    ¿El detonante? Ver el último capítulo de Lost y, en este último mes, ver Battlestar Galactica toda de corrido, las que podríamos considerar las grandes epopeyas de la TV de esta década (al menos de esta década), y descubrir en ellas (nunca explícitamente, pero sí de alguna forma presentes) numerosas referencias no sólo ya a contenidos [BSG puede verse como un maravilloso tratado de escatología] sino a formas narrativas propias de la Biblia. Un ejemplo podría ser, perfectamente, el final de Lost y su paralelismo con el principio, o la propia Sexta Temporada en sí, donde se usan muchas estructuras literarias que, en general, son ajenas a la cultura occidental (y, quizás por eso, parecen tan chocantes e innovadoras).

    Quizás es ver fantasmas donde no los hay. Quizás no son más que pajas mentales. A lo mejor no es más que “deformación profesional”, pero el hecho de que esas estructuras estén refrendadas también en el contenido no deja de ser sospechoso.

    ¿Os habéis dado cuenta de que los personajes “principales” de Lost (los que tienen alguna clase de conocimiento de lo que está pasando) tienen nombres bíblicos en su mayoría: Jacob (Jack, James [que es el mismo nombre]), John, Benjamin, David, Daniel, Eloise (Elizabeth – Isabel), Christian, Samuel (parece ser que así se llamaba el MiB)? Nos faltarían Hugo y Richard (dos nombres germánicos) para “cerrar el círculo”. Vale, que ese tipo de nombres bíblicos son muy comunes (quizás los que más), pero después de tanto Lost sabemos que todo parece un triple significado oculto. Lo mismo ocurre con arcos narrativos enteros de Galactica y con simbolismos que parecen más bien sacados de las culturas del entorno bíblico mucho más que a la Grecia a la que insistentemente se hace referencia explícita.

    Así puestas las cosas, ayer, todo pancho, mientras escuchaba el Podcast de Zona Fandom sobre el Final de Lost me disponía yo a escribir sobre esto. Tenía todas las ideas pensadas, abrí el Word (a la hora de escribir cosas más o menos largas lo uso, sobre todo desde que me se jodió el teclado y tengo que usar “Reemplazar” de forma habitual) y comencé.

    ¿Por qué no lo ves publicado, entonces? Pues porque a pesar de tenerlo todo pensado, a pesar de tener las ideas claras en mi cabeza, a la hora de plasmarlo en el “papel” me quedaba un rollo infumable que no merecía la pena publicar y que, para explicarlo bien, iba a necesitar mucho más que un post largo (un post largo de los míos, para más INRI).

    Y ahora estoy frustrado. Me provoca frustración no ser capaz de plasmar mis ideas de una forma inteligible, llevadera y sencilla. Odio los rollos y, peor aún, me asusta la posibilidad de convertirme en uno. Quizás por eso dejé a un lado (inconscientemente) la memoria cuando me di cuenta de que estaba escribiendo un perfecto ladrillo. Eso y la vagancia. Así que nada. Si luego, con tiempo, me da por hacerlo otra vez… lo intentaré, como si tengo que escribir una serie de posts… Pero ya sabéis que yo no me llevo bien con las series de posts: tengo dos perdidas aún en el primer episodio (1 y 2)