
Comenzamos el año y, como siempre, hay que contar entre los propósitos de año nuevo el no dejar morir esto una vez más. Llevo un tiempo si escribir regularmente y me prometí que estas navidades iba a retomar las cositas, lo que pasa es que no tiene uno todo el tiempo que querría… O sí, pero al final se termina perdiendo en mil y una historias.
Pues nada, ya que estamos, aprovechemos para desear un felicísimo 2011 para todo el mundo. No va a ser un año fácil, ya lo sabemos, pero habrá que saber sobrevivir y verlo todo con la mirada más positiva que podamos. No es que eso vaya a solucionar las cosas, pero al menos evitará (o retrasará) impulsos suicidas y nos ayudará a mantener la esperanza y la ilusión, que no es poco.
En lo personal, este año se presenta como uno importante. Quién sabe si todas las expectativas se cumplirán o no. Pero ilusión. Prudencia e ilusión. Que para disgustos ya están otros y yo no quiero ser uno más “de esos”.
Y… Nada más. Me atrevería a anunciar a bombo y platillo la vuelta de la serie sobre el Doctor Who y del fic ahora que estoy con ganas, pero… No vayamos a tentar a la suerte, ¿verdad?








