Posts tagged ‘Seminario’

septiembre 29th, 2007

Propósitos para el nuevo curso

Bueno, el martes ya debo estar en Santiago para comenzar las clases el jueves así que va siendo hora de hacer esa lista de cosas que siempre prometemos hacernos

- Tener siempre un libro en la mesilla… y leerlo (que el año pasado tuve alguno durante meses sin abrirlo)

- Llevar las cosas al día

- Continuar aprendiendo a colorear ^^

- Coger ritmo de escritura y no dejar ningún proyecto atrás

- No sobresaturarme de cosas

- Resucitar el blog

Aumentaré la lista según vea conveniente xD

julio 13th, 2007

Self Service

Artículo escrito para el XX Curso Básico de Periodismo para Seminaristas en Granada

Vivimos en un mundo dominado por la interactividad, en un mundo donde las capacidades y posibilidades del usuario son cada vez mayores. Construimos una vida a nuestra medida, a nuestro gusto. Nos forjamos nosotros mismos eligiendo entre una cada vez más grande variedad de opciones a todos los niveles.

Es innegable que esto conlleva una serie de ventajas cuando este autoservicio se refiere a ámbitos como puede ser el informativo o el de ocio: uno se informa de lo que le interesa y se divierte como quiere. Pero no podemos olvidar que el hombre es un ser unitario, y es ahí donde nos topamos con el peligro. De este modo, creamos un saber “a nuestra medida” y, lo que es peor, una verdad e incluso un Dios a nuestra medida.

Rechazamos todo aquello que no nos gusta, que nos molesta. Evitamos aquello que no entendemos o que sentimos que nos coarta. Huimos del dogma y de la jerarquía en aras de una supuesta libertad que nos permita postular esa moral “a medida”. Identificamos la autoridad y la verdad con la represión, con la falta de libertad y, por tanto, con la frustración y el sufrimiento.

Así, vamos poco a poco desviando, omitiendo o ignorando aquello que nos viene establecido y nos convertimos en Ícaros demasiado osados como para darnos cuenta de que esas “limitaciones” son también arneses de seguridad que impiden que nos estampemos contra el suelo cuando se derritan nuestras alas de nuestro mundo de fantasía en el que podemos hacer todo lo que nos venga en gana.

Pero mientras tanto, seguimos empeñados en crear ese mundo a nuestra medida y vamos picoteando de aquí y de allá. Ahora me cojo un poco de esto de la paz interior del budismo y luego más tarde cojo eso del amor y la caridad del cristianismo que parece bonito, pero quito todo eso de la autoridad, que no va conmigo.

¿No me cree? ¿Cuál es la explicación entonces del éxito editorial de obras de escasa calidad literaria como el tan manido El Código Da Vinci en las que se ensalzan las ideas más románticas del cristianismo (aderezadas con mucho de new age, gnosticismo o como queramos llamarle) en contraposición a aquellas otras que nos resultan menos atractivas?

En un mundo como el nuestro, en el que lo que prima es la libertad: libertad de expresión, de culto, de pensamiento, de insulto… todo aquello que suena a límite es frontalmente rechazado en pos de la convivencia democrática, aunque es cierto que existen ciertos límites “por consenso” y únicamente porque son necesarios para poder volar sin turbulencias.

Y con esto llegamos a “mi verdad”, “mi mundo”, al más puro relativismo donde lo que realmente importa no es lo objetivo sino lo subjetivo, el “para mí esto es así”. Al final, lo único que logramos son seis mil millones de mundos distintos en los que, al final, lo que importa es la fantasía.

Volvamos a poner los pies en la tierra. Debemos recuperar esa concepción de que es la realidad objetiva la que nos ofrece la maravillosa oportunidad de construirnos a nosotros mismos con esa seguridad de que de todo podemos aprender y que no necesitamos inventarnos nada para ser libres, para estar cómodos… para ser felices.

abril 2nd, 2007

Preparando el pregón pascual

Pues eso, ha llegado la Semana Santa y todos nos estamos preparando para vivir, de una forma u otra, la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Vía Crucis, Horas Santas, procesiones, celebraciones penitenciales, oficios y misas se convertirán en el pan nuestro de cada día hasta el próximo domingo.

Teniendo en cuenta que es algo ya a lo que estoy acostumbrado, esta Semana Santa es especial para mí por dos cuestiones:

  • Es la primera que paso en Padrón
  • ¡Tengo que preparar el Pregón Pascual

Lo que me pone verdaderamente nervioso es lo segundo. Cantar el pregón pascual, que es probablemente la pieza más complicada de las que vienen en el misal. Nervios… Nervios…

ARGH!

junio 21st, 2006

Maletas

Las maletas ya están hechas, y más llenas que cuando llegué aquí. No sólo están llenas de cosas que llevarse para casa, están llenas de experiencias nuevas, emociones y de todo lo vivido en un año muy especial.

En la habitación sólo quedan los libros en la estantería, que empaquetaré esta tarde-noche, la guitarra y la ropa para usar de aquí al viernes. El ordenador, claro está, será de lo último que guarde, es lógico ¿no?

Y es que el viernes dejo el Seminario… lo dejo hasta Septiembre que volvamos a vernos. Bueno, volveremos a vernos antes, hay que venir por aquí un par de días y eso, pero vosotros ya me entendéis. Un veranito tranquilo y en casita… creo que voy a echar bastante de menos esto.

junio 10th, 2006

Aburrido

Ayer fue el primer examen de esta ronda: Metafísica. Ya sabéis, como decía aquella canción de Siniestro Total, ¿qué es el ser?¿qué es la esencia? Un poco rollo, pero al fin y al cabo todo lo que vemos de Filosofía es base para lo que estudiamos luego en Teología. Sobre todo a la hora de fijar conceptos importantes.

La coña es que tenemos los examenes demasiado juntos. Desde el 9 de junio, que comienza el periodo de exámenes hasta el día 23 que tenemos el último (termina el 24 el período) son 8 exámenes: Metafísica, Historia de la Filosofía Contemporanea, Libros Proféticos, Ética, Latín, Libros Históricos, Griego y Teología Fundamental, por ese orden.

El lunes nos toca el siguiente, Historia de la Filosofía Contemporánea y aunque el tío asusta, afortunadamente en los exámenes se porta. Aún así si no se lleva preparado, no hay tiempo para hacer el examen. Y si en Moderna nos metió sólo nueve autores (Descartes, Spinoza, Pascal, Malebranche, Leibniz, Locke, Hume, Berkeley y Kant), de esta van veintitrés (Feuerbach, Marx, Comte, Schopenhauer, Kierkegaard, Nietzsche, Bergson, Dilthey, Husserl, Scheler, Plessner, Gehlen, Heidegger, Wittgestein y el Círculo de Viena (cuenta todo como uno), Gadamer, Sartre, Mounier, Marcel, Blondel, Buber, Unamuno, Levi-Strauss y Levinas). 23, que en realidad podrían haber sido más, porque por el camino nos hemos dejado a Hegel (que dijo que no lo iba a preguntar) y a muchas figuras que no vimos: John Stuart Mill, Habermas, Ortega, Zubiri, Jaspers, los neotomistas…

Y no me apetece estudiar… cuando me pongo, a los cinco minutos me descubro mirando otra vez foros y agregadores a ver qué hay nuevo… ¡Ricardo, hay que centrarse!

junio 8th, 2006

Estudiando Latín

Tres anulus Aelforum regibus sub caelo
Septem anulus Pumilorum dominis in petrae domibus
Novem anulus mortalibus hominibus, morti damnatis.
Unus Tenebroso Domino, super tenebrosum solium,
Mordoris terrae, ubi umbrae patent.

Unus ad regendos omnes, unus ad eos reperendiendos,
unus ad trahendos omnes et ligandos eos in tenebris,
Mordoris terrae, ubi umbrae patent.

J.R.R. Tolkien, Dominus Anulorum

junio 6th, 2006

Cosas de vocación

Quiere ser éste un post dedicado, pero no un post con dedicatoria. Es decir, está inspirado por una conversación y pretende ser a modo de respuesta a algo que se me dijo. Pero mi boca no soltará más prenda que ésto sobre el destinatario.

De todos (los habituales) es sabido que el 9 de Mayo del año pasado hice público en este mismo blog algo que rompió los esquemas de muchos: me venía al seminario. Bien pues este post pretende ser una explicación, lo más clara que sé, de qué es o cómo entiendo yo este asunto de la vocación.

La vocación es una llamada. Y claro, quien llama no es una persona cualquiera. Es Dios mismo. Eso supone muchas cosas que nos permiten describir lo que es una vocación:

  • No es una decisión… o mejor dicho, una elección personal. No es una opción de vida cualquiera, una carrera más. No es algo que se planea. No es nada de eso. No es “hacer lo que te pide el cuerpo”. No es una buena salida de trabajo. Ni siquiera es optar por la opción fácil del asunto como se podría pensar, ni mucho menos. Y así podríamos seguir diciendo un montón de cosas que no son.
  • El descubrir una vocación no es cosa de un instante. No te levantas y dices “estoy llamado al matrimonio”, “estoy llamado al sacerdocio”, “estoy llamado a irme a las misiones”… Es algo que se va descubriendo poco a poco. Muy poco a poco. Porque, Dios no (se) impone, propone.* Por eso te va indicando muy sutilmente qué quiere de ti. A ti te queda estar atento, abrir los ojos del alma y tratar de descubrir qué es.
  • Si es Dios quien llama, no puede ser que llame a algo que no lleve a tu felicidad. Es decir, tu felicidad, la verdadera, la plena, se encuentra en el camino que te muestra. Porque al fin y al cabo Dios es amor.
  • La última cuestión que planteo puede parecer cosa de perogrullo, o no… Si es Dios quien llama y estás seguro de todo lo que he dicho anteriormente ¿eres capaz de decir que no? Aunque te lo pida el cuerpo, aunque no te guste, aunque estés muy bien como estás… yo no fui capaz

Evidentemente, ésto que te digo, esto que os digo, no se puede entender visto desde fuera, es necesario que estés abierto a lo que te quiero decir. No son cuestiones sencillas, ni pueden ser entendidas desde el superficialismo, los prejuicios o el una radicalismo; pero he tratado de explicártelo lo mejor posible. Espero que, ahora sí, lo hayas entendido.

*Dios no se impone porque creó al hombre a su imagen y semejanza. Y si el hombre es imagen y semejanza de Dios, ha de ser libre. Luego, que Dios impusiera su voluntad sería contradictorio. (Eso es la versión light del rollo antropo-teológico que os podría soltar sobre la libertad del hombre y el libre albedrío.)

junio 5th, 2006

Repaso

Se acerca el final de curso: el jueves es el día que la agenda marca como último día lectivo de este curso 2005-06 en el I.T.C. y el viernes comienzan las 2 semanas y media de exámenes con el de Metafísica, esa asignatura tan bonita y tan agradable. Es un buen momento para ¿estudiar? Sí, pero también para echar la vista atrás y hacer balance de un año muy especial.

Especial porque fue el primer año para muchas cosas: el primer año fuera, el primer año en el Seminario, el primer año en una carrera de letras, el primer año lejos de los amigos, lejos de la parroquia… el primer año, en definitiva de una nueva vida. Eso quiere decir que los cambios no han sido pocos.

Empecemos por el principio: es mi primer año fuera de casa. Antes, cuando estudiaba Teleco, todos los días me acostaba en la misma cama en la que me había acostado desde hacía 7 años, todos los días aguantaba los ronquidos de mi hermano en la cama de arriba, todos los días hacía la misma rutina que toda la vida había hecho antes de meterme en cama, todos los días estaba, para bien o para mal, con mi madre…

Es cierto que vivir en el Seminario no es llevar una vida de estudiante como se entiende habitualmente y que, para muchas cosas, es como vivir en casa. Pero no es lo mismo. Ya no es sólo no tener a la familia cerca, sobre todo a mamá, para ayudarte o para estar encima cuando es necesario, sino que, sobre todo, se nota en pequeños detalles. Por ejemplo: es el primer año que no comparto habitación con mi hermano. Es cierto que la habitación no es muy grande (sobre todo comparado con la enorme habitación que tengo en casa) pero el hecho de pasar de compartir habitación a no hacerlo es un cambio muy grande.

Más cambios: la forma de vida, el modo de vida o como le queráis llamar. La vida del sacerdote, pese a lo que se pueda pensar, no es una vida fácil. Y para eso te tienes que preparar en el Seminario: adquirir ciertos hábitos como el de la oración o perder otros como el de dormir mucho u otros de otra índole… (el que tenga oídos para oir que oiga). A eso le sumamos que la vida en una comunidad (y más en una comunidad cerrada como esta) también tiene sus vicisitudes y el resultado hace que la vida en el seminario sea una vida exigente.

Siempre he sido un alumno de ciencias, siempre creí que mi futuro estaba por ahí. Es cierto que las letras siempre se me dieron bien pero si llego a pensar hace unos años (lo comentaba en Semana Santa cuando subí al colegio con mi profesor de Mates) que acabaría haciendo una carrera de letras no me lo creería.

Y los Estudios Eclesiásticos son una carrera que es ciertamente exigente, pese a lo que pueda parecer. Lo digo porque muchos creen que siendo pocos ya nos aprueban a todos y eso realmente no es así. A mí se me sumó el handicap del cambio radical del estilo de las materias. Es verdad, que comparado con la exigencia de Teleco, esta es un chollo en cuanto al trabajo que se le dedica: no hay proyectos de PEM, ni de IS-I y esas cosas… pero le llega bastante. A eso hay que añadirle que, para nosotros, no sólo están los estudios, también están las obligaciones pastorales, comunitarias… que comen muchísimo tiempo de estudio si realmente quieres aprender.

Porque lo que hay que tener clara es una cosa: el que hoy es seminarista mañana será un sacerdote, que estará al frente de una varias comunidades parroquiales. Y, sobre todo en la sociedad y en la cultura actuales, eso supone una gran responsabilidad. Por una parte, vivimos en una sociedad y una cultura que no es la misma que hace cincuenta años, la gente ya no es mayoritariamente cristiana, católica. Por otra, el nivel cultural medio tampoco es el mismo (pese a las desgracias que están consiguiendo las últimas leyes educativas) que hace cincuenta años. Eso hace que sea de vital importancia que el sacerdote, que es, junto con todos los bautizados pero especialmente él en virtud de su consagración a través del sacramento del orden, el primer encargado de anunciar el Evangelio, sea una persona formada. Porque ya no nos podemos quedar sólo en devociones populares, meditaciones pías y funerales… la gente necesita argumentos, el sacerdote debe dar a conocer a Cristo a tanta gente que no lo conoce y purificar la fe de muchos que se han quedado con lo de antes. Ahora no se trata de seguir con este tema pero prometo escribir un post sobre él cuando tenga un poco de tiempo.

Retomemos este balance del curso. Es el primer año, lejos de Pontevedra. Con todas sus consecuencias. Los amigos están lejos, la parroquia está lejos… Son cambios muy radicales y cosas que hecho muy de menos. Echo de menos, por ejemplo, las sesiones de cañas de los viernes por la noche, o el salir sábado tras sábado a romper, o el forzar hasta el máximo el viernes por la tarde trabajando en alguno de los diversos proyectos para luego ir al ensayo y a la reunión de catequistas, o el ir a ensayar los sábados por la tarde. Pero todo al fin y al cabo tiene que acabar alguna vez.

Por último, y no ha sido menos duro o menos cambio o menos nada, aunque haya tratado de no pensar mucho en ello, es el primer año sin Alba. También la distancia propició que a lo mejor no se pensara mucho en ello (por mi parte al menos) pero no es fácil pasar de una relación de dos años y medio a la nada y no podía dejar de mencionarlo en este repaso “introductorio” (entrecomillo porque menudo rollo que va ya) al balance del año.

Pero pese a la dureza de todos los cambios, a la cantidad de cosas que echo de menos de años anteriores, he de decir que este año ha sido muy bonito. He vivido experiencias muy bonitas de encuentro no sólo con la mucha gente que he conocido sino también, y muy especialmente, con Cristo. Y eso no lo cambio por nada en el mundo.

A pesar de lo que pueda parecer, el año que más cambios han sucedido en mi vida ha sido el año que mejor me he encontrado emocionalmente. Curiosamente, los años anteriores, en los que la estabilidad (incluso en el asunto de las asignaturas, siempre las mismas xD) era la nota dominante, fueron años que, a pesar de haber sido de los mejores de mi vida, fueron años de mucho altibajo emocional y mucha ralladura mental (si no, preguntádselo a mi amigo Buyi o revisad los archivos de este blog) por momentos.

Todo me va saliendo bien. Me he hecho un hueco aquí, el Seminario es mi casa ya y el resto de compañeros como mi familia. Es cierto que hay roces y con unos te llevas mejor con otros peor, pero que eso pasa en todos lados es cierto también (aunque esto no puede ni quiere ni debe ser una excusa para el hecho de que existan roces). Hasta en lo académico, a falta de la sentencia final de Junio, todo ha ido bien, o mejor, en claro contraste con los años en Vigo ^^.

También han cambiado algunos puntos de vista que tenía sobre asuntos como la Iglesia. Alguno puede decir que me han comido el coco o que me han lavado el cerebero pero no es así, aquí nadie me dice qué tengo o qué no tengo que pensar. Y si lo hicieran sabéis que a mí eso de pensar o decir cosas para “quedar bien” no me va.

Bueno, y muchas cosas más que habría que decir, pero creo que ya he hablado suficiente por hoy. De hecho ni siquiera creo que hayáis llegado hasta aquí ^^.

marzo 18th, 2006

Radio Medellín II

¡Radio Medellín de nuevo en antena desde el Seminario Mayor!

Próximo programa el domingo 26/3/06

Os esperamos en la 99.6 de la FM compostelana.

febrero 17th, 2006

Notas

No gano para alegrías… van un 10 y dos 9 a falta de una nota que sé que tengo aprobada.

febrero 11th, 2006

Con el mono

Sí. Oís bien. Estoy con el mono. ¿Con el mono de qué? No es mono de anime, manga o series, eso lo tengo bien controlado. Tampoco es mono de ordenador, de uno decente me refiero, porque para eso le ocupo el ordenador a mi formador, que poco a poco ya va pareciendo casi el mío… Un día le instalaré el Firefox y ya… ^^

No, no es de eso. Tengo mono de jugar una partida. Cuando me vine para aquí en otoño me traje los dados. Para mí se han convertido ya en un amuleto de la suerte, siempre los llevo encima en su bolsita, y la bolsita en mi bolsa. Lo demás lo había dejado en casa para intentar vencer la tentación de perder mucho el tiempo con ello. Las cartas y los libros quedaron en Pontevedra.

Las cartas no importan. Magic nunca me entusiasmó demasiado y fue siempre para matar el tiempo. Incluso ya en Teleco había dejado de jugar mucho antes de decidir nada.

Los libros es otra historia. A mi madre nunca le gustó que yo jugara al rol, porque perdía demasiado el tiempo con ello (en eso tenía razón), así que los libros que iba juntando los guardaba en la parte de arriba de mi armario, donde nadie suele mirar y donde se guardan cosas que nunca se utilizan. Allí permanecieron escondidos dos años casi. Cada vez que necesitaba uno, iba, lo cogía, lo usaba y otra vez al escondite. Debió ser durante este verano cuando mi madre lo descubrió y se lo tomó bastante bien. No entró en cólera como sería de esperar. Lo único fue preguntarme, en Septiembre, cuando hacía las maletas si me los iba a traer. Yo, con sinceridad, le dije: “No”. No quería perder el tiempo en ello. Y guardé en su sitio los manuales que tenía fuera, a saber: Aquelarre y el suplemento para Galicia, y Anno Domini, una campaña y una extensión que me compré en primavera y estaba mirando. De este modo, los libros quedaron criando polvo en la parte alta de mi armario sin perspectivas de ser usados de nuevo.

Pero tengo ganas de jugar. Bastantes. Puedo vivir sin jugar, pero es algo que echo de menos. Lo descubrí la semana pasada. Fui a casa para ver a un amigo que está en el hospital y cuando iba a volverme cogí un poco de ropa que me había dejado en navidades. Abrí el armario y, no sé por qué, me dio por mirarlos. Entonces los cogí uno por uno, abrí la mochila y para Santiago. De paso me di cuenta que me faltan dos libros, y no dos cualquiera, sino dos que utilizaba bastante: el manual de Aquelarre y el de los Reinos. ¿Donde están? Pues no lo sé. Pero lo descubriré.

Ahora los tengo en la estantería de mi habitación, más a mano, pero sigo sin tener forma de jugar, pero por lo menos les echo un vistazo de vez en cuando, aunque sirva de poco.

Ya sé, ya sé, ahora luSSac o kimu me dirán que la partida de Aquelarre por mail anda abandonada, pero es otra historia. Demasiados jugadores, lo que supone bastante trabajo, y alguno de ellos muy pesado (otro plus, aguantarlos). Además, no tengo el manual de Aquelarre así que nada.

Busco soluciones… ¿alguien me las da?

PD: Ser friki es de por vida. No se cura.

febrero 10th, 2006

De “vacaciones”

Llevo ya desde el miércoles sin exámenes. En total fueron cuatro exámenes de los cuales me falta saber 2 nota sólo, la de los primeros curiosamente. 10 en Introducción a la Teología, 9 en Teoría del Conocimiento y sé que Antropología la tengo aprobada, así que el balance no es positivo… es mejor :D

Desde Bachillerato que no veía yo unas notas tan altas… esto sube la moral a cualquiera…

Ala suerte en vuestros exámenes a los que aún tengáis y justicia o injusticia, dependiendo de lo que os vaya mejor, a los que esperáis por las notas.

enero 29th, 2006

Nieve

Nieva en Santiago y yo tenia que ir de pastoral a Sobrado… me cago en la leche. Menos mal que ya no vamos.

diciembre 13th, 2005

Radio Medellín

Radio Medellín, en la 99.6 de la FM compostelana, retoma sus emisiones. Hasta ahora se ha estado emitiendo ininterrumpidamente música las 24 horas del día pero el próximo Domingo 18 a las 22:00 h comenzará la emisión de un magazín (o como narices se escriba) que se espera que sea semanal y que esta semana tratará sobre la navidad.

octubre 30th, 2005

Vida de Seminario

Teniendo en cuenta que acabo de terminar un trabajo que tenía que hacer y que tengo que hacer tiempo hasta la clase de alemán, pos me he pasado por aquí a saludaros y contaros como pasa la vida por aquí.

No tenemos hora fija para levantarnos pero sí tenemos que estar a las 7:45 de la mañana en la capilla. Con ese supuesto, cada uno se organiza. En la capilla, que por cierto hace un frío que pela, rezamos laudes (con o sin misa) y tenemos oración personal hasta las 8:30, hora en la que se abre la veda para ir a desayunar, organizar la habitación… hasta el momento en que te comiencen las clases, que suele ser a las 9. Después, clase hasta las 10:45 y de las 11:15 hasta no mas tarde de las 13:50, pero normalmente esa hora la tengo libre.

Asignaturas que tengo: Historia de la Filosofía Moderna, Historia de la Filosofía Contemporánea, Metafísica, Teoría del Conocimiento, Antropología Filosófica, Introducción a la Teología, Teología Fundamental, Libros Históricos, Libros Proféticos, Latín y Griego. Son todas asignaturas de 2º pero no es porque me hayan convalidado 1º, es porque lo haremos el año que viene porque si no no habría más que 2 o 3 personas por clase.

Después, rezo de hora intermedia a las 14:05 e inmediatamente después la comida. Al levantarnos de comer, cada uno hace lo que vea pero sin olvidarse de que a las 16:30 comienza el rato de estudio. A las 8 en capilla para misa y vísperas y a las 9 la cena.

A partir de la cena tiempo libre para hacer lo que nos venga en gana (dentro de un orden, evidentemente) pero a las 11 se cierra la puerta del seminario. El resto de servicios (sala de estudio, de informática…) cierran a las 12.

Esa es la rutina de cada día, por la semana. El sábado nos levantamos más tarde. A partir de las 9 podemos ir a desayunar y a las 9:45 en la capilla para laudes. Luego o estudiamos, o tenemos alguna actividad, depende de la semana, y antes de comer tenemos la misa. Luego a las 2 como siempre comemos y los que tienen parroquia de pastoral (de 3º en adelante) se van a ellas. Los de 1º y 2º nos quedamos en el seminario y nos vamos por la tarde a los sitios de pastoral que nos haya tocado (asilo, Conxo (el psiquiátrico) o el Hospital Clínico) y cuando volvemos rezamos el rosario y las primeras vísperas del domingo y luego cenamos.

Los domingos hemos preparado los de primero y segundo un equipo misionero que de vez en cuando vamos a parroquias de distintas zonas pastorales de la vicaría de Santiago que no tienen párroco permanente (algunas no tienen misa desde hace más de un año, va un diácono y se hace celebración de la palabra y se reparte la comunión). Empezamos hoy y aparte de celebrar 3 misas en 3 parroquias distintas pues hablamos un poco con la gente de allí, intentamos conocerlos y esas cosas. A partir de la próxima vez haremos también encuentros con jóvenes y niños de las parroquias. A las 20:15 segundas vísperas del domingo

Y así es la vida por aquí, esa que teníais tantas ganas de conocer. Ahora me voy a ver si toco un poco la guitarra. ¡Ah! Mañana me voy a casa. Como el miércoles es no lectivo en el ITC (Instituto Teológico Compostelano) a lo mejor incluso me paso por Teleco el Miércoles, pero no contéis mucho con ello que con estos vendavales y el tiempo que hace que no cojo el coche no se yo si arriesgarme a subir al CUVI.