
Acabo de dejar en Renglón Torcido un post en el que hablaba de la experiencia de la JMJ en Madrid este mes de agosto y decía que uno de los retos que tenemos ahora es gestionar todo lo que hemos vivido. Y es verdad, el aterrizaje en la realidad puede ser duro: no estamos tan arropados como estábamos en Madrid, donde éramos más, volvemos a las rutinas, a los amigos y conocidos de siempre… y podemos dejar pasar el soplo del Espíritu que, nos hayamos dado cuenta o no, todos hemos recibido durante esos días.
En mi caso, de todas formas, no va a ser de ningún modo un retorno a la normalidad. Sí, volver a clase, a los estudios, a unas rutinas… pero en un lugar nuevo, en un país nuevo, en un ambiente totalmente distinto. Porque, como ya dije en Twitter, el Arzobispo, D. Julián, ha creído conveniente que me vaya a estudiar a Roma. A partir de ahora estudiaré en el Pontificio Instituto Bíblico la Licenciatura en Sagrada Escritura, con la vista puesta, también, en el Doctorado, lo que me llevará en total unos cinco años.
Y yo con una ilusión tremenda y con un sentimiento de gratitud enorme. Porque es, sobre todo, un regalo. Es algo que yo quería hacer, que había comentado en alguna ocasión a mis formadores, que me había esforzado en demostrar que podía servir para ello… porque es algo que me atrajo desde el primer día en que puse el pie en el Seminario. Y, D. Julián ha querido confiar en mí y realizar este esfuerzo y por eso no puedo estar más que agradecido.
Ahora toca aprovecharlo y que no caiga en saco roto todo ese esfuerzo que la Diócesis está realizando al enviarnos tanto a mí como a mi compañero y, sobre todo, grandísimo amigo Óscar a estudiar a la ciudad eterna, junto a los otros dos compañeros que ya están allí y formarnos bien, no sólo intelectualmente, para que eso repercuta también en nuestra tarea pastoral una vez estemos de vuelta e incorporados a la actividad pastoral normal de la Diócesis. Que de eso se trata. Que (al menos es mi caso y creo que hablo por todos) para ser meramente “eruditos” o “intelectuales” no nos habríamos hecho sacerdotes.
Así que nada. La próxima entrada de este blog, con un 99.999999999% de certeza ya será redactada íntegramente en territorio italiano. Y así durante los próximos cinco añitos (excepto los periodos vacacionales, claro).






Ayer por la tarde-noche, mientras media España se preparaba para ver el partido del Barça, los seminaristas nos fuimos a la presentación del mediometraje 
El próximo Jueves 25 de Marzo, si Dios quiere y el resto del mundo acompaña, seré instituido