Posts tagged ‘política’

noviembre 29th, 2011

Vivo en un país al que…

Vivo en un país, Italia, al que hace pocas semanas le impusieron un Presidente de Gobierno (Primer Ministro, para ser exactos) desde fuera, Mario Monti. Vivo en un país, Italia, que está al borde del desastre, del rescate económico. Lo cierto es que yo apenas leo la prensa en Italia, pero poco que uno va viendo y oyendo aquí se vivió más en el sentido del fin de Berlusconi que como la llegada de Monti sin pasar por las urnas. Al menos esos días. En eso y en ver quiénes serían los nuevos ministros (por cierto, Andrea Riccardi, el fundador de un movimiento católico laical es ahora Ministro de Cooperación Internacional y Desarrollo, algo impensable por otros lares).

Pero ahora que la cosa está más calmada, parecería probable que las cosas fueran también en otra línea. Mi madre me preguntaba por ello hoy, y creo que es algo a que muchos compartimos. Y que este vídeo, que conocí el otro día a través de un post de José A. Pérez, de Mi mesa cojea, sintetiza perfectamente. Y que yo, a pesar de no ser precisamente euroescéptico como Nigel Farage, comparto en un alto porcentaje.

 Sin embargo, al menos aquí en Roma, a penas se ve mayor inquietud o movilización social por ello. Lo comentaba hoy con compañeros de la diócesis que salimos a cenar. Debe ser que aquí están acostumbrados a que es así como se ponen y deponen los gobernantes. Fue así en la República, era así en el Imperio… y hasta hoy.

junio 9th, 2010

Funcionarios huelguistas


Foto: RTVE.es

Últimamente duermo mal. Normalmente lo soluciono poniendo en mi lista de reproducción varios capítulos de una serie (actualmente Fringe) y “hasta donde aguante”. La cosa es que ayer me cogí un medio mosqueo por una cuestión con el capítulo 2×11 (que en realidad al parecer es el 1×21, lo cual es difícil porque hay continuidad entre el 1×20 y el 2×01), bajé la pantalla del portátil y me puse la radio. Cogí El Larguero y, como no dormía, Hablar por hablar, en la Cadena SER.

La cuestión es la siguiente. Ayer, supuestamente, hubo huelga de funcionarios. Digo supuestamente porque al parecer no la secundó ni el tato. Pero no quería hablar hoy yo de la huelga en sí sino de algo que flota en el ambiente y en el subconsciente de todo español. Algo así como que los funcionarios no tienen derecho a ir a la huelga. Y esta falta de derecho se asienta, sobre todo, en el mal concepto que del funcionariado tenemos en España.

Todos hemos tenido nuestros problemas con los funcionarios. Los más veteranos del blog yo creo que os acordaréis de lo que me pasó al intentar inscribir el Club de Rol de Teleco. Básicamente: los funcionarios son vagos, impertinentes, no están nunca en su puesto de trabajo y no les importa una mierda el destinatario de su trabajo. En el ambiente flota esta idea, ¿verdad? Incluso en el colectivo al que pertenezco, se utiliza muchas veces el calificativo de “cura funcionario” de forma despectiva.

“¿De qué se van a quejar? Si tienen trabajo y sueldo fijos”, dirán algunos. “Son egoístas e insolidarios”, se oye por la calle. La cuestión es que a los se les recorta el 5% del sueldo (¡de media!) así a la buena de Dios (la oportunidad o inoportunidad de la medida es otra cuestión en la que no me meto pero que pertenece al cúmulo de chapuzas de esta segunda legislatura) y no tienen derecho a quejarse según un amplio sector de la sociedad.

Yo soy hijo de funcionario (funcionaria, en este caso, que es mi madre) y, como tal, quiero reivindicar que no todos los funcionarios se acogen a esa descripción. Mi madre (médico forense), tiene jornada continua por la mañana, pero si la acumulación de trabajo no le permite terminarlo en sus horas de trabajo de la mañana, lo termina en casa. Así tenga que hacerlo sacrificando todo el tiempo libre. Eso cuando no tiene guardia y se tiene que levantar a las horas más inoportunas, cancelar planes o lo que sea. Es una persona que se preocupa por su trabajo, porque se haga bien y que se implica (a veces de más) con las historias que tiene delante, ninguna de ellas especialmente agradable.

No sólo eso, para llegar donde está se lo ha currado. Como ella siempre nos dice para estimularnos a mi hermano y a mi: “a tu edad yo ya había sacado medicina, tenía dos hijos, trabajaba y me estaba sacando unas oposiciones”. Vamos, lo que se dice un camino de rosas.

Y a ella le recortan un 10% el sueldo (el 5% sólo es la media) porque el gobierno se pasó 2 años defendiendo que no había crisis.

Y estoy seguro de que ella no es la excepción: jueces, médicos, profesores de la escuela pública, policías, militares, empleados públicos de toda especie… La cuestión es que un colectivo, normalmente el más visible porque es el que da la cara a la administración y el que más rápidamente se asocia a la imagen del funcionariado, no realiza su trabajo como nos gustaría, nos atormenta con la burocracia y nos entorpece el seguir adelante “con nuestra vida”. No todos, sólo un sector de ese colectivo.

Por culpa de unos desastriños, otros trabajadores, currantes, a los que en algunos casos les va a dejar de llegar para llegar a fin de mes (porque 5% en sueldos de 1200 € que tienen que pagar una hipoteca) no tienen derecho a ir a la huelga y protestar.

País.

PD: Acabo de llamarla para preguntarle si había secundado la huelga. No lo hizo, ni ella ni la práctica totalidad de sus compañeros. Y siguen reduciéndole el sueldo un 10%.

mayo 3rd, 2010

Estado (anti)confesional

libertadguiandoalpueblo

El sábado pasado, entre cervezas y gin-tonics, Manu me alertaba de un artículo que había escrito en su y en el que le extrañaba que aún no hubiera comentado. Ya sabéis que yo soy más del palo “lector silencioso” pero hay temas que me producen cierta “debilidad” y suelo comentar en ellos sí o sí. De ahí la extrañeza de mi amigo.

La cuestión es que con el asunto de Najwa y su hiyab se está reproduciendo el debate sobre la aconfesionalidad y la laicidad del estado, precisamente un tema que, además, estamos tratando últimamente en la clase de moral social. Todo esto coincide en el tiempo, además, con la polémica en torno a los abusos a la que ya me he referido y a la que no descarto volver a referirme. Así que no he podido evitar ceder a la tentación y escribir mi pequeña reflexión sobre este tema. De paso que sirva ya como comentario-respuesta a Manuls.

Muchas veces, cada vez más, posicionarse a favor de la laicidad del estado se entiende más como una lucha beligerante contra cualquier tipo de presencia de lo religioso en la vida pública que como la necesaria convivencia, tolerancia y pluralidad propias de una sociedad democrática que, por definición, debería ser un sistema incluyente, no excluyente. Los crucifijos en las aulas, las procesiones en las calles, el hiyab… ese tipo de cuestiones molestan a a un sector bastante amplio que, siguiendo las ideas de la ilustración, opina que la religión debería recluirse, encerrarse n la esfera de lo privado y nunca, nunca, nunca infectar la esfera pública, que pertenece al ciudadano en su liberté, egalité, fraternité.

Evidente, pretender llevar esta afirmación a sus últimas consecuencias, como si en nuestra sociedad no se pudiera expresar el sentimiento religioso, sería una exageración por mi parte. Al igual que sería un síntoma de ceguera no tener en cuenta que parte de esta animadversión viene dada por la actitud de la Iglesia, muchas veces situada en confrontación con la clase política en general, de determinado signo en particular, de una forma que en nada parece corresponder a la que se supone su misión.

Es inevitable que religión y política se rocen al convivir en la sociedad democrática. La neutralidad del Estado laico no es ningún aval que las prevenga. Las políticas sociales que se promueven desde el Estado tienen puntos de contacto, necesariamente, con los valores que se defienden desde cualquier religión. Es inevitable. ¿De otro modo, qué clase de cosmovisión (religión) sería si no afecta a todas las dimensiones del ser humano, su socialidad incluida? Por eso, ni el Estado puede prescindir totalmente de valores vinculados a concepciones del mundo ni la religión desentenderse de lo que son las políticas concretas del Estado.Sobre todo cuando cuestiones que atañen a ámbitos de la vida humana, como son la misma vida y la muerte, han entrado tan de lleno en el debate político… o cuando cada vez es mayor la multiculturalidad (y, por tanto, la diversidad religiosa) de nuestras sociedades. ¿Una conclusión clara? Estado e Iglesia(s) están necesitados, hoy más que nunca, de dialogo y entendimiento.

Pero este diálogo tiene muchos obstáculos. Por un lado, nos encontramos con los que defienden la laicidad a ultranza y consideran cualquier clase de reivindicación de tipo religioso como una ofensa y a sus defensores como enemigos. Por otra parte, hay un grupo de creyentes, no precisamente despreciable, que no aceptan la secularización de esta sociedad y que no aceptan las “nuevas reglas del juego”, sino que pretenden determinar los valores, la ética y la cultura de todo el conjunto de la sociedad.

Por citar, más pormenorizadamente, algunos de estos obstáculos, me remito a un interesantísimo artículo de J.M. Mardones*:

  • Por parte de la laicidad
    1. Entender la laicidad como una ideología, como si fuese una cosmovisión militante en contraposición a la visión religiosa. Se establece entonces una pugna en la que cualquier manifestación religiosa es vista como perniciosa para la libertad y la democracia. No hemos superado la lucha de poderes por el control de un mismo espacio. Algunos suelen denominar “laicismo” a esta tendencia un tanto decimonónica, anticlerical y antirreligiosa, que en verdad niega la verdadera laicidad. Esos laicos deben entender que la mayoría de los creyentes y de las Iglesias ya no disputan el poder político; es decir, no es la laicidad de la sociedad correctamente entendida lo que está en juego.
    2. Entender la racionalidad secular y científica como acaparadora, como la única y exclusiva a la hora de determinar las uestiones de valores y estilo de vida, de políticas sociales… y juzgar la religión, por tanto, como una irracionalidad o una postura anacrónica.Es decir, este laicismo ofrece una concepción de la racionalidad cerrada y estrecha, ciega y sorda a los problemas del sentido y de las políticas donde están implicadas opciones que conllevan concepciones del mundo. La postura anterior y esta suelen ir unidas. Esta laicidad tiene que entender que no poseela exclusividad de la racionalidad a la hora de determinar proyectos de vida y cuestiones de vida y muerte, de bioética, solidaridad, justicia, etc.; incluso más, que pudieran aprender de las tradiciones religiosas sobre estas cuestiones**.
  • Por parte de los creyentes
    1. Una mala comprensión de la sociedad que vivimos donde no hay que confundir laicidad con secularización. La laicidad tiene que ver con el poder; la secularización no es una ideología o un sistema de pensamiento, sino que es un proceso complejo que configura un tipo de sociedad en todos sus niveles, económico, institucional, cultural, rol de las personas, situación de la religión.
    2. Una actitud integrista que no acepta la secularización ni busca vivir la religiosidad dentro de esta nueva situación. Más que una actitud religiosa crítica frente a la sociedad moderna, necesaria, se adopta una postura de rechazo de la sociedad secularizada y hasta se busca una reconfiguracón soci-cultural desde la religión, caso del integrismo islámico, la ultraortodoxia judía y actitudes cristianas neotradicionalistas.
    3. El creyente actual está desafiado a vivir la fe en medio de una sociedad y cultura secularizada, donde la religión es una institución específica que, sin duda, puede aportar mucho desde la sociedad civil a fin de humanizarla y hacerla realmente laica y democrática, es decir, libre y justa

Conscientes de nuestras limitaciones, pero siempre con la voluntad de avanzar y dejando atrás rencores y prejuicios de un pasado que ni es tan glorioso como algunos lo pintan ni tan sombrío como otros quieren hacernos ver. Al final, estos obstáculos que citaba Mardones, sólo se evitan de una forma: diálogo. Pero para que haya diálogo es necesaria la voluntad de entendimiento y, además, que se neutralice, lo más posible, el ruido que enturbia las palabras.

Y ya no sé ni por qué empecé a escribir esto… pero ahí queda.

____

* MARDONES, J.M., “Religión y democracia en una sociedad laica”, en GÁMEZ, C. – PEDRERO, M.G., Ídolos del siglo XXI: Tecnocracia, culto al cuerpo y fundamentalismo religioso, UPSA, Salamanca 2007
** Aquí el autor cita a Jürgen Habermas.

enero 29th, 2010

¿67? 75

Estos días estamos con la ida y venida de declaraciones acerca del aumento de la edad de jubilación. La verdad, qué queréis que os diga. Es una medida impopular, pero algo hay que hacer para que no se colapse el sistema de pensiones que ya sabemos todos que es una de las piezas básicas de nuestra sociedad del bienestar.

O del malestar…

Yo entiendo que a las personas que estén en trabajos meramente físicos lo lógico es que no se retrase la edad, pero ¿en los de oficina?. Lo cual no deja de ser una contradicción. Mi padre tiene 55 años (bueno, los cumple el jueves que viene) y está a punto de la pre-jubilación. Que vale, que aún no es jubilación, pero bueno, la idea es que se están deshaciendo de personal de edad “avanzada” (como lea esto mi padre seguro que se queja xD).

Pero en fin, que [mode=ironic]no sé a qué viene tanta queja. Los curas, por derecho, se jubilan a los 75. Los que pueden.[/mode] Y como la cosa siga este ritmo… ni a los 75.

Sí, has acertado, todo este post sólo para ese párrafo xD

enero 19th, 2010

Esta España mía, esta España nuestra

Uno de los aspectos que siempre me ha atraído del blog, y que no quiero perder en esta nueva etapa, es poder usarlo como mi pequeña y particular tribuna de opinión sobre la actualidad. Y la verdad es que la actualidad, como os decía ayer, da para mucho últimamente. Pero no voy a hablar de la denigrante situación en Vic y la cuestión de la inmigración, ni de las lamentables declaraciones de Munilla la semana pasada, ni de la sentencia contra Irago y Anido, ni del Sindazo… temas, todos ellos, con mucha chicha, pero de los que ya se ha hablado mucho y tampoco hay mucho más que decir. Puede que, si me da por ahí, me refiera algún día a lo de Munilla, pero…

A lo que iba. De lo que quería hablar hoy es de la cuestión de la educación, a la que ya me referí en este mismo blog hace un tiempo. En aquel post ya daba yo mi visión de cómo debería ser el pacto educativo del que, ya por entonces, se comenzaba a hablar. Me reafirmo en todo lo que dije y añado algo al calor de la actualidad. read more »

marzo 28th, 2007

Pregúntele al Presidente

100 personas, 100 preguntas, 100 respuestas. Esa es el presupuesto en el que se basa el nuevo programa de Televisión Española estranado ayer en el que un centenar de ciudadanos tuvo la posibilidad de preguntarle al Sr. Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno, acerca de aquello que les preocupa.

Abseteniéndome de opiniones políticas sobre esta u otra cuestión, me gustaría en cambio hacer una pequeña reflexión acerca del concepto del programa que podría quizás llevar el siguiente título: ¿Propaganda o servicio público?

Partamos de esta base: la mayoría de la gente de a pie tiene unas inquietudes cualitativamente distintas a las que ahora constituyen las claves del debate político actual. Sí, nos preocupa el terrorismo y el juicio del 11M, pero nos preocupan más cuestiones inmediatas como el precio de la vivienda o el precio del café. Esto pareció reflejarse en el diálogo entre Zapatero y los intervinientes.

En un sistema democrático como el nuestro, en el que se supone que la clase política es algo así como la “encarnación del sentir del pueblo”, que el líder de la nación tenga la oportunidad de conocer y de responder en directo ante las cámaras a las preguntas de los ciudadanos es un verdadero servicio público. Conocer lo que el Presidente del Gobierno opina sobre uno y otro tema es… “oro”.

Sin embargo, no nos podemos dejar engañar. Los políticos parecen, en su mayoría, vivir en un mundo aparte, en un mundo en que sólo importan las cuestiones “de moda” en las que se centra su continua guerra de palabras, actos y demás. Y eso parece que se cumple en mayor medida cuanto mayor es su cargo. No se separan de su mensaje prefijado e institucionalizado y allí donde van aprovechan para calzar esa cuña publicitaria establecida en un oscuro gabinete de la sede de un partido.

Tampoco podemos abstraernos de que ayer faltaban exactamente dos meses para unas elecciones municipales y generales. Y ya sabemos que la clase política en general y en particular la española vendería a su madre por un par de votos (sobre todo si su madre no le vota a él).

Entonces… ¿propaganda o servicio público?

Ambas.

En mi opinión, en la sociedad de los medios TODO es propaganda. El propio servicio público se ha convertido en propaganda: la lucha contra la corrupción, la seguridad ciudadana, la solución a los problemas de inmigración… y otros ejemplos no se pueden entender, desgraciadamente, sin ese afán electoralista. Sin esa cuña de “y esto lo hicimos nosotros” o “y esto lo haremos nosotros” no se entiende la política en España.

Fdo. Uno desencantado con los políticos.

abril 27th, 2006

De chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos

Seamos serios por favor. Podemos defender los derechos de los animales. Podemos, aunque yo lo veo una incoherencia, ser vegetarianos. (Digo que lo veo una incoherencia porque el campo de los seres vivos va más allá de los animales, racionales o no. ¡Defendamos el derecho de las plantas a no morir!). Lo que no se puede es llegar al tipo de propuestas que llega a plantear el Proyecto Gran Simio. Más en concreto me refiero a la siguiente:

La organización es un grupo internacional recientemente establecido, fundado para trabajar por la supresión de la categoría de ‘propiedad’ que ahora tienen los antropoides no humanos y por la inclusión inmediata en la categoría de personas.

Estoy de acuerdo que hay que acabar con la tortura a los animales, a cualquier tipo de animales no sólo a los grandes simios. Hay que cuidar el medio ambiente y tratar de evitar la extinción de cualquier tipo de especie. Pero… ¿donde situamos el límite de nuestra actividad ecologista? ¿En “Save the whales”? ¿En limpiar manchas de petróleo? Creo que veis por donde van los tiros.

De todas formas creo que la gran cuestión que se nos plantea es otra: ¿qué es una persona? Los filósofos no se han puesto de acuerdo en qué distingue a la persona de la no-persona: la autoconciencia, la racionalidad, la capacidad dialógica… muchas han sido las respuestas a lo largo de la historia del pensamiento. ¿Con cuál nos quedamos?

Yo me quedo con Aristóteles diciendo que lo que define al hombre como persona es su capacidad intelectiva: el lenguaje, el pensamiento, la capacidad de acción, la capacidad de proponerse fines… El pensamiento, dado que no somos telépatas, no es verificable más que por la capacidad de lenguaje, y los grandes simios tienen la capacidad de comunicarse… Sin embargo la gran diferencia es que el ser humano es capaz de romper la barrera de su instinto, es capaz de proponerse fines distintos y nuevos, tiene capacidad creativa… He ahí la diferencia.

Aunque no veamos esta diferencia cualitativa que, creo yo, es clara. ¿Dónde situamos el límite? Cito delProyecto Filosofía en español:

A este noble objetivo se orientan los esfuerzos del PGS cuyos planteamientos, llevados a su límite, podrían ocasionar una auténtica conmoción de repercusiones no difíciles de prever, en las formaciones sociales de nuestros días; probablemente el vegetarianismo activo sería una de las implicaciones prácticas inexcusables de la Declaración, si es que esta misma se entiende como un primer paso intercalado en un proceso de mayor alcance que tendría que ampliarse también en el futuro –¿dónde poner, si no, los confines de la comunidad de iguales?– a las «bestias de granja», ¿lo sería también la paralización inmediata de la investigación biomédica, tal vez inaceptable por el sufrimiento infringido a la cobayas que esta misma conlleva?, ¿cabría exigir en su caso la sindicación de los nuevos «trabajadores» tales como perros policía, vacas lecheras, bueyes de carga o abejarrucos, quienes seguramente podrían reivindicar un «convenio colectivo», vacaciones pagadas, holgazaneo dominical y también «dignos» subsidios de jubilación para acomodarse una vez llegados a la «edad del merecido descanso»? Se trata en todo caso de cuestiones abiertas de índole ciertamente mayor –y no ya, como tal vez pudiera parecer, burdas parodias malintencionadas con objeto de ridiculizar las posiciones de referencia– a las que, con todo, los promotores del Proyecto y de la Declaración, no han dado de momento respuesta alguna.

Lo irónico, es que luchamos por los derechos de los simios, grandes o no, mientras muchas veces nos olvidamos de luchar por la aplicación de los derechos humanos o defendemos la pena de muerte, la eutanasia o el aborto. Y siento si este último comentario ha resultado muy fundamentalista… pero es la pura verdad.

septiembre 13th, 2005

Ahora que nos sentamos a la mesa

A finales de agosto hablaba de las maldades de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo. La llamaba fábrica de ignorancia y me quejaba de muchas cosas que, a mi entender, eran fallos de la ley. En estas fechas de vuelta al cole para todos, gobierno y oposición planean sentarse en pos de consensuar una nueva ley de reforma educativa que esperemos que, esta vez sí, cuente con el consenso suficiente como para llegar a nuestras escuelas.

Desde luego, la cuestión no es sencilla. Unos y otros mantienen posturas que, al menos a primera vista, parecen muy distanciadas en muchas cuestiones. Esperemos una interlocución seria, tranquila y abierta por parte de ambos partidos pues, de otro modo, acabaremos presenciando un enconado espectáculo de críticas y descalificaciones. Tal es el comportamiento de la clase política de nuestro país en los últimos tiempos.

La reforma educativa y la consecución de un nuevo sistema educativo ha de ser prioridad nacional pues el estado actual de la educación en nuestro país es, si no tercermundista (afortunadamente), muy lamentable. No sólo a nivel de cultura general sino de educación en sí misma.

Necesitamos un plan educativo duradero, no un plan que pierda su validez con el nuevo gobierno. Hay que proyectar a largo plazo, pues la estabilidad y la falta de incertidumbres es un factor fundamental en la educación. No podemos permitirnos que cada nuevo gobierno proyecte reformas radicales del sistema educativo. Debemos aspirar a que la LOE, así se llamará la nueva ley, dure 20, 30 o incluso quizás 40 años.

Como ya sabéis no soy pedagogo ni profesor y, por tanto, quizás me meta en algún berenjenal en lo que resta de post. Pero es que me tomo muy en serio esto de la educación, será cuestión familiar, con tanto profesor.

A mi parecer, existen algunos objetivos que se deben tener en mente a la hora de sentarse a la mesa:

  1. Una mayor protección del profesorado. Los profesores están, sin duda, relativamente desamparados respecto a los padres, cada vez más permisivos, de unos alumnos cada vez más rebeldes. Quizás un estatuto de la educación en el que se reflejaran claramente los derechos y deberes tanto de alumnos como de profesores podría ayudar a cambiar una situación cada vez más insostenible y que ya sobrepasa los límites de la escuela para adentrarse en otros ámbitos educativos como es, por ejemplo (aunque a muchos este ejemplo a muchos les parecerá inapropiado), la catequesis. Esta es quizás la cuestión más urgente a solucionar pues, del bienestar de profesores y alumos depende la salud del sistema entero.
  2. Fomentar una cultura de aprendizaje, esto es, intentar inculcarle a los estudiantes la sed de conocimiento, las ganas de aprender. Un alumnado con ganas de aprender es fundamental a todos los niveles: didáctico, disciplinario, grupal. Puede parecer utópico este concepto, pero es simplemente algo que se le debería a la gente desde pequeños, tanto en las aulas como en las casas, como la necesidad de leer. Incidir, también, en la educación entendida como forma de relacionarse con la sociedad. Educación vial, en valores, en las formas, en salud, en buenas costumbres, en el lenguaje (oral y escrito)… en fin en todos los aspectos que se nos ha dado por llamar “buena educación”.
  3. El futuro de muchos estudiantes pasa por el Tratado de Bolonia y el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. El nuevo sistema universitario europeo y, en general, todo el proyecto europeo que se pretende acometer plantea unos nuevos métodos y unas nuevas filosofías que sería muy conveniente tener en cuenta a la hora de diseñar programas y planes de estudio, sobre todo en los cursos de acceso a la universidad (lo que hoy en día es el Bachillerato). Ir orientando desde los cursos de educación preuniversitaria sobre lo que va a venir cuando abandonen la educación secundaria-preuniversitaria y quieran enfrentarse a la realidad de la universidad.
  4. El diseño de un sistema sencillo de revisión y ampliación de los programas de las asignaturas, para que puedan ser fácilmente adaptados a nuevos contextos. Este es un punto fundamental si deseamos que sea un plan duradero a largo plazo: la adaptabilidad. Esa revisión de contenidos debe empezar ya con la LOGSE, no debemos esperar a la entrada en vigor de una nueva ley. Y, por favor, dejemos de solapar contenidos en los distintos cursos, demos las cosas por aprendidas (aunque sea duro) porque sino es una pérdida de tiempo.
  5. Una revisión de los métodos de evaluación. A parte de la evaluación continua, algo muy beneficioso pues trata de premiar también el trabajo del alumno conjuntamente a los resultados, también necesitamos revisiones cíclicas de conocimientos. La reválida no era tan mala idea. Tratemos de buscar que la gente aprenda no que memorice para una fecha concreta un montón de datos.
  6. La introducción de nuevos métodos didácticos que complementen o sustituyan el clásico y tan extendido método de la clase magistral. Sin duda es un método excelente pero que podría dar mejor resultado al ser combinado con otras técnicas: métodos audiovisuales, clases prácticas, realización de proyectos y trabajos Evidentemente, hay materias que se prestan más que otras a la implantación de nuevos métodos. Es obvio que es más fácil impartir una asignatura de ciencias experimentales, no tanto de ciencias exactas (matemáticas y lógica para los que no se den cuenta a lo que me quiero referir), de forma práctica que las asignaturas de letras.
  7. Estrechamente ligado al punto anterior, creo que se hace necesaria la introducción progresiva pero definitiva de las nuevas tecnologías dentro de la enseñanza. No sólo me refiero a la asignatura. En una sociedad cada día más informatizada, las escuelas son, en general, una zona verde para este aspecto. Muchas son las bonanzas que ofrece a la educación. Dani de Comunisfera nos hablaba muy bien durante el I Beers & Blogs Pontevedra de su experiencia con el proyecto de crear una comunidad de blogs entre sus alumnos y no es el único. Sin embargo, estos proyectos, al menos los que yo conozco, se han realizado en el campo de la educación universitaria. Las nuevas tecnologías, a parte de ofrecer un soporte educativo y didáctico excelente, pueden acercar a profesor y alumno. Por ejemplo, la universidad ha demostrado los beneficios de las tutorías on-line, ¿por qué no probamos?
  8. La apuesta definitiva por una educación plurilingüe. En un mundo globalizado, es fácil defenderse con el inglés, pero realmente sólo sabiendo inglés no vamos a ninguna parte. La introducción de otros idiomas en el sistema educativo aparte del inglés y el francés, aunque sea optativa la combinación de lenguas es recomendable. El alemán será muy útil para aquellos que quieran emprender una carrera técnica como la ingeniería industrial y el japonés para aquellos que quieran emprender carrera en los negocios (los mercados mandan). No debemos olvidarnos nunca, eso sí, de cultivar nuestro(s) propio(s) idioma(s).
  9. La solución definitiva al problema de la enseñanza religiosa. La optatividad de la educación religiosa es procedente, sí, y en un estado laico y multicultural, existe la necesidad de tratar a todas las iglesias por igual, pero no a despreciarlas. Yo soy un acérrimo defensor de una asignatura de historia de las religiones por delante de una asignatura de moral religiosa, que es lo que hemos vivido hasta ahora. Si es necesario, recurramos a una nueva revisión del concordato o incluso a un nuevo concordato pero no desterremos a un hecho cultural de tanta importancia religión (sea de la confesión que sea) fuera de la escuela*.*Para mí, una asignatura no-evaluable es una ficción. Si un alumno cursa una asignatura debe ser evaluado. Si no, es una farsa.
  10. Un estudio serio de la conveniencia de la implantación, o al menos recomendación, del uso de uniformes en los centros educativos. Son muchas las virtudes, tanto económicas, sociológicas o educativas, del uso del uniforme. Los estudiantes van cada día peor vestidos a clase y eso no es cuestión de estética, sino de respeto. Enseñar a los estudiantes desde el primer momento la importancia de vestir adecuadamente en cada ocasión es esencial. Yo, por ejemplo, estudié en un colegio en el que no se llevaba uniforme y no os podéis imaginar la que se montó cuando se prohibió ir de chandal, bermudas o minifalda a clase. Sin embargo, el uniforme lleva asociada una carga simbólica muy conservadora tanto por su estética como por su uso casi exclusivo en los grandes colegios privados aunque esto no es más que una cuestión cultural fácilmente solventable, ya que basta con adecuar el uniforme a la estética que el centro considere más adecuada.

Y, por qué no, sería muy saludable la creación de un Comité Permanente e Independiente (independiente, que palabra más ingenua hoy en día) de Educación, que se encargara de coordinar y gestionar el sistema educativo. La educación no es algo que pueda estar sujeto a juegos políticos así que lograr la mayor independencia es un objetivo importante.

En fin, siento haberos dado la brasa con todo esto pero me apetecía dar mi opinión respecto al tema justo hoy que parece que empezamos a tratar en serio el futuro de la educación. Al fin y al cabo, de ella depende el futuro de nuestro país.

septiembre 12th, 2005

Aguirre Metepatas

La última metedura de pata de la Aguirre (escuchar). Si al final les va a dar la razón a los de “Catalonia is not Spain”. Y aquí su rectificación

agosto 22nd, 2005

Fabricando ignorancia

Una persona nos decía la semana pasada a mi madre y a mí que el motivo del grave descenso del nivel educativo era el control total de una masa ignorante por parte de los que tienen poder. No sé si es cierto o no. Es verdad que los grandes revolucionarios (Lenin, Mao, el Che…) eran burgueses, universitarios, gente con cultura, pues las ideas revolucionarias no existirían sin leer, sin conocer… pero no me atrevo a decir que realmente ese sea el objetivo de nuestro sistema educativo, pero como siga así quizás el resultado sea algo muy parecido porque, aún a riesgo de levantar ampollas, creo que es justo decir que la educación obligatoria en España es, en general, una fábrica de ignorantes.

Aunque llegamos a cursar 1º, 2º y 3º de EGB, mi generación, la del 84, fuimos la generación de las cobayas de la LOGSE. Existían colegios piloto, es verdad, pero cada colegio es un mundo y dichas experiencias piloto demostraron la caída de nivel entre unos y otros. Aún así, la reforma, la LOGSE, ya estaba en marcha y volver atrás era demasiado costoso. Cada vez que pasábamos de curso, los profesores tenían que adaptarse al nuevo programa de la asignatura (o a la nueva asignatura), al nuevo sistema de evaluación ya que, aunque en la práctica empleaban los mismos métodos para evaluar, está claro que el sistema de evaluación continua supone un cambio bastante importante respecto a otros sistemas.

A esto hay que añadir la creciente imposibilidad de los profesores para controlar a una masa de alumnos cada día peor educada, que le contesta ante la “impunidad” que le ofrecen unos padres que creen que su hijo es un santito. No estoy diciendo que nosotros fuéramos unos santitos, ni mucho menos. Nosotros andábamos por las cornisas de las ventanas de clase, hablábamos, gritábamos, le hacíamos a los profesores las perrerías más grandes que se nos ocurrían, pasábamos de ellos… pero, por testimonios de varios profesores que conozco (mis tíos, principalmente, que dan clase en Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato) cada vez va a peor. A nosotros nos castigaban en clase, o nos reñían simplemente, y hacíamos todo lo que pudiéramos por intentar que no se enteraran en casa porque la bronca y el castigo era mayor. De hecho el peor castigo que podía haber, no era copiar 1000 veces tal frase (nunca le vi sentido a ese castigo), mandarte fuera de clase; ni siquiera que mandaran una nota en el diario (en mi colegio teníamos un diario en el que teníamos que apuntar los deberes y llevarlo todos los días firmado por papá o mamá para demostrar que ellos sabían lo que teníamos que hacer para cada día). Era que llamaran a tus padres para hablar con ellos personalmente. Ahora un profesor se las ve canutas para castigar a un niño porque hay un gran número de posibilidades de que aparezcan en la sala de profesores montando un espolio porque su hijo es un santo y la culpa toda es del profesor. Yo sitúo la barrera entre ambas situaciones en las generaciones del 86 u 87, al menos en mi colegio.

Algo nos olíamos sobre cómo iba el asunto cuando en primaria año tras año te explicaban las mismas cosas sin profundizar mucho más y las cosas nuevas eran del estilo de los números egipcios (sin menospreciar a los egicios pero una cosa es conocer los números romanos, que se usan, y otra esta), o similar, que las veías ese año y nunca más en tu vida.

Pero la gran apertura de ojos fue cuando llegamos a la ESO. Al fin y al cabo, repetir en la primaria era algo impensable y más o menos todos teníamos un expediente cuando menos aceptable. La cuestión es, en 1º y en 3º de la ESO no se puede repetir y nunca puedes repetir el mismo curso 2 veces. Si repetías 2º dos veces pasabas a 3º pero si repetías 4º dos veces ibas a la garantía social. Al menos eso era lo que se derivaba de la aplicación de la ley en aquel momento, no sé si se reformó eso o no. Este pasar automáticamente los cursos era una panacea para la gente que quería pasar de todo y los profesores poco podían hacer cuando se multiplicaban exámenes en blanco.

Por si nadie se había llegó el bachillerato y el batacazo fue espectacular porque, al fin y al cabo, son cursos de preparación a la universidad o ciclos superiores y el nivel no podía ser tan flagrantemente bajo como lo era. Muchos no lo superaron y gente con buena media (notables y sobresalientes) terminó con medias de 6-7 como mucho. No digamos ya gente con peores medias.

Entonces ¿qué podemos esperar de ésto? Está claro que necesitamos una nueva reforma ya, pero para bien no para mal. La incultura de la gente, unida a la mala educación que existe, nos deparará un futuro poco prometedor como no le pongamos remedio ya.

junio 20th, 2005

De voto emigrante, escaños y dinosaurios

Como todos sabéis, aquí en Galicia se celebraron ayer las elecciones autonómicas con el siguiente resultado:

PP -> 37 escaños
PSOE -> 25 ”
BNG -> 13 ”

Total de la cámara: 75 escaños, se cifra la mayoría absoluta en 38 parlamentarios

Es decir, el PP se quedó a un escaño de la mayoría absoluta, cifrada en 38 escaños, siendo por ahora el próximo posible gobernante Emilio Pérez Touriño (PSOE) en un gobierno de coalición con el grupo nacionalista. Pero eso es sólo por ahora… ¿por qué?

Porque hay un escaño en Pontevedra, mi provincia, que es totalmente alcanzable por el PP dentro de 8 días. ¿Dentro de 8 días? Sí, dentro de 8 días, el lunes 27 (igual que las notas de la selectividad, por lo que sé) ¿Pero no eran ayer las elecciones? Sí, ayer se celebraron las elecciones al parlamento de la comunidad autónoma de Galicia pero el recuento que se ha realizado sólo es el del voto directo en el colegio electoral. Falta el recuento del voto por correo, que supongo favorable al PSOE/BNG puesto que es principalmente voto de los universitarios pero también falta el recuento del voto de la emigración.

¿Voto de la emigración? Sí, gente residente en Argentina, Suiza, Uruguay… muchos de los cuales ni siquiera han pisado Galicia en su vida porque son nietos de gallegos emigrados a otros países, serán quienes decidan para donde va a inclinarse la balanza en esa lucha por el último escaño en liza, el de Pontevedra. (Ver aquí los resultados para la provincia de Pontevedra)

¿Es legítimo? Bien, ahora no hay marcha atrás, los partidos que concurrieron a las elecciones, como muy bien decía ayer en La 2 Anxo Guerreiro, uno de los diputados “históricos” del BNG, aceptaron estas reglas del juego. Pero este resultado puede y debe promover una profundísima reflexión sobre el tema de cara a futuras elecciones. Desde luego, a mi no me parece legítimo que alguien censado y residente en Buenos Aires, aún siendo nieto del mismísimo Castelao, pueda votar en estas elecciones y que por ejemplo un gallego residente en Madrid y censado en la capital (por ejemplo Rajoy o José Blanco) no pueda hacerlo.

En fin, ahora sólo falta esperar a ver que deciden los famosos cocientes, de los que por cierto nunca había oído hablar tanto como ayer. Os pongo un par de enlaces para ver como funciona lo del reparto de escaños por si queréis sacar vuestras propias cuentas:

Enlace sobre la ley D’Hont en la web de la Universidad de Granada

La ley D’Hont aplicada a las pasadas Elecciones Generales del 14 de marzo de 2004

mayo 25th, 2005

Polititest

Estoy asustado de mí mismo… ¿de dónde salió ese 17%? menos mal que puse que no creia en las ideas de mussolini ¿Yo anarquista? … ainss…. estos tests tienen que fallar…

You scored as Anarchism.
Anarchism
100%
Democrat
83%
Green
75%
Socialist
58%
Communism
50%
Republican
17%
Fascism
17%
Nazi
0%

What Political Party Do Your Beliefs Put You In?
created with QuizFarm.com

febrero 14th, 2005

Constitución

Yo estoy indeciso con esto de la Constitución, ¿vosotros? de paso poned vuestras razones (si las tenéis) para una otra opción así me pueden servir a mí para decidirme

enero 12th, 2005

Golf

¿De qué pueden hablar Maragall y Esperanza Aguirre en un programa de TV? Pues evidentemente de golf de qué va a ser

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septiembre 13th, 2004

Antiamericanismo (II)

Acabo de leer un comentario en este blog que me recordó un post que quería poner pero no había tenido tiempo ayer para comentar:

a ver si les ponen algún petardo más a los yanquis, cuánta gente mataron ellos ya?,cuántos inocentes? muchos más q los que murieron en las torres gemelas. Esto no quiere decir que esté a favor de los árabes (si es que fueron ellos, porque ya sabemos, o eso espero, que los gobiernos nos cuentan las trolas que quieren y nosotros tragamos como burros, y así consiguen poner a la gente en contra de otra). PUTA USA, muerte a los yanquis!!!!!!!!!

Comment por ostia ya! — 13/9/2004 @ 1:17 am

Hace unos meses, escribí un post llamado Antiamericanismo. En él criticaba este ambiente que muy bien se puede resumir en la última frase de este anónimo (es que ostia ya no me parece dar la cara precisamente) colaborador.

¿A qué viene este ambiente? Decidme, ¿tanto os importan los americanos que cada cosa que dicen, cada cosa que hacen… es digna de llevarse las manos al cielo? Todos sabemos que Bush es un ignorante pero que lo sea Bush y todo su gobierno no quiere decir que lo sea todo el país. ¿O acaso aquí en España somos todos bajitos y con bigote? Os recuerdo que a persar de petroleros, guerras y trenes bombas el 14 de marzo más de 9 millones de españoles votó al PP. ¿Eso quiere decir que todos en este país seamos como él? Rotundamente no.

Más ejemplos: ¿Son todos los vascos etarras o proetarras?¿O acaso todos los nacionalistas vascos (reduciendo el círculo) lo son?¿Son todos los árabes terroristas de Al-Qaeda, quizás?

¡Qué más da quién haya matado a más! ¡LO IMPORTANTE ES QUE HA MATADO! El mejor no es el que menos mata sino el que no lo hace y en eso, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Estar en contra de 400 millones de personas es muy duro. Es algo que no puedo entender. Hay que saber criticar lo criticable y alabar lo destacable. Pero cada uno tiene su opinión y como véis yo tengo la mía. Seguramente difiera de la de la mayoría de vosotros, seguramente haya algunos que no entiendan que, con todo lo que está pasando y ha pasado en el mundo yo piense así (Alba, por ejemplo), seguramente me gane alguna antipatía de los que lean este post… pero me da igual.