La visita del Papa

Como sabéis, por si alguno aún no se ha enterado, el Papa viene a Santiago dentro de dos meses y tres días, tal y como ya os había anunciado yo el pasado 3 de Marzo, haciéndome eco del anuncio por parte de nuestro Arzobispo D. Julián Barrio. Y, como ya os había comentado en alguna ocasión, ahora mismo estoy dedicando mi tiempo durante la semana a trabajar en la Oficina que coordina el viaje.

A medida que se va acercando el Día D, es normal que se vayan conociendo más y más noticias. Y dada la naturaleza del personaje, es normal que se vayan generando ciertas animadversiones. Aquí, en Santiago proliferan ya las banderitas de “Eu nom te espero”, aunque tampoco tanto como podría caberse esperar. Y sobre todo, tienen que ver con el gasto desmesurado que se va a efectuar.

3.000.000 €, dijo ayer el Vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Tres millones de los cuales la mitad corresponde al gasto que va a hacer la Televisión de Galicia, que se encarga de la cobertura televisiva la peregrinación de Benedicto XVI. Es normal que, en tiempos de crisis, hablar de cifras tan exageradas por una visita de unas pocas horas puedan resultar… indecentes. Pero hay que tener en cuenta otros factores, como el hecho de que el anuncio de que el Papa viene aquí ha dotado a la capital de nuestra Comunidad y de nuestra Diócesis de una relevancia que ha conseguido que este Año Santo se superaran todas las expectativas y todos los records hasta el punto de que a falta de tres meses para que se cierre la Puerta Santa ya se han superado las cifras del año anterior (2004).

Aunque los católicos tenemos otras muchas razones para estar más que contentos con que el Papa venga a Santiago, simplemente por la cuestión publicitaria y toda la repercusión que le ha dado a Galicia y al Camino, ya ha valido (y amortizado) la inversión. Ha sido la mejor publicidad que se podía hacer, pero muy de largo. Por eso suscribo este artículo de Xosé Luis Barreiro Rivas ayer en La Voz de Galicia.

Termino ya diciendo que loables son, sí, las iniciativas como Compostelaica, que pretenden promocionar Santiago de Compostela al margen de la religión. Evidentemente, no todo lo que ocurre en esta ciudad que tanto me gusta visitar pero en la que tanto odio vivir gira en torno a la Iglesia, pero sí es cierto que nació, creció y se desarrolló eminentemente como una ciudad levítica (es decir, estructurada en torno a la Iglesia). Aunque surjan este tipo de iniciativas que pretendan promocionar otros aspectos (culturales, comerciales, deportivos…), no debemos perder de vista que la Catedral y el Camino son los dos elementos que estructuran la identidad compostelana y que están íntima e irremediablemente ligados a la dimensión espiritual y religiosa.

Saritísima

Hoy pretendía escribir de esa costumbre tan nuestra que tanto se pone de manifiesto en estas situaciones “trágicas”: el tremendismo, el listillismo, el “ya-lo-decía-yo-ismo” y el ventajismo. No me refiero a la reforma laboral, sino a lo verdadera y únicamente importante: el Mundial.

Pero la actualidad va por otros derroteros y como aquí un servidor es muy letrado y lee la prensa internacional (mentira, me enteré vía Twitter), hoy tenemos que hablar del prestigioso diario británico The Times (confieso que siempre quise decir esto tal cual). Él ha dado con la solución: la culpa de todo la tiene Yoko Ono… digo… la Saritísima de España, título que recientemente le fue arrebatado a Sara Montiel para otorgársele a la Carbonero (que como toda mujer de este país que ha salido en algún momento en la prensa del corazón ha perdido su nombre para convertirse en un la+apellido). Lo mejor de todo es que es noticia de portada en la edición de papel.

Es decir, que Sara ha desestabilizado al Capi y eso lleva a la Roja a la ruina. Bueno, más allá de lo anecdótico de la noticia (como lo es también el hecho que refiere Miguel, de la Libreta de Van Gaal, en su blog del Mundial, de que muchos pensamos lo mismo cuando Iker mandó un balón a la banda), lo único que desestabiliza Sara Carbonero es las hormonas de muchos espectadores (y espectadoras). Pero no a Iker ni el ambiente de la Selección (tampoco pasó en la Eurocopa). Los que desestabilizan a la Selección con esto son, en todo caso, los que quieren convertir el Mundial en la prensa del corazón (sic).

En cualquier caso, la noticia (el hecho de que sea portada de un periódico como el The Times) tiene su coña, hay que reconocerlo. Como no se consuela quien no quiere, diremos que es porque nos tienen miedo. Miedo y envidia.

La imagen está sacada de La Información.com

Funcionarios huelguistas


Foto: RTVE.es

Últimamente duermo mal. Normalmente lo soluciono poniendo en mi lista de reproducción varios capítulos de una serie (actualmente Fringe) y “hasta donde aguante”. La cosa es que ayer me cogí un medio mosqueo por una cuestión con el capítulo 2×11 (que en realidad al parecer es el 1×21, lo cual es difícil porque hay continuidad entre el 1×20 y el 2×01), bajé la pantalla del portátil y me puse la radio. Cogí El Larguero y, como no dormía, Hablar por hablar, en la Cadena SER.

La cuestión es la siguiente. Ayer, supuestamente, hubo huelga de funcionarios. Digo supuestamente porque al parecer no la secundó ni el tato. Pero no quería hablar hoy yo de la huelga en sí sino de algo que flota en el ambiente y en el subconsciente de todo español. Algo así como que los funcionarios no tienen derecho a ir a la huelga. Y esta falta de derecho se asienta, sobre todo, en el mal concepto que del funcionariado tenemos en España.

Todos hemos tenido nuestros problemas con los funcionarios. Los más veteranos del blog yo creo que os acordaréis de lo que me pasó al intentar inscribir el Club de Rol de Teleco. Básicamente: los funcionarios son vagos, impertinentes, no están nunca en su puesto de trabajo y no les importa una mierda el destinatario de su trabajo. En el ambiente flota esta idea, ¿verdad? Incluso en el colectivo al que pertenezco, se utiliza muchas veces el calificativo de “cura funcionario” de forma despectiva.

“¿De qué se van a quejar? Si tienen trabajo y sueldo fijos”, dirán algunos. “Son egoístas e insolidarios”, se oye por la calle. La cuestión es que a los se les recorta el 5% del sueldo (¡de media!) así a la buena de Dios (la oportunidad o inoportunidad de la medida es otra cuestión en la que no me meto pero que pertenece al cúmulo de chapuzas de esta segunda legislatura) y no tienen derecho a quejarse según un amplio sector de la sociedad.

Yo soy hijo de funcionario (funcionaria, en este caso, que es mi madre) y, como tal, quiero reivindicar que no todos los funcionarios se acogen a esa descripción. Mi madre (médico forense), tiene jornada continua por la mañana, pero si la acumulación de trabajo no le permite terminarlo en sus horas de trabajo de la mañana, lo termina en casa. Así tenga que hacerlo sacrificando todo el tiempo libre. Eso cuando no tiene guardia y se tiene que levantar a las horas más inoportunas, cancelar planes o lo que sea. Es una persona que se preocupa por su trabajo, porque se haga bien y que se implica (a veces de más) con las historias que tiene delante, ninguna de ellas especialmente agradable.

No sólo eso, para llegar donde está se lo ha currado. Como ella siempre nos dice para estimularnos a mi hermano y a mi: “a tu edad yo ya había sacado medicina, tenía dos hijos, trabajaba y me estaba sacando unas oposiciones”. Vamos, lo que se dice un camino de rosas.

Y a ella le recortan un 10% el sueldo (el 5% sólo es la media) porque el gobierno se pasó 2 años defendiendo que no había crisis.

Y estoy seguro de que ella no es la excepción: jueces, médicos, profesores de la escuela pública, policías, militares, empleados públicos de toda especie… La cuestión es que un colectivo, normalmente el más visible porque es el que da la cara a la administración y el que más rápidamente se asocia a la imagen del funcionariado, no realiza su trabajo como nos gustaría, nos atormenta con la burocracia y nos entorpece el seguir adelante “con nuestra vida”. No todos, sólo un sector de ese colectivo.

Por culpa de unos desastriños, otros trabajadores, currantes, a los que en algunos casos les va a dejar de llegar para llegar a fin de mes (porque 5% en sueldos de 1200 € que tienen que pagar una hipoteca) no tienen derecho a ir a la huelga y protestar.

País.

PD: Acabo de llamarla para preguntarle si había secundado la huelga. No lo hizo, ni ella ni la práctica totalidad de sus compañeros. Y siguen reduciéndole el sueldo un 10%.

La Michelena

Desde que ayer se lo leí a milleiro y a un par de amigos más en el Facebook ando entre sorprendido y como si me hubieran pegado una bofetada. ¿Qué pasa? Cierra la Michelena, un nombre que, quizás, a los que no sois de Pontevedra o a los que no estáis familiarizados con la lectura, pero que para muchos pontevedreses supone una parte de nuestra vida.

La Michelena era uno de esos focos de cultura de nuestra ciudad. Estaba, en cierto modo, medio escondida, ya que desde fuera sólo se podía percibir un pasillo largo y algo estrecho en el que se agolpaba la gente en las fechas señaladas pro. Pero si buceabas un poco, un casi nada, podías encontrar de todo: entrando a la derecha, literatura infantil y juvenil y un poco más allá, en la misma banda, novela de todo tipo; en el medio y medio las novedades y en el piso de arriba la librería universitaria. Al fondo estaba el verdadero tesoro: música, política, filosofía, ensayo de todo tipo… Todo lo que un lector pudiera soñar…

Para mí, hablar de la Michelena es hablar de una costumbre, prácticamente. Me coge camino a casa desde el centro y pronto, detenerme en el escaparate, el de la izquierda, el de las novedades relacionadas con la música, el de la foto, se convirtió en un hábito casi mecánico. Aunque hubiera pasado cinco minutos. Aunque supiera que no habría nada nuevo. Y así lo hacía: al volver de clase, al ir a buscar a Alba, al volver de acompañarla a casa, dando una vuelta con los amigos… Casi se volvió en un ritual necesario.

Y por supuesto, si tenía tiempo y la librería estaba abierta, había que entrar a disfrutar. Y no valía “tener un rato”. Había que tener tiempo, porque una vez se entra en un templo como este uno no sabe cuándo va a salir. Sobre todo si se acerca a aquel rincón, al fondo a la derecha, con sus butaquitas, sus libros y, de vez en cuando, sus tertulias… Y a veces ibas allí y sólo mirabas con deseo los libros. Otras veces, si había suerte y cuartos, comprabas alguno… Que además yo soy de los que regalan libros siempre que se puede.

Por eso, escuchar este tipo de cosas a uno le deja una sensación de que algo raro está pasando. Cuando los centros de cultura cierran (sobre todo teniendo en cuenta que Pontevedra no tiene una gran Biblioteca de préstamo) mientras que se fomentan otro tipo de historias es que algo no va bien. Como resalta milleiro en su artículo, rescatando un comentario en la noticia:

La cultura en Pontevedra se ha convertido en tomar cañas y pinchitos. Es una ciudad de vagos,descerebrados y hedonistas.

Suena fuerte, quizás, pero en situaciones como esta, uno no puede evitar pensar en lo mucho que se ha potenciado el sector de la hostelería (que es muy necesario y que hay que mantener, que si no donde me voy a tomar las birras), pero lo mucho que se ha confundido ocio y cultura.

En fin.

PD: Siguiendo la recomendación de milleiro al final del post, me he leído este homenaje del periodista Manuel Jabois que no tiene desperdicio. Leedlo si podéis.

La Cadena SER, Carrusel, Paco y cómo cagar algo que funciona

Así las cosas, la suspensión de González es un aliciente más para dejar de escuchar definitivamente la SER. Muchos pensarán que uno oye una emisora determinada de radio por su ideología, pero esta sigue siendo, teóricamente, la misma, y los periodistas son mucho peores, no todo es cuestión de pensar en izquierdas o derechas. Si se confirma la marcha del director de Carrusel, las cosas podría empezar a ir todavía peor económicamente para PRISA (los ingresos de publicidad del programa suponen un porcentaje muy alto de todos los de la cadena), pero puede ser una consecuencia justa para quienes, sus directivos, hacen las cosas mal. Al principio me apenó mucho la noticia, no puedo negarlo, pero ahora hasta tengo ganas de que Paco no siga. Que se vaya a otra cadena, con todo su equipo, y habrá quienes les sigamos a ese nuevo destino. Y mientras, en la SER, que acaben de cavarse su propia tumba.

Tal párrafo acabo de citarlo de un post de discotraxx que enlazó Jean Bedel en su Twitter. Y básicamente es un buen resumen de lo que pienso acerca de todo el revuelo que se ha formado en torno a la más que probable marcha de Paco González (solo o, casi más seguro, acompañado de no pocos de los suyos) del Carrusel Deportivo y de la SER. Porque a nadie, excepto a un compañero mío, se le escapa que es algo así como “o Carrusel o nada”. Y en cualquier caso, ya no volverá a ser igual.

Para los que aún no estéis enterados (que supongo que será poca gente). El miércoles pasado por la mañana, saltaba la liebre en Twitter de que algo se estaba cociendo en el interior de la Cadena SER y, más concretamente, de su redacción de deportes. Y lo que se cocía era algo que a todos nos cayó como una losa Paco González era apartado de la dirección de Carrusel. La secuencia de hechos nos la cuenta Ramón Trecet (está perdido en el medio de un post, podéis ver el texto recortado aquí).

Desde hace años, desde siempre, he sido oyente de la SER. De los que se levantaban con Gabilondo y se acostaban con Carlos Llamas y De La Morena. Con la programación de tarde nunca tuve mucha relación. Al fin y al cabo, la tarde era la hora del Xabarín, ¿no? Y de los de fútbol con TV y Radio, con el Carrusel Deportivo. Por eso, mi imaginario futbolístico tiene la voz de Paquito y Pepe Domingo Castaño y la sintonía de los puritos, los tractores chungos, las encimeras, los chasquis, las llamadas a la suerte, las rondas informativas y, por supuesto, el jamón único en el mundo undo undo undoooooo. Fines y fines de semana interminables, las grandes gestas de la Champions…

Por eso, cuando uno asiste a lo que ha asistido esta semana, hay cosas que no entiende. No se entiende como a los formatos que funcionan, ya no el Carrusel, sino también Hoy por hoy con la marcha de Iñaki se les dan vueltas de tuerca que no tienen sentido. El “despido” de Iñaki se camufló como una supuesta apuesta de Cuatro por la información que luego no se vio reflejada en una programación que maltrató los informativos, sobre todo el de la noche. Eso y que a Iñaki pronto le cortaron las alas a la hora de plantear un informativo de autor, que era lo que se esperaba que hiciese. Cuentan los veteranos que algo parecido ocurrió con Sardá, cuando sacaron a Gemma Nierga de su bastión de las madrugadas.

De los más veteranos, sólo sobrevive el Larguero (aunque la Ventana de Nierga ya tiene unos 12-13 años)… “sobrevive”. Porque lo único que tiene este Larguero medianamente parecido al original es el nombre. Vuelvo a coincidir con Discotraxx… A mí también me parece que Joserra se ha convertido en un impresentable.

Y cuando uno ve estas cosas desde fuera, supongo que desde dentro es peor. Peor para el círculo más cercano y, desde otro punto de vista, para Joseba y para Gallego, a quienes les ha tocado la papeleta de sustituir a Paco este miércoles pasado con la UEFA y este finde con la Liga respectivamente. Si uno lo piensa fríamente era casi previsible. En muchas ocasiones, la forma de hacer de los de Carrusel les había enfrentado a los de arriba. Y desde esta óptica, lo de hoy era previsible. Porque desde el primer momento, de alguna forma, ha sido un pulso con los de arriba.

Y no digo nada más, lo que yo pienso, ya lo he dejado en el Twitter y coincide, básicamente con lo que se ha puesto ahí arriba en la cita que encabeza el post. Así que lo dejo aquí, que ya he escrito demasiado.

La Iglesia y los abusos

Son lamentables, y la Iglesia, por lo que representa, debería invertir todos sus esfuerzos y más aún si es posible en investigar, castigar y remediar todo el daño que ha hecho en este sentido. Colaboración con las autoridades judiciales en lo tocante a los procesos ya iniciados es lo menos que se le puede pedir, así como la apertura de los procesos canónicos correspondientes. Y en ese sentido, la Iglesia parece que se ha puesto las pilas con gran diligencia: en Estados Unidos, en Irlanda, en Alemania… en demasiados sitios.

Benedicto XVI, personalmente en más de una ocasión, a través de sus asesores en otras, ha querido pronunciarse firmemente en este sentido y dejar atrás esa apariencia, práctica habitual en muchos lugares, del silencio y el encubrimiento. Tenemos el caso del P. Maciel, fundador de los Legionarios (que podemos coincidir o no coincidir con ellos, pero el pecado del fundador no es el pecado de toda la institución, hay que tener cuidado al hablar de esto), de los irlandeses, donde ya han comenzado a rodar cabezas, de EEUU y de Alemania.

Puede que a muchos la actuación, incluso la carta pastoral del Papa que hoy se ha hecho pública y que podéis leer aquí, le siga pareciendo pobre. Probablemente a muchos les gustaría rehabilitar las hogueras para castigar este tipo de pecados. Bien. Tampoco es para tanto (para encender piras, entiéndase, que hoy en día todo se malinterpreta). Aquí es donde quería yo

Hay que entender las cosas como son. En lo que se refiere a los abusos sexuales a menores, hay que ser lo más equilibrados posibles: ni todos los curas son pederastas, ni todos los pederastas son curas. Es cierto que pudiera entenderse que la responsabilidad como pastor de un sacerdote hace que su pecado, su delito, sea subjetivamente más grave, porque a él se le ha encomendado la cura de almas, con todos los ingredientes morales que eso supone. Pero igualmente graves, en este sentido subjetivo, son los abusos que puedan proceder de profesores o de los propios padres. A ellos también se les ha confiado la educación integral de la infancia.

Entiendo que algunos medios estén entusiasmados con estas noticias o con lamentables casos como el de Samuel, el cura de Toledo. Le sirven de carnaza en una cruzada anticlerical que les pone, en todos los sentidos de la palabra. Basta ver algún informativo o leer algún periódico para ver cómo se regodean en este tipo de informaciones. Creo que esto nadie me lo negará.

Pero ese no es el caso. Da igual lo que digan los medios o qué medios sean los que digan qué cosas. Los casos son ciertos y ponen en cuestión la misión sagrada que tiene la Iglesia desde su misma raíz. A todos nos duele, nos llena de “vergüenza” y de “remordimiento”, dos palabras que recorren transversalmente toda la carta, a todos los católicos. Sobre todo a los que hemos decidido entregar nuestra vida a la Iglesia como sacerdotes o religiosos.

El Papa en Santiago

Creo que la imagen con la que encabezo la noticia es lo suficientemente negativa. Hoy a las 10:30h de la mañana D. Julián, nuestro Arzobispo, confirmaba la noticia que muchos estábamos esperando desde hacía unos meses, el próximo otoño Benedicto XVI visitará nuestra diócesis con motivo del Año Santo. También estará en Barcelona para la consagración (al fin) de la Sagrada Familia.

Ahora es cuando muchos tratarán de colgarse medallas, pero no perdamos de vista una cosa: esto no es una visita de promoción turística. Eso sólo es un “accidente”. El verdadero artífice de esto es D. Julián, al que hemos de darle la enhorabuena por este logro y las gracias por el trabajo realizado.

Ahora es el momento de comenzar a rezar por el fruto de esta visita.

Más información en Pastoral Santiago.

¿67? 75

Estos días estamos con la ida y venida de declaraciones acerca del aumento de la edad de jubilación. La verdad, qué queréis que os diga. Es una medida impopular, pero algo hay que hacer para que no se colapse el sistema de pensiones que ya sabemos todos que es una de las piezas básicas de nuestra sociedad del bienestar.

O del malestar…

Yo entiendo que a las personas que estén en trabajos meramente físicos lo lógico es que no se retrase la edad, pero ¿en los de oficina?. Lo cual no deja de ser una contradicción. Mi padre tiene 55 años (bueno, los cumple el jueves que viene) y está a punto de la pre-jubilación. Que vale, que aún no es jubilación, pero bueno, la idea es que se están deshaciendo de personal de edad “avanzada” (como lea esto mi padre seguro que se queja xD).

Pero en fin, que [mode=ironic]no sé a qué viene tanta queja. Los curas, por derecho, se jubilan a los 75. Los que pueden.[/mode] Y como la cosa siga este ritmo… ni a los 75.

Sí, has acertado, todo este post sólo para ese párrafo xD

Mejor nos venía haber perdido

Había varias cosas que tenía pendientes para hablar, pero estos días, entre que mañana hay el primer examen y que estoy con la resubida de artículos me había sido imposible para sacar tiempo para escribir las entradas que me pedía el cuerpo. Aún así estoy orgulloso de haber conseguido subir algo todos los días excepto ayer. En cualquier caso, ninguna de estas cosas de las que voy a hablar saldrá en esta entrada. No. Esta entrada está demandada por la actualidad de mi corazoncito blanquiazul.

Creo que ninguno nos podemos quejar de la marcha deportiva del Dépor en los últimos años. Sí, el equipo no es ni el Superdépor de mediados de los 90, ni el Dépor de Irureta que hace ya diez añitos ganó la Liga, ni el del Centenariazo.

No. Ni por asomo. Quizás, estos “añitos por el desierto” nos hayan servido para darnos cuenta de la infinita suerte que tuvimos de vivir una época tan maravillosa como aquella siendo, como somos, un equipo con una historia tirando a normalita, excepto por los destellos de luz de estas dos últimas décadas.

Ya no somos el equipo que encandilaba al mundo del fútbol como lo fuimos entonces. Tampoco importa. Jugamos un fútbol poco vistosos. De ese que gusta sólo a los entendidos… y sólo a los entendidos con la paciencia suficiente como para ver un partido entero del Dépor.

Como entonces, nuestro potencial se basa, sobre todo, en una defensa que se convierte en una muralla. Un mediocampo muy centrado y, sobre todo, una línea defensiva infranqueable que deja pocos problemas a uno de esos porteros que España y sus entrenadores infravaloraron bastante durante su carrera adulta. No hablo de selección, que parece que no hay mucho sitio, pero eso es otra historia.

Lamentablemente el Dépor adolece, como ha adolecido siempre excepto cuando estuvieron Bebeto, primero, y Makaay-Tristán, luego, de lo que realmente marca las diferencias en este deporte: GOL. Somos un equipo sin gol. El Madrid es (era, que parece que empieza a solventarse) un equipo sin sistema y sin defensa, pero tenía gol y eso maquillaba el resultado final. Con el Dépor ocurre todo lo contrario.

Y por eso, cuando el jugador más regular, más participativo, el mayor goleador, el revulsivo, se lesiona para toda la temporada después de haber jugado TODOS los minutos de las últimas temporadas (a excepción del otro día que le cambiaron en Copa), supone un varapalo enorme. Creo que a cualquier deportivista nos importaría una mierda que fuera Bodipo el lesionado (entiéndaseme bien, que no tengo nada en contra de Bodipo).

Pero claro, se lesiona Filipe y todo cambia. Si hay un jugador imprescindible en este Dépor era él. Y más cuando Guardado y Angulo están lesionados también en este momento. El Dépor se queda sin banda izquierda, sin el mejor lateral izquierdo de la Liga, el que estaba llamado a ser el lateral del Brasil mundialista y… la gran venta (aunque nos joda venderlo) que necesita el Dépor para aliviar una situación económica acuciante fruto de la gestión de uno de los mayores ladrones del mundo del fútbol. Pero eso es otra historia.

Es inevitable que la pérdida de nuestro 3 nos recuerde a las lesiones de Mauro y de Valerón que, junto con la marcha de Bebeto, fueron los grandes motivos del final de aquellas épocas de oro en que luchábamos con los grandes de Europa

Esta España mía, esta España nuestra

Uno de los aspectos que siempre me ha atraído del blog, y que no quiero perder en esta nueva etapa, es poder usarlo como mi pequeña y particular tribuna de opinión sobre la actualidad. Y la verdad es que la actualidad, como os decía ayer, da para mucho últimamente. Pero no voy a hablar de la denigrante situación en Vic y la cuestión de la inmigración, ni de las lamentables declaraciones de Munilla la semana pasada, ni de la sentencia contra Irago y Anido, ni del Sindazo… temas, todos ellos, con mucha chicha, pero de los que ya se ha hablado mucho y tampoco hay mucho más que decir. Puede que, si me da por ahí, me refiera algún día a lo de Munilla, pero…

A lo que iba. De lo que quería hablar hoy es de la cuestión de la educación, a la que ya me referí en este mismo blog hace un tiempo. En aquel post ya daba yo mi visión de cómo debería ser el pacto educativo del que, ya por entonces, se comenzaba a hablar. Me reafirmo en todo lo que dije y añado algo al calor de la actualidad. Leer más…

La realidad es una demagoga.

Hago un alto en el trabajo de esta tarde para compartir con vosotros una reflexión.

Veréis, yo suelo trabajar siempre con la radio encendida o con la música puesta. Pero vamos, lo que es el silencio me resulta muy incómodo. No sé a vosotros, pero casi estudio mejor con algo de ruido de fondo (aunque luego le haga tanto caso como el que me pueden hacer a mí los chavales en la catequesis) que en completa quietud.

Así que estaba yo ahí tan tranquilo echándole un vistazo a los apuntes cuando me doy cuenta de que suena un arpegio que hacía tiempo que no escuchaba. Así que pongo el oído para intentar adivinar de qué se trataba. Abrazado a la tristeza de Extrechinato y Tú, ese delicioso experimento poético-musical liderado Robe Iniesta (Extremoduro), Fito Cabrales (Platero y Tú, Fito y los Fitipaldis), Manolo Chinato e Iñaki Uoho Antón (Extremoduro, Platero y tú) y que Fito incluyó después en Por la boca vive el pez.

Es una verdadera maravilla de tema, pero prescindiendo de la valoración musical, que no es lo que pretendía yo con este post, lo que quería compartir con vosotros es una pequeña reflexión a raíz de la letra y de la realidad.

Lo cierto es que la letra no es nada del otro mundo. Me explico. Es una crítica de esta sociedad post-moderna, del extremo del individualismo, del capitalismo y de la crisis espiritual (sin meternos en el campo religioso) en la que vivimos. Cargada de muchos de tópicos de las canciones protesta del rock noventero en España (la soledad, la palabra…) Todo con el lenguaje propio de Chinato, Iniesta y el Fito más plateresco. Y aún así, es una verdadera maravilla.

Pero lo importante de todo es que, con la que está cayendo, estas palabras parecen con mayor fuerza que nunca. De hecho, cuando lo oía, no pude evitar pensar en el editorial de Gabilondo hace unos días en Noticias Cuatro y que conocí a través de Radiocable.com.

Palabras duras. Muy duras. Y sí que es verdad que pueden considerarse bastante cargadas de demagogia, ¿no creéis? En cualquier caso, creo que son más que acertadas, al fin y al cabo, “es la realidad la que se ha puesto demagógica”.

Arde Pontevedra

Hoy Pontevedra está lleno de humo. Es algo acojonante. Hoy, como cuando cada domingo comíamos en la finca, descubrimos dos focos de incendio, uno en Curro y otro en Acival, muy cerca de donde estábamos. Pero no eran los únicos, hasta seis focos (6 focos 6, paradójico cuando menos en una tarde de toros) de incendio se produjeron al mismo tiempo. Increíble como hay gente que puede hacer algo así.

No salí de peñas, como seguro que hicieron, como todas las tardes de toros, muchos jóvenes pontevedreses. Tampoco tenía pensado hacerlo hoy, se estrenaba 24. La cuestión es que poco después de que terminara el estreno me fuí pitando con mi madre y mi padrastro a Campañó, donde está la finca. La intención era en un principio ir a sacar a los caballos, pero al final pasamos de eso, el fuego aún estaba lejos, y nos fuimos hasta el lugar de Moldes, en la misma parroquia, a ver que podíamos hacer para ayudar.

La visión fue… apocalíptica. Las llamas se acercaban violentamente hacia las casas de los vecinos. Los bomberos no llegaban y las motobombas de los vecinos no eran suficientes. La impotencia era el sentimiento dominante. El fuego, ese “gran descubrimiento” del hombre, estaba devorando herencias, fincas, montes… y se acercaba a sus casas, a sus animales… y no se podía hacer nada.

Acaban de llegar los bomberos, esperemos que aún no sea demasiado tarde y el fuego no halla llegado ya a las casas. Yo me he vuelto porque poco puedo hacer…

Se hablaba de un Renault Clio rojo como el causante de los incendios… Terroristas, asesinos, hijos de p*** Si los cojo yo, no llegan ni al calabozo de la Guardia Civil.

Tragedia en Valencia

Los trenes han vuelto a ser los protagonistas, más de dos años después, de una gran tragedia en España. Esta vez, afortunadamente (si se puede utilizar este adverbio en una situación como ésta), no se trata de un atentado terrorista sino de un descarrilamiento del Metro en Valencia. El resultado es una cifra de fallecidos que ya alcanza los 37 junto con varios heridos que aún se encuentran en estado de alta gravedad, especialmente una mujer embarazada.

La causa parece ser el exceso de velocidad del tren combinado con la rotura de una de las ruedas. Se especulaba con la caida de una pared del túnel en que se produjo el accidente (entre España y Jesús) o incluso, he oído, que con una bomba.

Es una tragedia muy dura para la ciudad del Turia, justo a una semana de la llegada de S.S. Benedicto XVI para el Encuentro Mundial de las Familias, que se suponía uno de los grandes acontecimientos de este año en la ciudad.

En fin, descansen en paz.

Amén

De chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos

Seamos serios por favor. Podemos defender los derechos de los animales. Podemos, aunque yo lo veo una incoherencia, ser vegetarianos. (Digo que lo veo una incoherencia porque el campo de los seres vivos va más allá de los animales, racionales o no. ¡Defendamos el derecho de las plantas a no morir!). Lo que no se puede es llegar al tipo de propuestas que llega a plantear el Proyecto Gran Simio. Más en concreto me refiero a la siguiente:

La organización es un grupo internacional recientemente establecido, fundado para trabajar por la supresión de la categoría de ‘propiedad’ que ahora tienen los antropoides no humanos y por la inclusión inmediata en la categoría de personas.

Estoy de acuerdo que hay que acabar con la tortura a los animales, a cualquier tipo de animales no sólo a los grandes simios. Hay que cuidar el medio ambiente y tratar de evitar la extinción de cualquier tipo de especie. Pero… ¿donde situamos el límite de nuestra actividad ecologista? ¿En “Save the whales”? ¿En limpiar manchas de petróleo? Creo que veis por donde van los tiros.

De todas formas creo que la gran cuestión que se nos plantea es otra: ¿qué es una persona? Los filósofos no se han puesto de acuerdo en qué distingue a la persona de la no-persona: la autoconciencia, la racionalidad, la capacidad dialógica… muchas han sido las respuestas a lo largo de la historia del pensamiento. ¿Con cuál nos quedamos?

Yo me quedo con Aristóteles diciendo que lo que define al hombre como persona es su capacidad intelectiva: el lenguaje, el pensamiento, la capacidad de acción, la capacidad de proponerse fines… El pensamiento, dado que no somos telépatas, no es verificable más que por la capacidad de lenguaje, y los grandes simios tienen la capacidad de comunicarse… Sin embargo la gran diferencia es que el ser humano es capaz de romper la barrera de su instinto, es capaz de proponerse fines distintos y nuevos, tiene capacidad creativa… He ahí la diferencia.

Aunque no veamos esta diferencia cualitativa que, creo yo, es clara. ¿Dónde situamos el límite? Cito delProyecto Filosofía en español:

A este noble objetivo se orientan los esfuerzos del PGS cuyos planteamientos, llevados a su límite, podrían ocasionar una auténtica conmoción de repercusiones no difíciles de prever, en las formaciones sociales de nuestros días; probablemente el vegetarianismo activo sería una de las implicaciones prácticas inexcusables de la Declaración, si es que esta misma se entiende como un primer paso intercalado en un proceso de mayor alcance que tendría que ampliarse también en el futuro –¿dónde poner, si no, los confines de la comunidad de iguales?– a las «bestias de granja», ¿lo sería también la paralización inmediata de la investigación biomédica, tal vez inaceptable por el sufrimiento infringido a la cobayas que esta misma conlleva?, ¿cabría exigir en su caso la sindicación de los nuevos «trabajadores» tales como perros policía, vacas lecheras, bueyes de carga o abejarrucos, quienes seguramente podrían reivindicar un «convenio colectivo», vacaciones pagadas, holgazaneo dominical y también «dignos» subsidios de jubilación para acomodarse una vez llegados a la «edad del merecido descanso»? Se trata en todo caso de cuestiones abiertas de índole ciertamente mayor –y no ya, como tal vez pudiera parecer, burdas parodias malintencionadas con objeto de ridiculizar las posiciones de referencia– a las que, con todo, los promotores del Proyecto y de la Declaración, no han dado de momento respuesta alguna.

Lo irónico, es que luchamos por los derechos de los simios, grandes o no, mientras muchas veces nos olvidamos de luchar por la aplicación de los derechos humanos o defendemos la pena de muerte, la eutanasia o el aborto. Y siento si este último comentario ha resultado muy fundamentalista… pero es la pura verdad.

Aguirre Metepatas

La última metedura de pata de la Aguirre (escuchar). Si al final les va a dar la razón a los de “Catalonia is not Spain”. Y aquí su rectificación