
Muchas veces, cuando alguien me pregunta qué puede leer, que tampoco son muchas, uno de los libros que siempre suelo recomendar, porque a mí me encantó, es Los Pilares de la Tierra. Y muchas veces he comentado que cuando lo leía uno casi podía ver la adaptación cinemátográfica de este pedazo de historia salida de la pluma de Ken Follet. Por eso, podríamos decir que la miniserie que está emitiendo Starz era algo muy esperado desde hacía mucho tiempo.
Por otra parte, cuando doy una recomendación como esta, le digo siempre que Los Pilares es una novela a la que hay que darle más o menos cien páginas para que comience a enganchar. Más o menos hasta que Tom llega a Kingsbridge. Más o menos, porque luego depende de cada cual. Lo digo porque a mí me costó arrancar y, como a mí, conozco a varios. Incluso a algún “cobarde” que lo dejó a medias.
Es cierto, en muchas partes, la novela tiene un ritmo lento y poco atrayente que, a medida que uno se zambulle y se deja empapar de la historia se hace menos “molesto” de lo que se hace al principio. Y eso, a mi modo de ver, suponía un gran handicap para su posible adaptación cinematográfica. Televisiva, ahora mismo. Di tú que en antena el tiempo es oro y eso lleva a quitar algo de paja, pero… aún así.
Con todo esto, la adaptación de Starz me está sorprendiendo muy pero que muy gratamente. A todos los niveles: narrativo, artístico, de casting… Vamos, que la están clavando a todos los niveles en otra de esas grandes sorpresas que me he llevado este verano a nivel de series. Porque no renuncian a nada o a casi nada de lo que aparece en la novela. A ninguna de las tramas. Ni siquiera a ninguna de las subtramas. Y lo hacen sin insistir más de lo debido en los posibles elementos morbosos que hay ya en la novela y en los que siempre les gusta insistir a los guionistas televisivos, como podría ser la figura de Ellen o los tejemanejes de Waleran.
Como mayor acierto, creo que el personaje de Jack, tan difícil cuando uno lee la novela, está más que logrado. Al igual que la familia Hamleigh, otra de esas secundarias piezas clave que trae el relato de Follet. Supongo que la presencia del propio autor entre el equipo de consultores de la serie ha sido fundamental.
Cuatro la comienza a emitir en Septiembre, coincidiendo, más o menos, con el final de emisión de esta miniserie de ocho capítulos en Starz. Si aún no la has visto, es una gran oportunidad, aunque yo te recomiendo que te atrevas y la veas en versión original. No sólo por no arriesgarse a un mal doblaje (uno más), sino porque las voces originales de los actores son parte esencial de sus personajes.
Llevamos 6 capitulazos. Quedan 2. Y la pregunta de si tendremos a la hermana menor, Un mundo sin fin, transportada también al formato miniserie el año que viene. Si lo hacen así, sí. Aunque esa sí que tiene todas las papeletas para levantar polémica. Y quien la haya leído, lo entenderá.




