Posts tagged ‘liga’

noviembre 30th, 2011

Dos nombres para primera

Hacía tiempo que no escribía de mi Depor. Desde el mayo fatídico. Me había planteado hacer algo para el derbi pero una cosa llevó a la otra y decidí no hacerlo. Pero tampoco quiero dejar más pendiente esto, que me sabe mal. Y quería hablaros de los dos jugadores que veo yo que serán o que deberían ser claves en nuestro regreso a primera. Claves, sobre todo, en contraste al año pasado. Por eso no voy a hablar de hombres de los que ya se esperaba su importancia: Aranzubía bajo palos, el oficio de Colotto en defensa, la magia de Valerón o la entrega de Guardado. No, son dos nombres que no han brillado demasiado hasta ahora vestidos de blanquiazules. Porque ninguno de los dos son precisamente recién llegados:

Juan Domínguez

Si alguien me preguntara quién sería el gran puntal que faltaba en el centro del campo del Depor (una de las causas últimas del descenso), yo hubiera optado este año por Alex Bergantiños. Un mediocentro con solidez, experiencia en Segunda y con llegada. Pero resulta que Alex no está haciendo, en términos generales, una buena temporada.

Por fortuna, otro canterano ha mostrado que, por fin, está preparado para llevar la manija del Depor: Juan Domínguez. Y digo “por fin” porque se había convertido en la típica eterna promesa. De jugador que está ahí pero no da llegado. A mí me tenía la impresión de un jugador sin carácter, con muy poca sangre… Pues bien, ha dado un pase adelante y se está convirtiendo en uno de los grandes puntos de referencia del juego del Depor. No es un mediocentro defensivo, pero con un hombre detrás que le sostenga, puede ocupar un puesto que lleva mucho tiempo vacío en el Depor, desde que Sergio dio ese bajón de calidad (motivado, en parte, por la falta de un mediocentro como Mauro que le cubriera las espaldas). Es algo que le hacía mucha falta al Depor. Y su capacidad de combinar con Valerón (o con Juan Carlos, otro canterano que está llamado a subir con vista a no mucho) va a ser fundamental.

Viendo el nivel que ha mantenido, sobre todo, desde el partido contra el Celta hace un par de semanas, esto parece ser una obviedad. Más discutido, y seguramente me quede prácticamente solo defendiendo esto, es el otro nombre. Otra de esas eternas promesas de la “cantera” blanquiazul, que lleva vagando (y nunca mejor dicho) por el primer equipo ya cuatro temporadas.

Lassad Nouioui

Hablo del tunecino Lassad Nouioui. Un delantero con un trato del balón muy bueno, un disparo muy duro perfecto para el disparo de media distancia… Con un físico desgarbado y unas formas un poco extrañas, quizás. Su problema siempre ha sido su fragilidad física, que ha cortado lo que podría haber sido una enorme proyección. El otro, es, como le ocurría a Juan Domínguez o al ahora atlético, Adrián (que yo sigo sosteniendo que si aquí no se cubrió de gloria es porque se empeñaron en ponerlo donde no debían o con quien no debían), un problema de actitud, al menos de expresión de esa actitud. De esos jugadores que parecen que fluctúan por el campo porque toca.

Lassad, además, no es un punta punta. No es un delantero centro al uso, un 9. Es más un segundo punta, un hombre que llega al hueco que le abre el nueve. Por eso, los deportivistas ven más en el puesto a Xisco, que lleva toda la temporada lesión tras lesión, un delantero más apropiado que el tunecino. O a Riki, que ha tenido una cierta regularidad a lo largo de estos años. Y lo que yo llevo dicho de él no es precisamente muy bueno.

Entonces, ¿por qué? Creo que el juego al que quiere jugar el Depor exige más un delantero con toque que un delantero con remate. Exigen un delantero que prolongue la filosofía de toque de Juan Domínguez, Valerón, Bruno Gama (el mejor fichaje de este año, aunque no lo pudimos estrenar hasta hace nada) y Guardado – que yo creo que es el centro del campo del Depor, con un mediocentro de corte defensivo, sea Alex, sea Jesús Vázquez, sea Borja. Mejor Lassad y Riki que Xisco, por tanto. Y mejor Lassad que Riki, que tiene una cierta tendencia perniciosa al individualismo y no tiene tanta calidad como él.

Además, puede ocupar el puesto teórico de Valerón (salvando las distancias) en circunstancias determinadas, ya que al canario hay que dosificarlo también. Viendo el rendimiento de Juan Domínguez jugando de 8 y que Oltra no cuenta con Juan Carlos, Lassad parece mejor opción que Guardado, Gama – ambos rinden mejor en la banda – y el excesivamente individualista Salomão.

Y creo sinceramente que, si se deposita la confianza necesaria en Lassad, él responderá. Sobre todo con el estilo al que parece querer jugar el Depor. Y ahora hay una novedad más. Hay un centro del campo, que es algo que no teníamos hacía mucho tiempo. Y eso le va a beneficiar a él, porque le llegarán balones, no tiene ya que perseguirlos.

Podríamos nombrar también a Bruno Gama y a Salomão, los dos interiores-extremos portugueses que nos hemos traído este año. Los dos de una gran calidad. De hecho, Salomão está siendo un jugador de esos que marcan la diferencia aunque peca de un excesivo individualismo. Por eso a mí me gusta más Bruno Gama, de hecho.

De todas formas, el gran problema y el gran quehacer del Depor no está del mediocampo hacia delante (de hecho, el Depor es el equipo más goleador de Segunda, junto con el Celta y el Barça B), sino del mediocampo hacia atrás. La defensa del Deportivo (todas las líneas) está siendo desastrosa, tanto la línea de centrales como los laterales o los medioscentros. Especialmente los laterales. Es un peligro que aquello que ha definido al equipo en los últimos años, el orden táctico, se esté yendo al garete. Aranzubía tiene que ejercer demasiadas veces de santo y eso nunca es bueno.

Eso, y mejorar el rendimiento fuera de casa (7 puntos, el peor visitante de los 11 primeros). Para subir (ese es el objetivo, no lo olvidemos) no basta con ser el mejor local.

mayo 23rd, 2011

Volveremos

Tenía un post escrito para la mañana o la tarde del Sábado. Iba a ser algo motivacional y un poco rollo apelar al espíritu de las grandes remontadas de Champions. Es decir con todas las características de lo que puede decir un hincha que se juega en pocas horas la vida (casi ni metafóricamente, que fui de taquicardia en taquicardia). Pero los nervios me hicieron olvidarme de él, así que sin preámbulo optimista alguno toca enfrentarse directamente a la cruda realidad.

Estamos de luto. Ayer, y aún hoy, aunque comencemos a despertar, fue un día triste, aciago, maldito. De esos que te quedan grabados a fuego y hiel en el corazón. De llantos, agujetas emocionales – y físicas – y de desahogos a veces reprimidos, a veces a tumba vierta. Yo estaba como si me hubiera atropellado un tren, corrido tres maratones y luego ido toda la noche de juerga. Ya me había costado conciliar el sueño, de los nervios, toda la semana. El sábado más.

¿Por qué? Bueno, asumo que a estas alturas todo el mundo lo sabe, pero, por si acaso, no se me caen los anillos por decirlo una vez más. La noche del sábado, rozando la medianoche, el Real Club Deportivo de la Coruña, el Dépor, MI Dépor, decía adiós a la categoría de oro de nuestro fútbol tras dos décadas en las que ilusionante y mágica es una palabra que se queda demasiado corta para describir la experiencia.

1 Liga, 2 Copas, 3 Supercopas de España. Semifinales de la Recopa y de la Champions. El equipo que más puntos acumuló en Champions en sólo cinco participaciones. El único equipo del mundo que haya ganado en el Camp Nou, el Bernabeu, San Siro, Delle Alpi, Old Trafford, Highbury, el Parc des Princes y el Olympiastadion de Múnich.

Podríamos seguir enumerando los méritos de un equipo que en cinco años escasos pasó de salvarse del descenso a 2ªB (y la desaparición) con un gol agónico de Vicente en la última jornada de la 87/88 contra el Racing a hacerle sombra al Dream Team de Cruyff. Y a casi ganar una Liga una temporada después en ese día que todos recordamos.

Pero el gran mérito del Dépor fue llenar de ilusión y de orgullo a una ciudad no muy grande encerrada en la remota periferia del noroeste español. Paseamos con orgullo el blanco y el azul ante media Europa y media Europa se rindió a nuestros pies. Desde el principio. Ayer me contaban que los periódicos italianos, tan italianos ellos, abrieron con el penalti de Djukic en su momento. Ayer, la prensa deportiva española abandonó al Madrid y al Barça durante unas horas y le dijo adiós a un equipo que, hasta hace muy poco, podría resultar hasta irrisorio Esa es la dimensión que alcanzó el Dépor.

La gran virtud del SuperDépor fue marcar el camino a muchos otros clubes. Un equipo que creció en buena parte a base de retales – aderezados, eso sí, con dos estrellas de la talla de Bebeto y de Mauro – y un fuerte sentimiento de club que redundó en atrevimiento, ambición, un estilo propio, distinto… y muchísima unión entre la mayor parte de la plantilla (y eso lo viví yo en directo). Así fue cómo se ganó el corazón de tantos que, como los deportivistas, lloraron o se dolieron el sábado igual que habían sufrido aquel fatídico e injusto 14 de mayo.

¿Fue todo aquello un espejismo? Ahora mismo podría parecer que sí. Es cierto, el Depor vivió estos 20 años muy por encima de su historia y en los últimos 5 (dese el infame Caparrós) muy por encima de sus posibilidades deportivas y económicas. Pero todo aquello fue real. Muy real. No en vano, hasta anteayer éramos el quinto equipo que actualmente encadenaba más temporadas en primera, tras los tres clásicos y, curiosamente, nuestro doble verdugo, el Valencia.

Pero el pasado no da de comer. La realidad es que el fantasma del descenso, que sobrevoló toda la temporada y esta última época en Coruña, se materializó. Y recordar los buenos tiempos no nos va a salvar de ello. Sí, quizás el Zaragoza y el Racing puedan descender en los despachos, pero así no merece la pena quedarse en Primera. Curioso que lo diga alguien del equipo de Lendoiro.

La vida sigue, en cualquier caso, y es momento de comenzar a trabajar desde hoy mismo (ayer dejémoslo de día de luto) para elaborar un proyecto – deportivo e institucional – que aglutine, ilusione y que nos permita volver a Primera. Y mejor el año que viene que el siguiente. Porque esta afición no merece estar en segunda, porque es afición de Champions. Qué cojones… es la mejor afición del mundo. Y nos lo deben

Fin. Paradójico. Cuando comencé a redactar esto quería hacer un análisis de lo ocurrido y unas propuestas de futuro. Será que todavía soy incapaz de ser frío y prefiero ser así, cursi y emotivo. Ya llegará. De todas formas, la morriña es cosa nuestra. No os acostumbréis a echarnos de menos.

 

VOLVEREMOS

octubre 28th, 2010

¿Y esto quién lo arregla ahora?

Llevo bastante tiempo sin hablar de fútbol. Entre el curso, el Papa y la pastoral, poco puedo dedicarle a a seguir como me gustaría la Liga y, sobre todo, al Dépor. Y coincidiréis conmigo en que si a eso le sumamos la situación desastrosa en la que se encuentra mi equipo del alma, es bastante normal que sea un tema que tampoco me inspire especialmente para hablar de él.

Y eso que a principios de Liga me las daba yo muy esperanzado acerca de las posibilidades del equipo. Sí, todos sabíamos que nos faltaba gol, que el Deportivo es un equipo sin absolutamente nada de gol. Tan poco gol como que sólo ha marcado un gol de jugada (el 1 del 6-1 en el Bernabeu) en todo lo que llevamos de Liga. Y dos más, de penalty contra el Geta. Aún así, mantenía la esperanza de que esa tendencia fuera mejorándose hasta comenzar a marcar con una cierta regularidad. Con la defensa y la seriedad táctica que venía mostrando el equipo en los últimos años, siempre cabía lugar a la paciencia. Aunque no marcáramos gol, mientras tampoco nos marcaran podríamos ir salvando la papeleta, más o menos…

Pero la defensa no ha tardado en desmoronearse, capitaneada por un Manu con muy mala suerte en la portería y un Lopo que se retrató innecesariamente en alguna ocasión y espoleada por la dolorosísima goleada del Bernabeu, donde algunos creíamos que podría comenzar la reacción  - más que nada por lo inspirador del rival y del escenario. Ahora el Deportivo hace agua en todas y cada una de las líneas. Peor que eso: el equipo se arrastra truculentamente por el campo dando aún mayor sensación de agonía.

El Dépor se muere. Camina lentamente hacia el abismo. Y lo más triste, amedrentador, desalentador… como queráis llamarlo, es esa certeza moral que tenemos buena parte de los deportivistas de que en el fondo de ese abismo no está sólo (ni únicamente) la Segunda División, sino la desaparición del club de nuestra alma. Sí, triste pero cierto: la despaoarición, esa realidad cruel y trágica que amenaza cada vez más a los equipos.

Pero no vamos a hablar aquí de eso. No quiero hacerlo no vaya a ser que por mucho repetirlo se haga más verdad. Y no voy a meterme con todas las circunstancias que nos han traído hasta aquí, del fútbol en general y del deportivo en particular. Eso ya, si tal, otro día. Y a lo mejor no soy yo el que lo hace. Tengo una idea en la cabeza que a ver si la pongo en práctica un día de estos.

Centrándonos en las circunstancias deportivas de esta temporada, podríamos resumirlas en tres palabras muy simples: “falta de planificación”. El año pasado, con la lesión de Filipe, se pusieron de manifiesto nuestras dos grandes urgencias: un lateral izquierdo – ante la inevitable venta de nuestro jugador estrella este año sí o sí - y un delantero con gol. Adrián, Lassad y Riki no habían marcado entre los tres lo que sería aceptable para un sólo delantero. Unas urgencias y una planificación de plantilla que se veían más que condicionadas por la situación económica del club, algo en lo que no voy a entrar, como digo.

Al final, hemos terminado renovando de una forma extraña el centro del campo, trayendo hasta 5 jugadores para esas posiciones: Rubén Pérez, Míchel, Desmarets, Saúl y Urreta. Pero de lo que necesitaba el club, nada. Fichamos 3 laterales distintos, ninguno de los cuales llegó a cuajar en el equipo (Stopira fue bajado al Fabril en plena pretemporada, incluso) para terminar jugando Seoane, el chico de la casa. Y de lo del delantero mejor ni hablamos.

Y como a perro flaco todo son pulgas, llegó la peste de las lesiones, que nos viene acosando estos últimos años una y otra y otra vez. Lo cual nos ha dejado en una posición aún más precaria. Así las cosas, Lotina ha complicado la situación moviendo piezas casi siempre sin rumbo ni sentido ni algún tipo de lógica. Ahora te pongo en la banda, ahora en el centro; ahora tú, ahora este otro… Sin estabilidad y sin ideas, por lo que deja ver.

Todo esto se traduce en un equipo desquiciado, tal como se puede desprender de las declaraciones de los jugadores y del propio entrenador, más lastimeras que lo que nos tiene acostumbrados. Pero nadie hace nada. O, mejor dicho, el que lo tiene que hacer, no hace nada. Bueno, sí… convoca un café con los medios para mañana por la tarde en el Playa Club. Esperemos que ahí encontremos verdadera información y no otra sarta de excusas y divertimentos marca de la casa.

La imagen que ilustra este post está tomada de eldepor.com
septiembre 14th, 2010

Y llegó la sorpresa… para los demás

Pues sí, después de afirmar que todo parecía seguir igual en nuestra Liga después de la primera jornada, me tengo que tragar mis palabras desde este sábado. Sí, exacto, seguramente ya lo has leído, pero por si aún no te has enterado: el Barça ha encajado un sorprendente 0-2 contra un recién ascendido Hércules. De dos. En casa. Sin marcar ni siquiera un gol. No existen precedentes en la era Guardiola.

Mientras tanto, el Atleti se comió al Athletic, que, de paso, me hizo perder una apuesta con Manuls, y el Valencia ganó por la mínima a un Racing que mereció bastante más. También ganó por la mínima el Madrid en casa con el Osasuna, aburriendo una vez más hasta a las ovejas.

Nosotros nos encargamos de visitar al Sevilla al Pizjuán, visita difícil donde las haya. Un partido por momentos loco, por momentos aburrido en el que el Depor supo plantar cara durante casi 70 minutos a un Sevilla que parece irse recuperando de la mala racha de los partidos anteriores. A base de una buena defensa y de una actuación espectacular de Manu, el sustituto de Aranzubía en la portería durante la lesión que arrastra en su hombro, conseguimos mantener el marcador hispalense a cero a pesar de la insistencia de los delanteros de Nervión.

Para no poner la nota de originalidad, nosotros seguimos sin marcar, aunque las tuvimos. Adrián inquietó una vez a Palop sin fruto y Lopo falló un remate de esos que nunca suele fallar el central estrella del Depor. Solo en la frontal del área pequeña, con toda la portería para él. Insisto, de los que nunca falta el capitán-general de la zaga deportivista. En resumen, y para no variar, el Deportivo estuvo brillante en defensa (especialmente los centrales, que se van consolidando, creo yo, entre las cinco parejas de centrales de la Liga) pero ciego en ataque.

Lotina sigue experimentando con los fichajes. Después de dar la sorpresa en la convocatoria, dejando en casa a Valerón – que el otro día pareció la primera opción, tras Míchel, en la mediapunta – y a Saúl, que fue de lo que más brilló en pretemporada, se descolgó alineando a Desmarets en esa posición. Al parecer son “cosas suyas que pasan entre semana“, pero su decisión nos pasó factura, ya que más que sumar, restó.  Porque Lotina también había sorprendido sentando a su jugador favorito en el banquillo, ese que siempre juega a excepción de que no pueda, Juan Rodríguez. Había dado entrada a un mediocentro con más trato de balón, Rubén Pérez. Pero la falta de un mediapunta que realmente se sintiera cómodo, deslució la por otra parte enorme aportación del canterano colchonero.

Y mientras, Adrián a lo suyo, a moverse por el campo como quien no tiene otra cosa que hacer. A demostrar que es capaz de llevarse a dos defensas de garantías como Escudé (perdón, SQD) y Fernando Navarro en una baldosa, pero también de que la portería le quema, le ciega… le asusta. La incorporación de Lassad a su lado – pese a lo que yo creo que puede aportarles a ambos (y al equipo) – no supuso mucho, por no decir nada. Y así se prolongó, una semana más, nuestra preocupante sequía goleadora.

El resto de rivales, sí, marca goles. Incluso los que pierden. Esta jornada lo ha demostrado. Nosotros todavía no. Tampoco los encajamos. Si no solucionamos ese problema nos irá mal. Y es probable que una situación complicada por la falta de goles haga también renquear la defensa. Lamentable y paradójicamente, aunque el equipo es muy prometedor, los augurios son bastante grises.

La semana que viene, viene el Getafe a Riazor. Partido de lunes. Me pregunto si llegarán a las mil personas.

Foto: eldepor.com
septiembre 8th, 2010

Fútbol a horas intempestivas

Anteayer saltaba a los medios de comunicación la noticia de que para la segunda vuelta de Primera División (me niego a decir Liga BBVA), la LFP pretende ponernos partidos a las tres de la tarde los domingos para poder difundirlos en esa entelequia que llamamos “el mercado asiático”. Un golpe de mano más de los que realmente cortan el bacalao en esto del fútbol y una bajada más de pantalones de los equipos y los dirigentes ante las televisiones. Es decir, ante el dinero.

Y, como siempre ocurre, los damnificados somos los aficionados. Los aficionados españoles, porque no niego que esto pueda beneficiar a los futboleros japoneses, chinos, indios… Al final de cuentas somos (en teoría) los que realmente seguimos esta liga. Pero no. Si seguimos pensando de este modo nos equivocaremos una vez más. El fútbol hace tiempo que ha dejado de pertenecer a los aficionados para pertenecer a las audiencias televisivas.

Esto tiene consecuencias nefastas. Pero ya no basta con el hecho de que no sepamos con una antelación razonable a qué hora va a jugar nuestro equipo. O peor, ya no sabe el propio equipo a qué hora va a jugar con esa previsión de la que se puede gozar, por ejemplo, en la prensa inglesa. Una chorrada, vamos. Y así, poco a poco, los campos se van vaciando. Silenciosamente. Lamentablemente. Y, para escarnio de todos, hasta se hace promoción de ello. ¿No te lo crees? Recordemos el anuncio de Imagenio-Gol T:

Vale. Que sí. Que el anuncio parece tener otro enfoque en lo de la ancianidad del padre del protagonista, pero aún así, y no soy el único, es algo que sienta mal a los aficionados que, semana a semana, asistimos impotentes a un espectáculo demoledor: el vaciamiento progresivo de nuestros estadios de fútbol. Y lo dice uno que apenas puede ir a un par de partidos al año por cuestiones de agenda y que, por tanto, es más espectador televisivo que hincha en la grada.

En este panorama, en el que el alma de los equipos de fútbol parece rehuir de ellos, la Liga ha decidido darle la puntilla. Partidos a las tres de la tarde. En España. A la hora de comer. Ya no llegaba con ponerlos a las 5 que es una hora límite que ya obliga a elegir entre fútbol y siesta cuando se quiere ir al estadio. No, a la hora de comer, que mola más. Para terminar de despoblar los estadios.

A lo mejor este argumento costumbrista te resulta demasiado débil. A ver qué tal este otro: las tres de la tarde caen dentro de la franja más calurosa del día. En Coruña, en Riazor, a lo mejor no tenemos problema de calor, aunque si nos viene otro mesecito como los de este verano, pues sí. Pero… ¿en Sevilla? Recordemos que ya se nocturnizó la primera etapa de la Vuelta y que la Junta pidió el aplazamiento del Betis-Granada.

Más. Cuando se dé el hecho de que haya un equipo canario en Primera, estos podrían tener que jugar sus partidos en casa a las dos de la tarde. No nos quedan aún muy lejos las protestas del Tenerife, de los chicharreros y de los rivales por tener que jugar a las 16:00h de las islas para poder amoldarse al horario televisivo peninsular. Pero no, eso no importa, porque aquí, como bien dejó claro el todopoderoso Roures en su tan comentada entrevista en Buenafuente, lo que importa es la pela.

Mientras tanto, los aficionados al fútbol tenemos que dejar que nos meen encima y aún encima decir que llueve. Hasta que nos cansemos. Entonces protestaremos. Pero nos harán menos caso que el que ya nos hacen. Porque el fútbol necesita dinero, o eso dicen. Aparentemente lo que no necesita son aficionados. O eso creen.

agosto 31st, 2010

Una liga más y ¿todo sigue igual?

¡Ha comenzado la Liga! En paralelo con el post anterior, que dedicaba al debut de los equipos deportivos en la radio, habrá que dedicar algo de tiempo a decir que ya rueda el balón por los campos de España. ¿Ya? ¡Pero si parece que aún fue ayer cuando Casillas levantó la Copa! Pero sí, ya. De hecho, entre amistosos, torneos de verano, Supercopas y previas apenas tuvimos una o dos semanitas de descanso.

Y la cosa empezó más o menos como acabó el año pasado. Con el Barça aplastando al rival – en este caso el Racing de Santander – sin aparente esfuerzo y el Madrid aburriendo hasta las ovejas, como más o menos el resto de los equipos de España a excepción del Valencia, que parece bien recuperado del desmantelamiento que ha sufrido – de cuatro campeones del Mundo se ha quedado con uno –, y del Sevilla, que encontró en el recién ascendido Levante el remedio perfecto para la crisis en la que medio se había metido medio se había inventado la prensa. Aunque los Granotas le pusieron las cosas difíciles al principio. Ah, y del Atleti, que le endosó un 4-0 al Sporting que los coloca líderes en la primera jornada. Parece que este año sí… pero otros años parecía que también.

Lo dicho. Como el año pasado. O no. Porque el año pasado el Madrid, sí, aburría a todo el que se esforzaba en verlos jugar, pero metía goles, y a veces a raudales. Pero anteayer no pasó de un insulso empate a 0 contra un Mallorca enrabietado que por fases mereció ganar el partido y por fases se libró gracias a un inspiradísimo Aouate, que aquí en Coruña era un peligro y allí en Palma es un porterazo. Debe ser cosa del clima y de estar más cerca de la tierra…

Que como decía un tío ayer en el bar para picar a uno del Madrid que había por allí. Con estos dos puntos que “se dejó” – como si ya los tuviera ganados de antemano – en Son Moix Ono Iberostar Stadium y los seis del enfrentamiento directo, el Mouteam este ya puede irse despidiendo de la liga.

Pero como de eso ya habrá quien hable, yo voy a hablar de mi Depor. El mejor equipo del mundo, lo que pasa es que no lo demostramos porque somos humildes. Y por eso nos ponemos dentro de ese grupo que ayer aburrió a todo el mundo que se prestó a echarle un vistazo al partido.

Si fuera por la tónica general de ayer, sobre todo en la segunda parte, habría que decir que todo sigue igual. Pero yo estoy convencido de que este año el Depor tiene equipo para estar en Europa. Contra el Zaragoza pasó por unas fases de juego muy buenas en las que se nota, sobre todo, que falta ajuste táctico de los recién llegados en el a veces demasiado encorsetado esquema de Lotina, pero también que las esperanzas del Míster en ir mejorando el estilo de juego con respecto a la temporada pasada no son para nada infundadas.

Nos regalaron una esperanzadora primera parte. Muy seria y con la aparición de un espectacular Jonathan Urretavizcaya (Urreta para los amigos y los de lengua rígida), que aunque parezca guiputxi es uruguayo, que revolucionó la banda derecha. Lo mismo podríamos decir de Míchel, el mediapunta que nos trajimos cedido de Valencia y que, hasta que se re-lesionó – aunque a estas alturas ya sabemos que es más susto que otra cosa – hizo un muy buen partido.

Ya por seguir con los nuevos, Claudio Morel, el lateral izquierdo paraguayo mundialista, estuvo muy serio. Falto de forma, pero muy serio. Y le dio una buena leche al petardo de Lafita nada más pisar el campo. Estoy convencido de que escuchó que le pitaban (al maño) y decidió que si le pitaban era por algo, así que como él tiene que congraciarse con su nuevo público… pues eso, intentó corresponder al Lafita quédate… sin respiración de los Blues. Le faltó subir la banda – será por la falta de forma – para echarle una mano a un voluntarioso pero algo desacertado Andrés Guardado.

Mal, sin embargo, Lotina, que no parece haber encontrado aún un recambio para Sergio que sea capaz de sacar el balón. Bueno, sí, Juan Domínguez, lesionado. Ayer saltó al campo el otro Juan, Rodríguez, pero no cuajó un gran partido. Como tampoco lo cuajó su compañero Antonio Tomás. Y mucho menos Valerón, que salió en el 41 sustituyendo a Míchel. Entiendo que ha sido mucho en el fútbol y mucho en el Depor, pero el fútbol del Flaco se agotó en la antepenúltima lesión. No está para jugar 50 minutos en primera, y aunque duela hay que entenderlo.

Y luego ya, el que parece nuestro eterno problema: el gol, que se nos viene negando sistemáticamente en las últimas campañas a excepción de aquella segunda vuelta espectacular de la 2008-2009. Adrián promete mucho, pero luego no cumple. Eso sin contar con que tiene una excesiva fijación por caer a las bandas, algo que en un equipo que pretenden jugar con extremos es mortal para cualquier ataque.  Lassad pasa más tiempo en la enfermería que en el campo, y, cuando está, merodea por el campo más que enfilar portería. Sólo Riki parece tener la suficiente mordida… Pero ninguno de ellos parece capaz de asegurar un promedio de 10 goles por temporada, algo razonable en un equipo como el Dépor.

Nuestras esperanzas goleadoras están en un chaval de la cantera, Dioni, uno de los goleadores de la pretemporada y en que Lendoiro haga una de las suyas en las pocas horas que nos separan del cierre de plantillas. Eso entraría, posiblemente, dentro de una operación por Zé Castro o Pablo Álvarez, los máximos candidatos a abandonar el equipo esta temporada.

Y por otra parte, están puestas, también, en la adaptación de los siete fichajes. Urreta y Saúl parecen los grandes descubrimientos de esta campaña y, probablemente, los mejor posicionados para suplir la posible baja de Míchel en la mediapunta, otro que me tiene buena pinta. Desmarets parece estar llamado a servir casi simplemente de descanso a Guardado y los dos laterales izquierdos se irán turnando a medida que Rindarøy se adapte al fútbol español. Menos posibilidades tendrá Ramos, con Aranubía y Manu consolidados en l primer y segundo puesto de la portería respectivamente.

Quedan dos semanas (juega la Selección) para el siguiente partido, un callo duro: el Sevilla en el Pizjuán; pero confío en que el Depor, mi Depor siga progresando en una línea que, insisto, parece bastante esperanzadora.

agosto 31st, 2010

Comienzaaaa…

El culebrón que se iniciaba a finales de la temporada pasada con el despido de Paco González del Carrusel Deportivo de la SER y su breve pero intenso paso por Telecinco durante el mundial ha terminado. O casi, porque falta la concreción del futuro de Manolo Lama, ahora mistificado en Mr. X a quien se rifan la Cadena SER y la Cadena COPE para completar sus respectivas y renovadas plantillas de deportes.

Porque sí, como seguramente has escuchado y te han bombardeado mil y una veces en las últimas semanas y, especialmente, la semana pasada, Paco González, Pepe Domingo Castaño y buena parte de la troupe del Carrusel Deportivo de la SER, incluidos algunos locutores estrella como Manuel Oliveros – con todo el equipo de Barcelona detrás a excepción de la promovida Laura Rodríguez –, Rubén Martín o mis queridos Marco Antonio Sande y Germán Dobarro – que se encargan de la información del Depor –, e incluidos también los sustitutos de De La Morena en El Larguero, Joseba Larrañaga y Juan Antonio Alcalá, han aterrizado en la Cadena COPE.

Hasta tal punto este trasvase ha supuesto un vuelco en la información deportiva de este país que el ir y venir de periodistas, la rumorología que se cernía en torno y los cruces de declaraciones entre unos y otros – más entre unos que entre otros – han generado tanta o más expectación en los aficionados al fútbol que los fichajes de los jugadores. Hasta el punto de que el que hasta ayer estaba considerado uno de los puntas de lanza de la información deportiva, José Antonio Abellán, ahora busca trabajo. Y hasta el punto, también, de que los debuts de los respectivos equipos han generado mucho más interés que el fútbol en muchos casos.

Desde mi punto de vista, la cuestión se ha exagerado. El “movimiento popular” que se generó con la salida de Paquito por la puerta de atrás de la Cadena SER ha magnificó todo el asunto de una forma que yo creo desmesurada hasta ese nivel que decía antes que parecía que Paco y Pepe no habría liga. Y hasta el extremo de que mi radio de toda la vida, la SER, emitió un comunicado bastante zafio a medida que iban llegando las noticias.

Eso es el resumen de todo lo ocurrido en el verano a nivel mediático. El pasado viernes, con la Supercopa de Europa – habiendo dejado el amistoso de la Selección, la Supercopa de España y las eliminatorias previas de la Champions y de la Europa League por el medio – debutaba el antiguo Carrusel Deportivo ahora transformado en Tiempo de Juego en la COPE y el renovado Carrusel Deportivo en la SER, con un tío de informativos, Javier Hoyos, al frente y con Juanma Ortega, ex de Anda ya, en la animación.

Yo no tenía muchas esperanzas. Más allá de que para mí el fútbol suene con la voz de Paco, de Pepe, de Germán o de Oliveros y de toda la tropa que formaba parte del circo de Carrusel/Tiempo de Juego, el hecho de que trajeran a alguien de informativos para dirigir el mayor programa (deportivo y no deportivo) de la radio no me inspiraba demasiada confianza. Y aún más: a pesar de que Anda ya, marcó durante un tiempo mis mañanas mientras iba al colegio o al CUVI en el bus, ya en Hoy por hoy su humor me resultaba forzado. Es el problema, como bien apuntaban el otro día, del humor guionizado.

Pero aún así le di una oportunidad. Los escuché durante un rato. Los primeros 20 minutos en diferido gracias a La Libreta y luego durante medio partido del Atleti. Luego escuché el inicio de Tiempo de Juego, con ese pedazo discurso de Pepe y el hola hola, y elegí. Me quedo con el sonido imprescindible del de toda la vida. Sobre todo después de escuchar la primera hora, mi tantas veces compañera de viaje. Aunque sin Ponseti hay que reconocer que la primera hora no es lo mismo.

Así que, por primera vez en la vida, en mi casa entrará la Cadena COPE, nosotros que somos de la SER de toda la vida. Y ya puestos, no descarto que el dial se quede ahí de forma permanente. Estoy harto de Francino y de De la Morena, mucho. Y, con el Carrusel, eran prácticamente los únicos programas que podía escuchar. Le daré una oportunidad a la Palestra de COPE – y así también me entero de la actualidad del gremio, todo hay que decirlo – y, por supuesto, a Joseba y Alcalá. Aún tengo que darle una oportunidad a su Partido de las 12. Me da pena por Hora 25, pero últimamente apenas podía escucharlo. Además, sin Carlos Mendo no va a ser lo mismo.

Pero bueno… todavía hay que pensarlo, que cambar de radio no es como cambiar de calzoncillos. Y sí. En esta decisión también pesa el hecho de que mi radio-despertador no es digital, que es de ruedecilla, y darle a la rosquita para moverse en el dial me da coñazo.

enero 28th, 2010

Para mí sí es…

…y a mí me basta. :P

No. A ver. La cuestión es: Estaba viendo la noticia de que el comité de apelación rechaza el recurso del Madrid y me he dicho: “Voy a ver el vídeo” (sí, hasta ahora no lo había visto). Por más que he visto repeticiones y repeticiones y repeticiones y he visto el vídeo de Messi, no me parecen comparables. Bueno, vale, comparables.

A mí el punto clave es que Cristiano ya se ha ido de Mtiliga en el momento que suelta el brazo. Sí, vale, aún lo va agarrando de la camiseta pero se ve claramente que es cuestión de dos zancadas que se quede libre. De hecho, Mtiliga se va cayendo prácticamente. Marc Valiente iba abrazando, literalmente, a Messi, al que le saca tres cabezas, por cierto. La mano de Messi es inercia del giro, lleva la vista fija en el balón y se está moviendo para zafarse del argarrón. La mano de Cristiano es deliberada, no es la mano que sueltas para liberarte de un agarrón de camiseta (y menos de uno que ya no era). Cristiano gira claramente la cabeza hacia el jugador del Málaga antes de propinarle el guantazo.

Conclusión: es deliberada, es de roja. La gravedad de la sanción puede discutirse. ¿Agresión? ¿Juego peligroso (por considerar el atenuante de que Mtiliga lo va agarrando) con consecuencias “fatales”? Eso ya han decidido los expertos. Y no se le debería retirar, ni dar la cautelar ni leches… Aunque claro, si nos tienen miedito…

Lo que ya me parece de traca es tanta protesta y tanto dramatismo. Y sobre todo me parece más grave aún considerando las consecuencias de la niñería de este hombre. Tanta defensa, tanto hacerle parecer un mártir… ¿Y Mtiliga? ¿Y su nariz? “Le acabo de romper la nariz a un tío, pero eh, mira que yo soy inocente”. Vamos hombre, por lo menos respeto. Por mucho que lo digan el As, el Marca o quien sea, es Roja. Roja como la sangre que le salía al del Málaga, y toma argumento populista.

Y una reflexión final Que no me cae bien es evidente, pero me parece que el Madrid “de mis amores” debería tomar cartas en el asunto. Es un chaval conflictivo, que le encanta dar el cante… pero llevamos apenas 19 jornadas de liga, que quitando los dos meses que se ha perdido por la lesión se quedan en 11 (10, contando la sanción contra el málaga), y le han expulsado dos veces. ¿Para eso te gastas 95 millones en un tío? ¿El mejor del mundo? Y una m*****.

Pero bueno, toda esta polémica es cuestión del Villarato (¿o de Eduardo Inda? No lo tengo muy claro)… Claro, como los árbitros están en contra del Madrid. Siempre ha sido así y siempre será… En fin.

Como postre, os dejo esta genial reflexión de Michael Robinson y esta otra también suya.

septiembre 18th, 2005

Crisis

Voy a ser mala persona… ¿es pronto para hablar de crisis? ¿Y ahora?

septiembre 10th, 2005

Primera polémica

Ya tenemos la primera polémica de la liga, el Madrid pierde en el Bernabeu 2-3 con el Celta, gol fantasma a favor de los vigueses incluido. A ver mañana los periódicos de(l) Madrid lo que dicen. 2 penaltis (uno para cada equipo), dos lesionados en el Madrid (Pavón y Beckham) aunque leves y una segunda tarjeta perdonada a Gravesen. Y yo ahora me voy a ver al Dépor por la TVG.