Posts tagged ‘familia’

agosto 22nd, 2010

Parte médico

Bueno, como os prometí, traigo noticias de cómo han salido las cosas con la operación de mi padre. Y no hay ningún motivo de queja, ni nada por el estilo, porque todo salió, como dirían los voluntarios de orden de la PEJ, PER-FEC-TO. Bueno, evidentemente, podría haber salido mejor, pero el doctor nos dijo que no se había encontrado más complicaciones de las esperadas (tampoco menos, todo hay que decirlo).

Lo bajaron a quirófano a primera hora de la mañana, más o menos a eso de las 9 y media, y antes de irnos a comer (y de tomar un aperitivo y de paso informar a buena parte de los bares de los que es habitual del resultado) ya pudimos ir a visitarlo a la U.C.I. Evidentemente, todo grogui por cosa de la anestesia, pero eso nos pasa a todos. Por la tarde, cuando fuimos otra vez a verlo ya estaba todo lúcido y bien.

Aún así, se quedó por seguridad en la U.C.I. hasta este mediodía. Y desde entonces estamos en la rutina de acompañarlo al hospital y aguantar sus quejas. No me extraña, tiene que estar en la misma posición casi todo el día, porque aún no le dejan incorporarse, y tampoco puede comer todavía, que está con sonda nasogástrica, que, además, le molesta en la garganta. Pero ya tiene tele y móvil y puede entretenerse, no como en la sala de intensivos.

Hoy se queda a dormir mi hermano con él, aunque sólo sea por darle conversación si no consigue dormir. Mañana lo haré yo y, dependiendo de cómo evolucione (y de cómo se porte), el resto de noches de la semana, yendo y viniendo a Santiago para currar por las mañanas, que tampoco me cuesta nada. Y si me deja el Porsche para ir y venir, me cuesta menos, aunque casi tarde menos en tren.

Así que nada. Todo como la seda y muy contentos. Él dice que ya empieza a notar la mejoría en las piernas, y eso es bueno. Esperamos que mañana ya le quiten la sonda y pueda empezar a comer. Y quizás hasta le hagan ya incorporarse. Quién sabe. Eso sería una buenísima noticia.

Antes de terminar no quiero olvidarme de daros infinitas gracias a los que por el Facebook y por el Twitter, pero también por otros medios y, sobre todo, a través de vuestras oraciones y buenos deseos nos habéis mostrado apoyo en este momento complicado pero del que afortunadamente hemos salido airosos.

Ahora es cuando empieza una nueva guerra:

agosto 19th, 2010

Momentos complicados

Este mediodía, en cuanto salga de la oficina, me cogeré el tren y pondré rumbo a Coruña. Mañana ya no vengo a trabajar, aunque espero reincorporarme el lunes desde la ciudad herculina, porque eso sería una buena señal. ¿Por qué? Porque mañana operan a mi padre. Y es una operación bastante grave.

No es una operación de urgencia, pero eso no le resta importancia. Os cuento, mi padre tiene las arterias femorales bastante obstruidas. Apenas puede andar más de cien metros y no porque se ahogue – no es un problema cardio-respiratorio – sino porque la sangre no le circula con la suficiente fluidez por las piernas y eso le produce un dolor inaguantable. ¿A causa de qué? Pues principalmente de la nicotina, aunque no dudo de que el colesterol también habrá hecho de las suyas.

Es un problema que lleva teniendo desde hace bastante tiempo y se le ha agravado en los últimos 4 o 5 años de una forma espectacular. Pero mi padre es un cabezón, no sólo en sentido físico,  y aparte, aunque él nunca lo reconocerá, le tiene pavor a los médicos. A todo eso se le juntaron todos los problemas de mi abuela (no la del otro día), que está parapléjica y encamada, además de con Alzheimer y a la que tiene que cuidar como hijo único que es. Así hasta que por insistencia de mi hermano, mía y de mi madre (a la sazón su ex-mujer, por ubicarnos) al fin ha visto a un médico y se opera este viernes.

No es una operación sencilla. No le van a cortar un resto sobrante de la evolución, como a . Tampoco le van a arrancar el corazón, pero sí le van a hacer unos bypass en las piernas, sustituyéndole las partes obstruidas por unos tubitos de plástico. Y supongo que, para ello, tendrán que pararle el corazón aunque sea brevemente. No lo sé.

Él está acojonado, aunque su orgullo le lleve a tratar de disimularlo. Por él, por nosotros y por mi abuela, que quedaría prácticamente sola conmigo y con mi hermano fuera. Y yo estoy acojonadito. Y mi hermano también. Tranquilos, pero con el miedo a que pueda pasar algo que nadie quiere.

Por eso os pido a todos que recéis por él y por nosotros, para que todo salga bien en un momento tan crucial. Os lo agradeceré eternamente, de verdad, porque lo necesitamos de veras. Muchas gracias ya por adelantado a todos los que, lo sé, lo habéis venido haciendo desde que os conté la noticia estos días. Y si no rezáis… pues eso, tratar de emitir buenas vibraciones o como queráis llamarlo, que seguro que el Señor también las recibirá.

Yo, por mi parte, os informaré de lo que haya. Si no el viernes, el sábado o el domingo, en cuanto tenga un momento libre. Mientras tanto, no os extrañéis si no publico nada. Sólo la entrada programada para hoy del Doctor Who. A menos, claro, que termine el capítulo de Akano a tiempo y lo deje programado y/o publicado esta noche, que todo es posible.

Lo dicho, que muchas gracias por vuestras oraciones, seguro que son bien recibidas.

agosto 16th, 2010

Gracias anónimas

En este mundo en el que vivimos uno a veces llega a pensar que aquí cada cual va a su bola y nadie se preocupa de los que pululan a su alrededor. Y no nos faltan ejemplos de eso. Más o menos casi cada semana encontramos uno o dos en las páginas de sucesos de nuestros periódicos y de nuestros noticieros. Y eso, como comprenderéis, a mí a veces me hace ser un poco pesimista y crítico con nuestra sociedad. Pero, gracias a Dios, no todo son sombras y hoy os traigo una historia que también lo demuestra.

Este mediodía, entre que esperábamos para comer y veía algún capítulo más de Classic Doctor Who, mi madre recibió una llamada de casa de mi abuela. Era mi tía quien hablaba: mi abuela (89 años) se cayó por la calle mientras volvía de misa y se abrió la ceja y se golpeó la rodilla. Toda una escena, sobre todo teniendo en cuenta que mi abuela, a pesar de estar espléndida para su edad, es una persona mayor y con ya ciertos problemas previos en las piernas.

No estaba allí así que no puedo juzgar el comportamiento de la gente que pasaba por esa parte de Coruña en ese momento, pero nos sobran ejemplos y experiencias para imaginarnos que habría un buen número que pasaría de largo y algún imbécil que lo grabara en móvil o algo. Eso es lo que cabría esperarnos en este mundo en el que vivimos. Pero no, no fue así.

Una chica se acercó, se preocupó por ella, la tranquilizó y la llevó al hospital en un taxi -  que pagó ella y por el que no quiso que se le devolviera el dinero. Esperó con mi abuela en el ambulatorio y la acompañó a casa, desde donde consiguieron localizar a mis tías.

Gente así no debería ser una excepción, pero eso no quita que tengamos que estarle eternamente agradecidos. Ahora mi abuela está en casa, con susto, con dolor y con puntos en la ceja, pero bien y recuperándose. La verdad, no sabemos quién fue ni dónde vive, pero no por ello no dejamos de estarle eternamente agradecidos. Así que…

GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.

Tags:
junio 7th, 2005

Conversación extraña

Os explico, mi tía vino a pasar dos días a mi casa. Llegó el domingo y se irá hoy por la mañana de vuelta a Coruña. La cuestión es que ayer yo estaba haciendo unas cosas en el ordenador (viciando al Ogame y conversando por el MSN) cuando se acerca a mí y me pregunta:

- Oye, ¿tú tienes un boing… bug… bang… ?
- …
- Sí, hombre, un bong… boing… una página personal de internet de esas…
- ¿Un blog?
- ¡Eso!
- Sí, tengo un blog
- ¡Ah!… Es que unos amigos míos me preguntaron “¿Tu sobrino tiene un blog?” y claro, yo le contesté “Supongo que tendrá varios blocks” y claro, luego me explicaron que era…

Pues nada, un saludo a los amigos de mi tía. Espero no llegar al extremo de la siguiente tira cómica y que todo el mundo en mi casa lea mi blog… no lo soportaría