Posts tagged ‘dificultades’

marzo 31st, 2011

Bloqueo caprichoso

Hace tiempo que quiero escribir un post. La idea la tengo metida en la cabeza. Es sobre el Doctor Who, tanto el clásico como el nuevo. De hecho, pretendía que fuera una especie de análisis del nuevo Doctor desde la óptica de las temporadas clásicas que, como sabéis, me estoy tragando para sorpresa de mi madre que no entiende cómo puedo seguir viendo capítulos de los setenta sin cansarme. Pero al llegar al momento de pasarlas por escrito me frustro.

Me pasa como me está pasando con Akano y con la serie del Classic Doctor Who. No es cosa de inspiración, las ideas están ahí. Tampoco es el síndrome del papel en blanco, porque escribo otras cosas, tanto para los blogs como para clase. De hecho, la aparición del Renglón Torcido ha supuesto el comienzo de una de las etapas más “creativas” que conozco. Entre otras cosas porque puedo descargar toda una serie de temas que no trataba más a menudo en el blog por no dar la paliza demasiado con ellos.

Es un bloqueo brutal, con esas tres cosas en concreto. Y alguna otra que he empezado y no he terminado más que nada porque deseché la idea a mitad de camino. Vamos, que es una tremenda jugarreta, porque son compromisos que me he hecho ya no tanto con los que siguen Akano y la serie de posts del Doctor, sino conmigo mismo. Son cosas que he iniciado porque quería y porque lo necesitaba y no os creáis que estoy contento de no terminarlas. Sobre todo Akano que se está acercando al final. No es para dejarlo ahora no.

Fijaos. Cuando abrí la hoja de Word en la que escribí esto, mi intención era escribir el post del Doctor del que os hablaba antes. En su lugar ha salido una queja contra mis musas. O algo por el estilo. La enésima. Esperemos que tenga el mismo efecto que sus predecesoras y tenga como resultado un empujón en esos proyectos concretos.

Mientras tanto, tendré que seguir pidiendo disculpas cada vez que publique un post al respecto.

marzo 4th, 2011

Confía

He de reconocer que hace unas semanas perdí la paz de una forma bastante importante. Queda como testigo de ello la entrada anterior. Entre exámenes, trabajos… bueno, con todo lo que os contaba allí, sufrí semejante bloqueo que no sabía qué hacer. Y como muestra, el hecho de que, con mil historias que tenía ganas de contar, con todos los buenos propósitos, no he sido capaz de publicar nada aquí hasta hoy.

Entonces alguien me dijo: “Confía. Estate tranquilo, sin agobios. Y confía.” No hacía falta decir en quién. Una cosa a su tiempo sin montarme películas y ahogarme en vasos de alguien. Y las cosas salieron. Es cierto que aún quedan algunos flecos pendientes, pero ahí están llegando los resultados…

Y luego vino el evangelio del Domingo pasado y me tocaba a mí preparar la homilía. Este era el evangelio:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

“Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará la primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: no estéis agobiados por la vida pensando qué vais a comer, ni por el cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podría añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan, ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el Reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por la mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.”

 

Providencia, que se dice

febrero 14th, 2011

Nesecito respirar

Llevo unos cuantos días agobiado. No mal, pero con la cabeza como un bombo. No dejan de llover cosas: trabajos, responsabilidades, reuniones, proyectos… Todos ellos que me encantan, pero todos ellos demasiado ambiciosos como para ser capaz de de encajarlo todo. A eso se le suma que el régimen no va todo lo bien que debiera, y que por más que lo intento no consigo reunir toda la fuerza de voluntad necesaria para mejorar su rendimiento.

Tengo demasiadas cosas en la cabeza como para poder permitirme el lujo de pararme y colocar todo en donde debe estar, pero sé que si no lo hago pronto todo terminará por estallar por algún lado.

Y aún encima aquí ando. Nervioso por cosas que a mí me parecen lógicas pero que a otros, parece, no. Quizás por mi bien, quizás porque es así como tiene que ser, quizás porque ese es el camino… pero no lo termino de entender. Yo lo veo claro de una forma. Pero no es mía la decisión.

Nesecito respirar, que dirían los Medina Azahara (y sí, lo mal escrito está a propósito – por mis eggs – y es cosecha propia, no de ellos). Desde dentro ahora mismo todo parece un poco un mundo, y necesito salir fuera para poder ver todo el cuadro en su conjunto.

septiembre 10th, 2010

Acatarrado

Por valiente y desprevenido ahora mismo estoy con un trancazo que no me tengo. Y todo porque el otro día se me dio por dormir con la ventana abierta. Menos mal que hoy me voy a casa a recibir (espero) cariño materno, que eso cura todo. Quién me mandaría a mí…

mayo 29th, 2010

Frustración

Quería escribir un post. La idea estaba clara “Narrativa bíblica y televisión actual” y se trataba de poner de relieve cómo muchas series de televisión están comenzando a introducir en sus estructuras narrativas muchos recursos literarios que son propios más de la cultura semita (no sólo judía, semita) y que, mayormente, llegaron a nosotros a través de la Biblia, que de la occidental (de origen grecolatino, en general). Una premisa, creo, bastante interesante, por lo menos desde mi punto de vista.

¿El detonante? Ver el último capítulo de Lost y, en este último mes, ver Battlestar Galactica toda de corrido, las que podríamos considerar las grandes epopeyas de la TV de esta década (al menos de esta década), y descubrir en ellas (nunca explícitamente, pero sí de alguna forma presentes) numerosas referencias no sólo ya a contenidos [BSG puede verse como un maravilloso tratado de escatología] sino a formas narrativas propias de la Biblia. Un ejemplo podría ser, perfectamente, el final de Lost y su paralelismo con el principio, o la propia Sexta Temporada en sí, donde se usan muchas estructuras literarias que, en general, son ajenas a la cultura occidental (y, quizás por eso, parecen tan chocantes e innovadoras).

Quizás es ver fantasmas donde no los hay. Quizás no son más que pajas mentales. A lo mejor no es más que “deformación profesional”, pero el hecho de que esas estructuras estén refrendadas también en el contenido no deja de ser sospechoso.

¿Os habéis dado cuenta de que los personajes “principales” de Lost (los que tienen alguna clase de conocimiento de lo que está pasando) tienen nombres bíblicos en su mayoría: Jacob (Jack, James [que es el mismo nombre]), John, Benjamin, David, Daniel, Eloise (Elizabeth – Isabel), Christian, Samuel (parece ser que así se llamaba el MiB)? Nos faltarían Hugo y Richard (dos nombres germánicos) para “cerrar el círculo”. Vale, que ese tipo de nombres bíblicos son muy comunes (quizás los que más), pero después de tanto Lost sabemos que todo parece un triple significado oculto. Lo mismo ocurre con arcos narrativos enteros de Galactica y con simbolismos que parecen más bien sacados de las culturas del entorno bíblico mucho más que a la Grecia a la que insistentemente se hace referencia explícita.

Así puestas las cosas, ayer, todo pancho, mientras escuchaba el Podcast de Zona Fandom sobre el Final de Lost me disponía yo a escribir sobre esto. Tenía todas las ideas pensadas, abrí el Word (a la hora de escribir cosas más o menos largas lo uso, sobre todo desde que me se jodió el teclado y tengo que usar “Reemplazar” de forma habitual) y comencé.

¿Por qué no lo ves publicado, entonces? Pues porque a pesar de tenerlo todo pensado, a pesar de tener las ideas claras en mi cabeza, a la hora de plasmarlo en el “papel” me quedaba un rollo infumable que no merecía la pena publicar y que, para explicarlo bien, iba a necesitar mucho más que un post largo (un post largo de los míos, para más INRI).

Y ahora estoy frustrado. Me provoca frustración no ser capaz de plasmar mis ideas de una forma inteligible, llevadera y sencilla. Odio los rollos y, peor aún, me asusta la posibilidad de convertirme en uno. Quizás por eso dejé a un lado (inconscientemente) la memoria cuando me di cuenta de que estaba escribiendo un perfecto ladrillo. Eso y la vagancia. Así que nada. Si luego, con tiempo, me da por hacerlo otra vez… lo intentaré, como si tengo que escribir una serie de posts… Pero ya sabéis que yo no me llevo bien con las series de posts: tengo dos perdidas aún en el primer episodio (1 y 2)

marzo 18th, 2010

Miedo escénico

Hoy he vuelto a Pontevedra unos días antes de lo habitual aprovechando un puente de San José que yo hubiera preferido pasar, al menos hoy y mañana a mediodía, en Coruña, para estar con mi padre el Día del Idem. Pero mañana por la mañana tengo que estar con mis chavales en la parroquia (sic) así que no hay opción de ese plan. No pasa nada, tampoco me importa estar en Pontevedra, por supuesto.

Y como premio por venir para casa, me traigo una buena ración de cosas en las que pensar. Entre ellas están, por su puesto, las dos últimas ralladas que os he regalado en el blog (1 y 2) y alguna cosa más que por precaución no pongo aquí. Y, por supuesto también, tengo la mente puesta ya en lo del jueves (para lo que os reitero a todos mi invitación. Lo cierto es que todas estas cosas que tengo en la mente suponen, a su vez una serie de conversaciones de bastante calado que tengo pendientes. Algunas de ellas desde hace demasiado tiempo, años incluso. Y estoy decidido a tenerlas, lo juro.

Me digo: “Venga, Ricardito” (sic, cuando me hablo a mi mismo me hablo en diminutivo), “no puede pasar de hoy”. Y teléfono en mano…

No sé cómo definir la sensación. Es como un nudo en la garganta, un tapón en el estómago, una losa que aplasta el pecho, un rubor en las mejillas… o algo más escatológico, a veces. El caso es que ya no es la primera vez que comento lo mucho que mi timidez me condiciona para mantener según qué conversaciones. Y alguna de estas conversaciones son de esas.

Y, la verdad, no sé que hacer. Por una parte quiero coger el toro por los cuernos, tratar de solucionar un problema que lleva demasiado tiempo enquistado. Quiero poner de una vez por todas toda la carne en el asador y acabar, en la medida de mis posibilidades, con una situación incómoda que viene produciéndose por un periodo demasiado largo. Y sé que es lo que debería hacer. Por otra parte… soy torpe. Y tengo miedo a joderla aún más (si es que eso es posible).

En fin. Todos sabemos que hay un arma infalible en estos casos… Pero como que no es muy apropiado ni recomendable usarla, ¿verdad?

A ver qué hago…

marzo 17th, 2010

La gran duda existencial que me corroe

Comencé este curso con un gran proyecto en mente: la memoria de Bachiller. Alguno dirá, ¿qué es eso? En mi carrera, en Estudios Eclesiásticos, al final de los cinco años debemos pasar un examen complexivo de más o menos todas las materias. Básicamente, como el examen de licenciatura de tantas y tantas carreras. Es lo que nosotros conocemos como examen de Bachiller. Ese examen (la materia más o menos ronda el medio millar de folios, tampoco es algo excesivo) puede sustituirse por un trabajo que, desde un tema general, aborde todas las materias/ramas de los estudios teológicos: biblia, trinidad, eclesiología, cristología, moral, liturgia, sacramentología, escatología…

Es posible pensar, a simple vista, que el trabajo será más sencillo. Mentira. Mentira cochina. Supone mucho más trabajo. Muchísimo más trabajo. Pero también es un reto: un trabajo de “investigación” serio que obliga a meterse a fondo en muchas materias y que implica poner en juego todas las capacidades de uno. Y yo acepté ese reto. He de decir que contra el consejo de algunos profesores que me dijeron: “Pero si tú el examen lo sacas como nada, ¿para qué complicarse?”. Ya hace un tiempo me había decidido, y el año pasado comencé los trámites para hacerlo.

Estaba todo previsto. Director, tema, material de trabajo, esquema de la memoria, organización del tiempo… Todo listo para ponerse a trabajar. Todo previsto. Lo que no estaba previsto es mi incapacidad para no cargarme de cosas que me quitan el tiempo cuando debería estar haciendo otras más importantes (a.k.a. procastinar). Y primero fue la web de la PEJ y luego me comprometí con la del Seminario y que si los trabajos de clase, que si Akano y el blog (cuando los resucité) y todo el “trabajo” que ello conlleva… y mi conocida, aquejada y denostada tendencia a la horizontalidad.

Conclusión: Es marzo. Me quedan dos meses para redactar una memoria de unos 100 folios que merezca la pena, añadiéndole a eso el trabajo propio de las clases, más la pastoral, más que yo sé que no voy a ser capaz de dejar Akano, más (por muy pedante que suene) la exigencia debida a mis capacidades… Y no sé qué hacer. No sé qué hacer, en serio.

Alguno me ha recomendado dejarla. Sería lo más lógico. El examen lo puedo sacar fácilmente con poco que me ponga a estudiar en serio enseguida soluciono la papeleta. Sin embargo mi orgullo y el poco sentido de la responsabilidad que me queda me impiden hacerlo así. Por eso tardo en tomar la decisión y mientras no tomo la decisión no termino de hacer nada y al final todo se vuelve más y más y más acuciante…

Y siguen lloviendo encargos y sigo invirtiendo el tiempo en otras historias y no sé qué hacer…

Por lo de pronto me he puesto un plazo: 11 de Abril, el segundo domingo de Pascua y final de las vacaciones. Si hasta entonces soy capaz de pegarle un empujón, bendito sea Dios, iré hasta el final. Pero si no… tendré que aceptar la realidad, aceptar el fracaso y…

Y ahora todo esto tengo que explicárselo al director de mi memoria. Eso es lo más difícil.

marzo 10th, 2010

Torpe

Basta con que uno le eche una mirada a alguna entrada antigua del blog, o no tan antigua, o a algo por el estilo, para darse cuenta de lo tremendamente torpe que soy en lo que se refiere a las cuestiones sociales. O a cuestiones relacionales, si lo preferís así. Este fin de semana pasado se dieron cita un par de factores, totalmente independientes entre sí, que me han hecho pensar de nuevo en esto un poco… Yo me pregunto: ¿Habré vuelto a meter la pata otra vez?

Bueno, en uno de ellos estoy convencido de que no. En el otro… no lo sé. Pero esa no es la cuestión.

No nos engañemos. Para este tipo de cosas yo soy, sobre todo, un metepatas. Y así termino como termino muchas veces. Tampoco es difícil darse cuenta de ello. Y, claro, como soy un torpón, a veces me doy de morros con situaciones que no comprendo del todo pero que podía haberme ahorrado si fuese un poco más listo. Porque muchas veces lo que yo entiendo como algo normal o, incluso, obligado por las circunstancias, el de enfrente puede no entenderlo así y formarse un problema gordo.

Y cuando ocurre este tipo de cosas, cosas como lo que pasó este fin de semana, por ejemplo, yo me pregunto: “¿Pero esto no había quedado lo suficientemente atrás para, por lo menos, poder llevar todo el asunto con normalidad?” Y ahí es cuando la cago. Yo, que siempre hablo de los procesos de las personas y bla bla bla… No me doy cuenta de que el hecho de que yo haya dejado algo atrás, no quiere decir que el otro lo haya hecho. Y la cago con gilipolleces que, realmente, no tienen importancia objetiva o que yo no considero tan graves (como, por ejemplo, añadir un dibujo a mis favoritos del dA, ya veis que cosa).

Y luego no entiendo por qué pasa tal o cual cosa… Y me empeño en encerrarme “por no molestar” y termino montándome mis propias películas conspiranoicas y… se convierte en un círculo vicioso del que es jodido salir, aunque vaya uno a empujones. ¿Y todo por qué?

Mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa

Quiero arreglarlo y no soy capaz de hacerlo, porque cuando parece que saco la cabeza vuelvo a caer de nuevo. Y me rallo. Y la torpeza aumenta otra vez más… Y ya cuando pido consejo a la persona equivocada (o no equivocada, pero… no a la más adecuada) y termino haciendo/diciendo/escribiendo cosa que no debería por muy normales que a mí (y a mi consejero/a) le parezcan, pues…

En fin, mejor me callo, no sea que esto vuelva a ser otra metedura de pata.

septiembre 13th, 2009

Crisis creativa

Esto es algo que ya he puesto en la galería en BSP, pero que, como muchos ya no leéis por allí, casi prefiero poner por aquí también. Copio directamente.

Desde hace algún tiempo, y en el momento de retomar la galería os lo comenté, me he estado preguntando muchas cosas acerca de Akano. A parte de emular a Tite con su Turn Back the Pendulum y explicar lo que había ocurrido y que había detonado la historia de la saga principal, quería también variar un poco.

¿;Por qué? Bueno, principalmente, creo que me estaba empantanando y creo que aún lo estoy, como le comento a Bone más arriba, con todo lo relacionado con Rido y la Academia. No sé cómo lo véis vosotros, pero esto de que Rido se hubiera convertido en Director le ha quitado mucha frescura al personaje. Culpa mía, porque podía haberlo planteado de otra forma…

También, como sabéis, siempre me ha gustado ligar el fic al foro y a mi relación personal con los usuarios que dan vida a los personajes (¿o es al revés?). Y precisamente porque eso no ha ido que digamos muy bien, muchos proyectos que tenía para Akano se han terminando yendo al garete, por eso hay personajes del final de Memorias que prometían un gran protagonismo para esta nueva saga y que han desaparecido por completo, por eso ahora abundan más los “PNJ” que los “PJ”…

Estos días, con la resubida de Memorias, he tenido la oportunidad de releerme mucho de lo que escribí hace 2 y 3 años. Me doy cuenta de que en muchos aspectos he evolucionado pero que Akano no le llega en el fondo a la suela de los talones a Memorias (y ahora que me tocará subir la saga culmen de Memorias, supongo que eso se notará más).

No sé cómo lo véis vosotros, pero yo lo veo así. Llamadme pesimista si queréis, pero esto es lo que me está quitando un poco las ganas de escribir en el sentido de que me rallo tanto con esta cuestión que al final no saco los capítulos adelante. Y ahí sigue el 18 después de semanas, por ejemplo.

Os hago la pregunta directamente: ¿Vosotros cómo lo véis? ¿Cuáles son las virtudes de Akano sobre Memorias y viceversa? ¿Qué es lo que más debería corregir?

enero 23rd, 2008

De ideas raras en tiempo de marejada

Estamos en medio de exámenes, así que el Manual del buen procastinador obliga a un servidor de ustedes a poner algo en esta esquinita de la red (en esta y en el deviant… y viceversa, que ahora me dedico a colgar los posts por duplicado). La verdad, he estado “ausente”, pero ausente no por dejadez… sino por todo lo contrario, que hay demasiadas cosas de las que quiero hablar y luego al final no me decido por una… No sé si fue Manu u otro (es inevitable… es de los pocos blogs que sigo con avidez ya…) el que dijo que esa es una de las mayores putadas que tiene mantener un blog generalista.

De hecho he de confesar que he estado coqueteando con la posibilidad de montar una bitácora especializada. No sabría decir si aquí o en algún sistema de esos de click click click y tira p’alante… Y aún no he descartado la posiblidad, pero tiempo al tiempo. No actualizo mi blog… como para abrir uno especializado… Evidentemente, de hacerlo, sólo hay un par de cosas o tres sobre las que podría “especializarme”…

Hasta estuve pensando que (especialmente si esa especialización fuera en temas de Iglesia) a lo mejor sería hasta más aconsejable hacerlo amparándome en el anonimato, todo lo contrario de lo que hago en el blog. ¿Sería eso cobardía? Hombre… seguramente a algunos les parezca algo por el estilo. No es que tenga miedo o vergüenza de lo que pienso, pero podría interpretarse mal “por ser vos quien sois” y meterme en algún lío.

A ver que me lío… Lo que quiero decir es que posiblemente algunas de mis opiniones podrían crear polémicas que revirtieran de alguna forma inadecuada (ni para bien ni para mal, por eso trato de evitar calificativos del tipo “positivo” – “negativo”) en mis compañeros en particular o en el Seminario/la Diócesis o demás instituciones relacionadas.

Y no porque mis opiniones en sí puedan resultar “incorrectas”, sino porque, como en todas las cosas de la vida, solemos terminar encasillando a la gente por una serie de criterios que, en general, son siempre (o casi siempre) parciales, estereotípicos y prejuiciosos. Os aseguro que, igual que si me pusiera a hablar de política, en los blogs de opinión de carácter religioso es así. Basta con echarle un vistazo a cualquiera de los que se pueden visitar en la plataforma de Periodista Digital.

Y como con todas estas cosas, pues todo se llevaría al extremo y entonces terminaría siendo o “un progre rojillo y antieclesial” o “un talibán integrista y antieclesial que merece ser ajusticiado en el paredón pues con opiniones como la mía lo único que consigo es terminar con la verdadera Iglesia de Jesucristo”.

Lo cual, como veis, me dejaría en un gran dilema… porque yo lo que es acabar con la Iglesia como que no…

Que por cierto, no sé si se dan cuenta que con esas polémicas tontas (unas más tontas que otras, hay que decirlo), esas guerras de forma tan pública (sólo hay que ver los comentarios en varios blogs y darse cuenta de las lindeces que se dicen unos y otros) le están haciendo un flaco favor a la Iglesia que tanto dicen amar (y que seguramente aman, que no soy yo quién para ponerlo en duda).

Vamos, que con unas perspectivas así parece que lo más prudente sería borrarme la idea de la cabeza, dedicarme más al blog y pelillos, o melenas, a la mar. Así no me busco problemas con nadie y todos contentos. Pero la cuestión es que la idea aún no se me ha ido de la cabeza.

¿Por qué? ¿No acabo de decir que no me parece una buena idea? Básicamente, es porque se me ocurrió que quizás podía llevar a un blog mis reflexiones surgidas de la oración. Así, por una parte, me ayudaría a mí a hacer oración y, por otra parte… por otra parte… ¿Qué egoísta no? ¿Es esa la única parte? Na, por otra parte supongo que yo no sería el único beneficiado…

Pero bueno, es una idea ¿no? Ahí está y no sé si alguna vez la llevaré a cabo. Lo que sé es que tengo que terminar (de una vez) un trabajo, imprimirlo, entregarlo (supongo que lo entregaré mañana y no esperaré al examen… si es que lo termino hoy que cuanto más avanzo más me enrollo), hacer unas fotocopias, repasarme por enésima vez toda la asignatura del viernes, terminar de repasar las cosas para el examen del martes…

Y por el medio ir a la pastoral a Vimianzo… que esa es la putada, que los fines de semana, que siempre sacas más tiempo pa estudiar, hay que ir a la pastoral. No es que no me guste, que voy más que encantado (además ahora hay cochecitu ^^) pero es un día (porque quieras que no ahí está la mañana del sábado y la tarde del domingo) que pierdes… Como si lo fuera a aprovechar de otra forma.

Por cierto, que ya llevo dos meses sin galería (y ya han pasado dos meses desde el comienzo de la tormenta… ahora ya ha amainado… aunque hay algún destrozo por ahí aún) y aún no tengo noticias… Argh! Mi creatividad está fuertemente coartada…

Por cierto, que me estoy enganchando al Padre Casares (bueno, es pronto, sólo llevan dos capítulos). Nunca creí que me fuera a enganchar a una serie de la gallega… ¿Es grave doctor?

diciembre 10th, 2007

Confesión contradictoria

Estoy cansado, pero no tengo sueño. Tengo hambre, pero no me apetece comer. Tengo sed, pero no me apetece beber. Estoy pendiente del partido del Dépor, pero realmente no le estoy haciendo ningún caso (sé que van 1-1 ahora mismo y que debe faltar más o menos un cuarto de hora) y cada vez me importa menos si descendemos, nos quedamos o somos los protagonistas del mayor milagro de la historia del fútbol y nos metemos en Europa. Me apetece escribir por aquí y no sé de qué.

Como dije en el último post hace tan sólo… tres o cuatro días, lo que supone un completo récord últimamente, los últimos han sido tiempos tormentosos y aún tengo que terminar de aterrizar y, en cierto modo, asimilar todo lo que ha ido pasando.

No es que esté nervioso, intranquilo o inestable, como sería de esperar en mí. Más bien estoy en plan “observador”, no puedo decir que imparcial en cuanto que más o menos estoy en el ojo del huracán, de todo lo que va pasando a mi alrededor, procurando callarme y no coger las cosas por donde no son.

Vale, acaba de marcar el Barça… ya vamos palmando. Este año nos vamos a Segunda y le vamos a joder el ascenso al Fabril. Seguro.

Retomando…

Decía que procuro “callarme y no coger las cosas por donde no son”, aunque a veces eso se quede en eso, en “procurar”. En mera tentativa, pero soy incapaz de no quejarme o no buscar consejo en otros para poder afrontar situaciones que, por otra parte, me siguen superando por más interiorizadas que las quiera o que las pueda tener.

Bueno, ya que sigo con el tema, creo que voy a soltarlo todo. Reconozco que soy una persona muy propensa a cometer errores en el ámbito de las relaciones personales. Quizás con todos los vaivenes que he tenido en mi vida, una socialización digamos… tardía y, por último, el cambio de vida tan radical que di hace ya dos años y medio (hará 3 añitos en abril) pues es lógico que ahora mismo esté en una especie de situación límbica… uséase algo así como ni chicha ni limoná.

Y por más que lo intento, soy incapaz de corregirme… Es cierto que poco a poco hay algunas cosas que estoy solventando pero todos más o menos sabéis que soy una persona a la que le cuesta muchísimo abrirse, una barbaridad (excepto por aquí, hay que reconocerlo, cosa que Manu me ha criticado alguna vez). Eso supone un enorme handicap para las relaciones personales (no sólo, os juro que para la vida espiritual también, aunque ni ambas facetas se pueden dividir ni viene a cuento que os hable ahora de mi vida espiritual ¿verdad?)

Partido terminado, resultado definitivo.

A lo que me refiero es que conozco muchos errores de forma inconsciente, pero bueno, como todos sabéis también estoy abierto a que me digáis “oye, mira, que esto me molesta”. No suelo poner malas caras, ni mandar a los que me dicen esto o lo otro a la mierda (hablando en plata). Y suelo pedir perdón por todo lo que hago mal (tanto que mucha gente podría pensar que lo digo ya de forma automática), aunque ni siquiera sepa de qué se trata.

Y también pongo todo lo que pueda de mi parte para solucionar o enmendar todo aquello de lo que soy culpable. Hay veces que no lo consigo, el hombre es un animal de costumbres o eso dicen, pero nunca queda sin intentarlo (hay quien dirá que intentarlo no sirve de nada, pero bueno, el esfuerzo siempre tendrá su recompensa (si no, mirad a Rock Lee)).

Y soy consciente también de que por aquí todo suele sonar muy categórico. Faltan las miradas, el tono de voz, los gestos… en resumen, todo lo que supone la comunicación no verbal. Cierto es que existen los smileys pero, sinceramente, nunca o casi nunca encuentro el acertado (sobre todo si no se trata del MSN, ese lo tengo saturado de emoticons y no puedo quejarme). Fijaos si es así que hoy me han dicho que soy una persona que tiene todas las cosas muy bien planeadas, con las ideas claras y la cabeza bien amueblada u organizada, o como se quiera decir. Pero nada más lejos de la realidad. Si yo (o alguno de los que lean esto) les contara…

Pero aún así no lo entiendo. No entiendo el porqué de ciertas enemistades que me he granjeado en estas últimas semanas, meses… Y eso también, en cierto modo, me revienta. Nunca soporté eso de “¿Por qué estás enfadada?” “Tú sabrás” y similares. Creo firmemente en que “hablando se entiende la basca”, como diría mi paisano de provincia, Jesús Vázquez.

En cualquier caso yo tengo la conciencia tranquila (¿o no? ¿Por qué estoy escribiendo esto entonces?) respecto a una serie de cosas que se han derivado de esas situaciones y… bueno, sé que yo he hecho todo lo que estaba en mi mano. Quizás es esto último que he dicho en el párrafo anterior es lo que ha provocado esta situación de inconformismo que ha motivado en mi post. Quiero saber, aunque parece que no tengo derecho o no hace falta que lo haga.

No suelo guardarle rencor a nadie. No va conmigo. Siempre tendré las puertas abiertas a todo aquel que quiera tratar de hablar de lo que sea. Sea que me concierna, sea que no. Sea que alguien tenga algo contra mí, sea que le ha sentado mal algo que he hecho, sea lo que sea. Para mí, desde ahora que he soltado esta queja, si alguien cree que tengo algo contra alguien tabula rasa y punto. Como si nada hubiera pasado (aunque sé que algo ha tenido que pasar).

En fin, lo dejamos aquí que ya va para largo…

Sed buenos, dormid bien y soñad con los angelitos. Rezad por mí, yo rezaré por vosotros ^^

PD: Fijaos… no sabía qué escribir y mirad el rollo que me ha salido… Si es que… ¬¬

noviembre 20th, 2007

Reflexiones post-apáticas

- ¿Qué tal o día, Manuel?

- Non tan ben coma ti.

- Iso xa o sei.

- !Ricardito, es feliz!

- Si, Manoliño, son feliz…

Conversación mantenida hace escasos minutos con un compañero y que me sirve de
preludio a lo que quería contar hoy. Es una nueva reflexión sobre mi estado de ánimo (para variar) después de la no tan optimista entrada anterior, que ya queda en el pasado.

La verdad es que las situaciones de las que hablaba en el post anterior que no me permitían estar completamente contento por las cosas buenas que me estaban pasando últimamente pues siguen ahí. No se han esfumado así de repente. Incluso algunas situaciones, especialmente la que más me preocupaba, se ha agravado en cierta medida por algo que yo no logro alcanzar a comprender (y sin yo comerlo ni beberlo me he encontrado en una situación un tanto incómoda). Pero quizás he aprendido a darles la importancia justa.

También cuenta que Barcelona y Roma me han servido de desahogo existencial. Un poco de desconectar de todo lo rutinario, aunque sea a los pocos días de empezado el curso, no me ha venido mal. Y hacer el friki por Barna adelante, conocer gente y esas cosas, no ha caído en saco roto (al fin he decorado la habitación, dos años después) y he aprendido a valorar mejor ciertas cosas y a ciertas personas y a darme cuenta de otras cosas respecto a otras.

Algún día narraré la experiencia Romano-Catalana de forma más detallada pero para lo que quería contar hoy eso llegaba.

Por otra parte, creo que podría decir que en el Seminario estoy mejor que nunca. Superada la gran crisis vocacional del año pasado y parte de este verano y con la cabeza un poco (no mucho) más amueblada, creo que por fin he conseguido asentarme definitivamente entre las paredes de esta santa casa. Me ha costado, dos añitos y vamos ya comenzando el tercero…

Quizás los dos primeros años iba yo demasiado a mi aire. Sin un grupo estable de compañeros, sin llevarme mal con nadie tampoco, pero sin ese grupito de 2 ó 3 de referencia que es tan necesario al fin y al cabo. Ahora más o menos lo he encontrado y, quieras que no, eso ayuda un montón… y por eso ya no estoy tanto por aquí, aunque me veáis conectado ^^

Por otra parte estoy más que contento en mi destino de pastoral. No es que el año pasado, en Padrón, no lo estuviera, pero es que el hecho de poder estar allí todo el fin de semana y no sólo las mañanas del domingo y lo bien que me llevo con el cura, pues…

Y casi para culminar esta situación de bonanza seminarística, el próximo 21 de Diciembre, viernes, a las 19:00 h recibiré el Rito de Admisión. ¿De qué se trata? Es una ceremonia mediante la cual la Iglesia te reconoce oficialmente como Candidato al Diaconado o al Presbiterado. Es decir, te reconoce oficialmente como apto para poder recibir las Órdenes algún día… que aún tardará al menos otro tanto. Antiguamente esto te convertía ya en clérigo (y es cuando se te practicaba la tonsura), ahora no, pero eso no le resta significación al hecho.

Como comprenderéis estoy bastante contento. Cielo azul en mi horizonte emocional. Con algunos nubarrones pequeñitos, unos más grises que otros… pero espero que ninguno de ellos suponga una tormenta a corto-medio plazo… A largo plazo Dios dirá.

octubre 17th, 2007

Apatía existencial

Ha comenzado el curso. Ayer hizo ya dos semanas que estamos aquí en el Seminario y me he decidido a hacer un poco de balance. El otro día se lo comentaba a varios: mi estado de ánimo actual analizando todo esto es bastante “monótono”.

Por una parte, en lo personal estoy así así. No es que me encuentre mal, ni nada… Hacía tiempo que no tenía tanta paz como tengo ahora y en líneas generales debería estar bastante contento… pero no lo estoy. ¿Por qué?

Porque realmente, a pesar de lo mucho bueno que me ha pasado últimamente, lo malo que me ha pasado me ha afectado tanto que me ha sumido en este estado de apatía… de aburrimiento existencial en el que estoy ahora…

Se me rompió la guitarra, mis planes para ir al Salò del Manga aprovechando el puente se entorpecieron porque “como ahorro no hace falta que mi padre me ingrese pasta” (por favor, ved la contradicción ahí…), aunque gracias a Dios parece que puedo arreglar eso…, noto como si algunas personas me hubieran dejado de lado (en lo que reconozco que tengo bastante culpa en algunas ocasiones…)…

De todas formas, estoy “contento” porque, conociéndome, podría haber sido peor…

abril 17th, 2006

Susto

Menudo susto me metio el portatil… se me escachufó el cable y sin portátil desde el sábado por la noche y una pasta que me cobraron por el cable nuevo… afortunadamente ya estoy plenamente operativo… ¡Y con el Diablo II!

febrero 25th, 2006

Acatarrado

En casa, con un catarro de narices, pero en casa