De vuelta de… de… de… de algún sitio. La verdad es que, excepto ese post prefabricado que quedará ahora debajo de este, no he dado señales de vida en el último ¿mes y medio? Desde el día 1 de Noviembre, para ser más exactos. Y no es que no hayan pasado cosas, al contrario, simplemente, por H o por B no he sacado el tiempo o la inspiración para plasmarlo por aquí, del mismo modo que apenas he conseguido sacar tiempo para pasar a limpio las ideas sueltas que he tenido para Akano o para completar algún post de esos rutinarios sobre el Doctor Who, que, por cierto, me estoy replanteando reestructurar la serie de otra forma. O no. ¿Quién sabe? Lo cierto es que voy 6 temporadas por delante del post que tocaba ahora.
Pero bueno, sigo vivo y bien. Más gordo (por desgracia) y con las mismas ganas de siempre, lo que pasa es que un poco corto de ideas. A ver si vuelven y vuelvo yo a daros la lata por aquí en estas fechas tan señaladas. Pero por lo de pronto os dejo que esta tarde tenemos sarao. Tres compañeros míos son admitidos de forma oficial a las Sagradas Órdenes del Diaconado y del Presbiterado (es decir, se les reconoce oficialmente como aspirantes a, algún día, ser ordenados sacerdotes), así que hay que ponerse elegantosos, afeitarse recortarse la barba y esas cosas.
¿Esta noche? ¿Mañana? ¿El domingo? No sé cuándo volveré, pero me comprometo a hacerlo antes de irme a casa de vacaciones, ¿ok?




