
Bueno, realmente ya ha empezado. Acaba de terminar hace escasos minutos el partido inaugural (RSA 1 – MEX 1) de lo que será la pesadilla de los que odian el fútbol durante el próximo mes. Damas y caballeros, desde hoy hasta el 11 de Julio no importa otra cosa que ese balón tan maravilloso que corre y vuela en el otro extremo del orbe: ni la crisis, ni la reforma laboral, ni el debate sobre el Estado de la nación (cosa que debe saber bien el Gobierno, que menudo calendario nos ha largado).
Sí, damas y caballeros, el Mundial ya esta aquí. Lo sabe Twitter, lo sabe Google y lo sabe media humanidad porque allí donde mires está presente. En la tele no van a dejar de hablar de fútbol, en los periódicos es bastante probable que el fútbol llene las portadas y no dejarán de llovernos noticias y noticias y noticias… Ya puede caerse el mundo. En Sudáfrica corre la pelotita.

Empieza el Mundial de España. El mundial que llevamos jugando (y ganando) desde el 29 de Junio de 2008. Sí, ese mismo, el que ganamos en Viena. El mundial en el que la selección española puede jugar con un 11 titular de 6 del Barça y 5 del Madrid mientras los demás se comen los mocos mirando. El mundial de la Roja, del Podemos 2.0 y del buen juego. El mundial que ojalá que no gane Argentina, no por nada, sino porque nuestros ojos no soportarían la imagen de Maradona desnudo y de Bilardo sodomizado. El mundial al que los grandes favoritos de siempre (Brasil, Italia, Alemania) llegan más silenciados que nunca. El mundial de las lesiones. El mundial de las vuvuzuelas vuvuzelas (antes conocidas como trompetas o cornetas). El mundial de África.
Empieza, damas y caballeros, el paraíso, la fiesta del fútbol. Empieza el mes de los sueños, las decepciones y las sorpresas.




