Posts tagged ‘D. Julián’

septiembre 3rd, 2010

La visita del Papa

Como sabéis, por si alguno aún no se ha enterado, el Papa viene a Santiago dentro de dos meses y tres días, tal y como ya os había anunciado yo el pasado 3 de Marzo, haciéndome eco del anuncio por parte de nuestro Arzobispo D. Julián Barrio. Y, como ya os había comentado en alguna ocasión, ahora mismo estoy dedicando mi tiempo durante la semana a trabajar en la Oficina que coordina el viaje.

A medida que se va acercando el Día D, es normal que se vayan conociendo más y más noticias. Y dada la naturaleza del personaje, es normal que se vayan generando ciertas animadversiones. Aquí, en Santiago proliferan ya las banderitas de “Eu nom te espero”, aunque tampoco tanto como podría caberse esperar. Y sobre todo, tienen que ver con el gasto desmesurado que se va a efectuar.

3.000.000 €, dijo ayer el Vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Tres millones de los cuales la mitad corresponde al gasto que va a hacer la Televisión de Galicia, que se encarga de la cobertura televisiva la peregrinación de Benedicto XVI. Es normal que, en tiempos de crisis, hablar de cifras tan exageradas por una visita de unas pocas horas puedan resultar… indecentes. Pero hay que tener en cuenta otros factores, como el hecho de que el anuncio de que el Papa viene aquí ha dotado a la capital de nuestra Comunidad y de nuestra Diócesis de una relevancia que ha conseguido que este Año Santo se superaran todas las expectativas y todos los records hasta el punto de que a falta de tres meses para que se cierre la Puerta Santa ya se han superado las cifras del año anterior (2004).

Aunque los católicos tenemos otras muchas razones para estar más que contentos con que el Papa venga a Santiago, simplemente por la cuestión publicitaria y toda la repercusión que le ha dado a Galicia y al Camino, ya ha valido (y amortizado) la inversión. Ha sido la mejor publicidad que se podía hacer, pero muy de largo. Por eso suscribo este artículo de Xosé Luis Barreiro Rivas ayer en La Voz de Galicia.

Termino ya diciendo que loables son, sí, las iniciativas como Compostelaica, que pretenden promocionar Santiago de Compostela al margen de la religión. Evidentemente, no todo lo que ocurre en esta ciudad que tanto me gusta visitar pero en la que tanto odio vivir gira en torno a la Iglesia, pero sí es cierto que nació, creció y se desarrolló eminentemente como una ciudad levítica (es decir, estructurada en torno a la Iglesia). Aunque surjan este tipo de iniciativas que pretendan promocionar otros aspectos (culturales, comerciales, deportivos…), no debemos perder de vista que la Catedral y el Camino son los dos elementos que estructuran la identidad compostelana y que están íntima e irremediablemente ligados a la dimensión espiritual y religiosa.

agosto 12th, 2010

¡PEJegrinos!

Por si alguien no se ha enterado aún (que al parecer hay gente que no lo ha hecho), estamos inmersos de lleno en el Año Santo Compostelano. Sí, ese acontecimiento que cae siempre que el 23 de Julio es Viernes… o algo así, ¿no? O, lo que es lo mismo, el que tiene lugar siempre que el 25 de Julio, Festividad de Santiago Apóstol, Patrón de Galicia y Patrón de las Españas (así, en plural, que suena mucho más rimbombante) cuadra en Domingo. Y como todos los Años Jubilares que se convocan en la Iglesia tiene un propósito especial: ser un año de especial gracia y perdón.

Pero no vengo hoy a hablaros del Año Santo Compostelano ni de los Años Jubilares. Quien quiera saber más de ellos le basta con consultárselo al Señor Google o a la Señora Wikipedia. Seguro que encuentra muchísima información acerca de ello. No es que yo no quiera darla, es que si me pongo no acabamos nunca. Disculpen las molestias.

Retomamos pues… Estamos en Año Santo y, como viene siendo ya costumbre desde que en 1989 viniese aquí el Papa Juan Pablo II con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud y desde que en el Año Santo de 1999 se convocara el primero de estos eventos, este año también hubo Peregrinación y Encuentro de Jóvenes. A él estaban convocados todos los jóvenes católicos de España, bajo el lema “Como el Apóstol Santiago, amigos del Señor” y con este himno de abajo, obra de Toño Casado.

Desde que se nos hizo oficial que este año, pues tampoco estaba muy claro en un principio por lo que sé, también habría PEJ, enseguida supe, como muchos, que sería un acontecimiento inolvidable, una experiencia especial de gracia y de encuentro con Cristo. No sólo para mí. No sólo para nuestra Diócesis ni sólo para las otras 5 Diócesis de Galicia. Para todos los jóvenes que tuvieran la suerte de participar y de aquellos que pudieran recibir su testimonio. Y por eso un grupo enorme de gente se puso a currar desde el primer momento para que nuestra fragilidad humana no supusiera un obstáculo a la obra del Espíritu.

Yo también me embarqué, un poco de refilón, todo hay que decirlo, y me ocupé de la puesta en marcha de la página oficial. No es gran cosa, pero es un granito de arena del que me siento algo orgulloso. Aunque podría ser mejorable, es verdad, pero temos que arar cos bois que temos, que dicen los viejos del lugar. Pero de lo que me siento más honrado es de haber podido seguir de cerca a todo el equipo que estuvo detrás de todo y del que formaban parte muy buenos amigos y mejores personas aún.

Y aún así. Aún a pesar de ir viendo crecer la PEJ casi desde sus pañales, he de confesar que me cogió totalmente de sorpresa el rotundo éxito. 12000 jóvenes confesando su fe con fuerza, con ilusión, con alegría y sin ninguna clase de complejo, que últimamente a los católicos nos sobran por todos los costados. Estoy seguro de que no soy yo el único que tiene esta impresión. Los voluntarios, los participantes, los organizadores, los obispos… creo que todo el mundo ha salido con un recuerdo inolvidable de estos 4 días en Santiago (8 en el caso de la organización y los voluntarios, entre los que nos contábamos también los seminaristas de Santiago, Lugo y Mondoñedo-Ferrol) y, lo más importante, con la conciencia de que no ha sido una experiencia mera humana, sino que Cristo estaba en el centro, delante, detrás, encima, debajo y a los lados de todo lo que vivimos aquí.

Una carga de pilas bárbara, de la que ahora salimos todos eufóricos, pero que no debe quedarse aquí. Como suele insistir nuestro queridísimo D. Julián y como suele decirse siempre que se hace referencia al Camino, lo verdaderamente importante empieza ahora, cuando emprendemos el camino a nuestra casa, a nuestra vida y a la señora rutina. Es trabajo de todos: Cardenales, Obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, catequistas, animadores… de todos los jóvenes, el evitar que esto se convierta en sólo un subidón momentáneo y que los frutos que han surgido de la PEJ, que estoy seguro de que los ha habido, y a montones, no se queden en agua de borrajas.

marzo 3rd, 2010

El Papa en Santiago

Creo que la imagen con la que encabezo la noticia es lo suficientemente negativa. Hoy a las 10:30h de la mañana D. Julián, nuestro Arzobispo, confirmaba la noticia que muchos estábamos esperando desde hacía unos meses, el próximo otoño Benedicto XVI visitará nuestra diócesis con motivo del Año Santo. También estará en Barcelona para la consagración (al fin) de la Sagrada Familia.

Ahora es cuando muchos tratarán de colgarse medallas, pero no perdamos de vista una cosa: esto no es una visita de promoción turística. Eso sólo es un “accidente”. El verdadero artífice de esto es D. Julián, al que hemos de darle la enhorabuena por este logro y las gracias por el trabajo realizado.

Ahora es el momento de comenzar a rezar por el fruto de esta visita.

Más información en Pastoral Santiago.