Todos, quien más quien menos, hemos oido hablar en los últimos días de la campaña publicitaria mediante cadena de e-mails de el diario El País. En la susodicha campaña, y bajo el lema “Un día da para mucho”, se hacía alusión a los atentados del 11 de Septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas del WTC. Los blogs más influyentes de la blogosfera española se hicieron eco rápidamente y denunciaron una camapaña tan inmoral. Más tarde se corrió que todo era un bulo pero al final la petición oficial de perdón por parte del Grupo Prisa y El País, que supuestamente van a abrir una investigación interna para “depurar responsabilidades”, expresión muy de moda. Muchos apuntan a los blogs como los verdaderos “culpables” de esta decisión.
Como es costumbre en mí, un tema tan polemizado como este no es sino una mera introducción a una cuestión más de fondo que me gustaría abordar y que he visto que se está discutiendo también en otros blogs como son el de Jasp y Ceklog.
Creo que cada vez más nos estamos dando cuenta del verdadero potencial que tiene este fenómeno, los blogs, que estás siempre en constante crecimiento y del que formo parte desde hace ya más de medio año. Una de las virtudes que dan a la blogosfera semejante poder es la retroalimentación que se produce, algo así como lo que yo estoy haciendo ahora, leo una cosa y la escribo, otros me leen (bueno… en mi caso no es así ) y también lo escriben… ¿Os acordáis de la peli “Cadena de Favores”? Pues aquí, cuando se produce un fenómeno así, la difusión de la noticia crece de una forma parecida a como lo hacía la cadena en la película, no es una exponencial completa pero se puede hacer uno a la idea de la magnitud si lo piensa así.
Otra virtud es que, desde nuestros blogs, cada uno es uno mismo, dice lo que piensa, o al menos hacemos casi todos. Digamos que nuestros blogs son pequeños periódicos en los que “difundimos” nuestros puntos de vista sobre las cosas que nos inquietan. Por tanto, si nos abstraemos un poco y vemos la gran cantidad de gente diversa que se ha unido, se está uniendo y se unirá a la blogosfera, podemos concluir que el conjunto de los blogs puede asemejarse mucho a la opinión pública, o al menos a un sector de la población.
Ejemplos como el de esta semana con el pais, o el googlebombing a la SGAE (en el que la blogosfera tuvo mucho que ver) nos hacen ver como funciona este poder, quizás infravalorado en el pasado pero, supongo, que considerado en su justa medida a partir de ahora.
¿Será la blogosfera capaz de hacer cambiar las cosas? No sé, afirmar tal cosa es demasiado pretencioso. Pero no podemos dejar de ver lo que está delante de las narices, aunque cuidado, esto que un día alabamos quizás se pueda volver contra nosotros.