Al final no llegué dos horas antes, sino que por cuestiones de explotación laboral en la finca de mi madre casi llego tarde. Llegué justo cuando comenzaban a sonar las primeras notas de la fanfarria con la que habitualmente arrancan los conciertos de Los Suaves. Por suerte para mí, llegué a la plaza justo por la zona de detrás del escenario y pude colarme por un lateral de las primeras filas.
El concierto comenzó con canciones del último disco. Es lógico, lo están presentando, pero los que allí estábamos esperábamos que comenzaran el concierto de una forma un poco más habitual como podría ser con Preparados para el Rock&Roll que, aunque no es una de las clásicas, es una buena canción, una especie de invocación, para comenzar un concierto.
El concierto discurrió como lo hacen habitualmente los conciertos de Los Suaves. Relativamente pronto, tras 5 o 6 canciones del primer disco entre las que se coló Palabras para Julia, la última fue El Jardín de las Delicias, llegó el momento que todos estábamos esperando, el momento en que empezaron a sonar los clásicos del grupo. Hasta ese mismo momento yo había ido avanzando y avanzando, aprovechándome de los flujos de gente que se iba, normalmente muy jóvenes que quizás no sabían lo que estaba pasando* y que habían ido porque era gratis (es una gran lacra de los conciertos gratis, que mucha gente va desconociendo), y de las marabuntas de botes (estrategia típica de cualquier concierto), tanto que cuando empezaron a sonar los primeros acordes de Maldita sea mi suerte (la canción que abrió la ronda de clásicos) yo ya estaba pisando la rejilla (que está justo pegada a la valla que separa al público del pasillo de seguridad). Luego sonó Si pudiera y entre tanto Yosi le dedicó el concierto a los 10 gallegos que iban en el helicóptero que cayó de los cielos en Afganistán.
*Tantos había que cuando nada más empezar se me dió por gritar “Cereijoooooooooooooooooooooooooooooooooooo” (nombre del guitarrista solista de toda la vida) varias personas me miraron como diciendo ¿Y quién es ese?
Después, Yosi se agenció su guitarra acustica y nos soltó Malas Noticias y terminando con su “Muy bien, gracias” típico, comenzó a soltar Pardao por esa boquita. Una pregunta, yo estaba delante, que la voz se oía mejor (el sonido era bastante pobre, hay que decirlo), pero estaba sumido en una especie de locura musical (es mi droga que pasa ) ¿alguien me puede confirmar si lo que dijo al acabar la canción era que Pardao había muerto? (Nota para los no iniciados: Pardao es un personaje que existe de verdad, un guitarrrista que pone música a las calles de Ourense).
Pero el momento apoteósico para toda la gente que estaba allí llegó cuando, tras amenazar por primera vez con irse, comenzaron a sonar las notas de la canción emblema del grupo. Dolores volvió una vez más a crecer como una niña mimada para acabar de nuevo en un burdel. La historia se repite y se repite y aunque la conoces, siempre esperas que algún día cambie. Sin embargo, el mejor momento, para mí llegó un poco más tarde cuando Yosi dijo que sólo había tenido un ídolo Phil Lynott. Eso quería decir que la predicción de mi amigo Jorge no se había cumplido (por segunda vez, pasó lo mismo en Castrelos) y comenzaba a sonar Massacre. Era el momento más esperado por mí. El afilador, Chaquetas de Cuero y No puedo dejar el Rock fueron otros dos clásicos que tocaron, pero no muchos más.
Una anécdota muy curiosa es que Yosi besó la bandera autonómica. Para quien no comprenda el significado de esto, deciros que en todos los conciertos de Los Suaves, o al menos por lo general, cuando suena la versión de Johnny B Good, Yosi sale con la bandera nacionalista y la pasea por el escenario pero el martes ni sonó la canción ni, teniendo una bandera nacionalista a mano, que se la pasaron desde el público, paseó la bandera, sacó la autonómica. Además de Johnny B Good (clásica de los conciertos de Los Suaves) faltaron muchas canciones que no deberían faltar como Peligrosa María, Parece que aún fue ayer o Viajando al fin de la noche…
Fue un derroche de energía, Yosi estuvo mejor que en otras ocasiones, más sobrio y dio menos impresión de estar acabado, pero entre que el sonido no era lo mejor del mundo, de hecho demostró grandes carencias, y que faltaron muchas canciones de las míticas en beneficio de las del nuevo disco hicieron que el concierto no se encuadre entre los mejores de la banda de Ourense.