Gracias anónimas

En este mundo en el que vivimos uno a veces llega a pensar que aquí cada cual va a su bola y nadie se preocupa de los que pululan a su alrededor. Y no nos faltan ejemplos de eso. Más o menos casi cada semana encontramos uno o dos en las páginas de sucesos de nuestros periódicos y de nuestros noticieros. Y eso, como comprenderéis, a mí a veces me hace ser un poco pesimista y crítico con nuestra sociedad. Pero, gracias a Dios, no todo son sombras y hoy os traigo una historia que también lo demuestra.

Este mediodía, entre que esperábamos para comer y veía algún capítulo más de Classic Doctor Who, mi madre recibió una llamada de casa de mi abuela. Era mi tía quien hablaba: mi abuela (89 años) se cayó por la calle mientras volvía de misa y se abrió la ceja y se golpeó la rodilla. Toda una escena, sobre todo teniendo en cuenta que mi abuela, a pesar de estar espléndida para su edad, es una persona mayor y con ya ciertos problemas previos en las piernas.

No estaba allí así que no puedo juzgar el comportamiento de la gente que pasaba por esa parte de Coruña en ese momento, pero nos sobran ejemplos y experiencias para imaginarnos que habría un buen número que pasaría de largo y algún imbécil que lo grabara en móvil o algo. Eso es lo que cabría esperarnos en este mundo en el que vivimos. Pero no, no fue así.

Una chica se acercó, se preocupó por ella, la tranquilizó y la llevó al hospital en un taxi -  que pagó ella y por el que no quiso que se le devolviera el dinero. Esperó con mi abuela en el ambulatorio y la acompañó a casa, desde donde consiguieron localizar a mis tías.

Gente así no debería ser una excepción, pero eso no quita que tengamos que estarle eternamente agradecidos. Ahora mi abuela está en casa, con susto, con dolor y con puntos en la ceja, pero bien y recuperándose. La verdad, no sabemos quién fue ni dónde vive, pero no por ello no dejamos de estarle eternamente agradecidos. Así que…

GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.

Saritísima

Hoy pretendía escribir de esa costumbre tan nuestra que tanto se pone de manifiesto en estas situaciones “trágicas”: el tremendismo, el listillismo, el “ya-lo-decía-yo-ismo” y el ventajismo. No me refiero a la reforma laboral, sino a lo verdadera y únicamente importante: el Mundial.

Pero la actualidad va por otros derroteros y como aquí un servidor es muy letrado y lee la prensa internacional (mentira, me enteré vía Twitter), hoy tenemos que hablar del prestigioso diario británico The Times (confieso que siempre quise decir esto tal cual). Él ha dado con la solución: la culpa de todo la tiene Yoko Ono… digo… la Saritísima de España, título que recientemente le fue arrebatado a Sara Montiel para otorgársele a la Carbonero (que como toda mujer de este país que ha salido en algún momento en la prensa del corazón ha perdido su nombre para convertirse en un la+apellido). Lo mejor de todo es que es noticia de portada en la edición de papel.

Es decir, que Sara ha desestabilizado al Capi y eso lleva a la Roja a la ruina. Bueno, más allá de lo anecdótico de la noticia (como lo es también el hecho que refiere Miguel, de la Libreta de Van Gaal, en su blog del Mundial, de que muchos pensamos lo mismo cuando Iker mandó un balón a la banda), lo único que desestabiliza Sara Carbonero es las hormonas de muchos espectadores (y espectadoras). Pero no a Iker ni el ambiente de la Selección (tampoco pasó en la Eurocopa). Los que desestabilizan a la Selección con esto son, en todo caso, los que quieren convertir el Mundial en la prensa del corazón (sic).

En cualquier caso, la noticia (el hecho de que sea portada de un periódico como el The Times) tiene su coña, hay que reconocerlo. Como no se consuela quien no quiere, diremos que es porque nos tienen miedo. Miedo y envidia.

La imagen está sacada de La Información.com

Funcionarios huelguistas


Foto: RTVE.es

Últimamente duermo mal. Normalmente lo soluciono poniendo en mi lista de reproducción varios capítulos de una serie (actualmente Fringe) y “hasta donde aguante”. La cosa es que ayer me cogí un medio mosqueo por una cuestión con el capítulo 2×11 (que en realidad al parecer es el 1×21, lo cual es difícil porque hay continuidad entre el 1×20 y el 2×01), bajé la pantalla del portátil y me puse la radio. Cogí El Larguero y, como no dormía, Hablar por hablar, en la Cadena SER.

La cuestión es la siguiente. Ayer, supuestamente, hubo huelga de funcionarios. Digo supuestamente porque al parecer no la secundó ni el tato. Pero no quería hablar hoy yo de la huelga en sí sino de algo que flota en el ambiente y en el subconsciente de todo español. Algo así como que los funcionarios no tienen derecho a ir a la huelga. Y esta falta de derecho se asienta, sobre todo, en el mal concepto que del funcionariado tenemos en España.

Todos hemos tenido nuestros problemas con los funcionarios. Los más veteranos del blog yo creo que os acordaréis de lo que me pasó al intentar inscribir el Club de Rol de Teleco. Básicamente: los funcionarios son vagos, impertinentes, no están nunca en su puesto de trabajo y no les importa una mierda el destinatario de su trabajo. En el ambiente flota esta idea, ¿verdad? Incluso en el colectivo al que pertenezco, se utiliza muchas veces el calificativo de “cura funcionario” de forma despectiva.

“¿De qué se van a quejar? Si tienen trabajo y sueldo fijos”, dirán algunos. “Son egoístas e insolidarios”, se oye por la calle. La cuestión es que a los se les recorta el 5% del sueldo (¡de media!) así a la buena de Dios (la oportunidad o inoportunidad de la medida es otra cuestión en la que no me meto pero que pertenece al cúmulo de chapuzas de esta segunda legislatura) y no tienen derecho a quejarse según un amplio sector de la sociedad.

Yo soy hijo de funcionario (funcionaria, en este caso, que es mi madre) y, como tal, quiero reivindicar que no todos los funcionarios se acogen a esa descripción. Mi madre (médico forense), tiene jornada continua por la mañana, pero si la acumulación de trabajo no le permite terminarlo en sus horas de trabajo de la mañana, lo termina en casa. Así tenga que hacerlo sacrificando todo el tiempo libre. Eso cuando no tiene guardia y se tiene que levantar a las horas más inoportunas, cancelar planes o lo que sea. Es una persona que se preocupa por su trabajo, porque se haga bien y que se implica (a veces de más) con las historias que tiene delante, ninguna de ellas especialmente agradable.

No sólo eso, para llegar donde está se lo ha currado. Como ella siempre nos dice para estimularnos a mi hermano y a mi: “a tu edad yo ya había sacado medicina, tenía dos hijos, trabajaba y me estaba sacando unas oposiciones”. Vamos, lo que se dice un camino de rosas.

Y a ella le recortan un 10% el sueldo (el 5% sólo es la media) porque el gobierno se pasó 2 años defendiendo que no había crisis.

Y estoy seguro de que ella no es la excepción: jueces, médicos, profesores de la escuela pública, policías, militares, empleados públicos de toda especie… La cuestión es que un colectivo, normalmente el más visible porque es el que da la cara a la administración y el que más rápidamente se asocia a la imagen del funcionariado, no realiza su trabajo como nos gustaría, nos atormenta con la burocracia y nos entorpece el seguir adelante “con nuestra vida”. No todos, sólo un sector de ese colectivo.

Por culpa de unos desastriños, otros trabajadores, currantes, a los que en algunos casos les va a dejar de llegar para llegar a fin de mes (porque 5% en sueldos de 1200 € que tienen que pagar una hipoteca) no tienen derecho a ir a la huelga y protestar.

País.

PD: Acabo de llamarla para preguntarle si había secundado la huelga. No lo hizo, ni ella ni la práctica totalidad de sus compañeros. Y siguen reduciéndole el sueldo un 10%.

La Michelena

Desde que ayer se lo leí a milleiro y a un par de amigos más en el Facebook ando entre sorprendido y como si me hubieran pegado una bofetada. ¿Qué pasa? Cierra la Michelena, un nombre que, quizás, a los que no sois de Pontevedra o a los que no estáis familiarizados con la lectura, pero que para muchos pontevedreses supone una parte de nuestra vida.

La Michelena era uno de esos focos de cultura de nuestra ciudad. Estaba, en cierto modo, medio escondida, ya que desde fuera sólo se podía percibir un pasillo largo y algo estrecho en el que se agolpaba la gente en las fechas señaladas pro. Pero si buceabas un poco, un casi nada, podías encontrar de todo: entrando a la derecha, literatura infantil y juvenil y un poco más allá, en la misma banda, novela de todo tipo; en el medio y medio las novedades y en el piso de arriba la librería universitaria. Al fondo estaba el verdadero tesoro: música, política, filosofía, ensayo de todo tipo… Todo lo que un lector pudiera soñar…

Para mí, hablar de la Michelena es hablar de una costumbre, prácticamente. Me coge camino a casa desde el centro y pronto, detenerme en el escaparate, el de la izquierda, el de las novedades relacionadas con la música, el de la foto, se convirtió en un hábito casi mecánico. Aunque hubiera pasado cinco minutos. Aunque supiera que no habría nada nuevo. Y así lo hacía: al volver de clase, al ir a buscar a Alba, al volver de acompañarla a casa, dando una vuelta con los amigos… Casi se volvió en un ritual necesario.

Y por supuesto, si tenía tiempo y la librería estaba abierta, había que entrar a disfrutar. Y no valía “tener un rato”. Había que tener tiempo, porque una vez se entra en un templo como este uno no sabe cuándo va a salir. Sobre todo si se acerca a aquel rincón, al fondo a la derecha, con sus butaquitas, sus libros y, de vez en cuando, sus tertulias… Y a veces ibas allí y sólo mirabas con deseo los libros. Otras veces, si había suerte y cuartos, comprabas alguno… Que además yo soy de los que regalan libros siempre que se puede.

Por eso, escuchar este tipo de cosas a uno le deja una sensación de que algo raro está pasando. Cuando los centros de cultura cierran (sobre todo teniendo en cuenta que Pontevedra no tiene una gran Biblioteca de préstamo) mientras que se fomentan otro tipo de historias es que algo no va bien. Como resalta milleiro en su artículo, rescatando un comentario en la noticia:

La cultura en Pontevedra se ha convertido en tomar cañas y pinchitos. Es una ciudad de vagos,descerebrados y hedonistas.

Suena fuerte, quizás, pero en situaciones como esta, uno no puede evitar pensar en lo mucho que se ha potenciado el sector de la hostelería (que es muy necesario y que hay que mantener, que si no donde me voy a tomar las birras), pero lo mucho que se ha confundido ocio y cultura.

En fin.

PD: Siguiendo la recomendación de milleiro al final del post, me he leído este homenaje del periodista Manuel Jabois que no tiene desperdicio. Leedlo si podéis.

La Cadena SER, Carrusel, Paco y cómo cagar algo que funciona

Así las cosas, la suspensión de González es un aliciente más para dejar de escuchar definitivamente la SER. Muchos pensarán que uno oye una emisora determinada de radio por su ideología, pero esta sigue siendo, teóricamente, la misma, y los periodistas son mucho peores, no todo es cuestión de pensar en izquierdas o derechas. Si se confirma la marcha del director de Carrusel, las cosas podría empezar a ir todavía peor económicamente para PRISA (los ingresos de publicidad del programa suponen un porcentaje muy alto de todos los de la cadena), pero puede ser una consecuencia justa para quienes, sus directivos, hacen las cosas mal. Al principio me apenó mucho la noticia, no puedo negarlo, pero ahora hasta tengo ganas de que Paco no siga. Que se vaya a otra cadena, con todo su equipo, y habrá quienes les sigamos a ese nuevo destino. Y mientras, en la SER, que acaben de cavarse su propia tumba.

Tal párrafo acabo de citarlo de un post de discotraxx que enlazó Jean Bedel en su Twitter. Y básicamente es un buen resumen de lo que pienso acerca de todo el revuelo que se ha formado en torno a la más que probable marcha de Paco González (solo o, casi más seguro, acompañado de no pocos de los suyos) del Carrusel Deportivo y de la SER. Porque a nadie, excepto a un compañero mío, se le escapa que es algo así como “o Carrusel o nada”. Y en cualquier caso, ya no volverá a ser igual.

Para los que aún no estéis enterados (que supongo que será poca gente). El miércoles pasado por la mañana, saltaba la liebre en Twitter de que algo se estaba cociendo en el interior de la Cadena SER y, más concretamente, de su redacción de deportes. Y lo que se cocía era algo que a todos nos cayó como una losa Paco González era apartado de la dirección de Carrusel. La secuencia de hechos nos la cuenta Ramón Trecet (está perdido en el medio de un post, podéis ver el texto recortado aquí).

Desde hace años, desde siempre, he sido oyente de la SER. De los que se levantaban con Gabilondo y se acostaban con Carlos Llamas y De La Morena. Con la programación de tarde nunca tuve mucha relación. Al fin y al cabo, la tarde era la hora del Xabarín, ¿no? Y de los de fútbol con TV y Radio, con el Carrusel Deportivo. Por eso, mi imaginario futbolístico tiene la voz de Paquito y Pepe Domingo Castaño y la sintonía de los puritos, los tractores chungos, las encimeras, los chasquis, las llamadas a la suerte, las rondas informativas y, por supuesto, el jamón único en el mundo undo undo undoooooo. Fines y fines de semana interminables, las grandes gestas de la Champions…

Por eso, cuando uno asiste a lo que ha asistido esta semana, hay cosas que no entiende. No se entiende como a los formatos que funcionan, ya no el Carrusel, sino también Hoy por hoy con la marcha de Iñaki se les dan vueltas de tuerca que no tienen sentido. El “despido” de Iñaki se camufló como una supuesta apuesta de Cuatro por la información que luego no se vio reflejada en una programación que maltrató los informativos, sobre todo el de la noche. Eso y que a Iñaki pronto le cortaron las alas a la hora de plantear un informativo de autor, que era lo que se esperaba que hiciese. Cuentan los veteranos que algo parecido ocurrió con Sardá, cuando sacaron a Gemma Nierga de su bastión de las madrugadas.

De los más veteranos, sólo sobrevive el Larguero (aunque la Ventana de Nierga ya tiene unos 12-13 años)… “sobrevive”. Porque lo único que tiene este Larguero medianamente parecido al original es el nombre. Vuelvo a coincidir con Discotraxx… A mí también me parece que Joserra se ha convertido en un impresentable.

Y cuando uno ve estas cosas desde fuera, supongo que desde dentro es peor. Peor para el círculo más cercano y, desde otro punto de vista, para Joseba y para Gallego, a quienes les ha tocado la papeleta de sustituir a Paco este miércoles pasado con la UEFA y este finde con la Liga respectivamente. Si uno lo piensa fríamente era casi previsible. En muchas ocasiones, la forma de hacer de los de Carrusel les había enfrentado a los de arriba. Y desde esta óptica, lo de hoy era previsible. Porque desde el primer momento, de alguna forma, ha sido un pulso con los de arriba.

Y no digo nada más, lo que yo pienso, ya lo he dejado en el Twitter y coincide, básicamente con lo que se ha puesto ahí arriba en la cita que encabeza el post. Así que lo dejo aquí, que ya he escrito demasiado.

El Papa en Santiago

Creo que la imagen con la que encabezo la noticia es lo suficientemente negativa. Hoy a las 10:30h de la mañana D. Julián, nuestro Arzobispo, confirmaba la noticia que muchos estábamos esperando desde hacía unos meses, el próximo otoño Benedicto XVI visitará nuestra diócesis con motivo del Año Santo. También estará en Barcelona para la consagración (al fin) de la Sagrada Familia.

Ahora es cuando muchos tratarán de colgarse medallas, pero no perdamos de vista una cosa: esto no es una visita de promoción turística. Eso sólo es un “accidente”. El verdadero artífice de esto es D. Julián, al que hemos de darle la enhorabuena por este logro y las gracias por el trabajo realizado.

Ahora es el momento de comenzar a rezar por el fruto de esta visita.

Más información en Pastoral Santiago.

¿67? 75

Estos días estamos con la ida y venida de declaraciones acerca del aumento de la edad de jubilación. La verdad, qué queréis que os diga. Es una medida impopular, pero algo hay que hacer para que no se colapse el sistema de pensiones que ya sabemos todos que es una de las piezas básicas de nuestra sociedad del bienestar.

O del malestar…

Yo entiendo que a las personas que estén en trabajos meramente físicos lo lógico es que no se retrase la edad, pero ¿en los de oficina?. Lo cual no deja de ser una contradicción. Mi padre tiene 55 años (bueno, los cumple el jueves que viene) y está a punto de la pre-jubilación. Que vale, que aún no es jubilación, pero bueno, la idea es que se están deshaciendo de personal de edad “avanzada” (como lea esto mi padre seguro que se queja xD).

Pero en fin, que [mode=ironic]no sé a qué viene tanta queja. Los curas, por derecho, se jubilan a los 75. Los que pueden.[/mode] Y como la cosa siga este ritmo… ni a los 75.

Sí, has acertado, todo este post sólo para ese párrafo xD

Esta España mía, esta España nuestra

Uno de los aspectos que siempre me ha atraído del blog, y que no quiero perder en esta nueva etapa, es poder usarlo como mi pequeña y particular tribuna de opinión sobre la actualidad. Y la verdad es que la actualidad, como os decía ayer, da para mucho últimamente. Pero no voy a hablar de la denigrante situación en Vic y la cuestión de la inmigración, ni de las lamentables declaraciones de Munilla la semana pasada, ni de la sentencia contra Irago y Anido, ni del Sindazo… temas, todos ellos, con mucha chicha, pero de los que ya se ha hablado mucho y tampoco hay mucho más que decir. Puede que, si me da por ahí, me refiera algún día a lo de Munilla, pero…

A lo que iba. De lo que quería hablar hoy es de la cuestión de la educación, a la que ya me referí en este mismo blog hace un tiempo. En aquel post ya daba yo mi visión de cómo debería ser el pacto educativo del que, ya por entonces, se comenzaba a hablar. Me reafirmo en todo lo que dije y añado algo al calor de la actualidad. Leer más…

La realidad es una demagoga.

Hago un alto en el trabajo de esta tarde para compartir con vosotros una reflexión.

Veréis, yo suelo trabajar siempre con la radio encendida o con la música puesta. Pero vamos, lo que es el silencio me resulta muy incómodo. No sé a vosotros, pero casi estudio mejor con algo de ruido de fondo (aunque luego le haga tanto caso como el que me pueden hacer a mí los chavales en la catequesis) que en completa quietud.

Así que estaba yo ahí tan tranquilo echándole un vistazo a los apuntes cuando me doy cuenta de que suena un arpegio que hacía tiempo que no escuchaba. Así que pongo el oído para intentar adivinar de qué se trataba. Abrazado a la tristeza de Extrechinato y Tú, ese delicioso experimento poético-musical liderado Robe Iniesta (Extremoduro), Fito Cabrales (Platero y Tú, Fito y los Fitipaldis), Manolo Chinato e Iñaki Uoho Antón (Extremoduro, Platero y tú) y que Fito incluyó después en Por la boca vive el pez.

Es una verdadera maravilla de tema, pero prescindiendo de la valoración musical, que no es lo que pretendía yo con este post, lo que quería compartir con vosotros es una pequeña reflexión a raíz de la letra y de la realidad.

Lo cierto es que la letra no es nada del otro mundo. Me explico. Es una crítica de esta sociedad post-moderna, del extremo del individualismo, del capitalismo y de la crisis espiritual (sin meternos en el campo religioso) en la que vivimos. Cargada de muchos de tópicos de las canciones protesta del rock noventero en España (la soledad, la palabra…) Todo con el lenguaje propio de Chinato, Iniesta y el Fito más plateresco. Y aún así, es una verdadera maravilla.

Pero lo importante de todo es que, con la que está cayendo, estas palabras parecen con mayor fuerza que nunca. De hecho, cuando lo oía, no pude evitar pensar en el editorial de Gabilondo hace unos días en Noticias Cuatro y que conocí a través de Radiocable.com.

Palabras duras. Muy duras. Y sí que es verdad que pueden considerarse bastante cargadas de demagogia, ¿no creéis? En cualquier caso, creo que son más que acertadas, al fin y al cabo, “es la realidad la que se ha puesto demagógica”.

¿Dónde estabas?

Como hace tiempo que os tengo olvidados (Perdón) y como mi historia acerca de esto es un poco más larga que la de otros muchos que conozco, voy a contestar aquí a la pregunta que ayer nos planteaba Manuls:“¿Dónde estabas el 11-S?”

Creo que ya lo comenté en alguna ocasión. Cuando el primer avión se estampó contra la Torre Norte del WTC yo me encontraba en una Pick Up roja de la marca Ford, camino del Central High School, en Phoenix, AZ, USA. Estaba de intercambio y allí eran entre las 6 y cuarto y las 6 y media aproximadamente de la mañana.

No nos enteramos de nada, contrariamente a lo habitual, aquel día no estábamos escuchando la radio sino que habíamos puesto un CD (”AC-DC Live” lo recuerdo claramente, es un disco que siempre estará marcado por eso para mí), así que cuando llegamos al instituto no sabíamos qué estaba pasando. De hecho, en la clase donde entramos, habían puesto la TV para seguir de cerca los acontecimientos, nuestra llegada coincidió además con el desplome de la primera torre así que podéis imaginaros la escena.

Yo al principio no me lo creí, creí que estaban viendo una peli. De hecho, creí estar viendo Armaggedon, ya sabéis, con la escenita del edificio Chrysler (¿o era el ESB?) derrumbándose y todo el rollo. Pero no, las caras de los allí presentes me hicieron darme cuenta de que no, de que eso no era una película, era la pura y dura realidad.

Y es que, a veces, la realidad supera de largo cualquier ficción.

Arde Pontevedra

Hoy Pontevedra está lleno de humo. Es algo acojonante. Hoy, como cuando cada domingo comíamos en la finca, descubrimos dos focos de incendio, uno en Curro y otro en Acival, muy cerca de donde estábamos. Pero no eran los únicos, hasta seis focos (6 focos 6, paradójico cuando menos en una tarde de toros) de incendio se produjeron al mismo tiempo. Increíble como hay gente que puede hacer algo así.

No salí de peñas, como seguro que hicieron, como todas las tardes de toros, muchos jóvenes pontevedreses. Tampoco tenía pensado hacerlo hoy, se estrenaba 24. La cuestión es que poco después de que terminara el estreno me fuí pitando con mi madre y mi padrastro a Campañó, donde está la finca. La intención era en un principio ir a sacar a los caballos, pero al final pasamos de eso, el fuego aún estaba lejos, y nos fuimos hasta el lugar de Moldes, en la misma parroquia, a ver que podíamos hacer para ayudar.

La visión fue… apocalíptica. Las llamas se acercaban violentamente hacia las casas de los vecinos. Los bomberos no llegaban y las motobombas de los vecinos no eran suficientes. La impotencia era el sentimiento dominante. El fuego, ese “gran descubrimiento” del hombre, estaba devorando herencias, fincas, montes… y se acercaba a sus casas, a sus animales… y no se podía hacer nada.

Acaban de llegar los bomberos, esperemos que aún no sea demasiado tarde y el fuego no halla llegado ya a las casas. Yo me he vuelto porque poco puedo hacer…

Se hablaba de un Renault Clio rojo como el causante de los incendios… Terroristas, asesinos, hijos de p*** Si los cojo yo, no llegan ni al calabozo de la Guardia Civil.

Tragedia en Valencia

Los trenes han vuelto a ser los protagonistas, más de dos años después, de una gran tragedia en España. Esta vez, afortunadamente (si se puede utilizar este adverbio en una situación como ésta), no se trata de un atentado terrorista sino de un descarrilamiento del Metro en Valencia. El resultado es una cifra de fallecidos que ya alcanza los 37 junto con varios heridos que aún se encuentran en estado de alta gravedad, especialmente una mujer embarazada.

La causa parece ser el exceso de velocidad del tren combinado con la rotura de una de las ruedas. Se especulaba con la caida de una pared del túnel en que se produjo el accidente (entre España y Jesús) o incluso, he oído, que con una bomba.

Es una tragedia muy dura para la ciudad del Turia, justo a una semana de la llegada de S.S. Benedicto XVI para el Encuentro Mundial de las Familias, que se suponía uno de los grandes acontecimientos de este año en la ciudad.

En fin, descansen en paz.

Amén

De chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos

Seamos serios por favor. Podemos defender los derechos de los animales. Podemos, aunque yo lo veo una incoherencia, ser vegetarianos. (Digo que lo veo una incoherencia porque el campo de los seres vivos va más allá de los animales, racionales o no. ¡Defendamos el derecho de las plantas a no morir!). Lo que no se puede es llegar al tipo de propuestas que llega a plantear el Proyecto Gran Simio. Más en concreto me refiero a la siguiente:

La organización es un grupo internacional recientemente establecido, fundado para trabajar por la supresión de la categoría de ‘propiedad’ que ahora tienen los antropoides no humanos y por la inclusión inmediata en la categoría de personas.

Estoy de acuerdo que hay que acabar con la tortura a los animales, a cualquier tipo de animales no sólo a los grandes simios. Hay que cuidar el medio ambiente y tratar de evitar la extinción de cualquier tipo de especie. Pero… ¿donde situamos el límite de nuestra actividad ecologista? ¿En “Save the whales”? ¿En limpiar manchas de petróleo? Creo que veis por donde van los tiros.

De todas formas creo que la gran cuestión que se nos plantea es otra: ¿qué es una persona? Los filósofos no se han puesto de acuerdo en qué distingue a la persona de la no-persona: la autoconciencia, la racionalidad, la capacidad dialógica… muchas han sido las respuestas a lo largo de la historia del pensamiento. ¿Con cuál nos quedamos?

Yo me quedo con Aristóteles diciendo que lo que define al hombre como persona es su capacidad intelectiva: el lenguaje, el pensamiento, la capacidad de acción, la capacidad de proponerse fines… El pensamiento, dado que no somos telépatas, no es verificable más que por la capacidad de lenguaje, y los grandes simios tienen la capacidad de comunicarse… Sin embargo la gran diferencia es que el ser humano es capaz de romper la barrera de su instinto, es capaz de proponerse fines distintos y nuevos, tiene capacidad creativa… He ahí la diferencia.

Aunque no veamos esta diferencia cualitativa que, creo yo, es clara. ¿Dónde situamos el límite? Cito delProyecto Filosofía en español:

A este noble objetivo se orientan los esfuerzos del PGS cuyos planteamientos, llevados a su límite, podrían ocasionar una auténtica conmoción de repercusiones no difíciles de prever, en las formaciones sociales de nuestros días; probablemente el vegetarianismo activo sería una de las implicaciones prácticas inexcusables de la Declaración, si es que esta misma se entiende como un primer paso intercalado en un proceso de mayor alcance que tendría que ampliarse también en el futuro –¿dónde poner, si no, los confines de la comunidad de iguales?– a las «bestias de granja», ¿lo sería también la paralización inmediata de la investigación biomédica, tal vez inaceptable por el sufrimiento infringido a la cobayas que esta misma conlleva?, ¿cabría exigir en su caso la sindicación de los nuevos «trabajadores» tales como perros policía, vacas lecheras, bueyes de carga o abejarrucos, quienes seguramente podrían reivindicar un «convenio colectivo», vacaciones pagadas, holgazaneo dominical y también «dignos» subsidios de jubilación para acomodarse una vez llegados a la «edad del merecido descanso»? Se trata en todo caso de cuestiones abiertas de índole ciertamente mayor –y no ya, como tal vez pudiera parecer, burdas parodias malintencionadas con objeto de ridiculizar las posiciones de referencia– a las que, con todo, los promotores del Proyecto y de la Declaración, no han dado de momento respuesta alguna.

Lo irónico, es que luchamos por los derechos de los simios, grandes o no, mientras muchas veces nos olvidamos de luchar por la aplicación de los derechos humanos o defendemos la pena de muerte, la eutanasia o el aborto. Y siento si este último comentario ha resultado muy fundamentalista… pero es la pura verdad.

Ahora que nos sentamos a la mesa

A finales de agosto hablaba de las maldades de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo. La llamaba fábrica de ignorancia y me quejaba de muchas cosas que, a mi entender, eran fallos de la ley. En estas fechas de vuelta al cole para todos, gobierno y oposición planean sentarse en pos de consensuar una nueva ley de reforma educativa que esperemos que, esta vez sí, cuente con el consenso suficiente como para llegar a nuestras escuelas.

Desde luego, la cuestión no es sencilla. Unos y otros mantienen posturas que, al menos a primera vista, parecen muy distanciadas en muchas cuestiones. Esperemos una interlocución seria, tranquila y abierta por parte de ambos partidos pues, de otro modo, acabaremos presenciando un enconado espectáculo de críticas y descalificaciones. Tal es el comportamiento de la clase política de nuestro país en los últimos tiempos.

La reforma educativa y la consecución de un nuevo sistema educativo ha de ser prioridad nacional pues el estado actual de la educación en nuestro país es, si no tercermundista (afortunadamente), muy lamentable. No sólo a nivel de cultura general sino de educación en sí misma.

Necesitamos un plan educativo duradero, no un plan que pierda su validez con el nuevo gobierno. Hay que proyectar a largo plazo, pues la estabilidad y la falta de incertidumbres es un factor fundamental en la educación. No podemos permitirnos que cada nuevo gobierno proyecte reformas radicales del sistema educativo. Debemos aspirar a que la LOE, así se llamará la nueva ley, dure 20, 30 o incluso quizás 40 años.

Como ya sabéis no soy pedagogo ni profesor y, por tanto, quizás me meta en algún berenjenal en lo que resta de post. Pero es que me tomo muy en serio esto de la educación, será cuestión familiar, con tanto profesor.

A mi parecer, existen algunos objetivos que se deben tener en mente a la hora de sentarse a la mesa:

  1. Una mayor protección del profesorado. Los profesores están, sin duda, relativamente desamparados respecto a los padres, cada vez más permisivos, de unos alumnos cada vez más rebeldes. Quizás un estatuto de la educación en el que se reflejaran claramente los derechos y deberes tanto de alumnos como de profesores podría ayudar a cambiar una situación cada vez más insostenible y que ya sobrepasa los límites de la escuela para adentrarse en otros ámbitos educativos como es, por ejemplo (aunque a muchos este ejemplo a muchos les parecerá inapropiado), la catequesis. Esta es quizás la cuestión más urgente a solucionar pues, del bienestar de profesores y alumos depende la salud del sistema entero.
  2. Fomentar una cultura de aprendizaje, esto es, intentar inculcarle a los estudiantes la sed de conocimiento, las ganas de aprender. Un alumnado con ganas de aprender es fundamental a todos los niveles: didáctico, disciplinario, grupal. Puede parecer utópico este concepto, pero es simplemente algo que se le debería a la gente desde pequeños, tanto en las aulas como en las casas, como la necesidad de leer. Incidir, también, en la educación entendida como forma de relacionarse con la sociedad. Educación vial, en valores, en las formas, en salud, en buenas costumbres, en el lenguaje (oral y escrito)… en fin en todos los aspectos que se nos ha dado por llamar “buena educación”.
  3. El futuro de muchos estudiantes pasa por el Tratado de Bolonia y el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. El nuevo sistema universitario europeo y, en general, todo el proyecto europeo que se pretende acometer plantea unos nuevos métodos y unas nuevas filosofías que sería muy conveniente tener en cuenta a la hora de diseñar programas y planes de estudio, sobre todo en los cursos de acceso a la universidad (lo que hoy en día es el Bachillerato). Ir orientando desde los cursos de educación preuniversitaria sobre lo que va a venir cuando abandonen la educación secundaria-preuniversitaria y quieran enfrentarse a la realidad de la universidad.
  4. El diseño de un sistema sencillo de revisión y ampliación de los programas de las asignaturas, para que puedan ser fácilmente adaptados a nuevos contextos. Este es un punto fundamental si deseamos que sea un plan duradero a largo plazo: la adaptabilidad. Esa revisión de contenidos debe empezar ya con la LOGSE, no debemos esperar a la entrada en vigor de una nueva ley. Y, por favor, dejemos de solapar contenidos en los distintos cursos, demos las cosas por aprendidas (aunque sea duro) porque sino es una pérdida de tiempo.
  5. Una revisión de los métodos de evaluación. A parte de la evaluación continua, algo muy beneficioso pues trata de premiar también el trabajo del alumno conjuntamente a los resultados, también necesitamos revisiones cíclicas de conocimientos. La reválida no era tan mala idea. Tratemos de buscar que la gente aprenda no que memorice para una fecha concreta un montón de datos.
  6. La introducción de nuevos métodos didácticos que complementen o sustituyan el clásico y tan extendido método de la clase magistral. Sin duda es un método excelente pero que podría dar mejor resultado al ser combinado con otras técnicas: métodos audiovisuales, clases prácticas, realización de proyectos y trabajos Evidentemente, hay materias que se prestan más que otras a la implantación de nuevos métodos. Es obvio que es más fácil impartir una asignatura de ciencias experimentales, no tanto de ciencias exactas (matemáticas y lógica para los que no se den cuenta a lo que me quiero referir), de forma práctica que las asignaturas de letras.
  7. Estrechamente ligado al punto anterior, creo que se hace necesaria la introducción progresiva pero definitiva de las nuevas tecnologías dentro de la enseñanza. No sólo me refiero a la asignatura. En una sociedad cada día más informatizada, las escuelas son, en general, una zona verde para este aspecto. Muchas son las bonanzas que ofrece a la educación. Dani de Comunisfera nos hablaba muy bien durante el I Beers & Blogs Pontevedra de su experiencia con el proyecto de crear una comunidad de blogs entre sus alumnos y no es el único. Sin embargo, estos proyectos, al menos los que yo conozco, se han realizado en el campo de la educación universitaria. Las nuevas tecnologías, a parte de ofrecer un soporte educativo y didáctico excelente, pueden acercar a profesor y alumno. Por ejemplo, la universidad ha demostrado los beneficios de las tutorías on-line, ¿por qué no probamos?
  8. La apuesta definitiva por una educación plurilingüe. En un mundo globalizado, es fácil defenderse con el inglés, pero realmente sólo sabiendo inglés no vamos a ninguna parte. La introducción de otros idiomas en el sistema educativo aparte del inglés y el francés, aunque sea optativa la combinación de lenguas es recomendable. El alemán será muy útil para aquellos que quieran emprender una carrera técnica como la ingeniería industrial y el japonés para aquellos que quieran emprender carrera en los negocios (los mercados mandan). No debemos olvidarnos nunca, eso sí, de cultivar nuestro(s) propio(s) idioma(s).
  9. La solución definitiva al problema de la enseñanza religiosa. La optatividad de la educación religiosa es procedente, sí, y en un estado laico y multicultural, existe la necesidad de tratar a todas las iglesias por igual, pero no a despreciarlas. Yo soy un acérrimo defensor de una asignatura de historia de las religiones por delante de una asignatura de moral religiosa, que es lo que hemos vivido hasta ahora. Si es necesario, recurramos a una nueva revisión del concordato o incluso a un nuevo concordato pero no desterremos a un hecho cultural de tanta importancia religión (sea de la confesión que sea) fuera de la escuela*.*Para mí, una asignatura no-evaluable es una ficción. Si un alumno cursa una asignatura debe ser evaluado. Si no, es una farsa.
  10. Un estudio serio de la conveniencia de la implantación, o al menos recomendación, del uso de uniformes en los centros educativos. Son muchas las virtudes, tanto económicas, sociológicas o educativas, del uso del uniforme. Los estudiantes van cada día peor vestidos a clase y eso no es cuestión de estética, sino de respeto. Enseñar a los estudiantes desde el primer momento la importancia de vestir adecuadamente en cada ocasión es esencial. Yo, por ejemplo, estudié en un colegio en el que no se llevaba uniforme y no os podéis imaginar la que se montó cuando se prohibió ir de chandal, bermudas o minifalda a clase. Sin embargo, el uniforme lleva asociada una carga simbólica muy conservadora tanto por su estética como por su uso casi exclusivo en los grandes colegios privados aunque esto no es más que una cuestión cultural fácilmente solventable, ya que basta con adecuar el uniforme a la estética que el centro considere más adecuada.

Y, por qué no, sería muy saludable la creación de un Comité Permanente e Independiente (independiente, que palabra más ingenua hoy en día) de Educación, que se encargara de coordinar y gestionar el sistema educativo. La educación no es algo que pueda estar sujeto a juegos políticos así que lograr la mayor independencia es un objetivo importante.

En fin, siento haberos dado la brasa con todo esto pero me apetecía dar mi opinión respecto al tema justo hoy que parece que empezamos a tratar en serio el futuro de la educación. Al fin y al cabo, de ella depende el futuro de nuestro país.

Aguirre Metepatas

La última metedura de pata de la Aguirre (escuchar). Si al final les va a dar la razón a los de “Catalonia is not Spain”. Y aquí su rectificación