Los lectores más veteranos de este blog, los que queden de su primera época, posiblemente recuerden aquella vieja y fugaz aventura veraniega llamada Ángel Caído, mi primer intento de dedicarme a escribir “algo” medianamente decente.
De aquel primer escarceo con la idea de escribir una hisoria “larga” o más o menos larga, nació un personaje, su protagonista, alguien muy querido por mí: Marco Gaso, ese historiador y detective hispano-argentino, divorciado, escéptico, sarcástico, con mala leche y devoto de Phil Lynnot, una amalgama en el fondo, muy en el fondo, de Pepe Carvalho, Indiana Jones, Lucas Corso y demás personajes por el estilo.
Aquella criatura, aquel blog-novela, era la hija, además, de una pasajera y fugaz obsesión por lo, llamémoslo así, mistérico, que me sobrevino durante mis primeros años en la universidad y de la que son testigos privilegiados algunos de los artículos que, especialmente en los primeros meses de vida de este blog, dieron rienda suelta a mis indagaciones en “la materia”.
El Ángel Caido, como aquel impulso investigador, acabó por morir, fruto del desencanto con la pluma, los nuevos ideales y, por qué no decirlo, una estúpida decepción por no conseguir captar la atención deseada, y con él murió Marco Gasso o, mejor dicho, se sumió en un profundo sueño del que decidí despertarlo a comienzos del verano para escribir el prólogo a una aún no continuada nueva versión del Ángel Caido, llamada ahora Historia del Último Día (el subtítulo del original).
Pero los avatares del tiempo y la completa dedicación a Memorias y su “spin off” Recuerdos de una vida pasada (publiqué aquí los primeros capis y prometo publicar los próximos en breve), basadas ambas historias en el manga Bleach, consiguieron que Gasso y sus aventuras regresaran al cajón de los proyectos abandonados, ese que está tan lleno.
¿Y por qué hablo de él hoy? Pues no sé, quizás porque al aproximarse el medio centenar de capítulos deMemorias me apetecía cambiar un poco de tercio y recordar cómo había empezado toda esta aventura de la pluma.
Los chicos de Fanfiction.net aún mantienen ahí el prólogo de la nueva versión de la historia, quién sabe si ese prólogo dará a luz a nuevos capítulos de los avatares de aquel personajillo.