
Sí, querido amigo. Has leido bien. Hoy publico el último capítulo de Akano. Su epílogo. Tras 55 capítulos, una vocecilla interior me decía algo así como “es hora de parar”. Así que después de mucho valorarlo, he decidido que, en lugar de escribir el capítulo 56 (que, de hecho, ya tenía a medias) para hoy iba a dejaros el Epílogo, el capítulo final de la historia. En serio, es el capítulo final. No es una broma, no es el día de los Inocentes, no es el April’s Fool Day. Hoy, 2 de Diciembre de 2011, ponemos fin a ese capítulo que se abrió el 15 de Noviembre de 2007 cuando Rido marchó en busca de su amor perdido.
Así que nada, en una ocasión tan señalada como esta sólo me queda daros las gracias. Gracias especiales a Ana, Diego, Víctor y Shwayne, mis cuatro lectores fieles que aún seguís por aquí dando la cara casi capítulo a capítulo, apoyando, animando y también señalando y ayudando a corregir los muchos defectos que tiene esto, aunque a veces no los quiera reconocer. De una manera especial gracias a Ana y Víctor, que ejercisteis de “lectores de prueba” y correctores en varias fases del proyecto. Y a Shwayne porque al final es él el que le ha dado (con sus comentarios y también con sus “pajas mentales”) el empujón final a esto, yo sólo he procurado darle forma y acoger un sueño loco que él me comentó una vez dentro del marco que ya tenía construido. Gracias también a Julio, a Cris, a K, a Jonathan… y a todos los que algún día pasaron por aquí (o por el foro) a comentar, que me prestaron sus personajes y que, de alguna forma, se implicaron en la creación de este universo. Y gracias a los lectores más recientes (que los hay), que procurasteis engancharos a Akano aunque fuera “demasiado tarde” para hacerlo. A vosotros también.





