Akano 35 – Los gozos y las sombras IV

Es viernes, y toca lo que toca.

Fin de saga y un final que me gusta mucho. Espero que a vosotros también os guste. Lo siento, hoy ando un poco espeso y no se me ocurre nada más que poner…
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Akano 34 – Los Gozos y las Sombras III

Cuando lo escribí, este ya me gustó bastante más que el anterior, quizás precisamente porque estaba más cercano a lo que desde un primer momento trataba de transmitir o porque era más o menos lo que me estaba pasando por la cabeza (y por el corazón) en aquellos momentos.

Espero que a vosotros también os guste ^^ Leer más…

Akano 33 – Los gozos y las sombras II

Seguimos avanzando en esta saga tan introspectiva de forma involuntaria, aunque creo que este es el capítulo más flojo de los cuatro que la componen. Si en el anterior Rido se tenía que enfrentarse a su(s dos) muerte(s), esta vez el capítulo entero gira en torno a otra pérdida importante y que marcaría el inicio de la “carrera” de Rido II. Eso… y algo que ocurre al final, pero eso, mejor lo veis al final.
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Akano 32 – Los Gozos y las Sombras I

¿Por qué Los Gozos y las Sombras? ¿Por qué una saga nueva y no seguir con lo de Herencia Grossner, si total el tema más o menos va a ser el mismo? Bueno, realmente, la saga anterior se centraba sobre el poder de Rido, esta se centrará más sobre el adiestramiento de Kara o… bueno, sobre la vida de Rido.

En fin, es un capítulo largo y denso, lo sé. Espero que no os haya resultado demasiado pesado, que seguro que sí, pero acortarlo no podía y dividirlo no tenía sentido.

Enjoy ^^
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Akano 31 – Herencia Grossner V

Ahí vamos con la última Herencia Grossner, aunque más que un capítulo que cierre un arco argumental, más bien lo abre. De todas formas, ya este arco estaba planteado desde un primer momento como el primero de una “trilogía” y bla bla bla. No digo más, vedlo vosotros mismos.
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El feedback necesario

¿Lo estaré haciendo bien? ¿Mi trabajo le interesará a alguien? ¿Hablo para las paredes? Estas preguntas y/u otras muy parecidas seguro que nos las hemos hecho todos los que escribimos un blog o todos los escribidores. ¿A que sí? Sobre todo cuando empezamos, cuando llegamos con ganas de comernos el mundo y creemos que vamos a revolucionar el mundillo… o, bueno, con aspiraciones mucho más bajas también.

Y es una actitud o una pregunta muy habitual y muy necesaria. Aunque poco a poco vayámonos purificando nuestra intención y dándonos cuenta de que no es la “popularidad” lo importante, sino la calidad de lo que cuentas de cómo lo cuentas, que no es cuestión de cuántos te leen sino de qué eres capaz de darles… aunque paulatinamente vayamos “madurando” en este aspecto, siempre nos quedará esta espinita clavada: “No me leen”.

Y lo digo por experiencia propia. Numerosas veces me he quejado de lo mismo: aquí, en mi galería… Y si uno se fija demasiado en el número de visitas o, peor aún, en el número de comentarios recibidos, puede cogerse depresiones de caballo. Yo mismo, en mi faceta de escribidor… tengo una obra bastante “ingente” si la observamos desde el punto de vista de alguien que no gana nada de ello (aunque, bueno, esta perspectiva habría que hablar algún día de ella) y apenas suelo recibir comentarios “físicos”. Un par de lectores fieles… y alguno que a veces le obligo a hacerlo. Y durante mucho tiempo a mí me pasaba.

Ya que estamos, no creáis que esto es “una queja más”. Simplemente, hay algunos temas que resonaban así un poco de fondo cuando iba subiendo las entradas antiguas y este estaba entre ellos. Me apetecía escribir de algo y la musa me dijo que de esto…

Recuperando el tema… ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Mi trabajo le interesará a alguien? ¿Hablo para las paredes? Todas estas preguntas, son preguntas legítimas desde el punto de vista de un blogger, escribidor, músico… o ser humano que respira, habla, actúa o se mueve. Sobre todo en un primer momento, pero a lo largo de toda la vida, necesitamos que nos corrijan, que nos animen, que nos paren los pies (también)…

Porque, al fin y al cabo, nuestra obra (en el sentido más amplio del término), nuestro “legado”, está destinado a vivir entre los demás. Sí, puedo guardarme las cosas para mí y “escribir para mí” tiene ese punto romántico y heroico que es tan encandilador… pero, siéntate, piensa… ¿seguro que no es una pose? “Soy Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como. Yo solo me basto porque yo sé lo que busco, sé lo que quiero y sé qué criterios pueden aplicarse a mi obra. Tú no lo entenderías…”

Que sí, que al final todos lo hacemos “para mí”. Pero no lo hacemos “para mí” en el sentido que exageraba en el párrafo anterior. Lo hacemos “para mí” porque nos lo pide el cuerpo. Porque, de algún modo, lo llevamos dentro y necesitamos que salga. Porque, a veces, algunos necesitamos escribir o bloguear o cantar o pintar o zurcir  o lo que sea casi tanto como respirar. Y que eso lo reconozca el otro, el de fuera, es casi como si reconocieran nuestra existencia. Todos necesitamos feedback y es legítimo que nos preocupemos cuando no lo recibimos. Todos necesitamos saber que nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y nuestros muchos desvelos, que los hay, no caen en saco roto.

Porque si mi trabajo gusta a alguien, tengo un estímulo para seguir. Si en mi trabajo descubren fallos, tengo un estímulo para seguir y para mejorar. Si mi opinión es aceptada, tengo un estímulo para, otro día, volver a darla. Si es contestada, para discutirla, para argumentar… Y siempre, siempre, siempre, para aprender.

Ojo, yo respeto a los lectores silenciosos. Yo mismo, en muchas ocasiones, soy uno de ellos. Aunque procuro comentar (especialmente cuando se trata de leer fics, no tanto ya en los blogs), sé que no siempre lo hago. Y sé que hay gente ahí fuera que puede estar siguiéndome y que no “da la cara” por pereza, vergüenza, porque no sabe qué decir… A esos yo les animaría a hacerlo, pero es su decisión, no la mía y la respeto casi más que a los hoygan que te vienen con cosas del tipo “u fic s l rewea spro q l sigs” y que no sabes si realmente han leído algo o están simplemente “popularizándose” por la vía rápida.

Escribidores

Hoy en día todo el mundo que quiere escribir y “entregar su obra al mundo”, lo hace. Es el gran regalo que nos ha hecho Internet a los que, de una forma u otra, tenemos esta inquietud metida entre pecho y espalda. Hoy me gustaría evaluar un poco este fenómeno que hace tiempo, cuando andábamos metidos en la farragosa fundación de la Fan Fic Factory, un amigo bautizó como “escribidores“. Escribidores, sí, porque, según él, no podíamos decirnos propiamente escritores.

Más allá de lo apropiado o no del término escritor para aquellos que desarrollamos nuestra obra literaria en Internet… ¿Cuál es o ha sido la verdadera aportación de este fenómeno a la escritura propiamente dicha? Es cierto, de las webs ha salido escritores que, con mayor o menor suerte editorial, han conseguido salir. Es el caso de Julie Powell, cuya historia se reflejó ahora en la peli Julie y Julia, basada en la historia de su primer blog.

Pero esta cosa llamada Internet, también ha hecho que cualquiera pueda llamarse “escritor”. ¿Es eso bueno? ¿Es eso malo? A pesar de que yo le debo mucho a esto y que no pienso dejarlo… a mí me parece que malo. Malo porque, al ser internet el lugar del todo vale, el lugar donde el criterio, en la mayor parte de las ocasiones desaparece, con él desaparece el esfuerzo por mejorar, por intentar progresar.

Todos entendemos que una niña de 14 años, que ve que aquí puede dejar correr la tinta y dar rienda suelta a sus fantasías, normalmente en torno a sus personajes de TV o de manga favoritos, se lance a escribir relatillos normalmente mediocres y bien cargados de hormonas. Y todo el mundo entiende que sus amigas, o personas en su misma condición “la sigan” y que tenga un cierto éxito… De hecho, suelen tener mucho éxito, aunque no lo parezca. Se entiende menos que autores de mayor calidad tengan menos… “éxito”.

Pero hasta ahí. El problema viene cuando ese cierto éxito no comporta una correspondiente exigencia. Nadie pide la perfección inicialmente. Ni siquiera se obliga a nadie a alcanzarla. Pero sí necesitamos exigirnos más y más y más cada día. No sólo en esto. En todo. ¿Qué es mejor muchos y malos o pocos y buenos? Yo diría que más y mejores. Pero eso es una utopía. Que cada vez más gente escribiese y que lo hiciese bien. Qué bonito, ¿verdad? Utopía.

Alguno dirá, en cualquier caso, que esa gente que lee esos relatos mediocres de la quinceañera de mi ejemplo tampoco iba a leer otra cosa por buena que fuera… Bueno, eso tampoco se lo discuto.

No me las quiero dar de experto en la materia, pero ya son cuatro años viviendo esto bastante desde cerca y creo saber un poco de lo que hablo. Al menos del ámbito de “publicar en la red”, evidentemente nada de publicar en papel. Antes, al menos, si uno tenía ansias por escribir y que la gente lo leyese sabía que tenía que ganarse el que una editorial, por pequeña que fuera, le publicase. Sabía que tenía que vender un producto de una cierta calidad para que la gente se lo comprase. El problema de la gran liberalización de la cultura que ha supuesto Internet es la gran bajada de listón que ha supuesto.

Por eso, creo que aquel amigo nuestro tenía la mayor de las razones en llamarnos escribidores. Si nos decimos a nosotros mismos escritores, ¿dónde queda lo heroico, lo romántico, lo épico de escribir algo y lograr que alguien considere que es lo suficientemente bueno como para ponerlo en la estantería de su casa? Eso. Eso es ser escritor. Lo nuestro, por ahora, por mucha calidad que podamos o que creamos tener, por mucho que hayamos trabajado (a mí que me quiten lo bailado), por mucho que nos lo tengamos o podamos tener creído, es ser escribidores.

Y por último, quería compartir con todos vosotros este artículo que me pareció interesantísimo y que, creo, viene un poco al hilo. Los que me siguen en el Google Reader habrán visto hace unas semanas que lo había destacado. Yo se lo había leido antes a Morri. Seguro que lo encontráis muy ilustrador.

Akano 30 – Herencia Grossner IV

He aquí el siguiente capítulo de Akano, el capítulo 30, realizado con la inestimable colaboración de Kaiden para el desarrollo de su personaje.

Un capítulo que es, a la vez, de transición y en el que hay algo de desarrollo, aunque no mucho. Un capítulo bastante necesario pese a lo poco importante que parece en la trama, sobre todo teniendo en cuenta el anterior.

Espero que os guste ^^
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Invocando a las musas

Aprovechando que ya “se han acabado” los exámenes, esta tarde me he decidido a organizar la carpeta de Recibidos del MSN y me encontré con esta “entrevista” que me habían hecho como ganador de un concurso de la para la frustrada BSPMagazine. Concretamente, con esta pregunta:

¿De dónde sacas la inspiración para poder escribir tanto?

La respuesta que le dí es bastante larga y no merece la pena reproducirla, porque si no… ¿de qué iba a escribir hoy? Así que, como hace tiempo que no actualizaba mi sección del blog de la FFF me he decidido a escribir un poco sobre esto. Y ya lo pongo aquí y allí.

¿Qué es la inspiración?

That’s the big question, que diría un anglo parlante. La inspiración, la inspiración… Una cosa mágica, cargada de superstición que la RAE define como

Efecto de sentir el escritor, el orador o el artista el singular y eficaz estímulo que le hace producir espontáneamente y como sin esfuerzo.

Yo aquí tendría algo que decir. ¿Sin esfuerzo? Los c******. O quizás es que no tengo yo verdadera inspiración. Pero siempre, siempre, siempre, ya sea escribiendo o componiendo, con esfuerzo. Y bastante. Así que lo primero que tengo que decir es que no estoy muy de acuerdo con lo que dice la RAE. Pero tampoco puedo estar en desacuerdo… Uff, qué lío.

¿Qué es la inspiración? ¿Cómo llego a tener una idea? En mi caso es bastante caótico. Muchas veces, las más, salen simplemente de pensar “¿Y qué hago con Rido ahora?”… o del simple desarrollo de la trama que ya tenía preparada desde bien puede hacer dos años. Otras veces, los comentarios de los lectores (alguno hay) me hacen darme cuenta de este aspecto o esta otra posibilidad, o este cabo que abriste sin darte cuenta, y la maquinaria se pone a funcionar aunque uno no quiera. En el caso de Akano, y no en pocas ocasiones, leer lo que van escribiendo otros (sobre todo si tiene que ver con el Universo FFF) despierta infinitas posibilidades – ya os contaré cómo nació toda la historia de mi fic a los que aún no conocéis. Y, por último, las series que veo, los libros que leo, la música que escucho… son una fuente inagotable de ideas, soluciones narrativas… Y evidentemente, la vida cotidiana.

Así que, en resumen, si pudiésemos definir la inspiración como esa cosa “mágica” o “misteriosa” que te ayuda o te impulsa a concebir una idea y/o a darle una forma determinada, con un cierto esfuerzo, claro… Podríamos identificarla con todo eso. Y si las musas son el punto de partida de la inspiración, “las madres” de la inspiración, entonces yo diría que la musa, la verdadera musa, es la vida.

Akano 29 – Herencia Grossner III

Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen fin.

Os presento el capi que me ha dado más trabajo del último año. Hecho codo a codo con Kara y revisado, aumentado, corregido, borrado y vuelto a hacer alguna vez… Vamos, toda una peripecia con un único objetivo: que todo salga perfecto.

El 29 ya estaba listo el sábado pasado… pero ahora mismo (viernes por la mañana) estoy escribiendo el post y no sé si publicarlo ya o dejarlo todo listo para cuando Kara me de la confirmación porque hasta ayer aún no habíamos terminado de pulir ciertos detalles… Así que…

Pero, en fin, tanta comedura de tarro, tanto esfuerzo y, a veces, sentimiento de frustración han merecido la pena. Creo que Akano 29 – Herencia Grossner III (Impotencia) es uno de los capítulos de los que estoy más orgulloso de esta nueva etapa de Akano (y también el más largo, posiblemente).

Quiero darle las gracias a K, la superchibi, por la inspiración, la paciencia y el trabajo, también suyo, que está detrás de todo esto, y a Ela, por la colaboración puliendo los detalles del personaje.

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Akano 28 – Herencia Grossner II

Bueno, aunque el capítulo 27 lo publiqué el lunes es sólo porque llegó con retraso. Hoy viernes es el verdadero día de publicación de Akano así que aquí estamos de nuevo con el fic.

Seguimos avanzando en esta saga tan “extraña” pero que tanta importancia va a tener, al menos así a priori, para entender quién es Rido, una idea muy interesante que ha aportado Bone en el dA, y cuál es su sitio en el mundo con su nueva situación. Eso, y que Kara, el gran cabo pendiente de Rido, está ahí, atándose… y alguna cosita más.
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Akano 27 – Herencia Grossner I

A partir de aquí voy a publicar los capítulos de Akano en el blog. No subo los anteriores, que podéis encontrar aquí, aunque a lo mejor os cuesta enteraros ya que es continuación de Memorias y de Recuerdos de una vida pasada (este sí que lo llegué a subir al blog, pero aún no le ha pillado la resubida).

En fin, este capítulo está en su segunda versión y pretende abrir una saga un tanto surrealista, mezcla de Balmung y Family Matters (las sagas centrales de Memorias) pero con un toque diferente, espero. Eso son, al menos las intenciones.

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No Akano this week

Pues eso, que entre unas cosas y otras, no puedo tener el 23 esta semana, así que lo posponemos para esta semana que entra ^^ Si el capi quiere salir antes del viernes, bienvenido, pero no hay previsiones de que eso pase ^^

Crisis creativa

Esto es algo que ya he puesto en la galería en BSP, pero que, como muchos ya no leéis por allí, casi prefiero poner por aquí también. Copio directamente.

Desde hace algún tiempo, y en el momento de retomar la galería os lo comenté, me he estado preguntando muchas cosas acerca de Akano. A parte de emular a Tite con su Turn Back the Pendulum y explicar lo que había ocurrido y que había detonado la historia de la saga principal, quería también variar un poco.

¿;Por qué? Bueno, principalmente, creo que me estaba empantanando y creo que aún lo estoy, como le comento a Bone más arriba, con todo lo relacionado con Rido y la Academia. No sé cómo lo véis vosotros, pero esto de que Rido se hubiera convertido en Director le ha quitado mucha frescura al personaje. Culpa mía, porque podía haberlo planteado de otra forma…

También, como sabéis, siempre me ha gustado ligar el fic al foro y a mi relación personal con los usuarios que dan vida a los personajes (¿o es al revés?). Y precisamente porque eso no ha ido que digamos muy bien, muchos proyectos que tenía para Akano se han terminando yendo al garete, por eso hay personajes del final de Memorias que prometían un gran protagonismo para esta nueva saga y que han desaparecido por completo, por eso ahora abundan más los “PNJ” que los “PJ”…

Estos días, con la resubida de Memorias, he tenido la oportunidad de releerme mucho de lo que escribí hace 2 y 3 años. Me doy cuenta de que en muchos aspectos he evolucionado pero que Akano no le llega en el fondo a la suela de los talones a Memorias (y ahora que me tocará subir la saga culmen de Memorias, supongo que eso se notará más).

No sé cómo lo véis vosotros, pero yo lo veo así. Llamadme pesimista si queréis, pero esto es lo que me está quitando un poco las ganas de escribir en el sentido de que me rallo tanto con esta cuestión que al final no saco los capítulos adelante. Y ahí sigue el 18 después de semanas, por ejemplo.

Os hago la pregunta directamente: ¿Vosotros cómo lo véis? ¿Cuáles son las virtudes de Akano sobre Memorias y viceversa? ¿Qué es lo que más debería corregir?

Get up, Lazarus

Vaya… ni me preguntéis por qué he puesto esa sobrada en inglés (que además seguro que no es así en el texto inglés, me lo estoy temiendo), pero es que realmente no lo sé. Aunque bueno, la cuestión es esa. Como habéis podido apreciar en las recientes actualizaciones, he vuelto. He vuelto después de varios meses desconectado de dA, de los foros… Lo único que había en mi vida internáutica era Facebook y alguna escapadita por el MSN, muy rara por otra parte.

Pero ya estoy aquí. Las vacaciones se han terminado y me ha dado por convocar de nuevo al muerto. Vuelvo a escribir, vuelvo a la banda (aunque creo que sólo kuro entenderá esto xD) y… bueno, he vuelto a realizar la enésima llamada de socorro por el futuro de la FFF. Por ahora va teniendo buena acogida. Espero que (empezando por mí, claro) no se quede todo en meras buenas intenciones… porque creo que esta será la última vez que me empeñe en resucitar al muerto.

Y de paso (y casi colateralmente) me ha servido para poner en orden muchas cosas que rondaban por mi cabecita, para arreglar ciertos malentendidos que estaban ahí enquistados y a echar fuera algunos demonios y rencorcillos de esos que te carcomen por dentro. Y me he sacado un gran peso de encima con eso. Así que… Gracias (el destinatario de esto ya sabe quién es asín que…).

Así que… quiero empezar de nuevo. No como si nada hubiera pasado (los seres humanos sólo podemos hacer tábula rasa a base de golpes), pero sí superando las viejas dudas, rencillas, temores… Y de la mano de todo aquel que quiera venirse conmigo en esta nueva andaina.

Sed buenos ^^

PD: Vaya… me ha quedado hasta melodramático
PD2: Y no os asusteis… pero voy a subir Memorias ^^