Iglesia 2.0 (I): El blogger católico

Hace unos días, o quizás semanas, desde que comencé a leer los comentarios acerca de la recientemente celebrada PEJ, que me vengo planteando la misma “duda” acerca de este blog y de su utilidad. Llamémoslo así utilidad, aunque no sea el concepto que más me satisfaga para describir lo que me está pasando por la cabeza.

Sabéis, porque no lo escondo, que soy seminarista en la Archidiócesis de Santiago de Compostela. Católico, por tanto, se sobreentiende. Y estoy convencido como la mayor parte de los que llegáis hasta aquí, seáis muchos, seáis pocos, de que las nuevas tecnologías nos ofrecen un rango de posibilidades de comunicación que no teníamos antes: portales de información, blogs, redes sociales… también para la Iglesia.

Y me pregunto: ¿yo no debería evangelizar más activamente en la red? Hay muchos blogs dedicados ya a ello, pero ¿y yo? ¿No podría darle un giro más “confesional” a Caldeirada de  Marisco? Al fin y al cabo, es el blog personal de un seminarista, ¿verdad? Se supone que aquí cuento mi vida y se supone que una parte muy fundamental de mi vida se desarrolla dentro de lo que llamaríamos “esfera religiosa”, algo que, aunque muchos insistan en lo contrario, estoy convencido que es imposible reducirlo solo a lo privado.

Luego me digo. Bueno, tampoco es que tenga que andar contando todo siempre. Al fin y al cabo, cuando pasa algo grande e importante lo cuento: venirme al Seminario, la vida aquí, los distintos pasos que he ido dando, la PEJ… Y de vez en cuando comparto también mis ralladas. Así que, al final, también porque creo que la evangelización por cansancio no funciona sino todo lo contrario, declino mi idea diciendo: ya hay otros.

Otros, ya. Ahí es a donde quería llegar yo (aparte de confesaros mi duda). Cuando uno repasa el panorama de la blogosfera católica se encuentra que hay de todo, como en botica. Sin embargo, como ocurre también en la blogosfera general, existe un par de blogs de referencia, “gurúes”, si queréis llamarlos así, en torno a los cuales se ha creado una comunidad estable de comentaristas y bloggers.

Y lamentablemente, en una Iglesia en la que muchas veces por parte de determinados círculos (internos, me refiero) se pretende marcar una división entre carcas y progres, entre una verdadera iglesia y unos transgresores infieles (sea cuales sean), estas divisiones también llegan a la red. Y con el sensacionalismo que impera en nuestra sociedad y el afán del cotilleo, muchas veces se cae en un cotilleo eclesial que a veces llega a ser repugnante y en el que es muy fácil caer. Esos son nuestros blogs de referencia para los católicos españoles.

Por otra parte, yo soy de los que piensa que, cuando nos ponemos hablar de “nuestras cosas”, caemos en un cursilismo fácil, un monjillismo – en un sentido peyorativo del término (con todo mi respeto hacia las monjas y religiosas) – que convierte casi cualquier tema en un folletín de novela rosa dulzón que no resulta atrayente. Al menos a mí. Estamos acostumbrados a hablar para nosotros y, en general, aunque en nuestras ideas ya somos cada vez más conscientes de que, en general, la llamada pastoral de mantenimiento va siendo menos importante a favor de una nueva evangelización

Escasean, o al menos yo no conozco muchos, blogs de carácter confesional católico que sean realmente atractivos al público en general y, de ellos, me atrevo a pensar que casi ninguno resulta útil como plataforma de evangelización. Eso no quiere decir – a diferencia de los que muchos dentro del “gremio” puedan pensar – que debamos dejarlos de lado por ser “inútil”, sino que debemos  poner más esfuerzo en ello.

Porque este es el lenguaje de los nuevos tiempos. Y si Pablo, en Atenas (y en todo el transcurso de su misión) se esforzó en inculturar el evangelio para que los griegos pudieran entenderlo. Y si tantos otros, a lo largo de los siglos se esforzaron por hacer lo mismo. Si el mismo Cristo lo hizo… nosotros también deberíamos hacerlo.

Y entonces vuelve a surgir la duda. ¿Debería yo ponerme también a la tarea de esta evangelización 2.0 aquí también en Caldeirada de Marisco?

La gran adaptación que esperábamos

Muchas veces, cuando alguien me pregunta qué puede leer, que tampoco son muchas, uno de los libros que siempre suelo recomendar, porque a mí me encantó, es Los Pilares de la Tierra. Y muchas veces he comentado que cuando lo leía uno casi podía ver la adaptación cinemátográfica de este pedazo de historia salida de la pluma de Ken Follet. Por eso, podríamos decir que la miniserie que está emitiendo Starz era algo muy esperado desde hacía mucho tiempo.

Por otra parte, cuando doy una recomendación como esta, le digo siempre que Los Pilares es una novela a la que hay que darle más o menos cien páginas para que comience a enganchar. Más o menos hasta que Tom llega a Kingsbridge. Más o menos, porque luego depende de cada cual. Lo digo porque a mí me costó arrancar y, como a mí, conozco a varios. Incluso a algún “cobarde” que lo dejó a medias.

Es cierto, en muchas partes, la novela tiene un ritmo lento y poco atrayente que, a medida que uno se zambulle y se deja empapar de la historia se hace menos “molesto” de lo que se hace al principio. Y eso, a mi modo de ver, suponía un gran handicap para su posible adaptación cinematográfica. Televisiva, ahora mismo. Di tú que en antena el tiempo es oro y eso lleva a quitar algo de paja, pero… aún así.

Con todo esto, la adaptación de Starz me está sorprendiendo muy pero que muy gratamente. A todos los niveles: narrativo, artístico, de casting… Vamos, que la están clavando a todos los niveles en otra de esas grandes sorpresas que me he llevado este verano a nivel de series. Porque no renuncian a nada o a casi nada de lo que aparece en la novela. A ninguna de las tramas. Ni siquiera a ninguna de las subtramas. Y lo hacen sin insistir más de lo debido en los posibles elementos morbosos que hay ya en la novela y en los que siempre les gusta insistir a los guionistas televisivos, como podría ser la figura de Ellen o los tejemanejes de Waleran.

Como mayor acierto, creo que el personaje de Jack, tan difícil cuando uno lee la novela, está más que logrado. Al igual que la familia Hamleigh, otra de esas secundarias piezas clave que trae el relato de Follet. Supongo que la presencia del propio autor entre el equipo de consultores de la serie ha sido fundamental.

Cuatro la comienza a emitir en Septiembre, coincidiendo, más o menos, con el final de emisión de esta miniserie de ocho capítulos en Starz. Si aún no la has visto, es una gran oportunidad, aunque yo te recomiendo que te atrevas y la veas en versión original. No sólo por no arriesgarse a un mal doblaje (uno más), sino porque las voces originales de los actores son parte esencial de sus personajes.

Llevamos 6 capitulazos. Quedan 2. Y la pregunta de si tendremos a la hermana menor, Un mundo sin fin, transportada también al formato miniserie el año que viene. Si lo hacen así, sí. Aunque esa sí que tiene todas las papeletas para levantar polémica. Y quien la haya leído, lo entenderá.

Classic Doctor Who X (S02A2: The Dalek invasion of Earth)

Esta entrada pertenece a una serie de posts. Puedes ver el resto aquí.

Año 2164, un punto de inflexión importantísimo en la historia de la humanidad. No sólo eso, en la historia de las aventuras y desventuras del Doctor también supondrá un antes y un después. Como ya anticipábamos en el post anterior los Dalek (sí, esos pequeños bichos metálicos y mezquinos que habitaban el planeta Skaro) han invadido la Tierra y, desde este momento, se convertirán en el enemigo número uno del Doctor. Y con esto sí podríamos decir que ha empezado la segunda temporada

Como bien apuntaba Carbayón en sus comentarios al segundo arco de la primera temporada, cuando conocimos por primera vez a estos curiosos invasores estelares, esta fue la historia que cambió también el curso de los Dalek, ya que su aparición en pleno Londres, como hostigadores de la humanidad les hizo alcanzar una gran popularidad. Es cierto, no obstante, que su reaparición en la serie también tuvo bastante de petición popular. Pero no nos entretengamos y veamos qué es lo que ocurrió por aquellas fechas. Leer más…

Recuperando el control de la situación

Pues ya estamos aquí. De nuevo on-line y de nuevo en Santiago. Aunque realmente ya estuve toda la semana pasada aquí, en Santiago, colaborando con todos los voluntarios de la maravillosa, magnífica, alucinante PEJ, todo un éxito a todos los niveles (pese a quien le pueda pesar) del que, a no más tardar mañana, ya escribiré un testimonio por aquí.

Después de un par de días recuperándome del enorme cansancio y reubicándome en el MundoReal™, que dirían los chicos de Microsiervos, ya estoy aquí, en Santiago otra vez, esta vez ya colaborando activamente en la oficina que se encarga de preparar la visita del Papa el 6 de Noviembre.Y aquí estaré las mañanas de Lunes a Viernes hasta que comience el curso y más allá… Por lo que se podría decir que, de alguna forma, se me han acabado las vacaciones. No importa, que tampoco es un curro excesivamente estresante (por ahora) y lo hago rodeado de buenos amigos.

Y ya hoy puede decirse que he vuelto a participar con regularidad en las redes sociales , y estoy reinsertándome en el mundo serial, así que ya sólo me quedaba dar parte de vuelta aquí también. En breve tendré que recuperar, además las series que estoy escribiendo, es decir al Doctor Who, que llevo varios episodios de adelanto vistos y ninguno escrito… y no lo vamos a dejar a medias, ¿no? Y continuar con Akano, que tengo el próximo capítulo un poco empezado pero no he tenido tiempo ni siquiera para mirar lo que escribí entre los arrebatos morfeicos. Y más cositas, que el otro día Manuls me echaba en cara, entre cañas, que sólo escribía de lo mismo…

Así que… os emplazo a seguir por aquí, que yo ya he vuelto.

WordPress 3.0 ya está aquí

Posiblemente desde fuera no notéis nada. Quizás sea de los afortunados que no han tenido  ningún problema, quizás es que esa ha sido la tónica generalizada, pero lo cierto es que Caldeirada de Marisco ya se mueve en la edición más actualizada del CMS en el que lleva viviendo desde su llegada a la Inopia.net. Sí. Hace unos minutos he actualizado a Word Press 3.0

Lo primero con lo que me he encontrado es con una interfaz de administración en esencia idéntica, pero mucho más clara y completa. Después he estado fozando un rato en las nuevas características, como los menús o la posibilidad de crear nuevos tipos de entradas, más allá de los posts y las páginas. Nos trae un generador de enlaces cortos wp.me y una nueva plantilla (la Twenty Ten) e incorpora la versión MU. También se pueden actualizar plugins y plantillas masivamente… En cualquier cambio, por lo menos hasta que no modifique la plantilla estos cambios no serán muy patentes en la parte externa del Blog.

Además, los que mejor os pueden explicar lo nuevo que hay en WP 3.0 sea la gente de WP… Os dejo con el vídeo en el que explican todas las novedades.

Agregadores y Blogs

Creo (y repito, creo) que esto es algo de lo que ya he hablado en otra ocasión, aunque no me he puesto a buscarlo aún. La cuestión es que ayer, mientras me ponía a arreglar unas cosillas del blog – si os fijáis, he incluido algunas cosas nuevas, como los botones de bitácoras.com (tanto los enlaces a las fichas como los botones de cada post) y el botón de “Me gusta” de Facebook (cortesía de un plugin de Marcos Esperón) –,  y a completar una serie de cositas por la red adelante, me vino a la cabeza una reflexión que, repito, juraría que ya había puesto en el blog, aunque está perdida en algunos de los posts fantasmas que se perdieron en el limbo de los justos y de los que nunca más se supo.

Quiero plantearos una pregunta, a ver si así fomentamos un poco la participación: ¿Leer los blogs desde los agregadores como Google ReaderBloglines(por citar los dos que yo he usado a lo largo del tiempo) o desde el blog propiamente dicho? ¿Ventajas e inconvenientes de cada una? No soy un experto en la materia, hablo más bien desde la experiencia como lector de años, ya no tanto como la de blogger.

Personalmente, yo suelo leer los blogs desde el agregador de feeds. Evidentemente es más cómodo y más rápido tener todo junto en un mismo sitio en lugar de ir merodeando por la web adelante en busca de la información. Y es más sencillo estar al tanto de las actualizaciones, por supuesto. Además, está el hecho de poder compartir los elementos con los contactos, lo que multiplica el número de personas a las que es accesible esa información. En ese sentido, la opción por los agregadores de feeds parece la más lógica por ser la más funcional para el lector y la que más oportunidad de difusión ofrece para el blog.

Pero también tiene sus inconvenientes. Señalaré tres que, a mi parecer, son los más evidentes: se descontextualiza la información, se reduce el número de visitas y se “entorpece” la participación.

  • Se descontextualiza la información, algo que creo que es muy importante, aunque muchas veces no nos damos demasiada cuenta. Leer un post como un elemento aislado no nos permite entenderlo 100%, porque nos perdemos la situación más o menos concreta del autor (esto es primordial,  sobre todo, en los blogs personales, no tanto en los temáticos) y una buena cantidad de información que no es accesible desde la vista del agregador: información general sobre el blog y el autor, comentarios (donde muchas veces se encuentra la verdadera riqueza de las entradas), posts más recientes… Ahora, con las funciones de los posts relacionados y demás inventos, puede soslayarse en buena medida esto… o no.
  • Se reduce el número de visitas. Esto no siempre es malo, creo yo, que lo importante es que nos lean, no que nos carguen la paginita, aunque nos interese por otras razones. Y porque, al fin y al cabo, si nos visitan, tendrán la oportunidad de navegar por la totalidad los contenidos que ofrecemos y no limitarse únicamente a la entrada en cuestión y, como mucho, los posts relacionados.
  • Íntimamente ligado con esto está el hecho de que se entorpece la participación. Porque, por si no fuera suficiente con el hecho de que no es muy fácil (al menos para mí) motivar a la gente a comentar, tienes que currártelo para que los lectores del agregador den el paso (que parece una tontería) de la comodidad del agregador al mar abierto del blog. Que si comentar muchas veces da pereza (hablo por experiencia propia) o la timidez nos lo impide… si aún por encima tenemos que movernos para hacerlo muchos piensan “psé… tampoco es tan importante lo que tenga que decir”. Si es que llegan a planteárselo.

Y todo esto al final, me sugiere otra pregunta. En los feeds, ¿post completos o extractos? Si me preguntáis a mí, lo primero. Es mucho más funcional. Para que un extracto realmente te motive a entrar tienes que currártelo bien, no basta con las 100 primeras palabras del post… o al menos tienes que lograr transmitir bien el contenido y provocar el interés en esas 100 primeras palabras.

Por mi parte, yo seguiré con mi sistema, que me funciona. Y tú, ¿qué opinas? ¿Cómo lo haces?

Etiquetado

Alguna vez tenía que caer, ¿no? Así que ahí estamos, esta tarde me la he pasado haciendo algo que tenía que haber ido haciendo cuando me puse a recuperar los posts viejos y no ahora todo de golpe. La cuestión es que, ahora, ya todos los posts tienen sus correspondientes etiquetas, y eso ya es un paso adelante, ¿no?

Sigo trabajando en lo otro…

Meme: ¿Por qué escribes un blog?

Haciendo un alto mientras preparo un artículo largo de esos en los que tan poco os gustan me he decidido a seguir un meme que había visto hacía un tiempo en Bloguismo. Básicamente, Juanan Milleiro nos preguntaba a todos los que quisiéramos responder: “¿Por qué escribes un blog?” Pues con varios meses de retraso, allá va mi respuesta, para quien le pueda interesar:

Un blog… El motivo original que me llevó a meterme en esto de los blogs fue la envidia que me produjo Manuls cuando abrió su blog original, hoy perdido en los anales de la historia. Pero como la envidia no lleva a nada, algo tenía que haber detrás. ¿En mi caso?

Desahogarme, decir lo que pienso, simplemente expresarme. Por eso no me “especializo” en nada y por eso, también, muchas veces cojo un tema y no lo suelto en tiempo. Quizás por eso, también, soy tan irregular. Mi blog es mi ventana al mundo, un mundo más grande que el que veo cada día desde la ventana de mi habitación pero también más… intangible y, por eso, menos comprometedor.

Y para terminar: desde que descubrí esta especie de vocación de escribir cosillas… ¿qué mejor plataforma que la mía propia?

Estoy revisando cosas viejas del blog y me he dado cuenta de que ya allá por octubre 2004 escribía algo parecido

Estado (anti)confesional

libertadguiandoalpueblo

El sábado pasado, entre cervezas y gin-tonics, Manu me alertaba de un artículo que había escrito en su y en el que le extrañaba que aún no hubiera comentado. Ya sabéis que yo soy más del palo “lector silencioso” pero hay temas que me producen cierta “debilidad” y suelo comentar en ellos sí o sí. De ahí la extrañeza de mi amigo.

La cuestión es que con el asunto de Najwa y su hiyab se está reproduciendo el debate sobre la aconfesionalidad y la laicidad del estado, precisamente un tema que, además, estamos tratando últimamente en la clase de moral social. Todo esto coincide en el tiempo, además, con la polémica en torno a los abusos a la que ya me he referido y a la que no descarto volver a referirme. Así que no he podido evitar ceder a la tentación y escribir mi pequeña reflexión sobre este tema. De paso que sirva ya como comentario-respuesta a Manuls.

Muchas veces, cada vez más, posicionarse a favor de la laicidad del estado se entiende más como una lucha beligerante contra cualquier tipo de presencia de lo religioso en la vida pública que como la necesaria convivencia, tolerancia y pluralidad propias de una sociedad democrática que, por definición, debería ser un sistema incluyente, no excluyente. Los crucifijos en las aulas, las procesiones en las calles, el hiyab… ese tipo de cuestiones molestan a a un sector bastante amplio que, siguiendo las ideas de la ilustración, opina que la religión debería recluirse, encerrarse n la esfera de lo privado y nunca, nunca, nunca infectar la esfera pública, que pertenece al ciudadano en su liberté, egalité, fraternité.

Evidente, pretender llevar esta afirmación a sus últimas consecuencias, como si en nuestra sociedad no se pudiera expresar el sentimiento religioso, sería una exageración por mi parte. Al igual que sería un síntoma de ceguera no tener en cuenta que parte de esta animadversión viene dada por la actitud de la Iglesia, muchas veces situada en confrontación con la clase política en general, de determinado signo en particular, de una forma que en nada parece corresponder a la que se supone su misión.

Es inevitable que religión y política se rocen al convivir en la sociedad democrática. La neutralidad del Estado laico no es ningún aval que las prevenga. Las políticas sociales que se promueven desde el Estado tienen puntos de contacto, necesariamente, con los valores que se defienden desde cualquier religión. Es inevitable. ¿De otro modo, qué clase de cosmovisión (religión) sería si no afecta a todas las dimensiones del ser humano, su socialidad incluida? Por eso, ni el Estado puede prescindir totalmente de valores vinculados a concepciones del mundo ni la religión desentenderse de lo que son las políticas concretas del Estado.Sobre todo cuando cuestiones que atañen a ámbitos de la vida humana, como son la misma vida y la muerte, han entrado tan de lleno en el debate político… o cuando cada vez es mayor la multiculturalidad (y, por tanto, la diversidad religiosa) de nuestras sociedades. ¿Una conclusión clara? Estado e Iglesia(s) están necesitados, hoy más que nunca, de dialogo y entendimiento.

Pero este diálogo tiene muchos obstáculos. Por un lado, nos encontramos con los que defienden la laicidad a ultranza y consideran cualquier clase de reivindicación de tipo religioso como una ofensa y a sus defensores como enemigos. Por otra parte, hay un grupo de creyentes, no precisamente despreciable, que no aceptan la secularización de esta sociedad y que no aceptan las “nuevas reglas del juego”, sino que pretenden determinar los valores, la ética y la cultura de todo el conjunto de la sociedad.

Por citar, más pormenorizadamente, algunos de estos obstáculos, me remito a un interesantísimo artículo de J.M. Mardones*:

  • Por parte de la laicidad
    1. Entender la laicidad como una ideología, como si fuese una cosmovisión militante en contraposición a la visión religiosa. Se establece entonces una pugna en la que cualquier manifestación religiosa es vista como perniciosa para la libertad y la democracia. No hemos superado la lucha de poderes por el control de un mismo espacio. Algunos suelen denominar “laicismo” a esta tendencia un tanto decimonónica, anticlerical y antirreligiosa, que en verdad niega la verdadera laicidad. Esos laicos deben entender que la mayoría de los creyentes y de las Iglesias ya no disputan el poder político; es decir, no es la laicidad de la sociedad correctamente entendida lo que está en juego.
    2. Entender la racionalidad secular y científica como acaparadora, como la única y exclusiva a la hora de determinar las uestiones de valores y estilo de vida, de políticas sociales… y juzgar la religión, por tanto, como una irracionalidad o una postura anacrónica.Es decir, este laicismo ofrece una concepción de la racionalidad cerrada y estrecha, ciega y sorda a los problemas del sentido y de las políticas donde están implicadas opciones que conllevan concepciones del mundo. La postura anterior y esta suelen ir unidas. Esta laicidad tiene que entender que no poseela exclusividad de la racionalidad a la hora de determinar proyectos de vida y cuestiones de vida y muerte, de bioética, solidaridad, justicia, etc.; incluso más, que pudieran aprender de las tradiciones religiosas sobre estas cuestiones**.
  • Por parte de los creyentes
    1. Una mala comprensión de la sociedad que vivimos donde no hay que confundir laicidad con secularización. La laicidad tiene que ver con el poder; la secularización no es una ideología o un sistema de pensamiento, sino que es un proceso complejo que configura un tipo de sociedad en todos sus niveles, económico, institucional, cultural, rol de las personas, situación de la religión.
    2. Una actitud integrista que no acepta la secularización ni busca vivir la religiosidad dentro de esta nueva situación. Más que una actitud religiosa crítica frente a la sociedad moderna, necesaria, se adopta una postura de rechazo de la sociedad secularizada y hasta se busca una reconfiguracón soci-cultural desde la religión, caso del integrismo islámico, la ultraortodoxia judía y actitudes cristianas neotradicionalistas.
    3. El creyente actual está desafiado a vivir la fe en medio de una sociedad y cultura secularizada, donde la religión es una institución específica que, sin duda, puede aportar mucho desde la sociedad civil a fin de humanizarla y hacerla realmente laica y democrática, es decir, libre y justa

Conscientes de nuestras limitaciones, pero siempre con la voluntad de avanzar y dejando atrás rencores y prejuicios de un pasado que ni es tan glorioso como algunos lo pintan ni tan sombrío como otros quieren hacernos ver. Al final, estos obstáculos que citaba Mardones, sólo se evitan de una forma: diálogo. Pero para que haya diálogo es necesaria la voluntad de entendimiento y, además, que se neutralice, lo más posible, el ruido que enturbia las palabras.

Y ya no sé ni por qué empecé a escribir esto… pero ahí queda.

____

* MARDONES, J.M., “Religión y democracia en una sociedad laica”, en GÁMEZ, C. – PEDRERO, M.G., Ídolos del siglo XXI: Tecnocracia, culto al cuerpo y fundamentalismo religioso, UPSA, Salamanca 2007
** Aquí el autor cita a Jürgen Habermas.

Fozando

Estoy a ver si termino de perfilar un post al que le estoy dando vueltas los últimos días, pero como va de un tema un tanto escabroso prefiero dejarlo lo mejor posible para no dar lugar a ningún tipo de malentendidos. Mientras tanto, he ido fozando un par de cositas en el blog.

Por lo de pronto, desde hace unos días, está funcionando el típico plugin de posts relacionados. Hasta ahora de una forma bastante confusa, porque se confundía con el texto de las entradas, pero ahora eso está ya solucionado. Ahora no sé si debería etiquetar los posts o qué hacer para que quede todo mejor “relacionado”, o simplemente dejar funcionar el plugin tal y como está y dejarme de historias, ya se irá llenando.

Por otra parte, como cada vez navego (y en general, se navega) más desde el móvil, estoy buscando un plugin decente que me permita una buena gestión y una buena visualización desde los navegadores móviles… Pero con tiempo, con tiempo…

Poniéndose uno al día

Hoy en día sólo eres alguien en la medida en la que estés presente en las Redes Sociales. Bueno, quizás sea esta una afirmación un tanto atrevida de más si la aplicamos a la vida real en todas sus dimensiones, pero es válida, al menos, dentro de la Red.

¿A qué viene esto?

A que me he propuesto reactivar mi Twitter y crearme un Tumblr: Cangrejadas.

¿El futuro?

Incierto, como todo lo que hago, pero… Por lo menos que no sea por no intentarlo.

El feedback necesario

¿Lo estaré haciendo bien? ¿Mi trabajo le interesará a alguien? ¿Hablo para las paredes? Estas preguntas y/u otras muy parecidas seguro que nos las hemos hecho todos los que escribimos un blog o todos los escribidores. ¿A que sí? Sobre todo cuando empezamos, cuando llegamos con ganas de comernos el mundo y creemos que vamos a revolucionar el mundillo… o, bueno, con aspiraciones mucho más bajas también.

Y es una actitud o una pregunta muy habitual y muy necesaria. Aunque poco a poco vayámonos purificando nuestra intención y dándonos cuenta de que no es la “popularidad” lo importante, sino la calidad de lo que cuentas de cómo lo cuentas, que no es cuestión de cuántos te leen sino de qué eres capaz de darles… aunque paulatinamente vayamos “madurando” en este aspecto, siempre nos quedará esta espinita clavada: “No me leen”.

Y lo digo por experiencia propia. Numerosas veces me he quejado de lo mismo: aquí, en mi galería… Y si uno se fija demasiado en el número de visitas o, peor aún, en el número de comentarios recibidos, puede cogerse depresiones de caballo. Yo mismo, en mi faceta de escribidor… tengo una obra bastante “ingente” si la observamos desde el punto de vista de alguien que no gana nada de ello (aunque, bueno, esta perspectiva habría que hablar algún día de ella) y apenas suelo recibir comentarios “físicos”. Un par de lectores fieles… y alguno que a veces le obligo a hacerlo. Y durante mucho tiempo a mí me pasaba.

Ya que estamos, no creáis que esto es “una queja más”. Simplemente, hay algunos temas que resonaban así un poco de fondo cuando iba subiendo las entradas antiguas y este estaba entre ellos. Me apetecía escribir de algo y la musa me dijo que de esto…

Recuperando el tema… ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Mi trabajo le interesará a alguien? ¿Hablo para las paredes? Todas estas preguntas, son preguntas legítimas desde el punto de vista de un blogger, escribidor, músico… o ser humano que respira, habla, actúa o se mueve. Sobre todo en un primer momento, pero a lo largo de toda la vida, necesitamos que nos corrijan, que nos animen, que nos paren los pies (también)…

Porque, al fin y al cabo, nuestra obra (en el sentido más amplio del término), nuestro “legado”, está destinado a vivir entre los demás. Sí, puedo guardarme las cosas para mí y “escribir para mí” tiene ese punto romántico y heroico que es tan encandilador… pero, siéntate, piensa… ¿seguro que no es una pose? “Soy Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como. Yo solo me basto porque yo sé lo que busco, sé lo que quiero y sé qué criterios pueden aplicarse a mi obra. Tú no lo entenderías…”

Que sí, que al final todos lo hacemos “para mí”. Pero no lo hacemos “para mí” en el sentido que exageraba en el párrafo anterior. Lo hacemos “para mí” porque nos lo pide el cuerpo. Porque, de algún modo, lo llevamos dentro y necesitamos que salga. Porque, a veces, algunos necesitamos escribir o bloguear o cantar o pintar o zurcir  o lo que sea casi tanto como respirar. Y que eso lo reconozca el otro, el de fuera, es casi como si reconocieran nuestra existencia. Todos necesitamos feedback y es legítimo que nos preocupemos cuando no lo recibimos. Todos necesitamos saber que nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y nuestros muchos desvelos, que los hay, no caen en saco roto.

Porque si mi trabajo gusta a alguien, tengo un estímulo para seguir. Si en mi trabajo descubren fallos, tengo un estímulo para seguir y para mejorar. Si mi opinión es aceptada, tengo un estímulo para, otro día, volver a darla. Si es contestada, para discutirla, para argumentar… Y siempre, siempre, siempre, para aprender.

Ojo, yo respeto a los lectores silenciosos. Yo mismo, en muchas ocasiones, soy uno de ellos. Aunque procuro comentar (especialmente cuando se trata de leer fics, no tanto ya en los blogs), sé que no siempre lo hago. Y sé que hay gente ahí fuera que puede estar siguiéndome y que no “da la cara” por pereza, vergüenza, porque no sabe qué decir… A esos yo les animaría a hacerlo, pero es su decisión, no la mía y la respeto casi más que a los hoygan que te vienen con cosas del tipo “u fic s l rewea spro q l sigs” y que no sabes si realmente han leído algo o están simplemente “popularizándose” por la vía rápida.

È finito

Lo dicho. Está acabado. ¿El qué? La resubida de los artículos al blog. Actualmente, es como si no hubiera pasado nada. Todo está de nuevo en su sitio y bien (bueno, faltaría subir los comentarios, pero… ¿sabéis qué? Creo que voy a pasar).

He añadido algunas cositas más. Este blog se cayó definitivamente en un momento que me había dado por medio retomarlo. Lo hacía combinándolo con el Journal de dA y allí publiqué unas cuantas entradas más, así que las he subido también. Además que algunas de ellas me parecían bastante interesantes…

Y… bueno, aunque aún no lo he hecho todo, me he decidido a subir toda mi “producción literaria”. Me planteé hacerlo sin editar las fechas. Es decir, que apareciera todo como “de nuevo”. Pero creo que es mejor respetar las fechas originales de cada uno de los bichos. Por respeto a vosotros (así no aparecen en el agregador [necesariamente]) y por respeto a los propios trabjos ¿No creeis?

Ayuda técnica

Ayer anduve fozando (que palabra más bonita) en el código del blog para tratar de discriminar los pinbacks/trackbacks de los comentarios en el widget de “Últimos comentarios” de la barra lateral (offline, claro). Conseguí que funcionase, pero a la hora de editar los posts me daba un error y ahí quedaba la cosa:

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at C:\xampp\htdocs\caldeirada\wp-includes\default-widgets.php:1) in C:\xampp\htdocs\caldeirada\wp-includes\pluggable.php on line 868

¿Any idea?

A ver, el código, que antes me lo “malinterpretaba”:

El original

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<?php if ( $title ) echo $before_title . $title . $after_title; ?>
<ul id="recentcomments"><?php
if ( $comments ) : foreach ( (array) $comments as $comment) :
echo '<li class="recentcomments">' . /* translators: comments widget: 1: comment author, 2: post link */ sprintf(_x('%1$s on %2$s', 'widgets'), get_comment_author_link(), '<a href="' . esc_url( get_comment_link($comment->comment_ID) ) . '">' . get_the_title($comment->comment_post_ID) . '</a>') . '</li>';
endforeach; endif;?></ul>
<?php echo $after_widget; ?>

El modificado

<?php echo $before_widget; ?>
<?php if ( $title ) echo $before_title . $title . $after_title; ?>
<ul id="recentcomments"><?php
if ( $comments ) { ?>
<?php foreach ( (array) $comments as $comment) { ?>
<?php $tipo = get_comment_type(); ?>
<?php if ( $tipo = 'comment' ) { ?>
<?php echo '<li class="recentcomments">' . /* translators: comments widget: 1: comment author, 2: post link */ sprintf(_x('%1$s on %2$s', 'widgets'), get_comment_author_link(), '<a href="' . esc_url( get_comment_link($comment->comment_ID) ) . '">' . get_the_title($comment->comment_post_ID) . '</a>') . '</li>'; ?>
<?php } ?>
<?php } ?>
<?php } ?></ul>
<?php echo $after_widget; ?>

¿Cambio de nick?

Y no, esta no es una entrada antigua :D

La cosa es la siguiente. Óscar, cuando estaba explicándole lo de la resucitación del Blog el otro día, me hizo una pregunta en plan ingenuo: “¿Y lo de Centoloman no es una marca registrada?” Respuesta inmediata: “Sí, pero no pasa nada”.

Pero la coña es que se me quedó el run-run ahí metido y…

Bah, nada chorradas mías xD