Classic Doctor Who XXI (S03A05: The Massacre of St Bartholomew’s Eve)

by Centoloman
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Recién salidos de un serial extraordinariamente largo y que tantas consecuencias tendría para la evolución de la serie, parecería que es hora de descansar un poco. Pero no, porque el serial de esta semana no deja opción ninguna. Esta vez toca volver a los acontecimientos históricos, siguiendo más o menos la tendencia habitual, y volvemos a un territorio conocido: París. Esta vez no acudiremos a la Revolución Francesa, sino que nos remontaremos dos siglos antes: al conflicto entre católicos y hugonotes en la segunda mitad del s.XVI. A la víspera de la famosa matanza de San Bartolomé, que da título al serial. ¿Recordáis eso de “París bien vale una misa”? Pues tiene mucho que ver con esto, aunque se pronunciara 20 años más tarde.

Además, ahora que se marchó Vicki y que las dos nuevas compañeras del Doctor no lograron sobrevivir al plan maestro de los Daleks, toca repoblar la TARDIS. Por eso al final del serial se nos introducirá una nueva viajera espacio-temporal: Dodo Chaplet (Jackie Lane). He de confesar que es una de mis preferidas de esta primera etapa de la serie, pese a lo poco que estará.

Qué ocurre

Es el Doctor el que descubre, poco después de aterrizar, dónde y cuándo se encuentran. Y lo hacen porque escuchan en una taberna una conversación en la que se reflejaba la tensión entre católicos y calvinistas (hugonotes, para ser más exactos) que había por las calles de la ciudad del Sena. Otra cosa es que no sepan la que se avecina en pocas horas, pero por lo menos son conscientes de que algo pasa. Y uno dirá: el Doctor, viendo dónde están y que puede haber problemas decidirá largarse para no meterse en líos. Pues no, decide ir a visitar a un conocido germinólogo, Charles Preslin, mientras Steven aprovecha para hacer un poco de turismo por el París moderno.

El Doctor se va y alguien cree reconocerle, por lo que le sigue. Y Steven, dándose cuenta de esto, decide hacer su habitual plan de machote y seguirle a él. O lo intenta, porque se ha olvidado de pagar el vino que ha bebido. No tiene con qué pagar, pero los dos personajes que habían estado hablando antes, Nicholas Muss y Gaston de Leran, pagan por él y le dan conversación, indicándole de paso dónde está la casa del amigo del Doctor. Ya no hay forma de seguir a su amigo así que se queda con ellos. Sobre todo el primero se interesará por la estancia de Steven en París y por sus planes. Cuando el viajero decide ir de una vez a buscar a su compañero de viajes, una muchacha, Anne Chaplet, entra corriendo en la taberna donde se encuentran seguida de un grupo de guardias.

Nicholas y Gaston reaccionan rápidamente y defienden a la pobre chica, hugonote, de los malvados guardias católicos. Así, Steven se hace amigo de una célula hugonote, auspiciada por el Almirante Gaspard de Coligny que pretende acabar con el poder de la reina madre Catalina de Médici y de la Liga Católica Francesa. Los otros se llevan a la chica para ponerla a salvo, mientras que Steven se queda para esperar por el Doctor. Al poco llega un oficial del Mariscal Tavannes, Simon Duval, para indagar lo ocurrido. Steven logra aguantar el interrogatorio del oficial. Nicholas regresa poco después a la taberna e invita a Steven a pasar la noche con ellos. El oficial se esconde y lo escucha todo e informa de ello al Abad de Amboise, que tiene exactamente la misma apariencia del Doctor. Cuando Steven vuelva la mañana siguiente a la taberna para averiguar algo sobre el Doctor, el recibimiento no será tan caluroso.

Mientras tanto, en la casa de Coligny los acontecimientos se apresuran. Anne había escuchado a los guardias hablar de la posibilidad de una matanza como la que años antes había ocurrido en Wassy. Y el Almirante y Gaston están preocupados por el bienestar del príncipe Enrique, hugonote casado con la hermana del rey Carlos IX, pero este no parece hacer caso de las amenazas. Al mismo tiempo, Steven regresa a la mansión y convence a Nicholas de que le lleve a la tienda de Preslin, a ver si encuentra de una vez al viejo. En ese instante, entra Roger, el hombre que había seguido al Doctor, y mantiene una tensa conversación con el nuevo amigo de Steven, quien lo identificará cuando los deje solos. Miran por la ventana y ven al Abad de Amboise, al que Steven confunde con el Doctor. Esto hace que tanto Gaston como Nicholas crean que es un espía católico y le detengan. Steven debe ahora probar su inocencia y, por eso, decide llevar a Nicholas a la tienda de Preslin, para que él mismo vea al Doctor con sus propios ojos.

Aquí se abren dos líneas. Por un lado, Simon va a contarle todo lo ocurrido al Mariscal, lo que abre una interesante línea que implica al propio Tavannes, más moderado, al Abad de Amboise, más radical, y llega hasta la propia reina madre. Y además expone a Coligny como un colaboracionista con los protestantes, algo a lo que no ayuda el que el Almirante intente poner a Francia del lado de los Países Bajos contra España. Y además se introduce un nombre importantísimo en el serial: The Sea Beggar.

Steven y Nicholas no tienen para nada suerte. Es más, las cosas se complican para el astronauta porque Preslin ha sido arrestado por hereje. Toda la confianza que su nuevo compañero pudiera tener en él se desvanece e intenta llevarlo de vuelta a la mansión para ver qué hacer con él. Steven se rebela contra él y escapa hacia la casa del Abad, porque ha llegado a la conclusión de que es el Doctor. Allí descubre que este también ha desaparecido y además escucha una conversación sospechosa entre Roger, Simon y el Mariscal, que informa de que ha recibido órdenes de la reina de asesinar al Sea Beggar.

Steven quiere contárselo a los hugonotes, prevenirlos, pero ya no se fían de él. Gaston cree que sigue espiando para el Abad y se enfrenta a él, enzarzándose ambos en una pelea con espadas. Steven escapa de allí, evidentemente. Nicholas, que estaba fuera, regresa y su compañero le cuenta todo lo que ha pasado. Aunque él sí confía un poco más en el viajero temporal. Al rato llegará De Coligny y les dirá a ambos que el Rey le ha dicho que se pondrían de parte de Holanda y que a él lo conocerían como “Sea Beggar”.

A partir de aquí las cosas se aceleran. Tenemos en una banda la conspiración del partido católico, con la reina madre y el mariscal a la cabeza. En la otra tenemos al pobre de Steven, que se había refugiado con Anne en la tienda de Preslin, intentando probar su inocencia y creyendo que el Doctor está haciéndose pasar por el Abad de Amboise. Así que va al palacio del Abad y aunque no se da cuenta de que no es realmente el Doctor, averigua que hay todo un complot para asesinar al Almirante de Coligny. Rápidamente va a avisar a Nicholas y Gaston, previenen el asesinato y vuelve a ganarse la confianza de los hugonotes. Ellos quieren matar al Abad, pero Steven les ruega que no. El muy ingenuo sigue creyendo que es el Doctor disfrazado.

Mientras tanto todas las cartas comienzan a disponerse sobre la mesa por parte de todas los implicados. Y tanto, además, porque el Mariscal, informado por Roger de todos los acontecimientos y de la conexión entre “el inglés” (Steven) y el Abad, culpa al religioso del fallo del complot para deshacerse de Coligny, lo cual en última instancia resulta en el asesinato del Abad a cargo de los hombres del Mariscal.

Las noticias sobre el intento de asesinato del Almirante llegan hasta la reina madre y al propio rey, amigo personal de Coligny y que, hasta entonces, había estado un poco al margen. Carlos IX encarga la protección del Almirante al Mariscal. Él protesta, porque Coligny es un hugonote y ellos sólo quieren la muerte del rey para que Enrique ocupe el trono. A estas protestas se une la reina madre. Pero Carlos sigue en sus trece.

En cuanto Steven oye acerca de la muerte del Abad, se dirige inmediatamente a su mansión en busca de comprobar si es cierto que el Doctor ha muerto. Roger le reconoce y le echa a la multitud encima, acusándolo de ser un hugonote y un asesino. Al final hace lo único que puede hacer, huir y esconderse. Así, se reúne de nuevo con Anne en la tienda de Preslin y, juntos, comienzan a buscar la llave de la TARDIS (pues Steven asume que el Doctor se ha tenido que cambiar de ropa para disfrazarse de Abad) para escapar de allí. Lo único que encuentran es el bastón.

Mientras discuten qué puede haber sido de él, el Doctor aparece y explica un poco lo que ha pasado con él y con Preslin (que no ha sido arrestado), echándole de paso la culpa de todo lo acontecido a Steven, por no quedarse en la posada como habían acordado. Es hora de marcharse, dice el Doctor. Entonces Anne le explica que será más fácil esperar al amanecer y escabullirse el día de San Bartolomé. El anciano (que hasta entonces se había mantenido más o menos al margen de toda la conspiración política) se da cuenta de lo que va a pasar el día siguiente y le dice a Anne que huya mientras ellos dos se van a la TARDIS. Al mismo tiempo, se desencadena la masacre, por orden de la reina madre y del rey.

Ya a salvo en la TARDIS, el Doctor hace partícipe a Steven de lo que va a pasar en París mientras la TARDIS viaja hacia el Londres de los 60. 10.000 hugonotes muertos, sólo ese día, sólo en París. Steven arde de ira. ¿Qué pasa con el Almirante, con Nicholas… con Anne? Todos muertos, muy probablemente. El joven culpa al Doctor de todo, por culpa de su desprecio a la vida humana. El Doctor, a cambio, le da un pequeño discursito a Steven sobre todos los companions que le han dejado. Incluso se plantea por un instante volver a los suyos.

Mientras tanto, con la TARDIS ya materializada, una chica entra en la cabina de policía creyendo que, efectivamente, es una cabina de policía. Se trata de Dodo, aunque es clavadita a Anne Chaplet, lo que lleva a Steven a confundirse y a creer que su compañera de andanzas parisinas se ha puesto a salvo con ellos, colándose en la nave del Doctor. Resulta que no, que es una descendiente suya. Y, a partir de ahora, la nueva compañera de aventuras del Doctor y Steven.

A destacar

  • No será la última vez que aparezca el recurso del villano doppelganger del Doctor. Habíamos visto en The Chase que los Daleks habían creado un androide a imagen y semejanza del viajero. En la quinta temporada, en el serial The Enemy of the World, pasará algo muy muy parecido.
  • Como era de esperar en una producción británica, los malos son los católicos en todos los aspectos. Nada más que decir al respecto.
  • A pesar de que es un serial corto (4 partes, tamaño estándar), el juego de conspiraciones y traiciones lo convierte en un serial bastante denso y difícil de seguir en reconstrucción. Porque no se conserva apenas ni un sólo fragmento de vídeo de este serial, como ocurría con Marco Polo y con el mini-serial Mission to the Unknown.
  • El recurso de antepasado – descendiente que se utiliza con la nueva acompañante, Dodo Chaplet, lo utilizará Paul Cornell en la tercera temporada de la nueva era de la serie, en aquel maravilloso serial doble llamado Human Nature - The Family of blood. Aunque en el caso más reciente no implica la introducción de un nuevo compañero de aventuras. Curiosamente, aunque Steven las confunda, no las interpreta la misma actriz, como sí ocurre en el serial de 2007
  • Cuentan las crónicas que al final del serial tendríamos que ver cómo Ian y Barbara veían la TARDIS dematerializarse después de “recoger” a Dodo.
  • Dodo es la primera companion que no interviene activamente en el serial en el que es “reclutada” para unirse a la TARDIS. De hecho, si no me equivoco, es la única. (Hay un caso especial en la temporada 23, pero eso no cuenta.)
  • Es la primera vez que el Doctor habla abiertamente de volver a su casa. Aunque deseche la posibilidad.
  • Muy pocas veces el Doctor no se enfrenta directamente a los villanos del serial. Había ocurrido al comienzo de la segunda temporada en aquel (horroroso) Planet of Giants y ocurre también en este.
  • Termino con un dato erudito. Este serial nos hace asistir al germen de la monarquía borbónica en Francia, que llegaría hasta la Revolución Francesa y retornaría brevemente después de la caída de Napoleón. El príncipe Enrique del que habla el serial no es otro que Enrique de Borbón, Rey de Navarra y futuro Rey Enrique IV de Francia a partir de 1593. Posteriormente, como todos sabemos, los borbones regresarían a España con Felipe V y hasta hoy (con el breve inciso de Amadeo de Saboya, las dos Repúblicas y Franco).

En próximas ediciones

Tenemos nueva compañera para el Doctor, Dodo, dejamos atrás una aventura histórica y algo fallida para el Doctor y para Steven (sobre todo para Steven) y nos movemos hacia adelante. Y tan hacia adelante. Nada más y nada menos que diez millones de años en el futuro.

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