Classic Doctor Who XX (S03A02.04: The Daleks’ Master Plan)

by Centoloman
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¡Ha vuelto! ¡Ha vuelto! Pues sí. Espoleado un poco por la aparición del podcast de Albertini del que os hablaba el jueves y por mi reconciliación con las temporadas clásicas del Doctor después de superar una crisis en la temporada 22, retomamos esta serie. Y no con uno, sino con dos seriales. Bueno… dos seriales de aquella manera.

Éste, he de confesarlo, es con The Chase mi serial preferido de esta primera etapa del Doctor. Una lástima que sólo tres de las doce partes (es el serial más largo de la historia si contamos el arco The Trial of a Time Lord que conforma toda la temporada 23 como cuatro seriales y no como uno) se conserven en video y el resto sean reconstrucciones. Como digo, no son realmente dos seriales, sino uno, precedido de un episodio único que se intercaló entre las peripecias del Doctor y sus compañeros en Galaxy 4 y las aventuras troyanas que comentamos en la última entrega de este repaso histórico: The Myth Makers. Es, además, un serial que marcará un antes y un después en la historia del Doctor. ¿Por qué?

Por cierto, antes de seguir con el desarrollo del serial os pido disculpas ya por anticipado. Soy consciente de que ha sido una entrada muy larga, demasiado. Pero la culpa es de Terry Nation y Verity Lambert.Pensé en su momento en dividirlas en dos partes, pero al final creí que era mejor dejarlo todo junto y dejarse de historias. Tranquilos hasta la temporada seis no volvemos a tener un serial tan largo y, si algún día llegamos hasta tan lejos, los ya anunciados 14 episodios de The Trial of a Time Lord los trataré como 4 seriales y no como uno solo.

Qué ocurre

¿Recordáis que cuando los tres viajeros de la TARDIS escapaban de la explosión del planeta donde se desarrolla Galaxy 4, Vicki señalaba otro planeta que aparecía en el scanner? Se trataba, como ya os dije en aquella ocasión, del planeta Kembel. Allí se desarrolla el mini-serial Mission to the Unknown, que tiene el honor de ser el único serial de un solo episodio de toda la etapa clásica y el único de toda la historia de la serie en el que no aparece el Doctor ni sus compañeros ni la TARDIS. Porque, como ya sabemos, la cabina de policía no se dirige allí, sino a la tierra, a Troya.

Mientras tanto, en Kembel, allá por el siglo 41, una nave ha tenido que realizar un aterrizaje de seguridad. Pero no todo sale bien. El planeta está poblado por unas misteriosas plantas carnívoras (Varga, se llaman) que tienen la capacidad de convertir en ellas todo lo que tocan con sus espias. No sin antes provocarles un estado de locura y de furia asesina bastante importante. El primero en caer es Jeff Garvey, uno de los tripulantes, al que termina matando el capitán Gordon Lowery, para defenderse. El otro superviviente, Marc Cory resultará que es un agente del Servicio de Seguridad Espacial (SSS, de ahora en adelante) que está investigando la expansión de los Daleks y la aparición de una de las naves de los de Skaro en el Sistema Solar.

Y es que, precisamente, los Daleks tienen una base en Kembel. Allí se va a celebrar una gran conferencia a la que acudirán delegados de los siete planetas, una galaxia vecina. En otras palabras, se va a celebrar una macro cumbre de villanos que pretenden apoderarse del Sistema Solar, liderados por los Daleks.

De vuelta a la jungla, las cosas no van bien para Gordon y Marc. Los daleks les descubren y destruyen la nave mientras tratan de enviar una baliza de rescate. En la huida, el capitán es atacado por una espina de Varga y pronto comenzará su transformación. Afortunadamente, Cory es capaz de grabar un mensaje para enviar en la baliza, pero no es capaz de enviarlo antes de que uno se convierta definitivamente en una planta y el otro, el agente sea cazado y asesinado por los malvados robots de Skaro.

Seis meses después, los agentes Bret Vyon y Kert Gantry llegan a Kembel en busca de Marc Cory más o menos por las mismas fechas en las que el Doctor y su tripulación aterrizan allí (no sabemos por qué) después de presenciar la caída de Troya. El Doctor sale de la TARDIS en busca de ayuda para Steve, que queda en la nave al cuidado de la recién llegada Katarina. Gantry está herido, por lo que le dice a su compañero que lo deje atrás. Justo a tiempo, pues no tardará en llegar una patrulla Dalek para aniquilarlos. En su huida, Vyon encuentra la TARDIS y trata de obligar a la pobre Katarina para que lo saque de allí. Ella no tiene ni la más remota de lo que está pasando (ya vimos en The Myth Makers que muchas luces no tenía la pobre) y no sabe que hacer. Suerte para ella que estaba Steve para dialogar con el agente y solucionar el tema… dejándolo inconsciente.

Mientras tanto, Mavic Chen el Guardián del Sistema Solar anuncia rimbombantemente a todos sus súbditos terrestres que se va de vacaciones. Pero lo que realmente va a hacer es dirigirse a Kembel para traicionar a los suyos y unirse a la Alianza de los Daleks y los Siete Planetas. El Doctor ve llegar su nave e, intuyendo de alguna forma que no era un buen presagio, decide regresar a la TARDIS, que está rodeada de Daleks.

Afortunadamente para el Doctor, los Daleks deciden que en lugar de girar en círculos alrededor de la cabina de policía como habían hecho en The Chase, lo mejor era quemar todo el bosque para detectar a cualquier otro intruso. Con lo que le dejan a él el camino libre para volver a la TARDIS, donde Katarina ya ha liberado a Bret que está curando a Steve. Cuando todos están más o menos recuperados deciden ir a la ciudad e infiltrarse en la cumbre.

En la base de los Daleks, Mavic Chen ve la jungla arder acompañado de Zephon uno de los siete líderes. Llega el momento de acudir a la reunión y Zephon, que viste una larga túnica y cubre su rostro con una capucha, rechaza ir con el humano. Mala opción, porque, en cuanto queda solo, Bret lo deja inconsciente y lo ata y el Doctor se viste como él para acudir a la cita y descubrir el plan maestro de los Daleks. Allí descubre que los robots han creado el arma definitiva, el Time Destructor, y gran parte de los planes implican la extracción de un mineral llamado Taranium. En su extracción es en lo que se basa la participación de Chen en el plan.

Mientras el Doctor está en la cumbre, los otros tres se infiltran en la Spar de Chen. Pero Zephon, el verdadero Zephon, consigue liberarse de sus ataduras y hacer sonar la alarma, lo que obliga al Doctor a huir, llevándose con él el núcleo de taranium para el Time Destructor. Urgido por las prisas Bret Vyon se prepara para hacer despegar la nave aunque eso implique dejar al Doctor detrás. Afortunadamente el anciano llega a tiempo, por lo que pueden escapar los cuatro juntos, dejando eso sí la TARDIS detrás.

Todo esto provoca que dentro de una alianza ya de por sí frágil comiencen a surgir los recelos y las acusaciones mutuas. Los objetivos principales de las sospechas: Chen y Zephon. Pronto descubriremos que no estaban tan desencaminados, porque Chen, al igual que los Daleks, pretende usar a sus compañeros de viaje en esta empresa para hacerse con el poder absoluto sobre la Galaxia. El final de las “buenas” relaciones entre los miembros de la alianza viene marcado por el asesinato del propio Zephon a manos de un Dalek cuando el encapuchado pretende abandonar la cumbre.

Mientras tanto, la Spar se dirige a la Tierra para llevar las noticias de la traición de Chen y avisar del advenimiento de los Daleks. El Doctor, una vez más o menos seguros, revela que ha encontrado una cinta, la que grabó Cory y que cuenta más o menos todo el plan. Una prueba más para cuando aterricen en casa. Sin embargo, los Daleks atacan la nave y la hacen aterrizar forzosamente aunque sin muchos daños en Desperus, que es básicamente un planeta prisión como muchos que veremos a lo largo de la serie. Los Daleks les persiguen hasta allí aunque sin tanta suerte en el aterrizaje y su nave queda destruida.

Tras comprobar que no había muchos daños, el grupo del Doctor vuelve a despegar. A Bret, que muy inteligente no debía ser, se le ocurre enviar a Katarina a inspeccionar la escotilla de aire. Y allí sucede lo que tenía que suceder: un convicto tratando de escapar la secuestra a punta de navaja. Su objetivo es que le lleven a Kembel, el planeta más cercano. Y el grupo accede, pero Katarina (involuntariamente o no, eso no se sabe) abre la escotilla y los dos son catapultados al vacío espacial.

Los Daleks no han sido capaces de detener al Doctor y a los suyos pero, al menos, han conseguido detenerlos lo suficiente para que Chen les adelante en su camino hacia la Tierra a bordo de otra de las naves de la Alianza. Y así le da tiempo a “prevenir” a la SSS contra la “traición” de Bret Vyon. Y precisamente la encargada de detener al Doctor, a Bret y a Steve es la propia hermana del agente que acompaña a nuestro viajero temporal: Sara Kingdom (Jean Marsh). En un primer momento los tres “traidores” son capaces de evitar el control de las fuerzas de seguridad, pero Sara los encontrará y terminará matando a su propio hermano. La orden es, precisamente, disparar al primer contacto visual y apuntar a la cabeza.

En su huida, Sara dará caza al Doctor en un laboratorio y accidentalmente son transportados a un planeta llamado Mira. Chen enviará allí a los Daleks para enfrentarse a los dos rebeldes y a la agente, que terminará uniendo sus fuerzas con los que eran sus objetivos para librarse de la amenaza que supone la población local, muy agresiva y, además, invisible. La intervención de los Daleks es fundamental para que Sara se de cuenta de las verdaderas intenciones de Chen y se una al Doctor. Además, por fortuna, los invisibles Visian, que así se llaman los pobladores de Mira, atacan a los Dalek así que los tres aventureros tendrán vía libre hacia la nave Dalek, que secuestran para escapar.

Sin embargo, los Dalek se dan cuenta de esto y utilizan un rayo magnético para remolcar la nave hasta Kembel. Viendo que no hay mucho tiempo, el Doctor pretende crear un falso núcleo de taranium para el Time Destructor. Steve propone, además, trampearlo para que le proporcione un cierto campo de fuerza, aunque eso hace que Steve quede prácticamente inconsciente. El núcleo falso permitirá al Doctor negociar su camino hacia la TARDIS, recuperar su nave y escapar de Kembel.

[En las siguientes escenas, veremos al Doctor y a sus dos nuevos compañeros pasar por una serie de escenarios un tanto surreales. No es cuestión de preocuparse: el episodio 7 de este serial no pertenece, realmente al serial, como veréis abajo en el "A destacar". Es más bien un especial de navidad.]

Los Daleks no tardan en intentar probar su flamante Time Destructor en uno de los representantes, el llamado Trantis, que es primo hermano del monstruo de Frankenstein. Y descubren que no funciona. Pero no le echan las culpas al Doctor, sino a Mavic Chen. Este insiste que ha sido el anciano y pide una máquina del tiempo para ir en su búsqueda. Mientras tanto los robots asesinan a Trantis por métodos más tradicionales.

El Doctor mientras tanto aterriza en la tierra, durante un partido de cricket, y después en un planeta con un gran número de volcanes. Allí entra un nuevo personaje en juego en toda esta trama, aunque un viejo conocido: The Monk. Sí, el mismo monje que habíamos dejado en la Inglaterra del s. XI. Busca venganza y trata de condenar al Doctor a quedarse allí para siempre saboteando la TARDIS, pero este vuelve a ser más listo que el del hábito y consigue escapar, con el monje pisándole los talones.

Aterrizan en Egipto, bajo la Gran Pirámide, donde no tardarán en llegar tanto el Monje como Mavic Chen y los Daleks para protagonizar todos los últimos coletazos de esta trama. Steve y Sara abandonan la TARDIS para investigar el terreno, pero la guardia del Faraón les captura por merodear por allí. Mientras tanto, el monje intenta encontrar al Doctor – que está intentando solucionar las consecuencias del intento de sabotaje – pero se encuentra con Chen. Este le dice que tiene dos opciones: o encontrar al Doctor y el taranium o el rayo destructor de los Daleks. Todos sabemos cuál elige.

Pero el Doctor no se ha quedado quieto. Tras reparar su TARDIS se mete en la del monje y la vuelve a sabotear como ya había hecho. Esta vez juega con el circuito camaleónico para que adopte la misma forma de cabina de policía que tiene la suya. Luego vuelve a su TARDIS y se encuentra con el monje y decide que ya va siendo hora de encargarse de él. Y lo hace, porque en cuanto quedan libres Steven y Sara van a buscar al Doctor y no lo encuentran, pero sí encuentran una mano enfundada en unas vendas… que no es Tutankamon, sino el propio monje.

Poco después los capturan los Daleks. El monje, que aquí hace honor al cambiachaquetismo más vil, propone a Chen que los usen como rehenes. Eso es algo a lo que el Doctor no puede resistirse, mucho menos después de haber perdido a Katarina. Y como ya sabemos, los Daleks no son de fiar e intentan deshacerse de sus rivales una vez consiguen el núcleo. Un providencial ataque de la guardia del Faraón se lo impide y permite que tanto el Doctor y sus compañeros como el monje escapen, cada uno a su TARDIS. La cuestión es que el Doctor no sólo jugó con el circuito camaleónico de la TARDIS del monje, sino que también se apropió de su circuito direccional, haciendo que el mequetrefe acabe en un desértico planeta helado de donde nunca sabremos si salió.

La cosa es que el circuito es demasiado moderno para la TARDIS y eso hace que funcione mal hasta el punto de ser incompatible. Aunque al menos les lleva hasta Kembel, a donde habían huido los Daleks que habían evitado el ataque de la guardia, junto con Chen. Llegan a la ciudadela y ven que los Dalek han apresado a todos los representantes. Después de un breve diálogo los convencen de volverse contra sus captores y todos se van del planeta para organizar – se supone – sus respectivas ofensivas. Todos excepto Chen, que finge su muerte haciendo explotar la Spar para luego coger por sorpresa al trío del Doctor y tomarlos como prisioneros.

Chen trata de autoproclamarse líder de la ya agonizante alianza, lo que sólo le sirve para acabar derribado a punta de arma láser cuando intenta escapar de los Dalek. Aprovechando esta distracción, el Doctor entra en la cámara donde está el Time Destructor y lo activa. A él no le afecta demasiado, pero sí a lo que le rodea. Por eso le dice a Sara y a Steve que corran hacia la TARDIS mientras él entorpece la huida de los Dalek. Él le obedece, ella no. Al final, los dos juntos huyen con el arma por la jungla hacia la cabina de policía, perseguidos por una pareja de robots. Para cuando llegan a la TARDIS, ambos han envejecido muchísimo provocando al final la muerte de la agente de la SSS a las puertas de la nave.

Steve sale a ver qué pasa y él también comienza a envejecer. El Doctor logra, al final, revertir los efectos del arma de los Dalek, aunque ya es demasiado tarde para Sara. Los Dalek llegan al lugar y tratan de destruir el arma, lo que consigue que se vuelva contra ellos mientras el Doctor y Steve se refugian en la TARDIS. En cuanto el efecto del destructor cesa, ambos salen de la TARDIS sólo para contemplar con disgusto el desastre.

A destacar

  • Antes que nada, y no me resisto a decirlo, aunque no sea ni lo más importante ni lo más significativo del serial, quiero destacar que The Daleks Master Plan es la primera aparición de Nicholas Courtney en toda la historia de Doctor Who, dando vida a Bret Vyon. Un hito considerable si tenemos en cuenta que, a partir de la quinta temporada, dará vida al queridísimo Brigadier Alistair Gordon Lethbridge-Stewart o, simplemente, The Brig, todo un regular entre las temporadas 7 y 12, que luego pasó a personaje esporádico y que falleció el año pasado (homenaje en la finale de la sexta temporada incluido). Además será el primer compañero del Doctor que haya tenido un papel previo distinto a su personaje principal (y una aparición en el mismo personaje antes de convertirse en un compañero habitual). De hecho, Nicholas Courtney aparecerá en 6 de las 7 etapas clásicas de Doctor Who. Es más, si Bret Vyon hubiera viajado en la TARDIS a lo largo de este serial y no en la Spar de Chen, podríamos decir que Nick Courtney fue el único actor en interpretar a dos compañeros, según los cánones habituales para hablar de compañeros.
  • Ser compañero del Doctor no es buena cosa. Lo sabíamos: guerras, persecuciones, explosiones… Pero al final todo se quedaba en unos cuantos rasguños y magulladuras y un par de esguinces. Hasta ahora. No uno, sino dos companions, mueren en acto de servicio durante este serial. Los dos compañeros más fugaces de la historia. No serán los últimos, aunque tardaremos dieciséis años en verlo.
  • Una gran historia necesita grandes villanos. Y los Daleks siempre lo son. Pero esta aporta otro más: el guardián del Sistema Solar, Mavic Chen. Y por primera vez es un ser humano el villano megalómano que busca hacerse con todo el poder de la Galaxia. A Mavic Chen, por cierto, le da vida Kevin Stoney, el hombre del ojo cerrado, que también interpretará a otro villano icónico, Tobias Vaughn, en The Invasion, la misma historia que confirmará a Nick Courtney como un personaje recurrente en su encarnación de The Brigadier. Kevin Stoney interpretará también a Tyrum, esta vez un aliado del Doctor en la temporada 12, aunque esta vez está tan caracterizado que no lo reconoceremos.
  • Por si no lo habíamos aprendido ya, con los Daleks no se juega. Mavic Chen aprendió la lección por las malas en este serial. Pero hay más, con los Daleks no se puede formar una alianza, porque lo único que es válido para ellos es la propia raza Dalek. Los demás son enemigos o, como mucho, herramientas temporales.
  • Es la primera vez que tenemos un gran concilio interplanetario. El único de villanos, que yo recuerde, además. No sólo eso, sino que es la primera vez que oímos hablar de una especie de organización galáctica o interplanetaria.
  • Además tenemos al primer villano individual recurrente: The Monk. Un personaje del que vemos aquí lo último del “canon oficial de la serie” si es que existe algo como ello, aunque en las novelas del whoniverso se ha explotado algo más. Para mí, era un personaje con bastante chicha aunque, como veremos, el propio Doctor en algún momento ocupará un papel muy similar al de “The Meddling Monk”.
  • Un dato curioso. Aunque la SSS presentado en este (estos) serial(es) no vuelve a aparecer en el resto de la serie, la intención era que constituyeran el primer spin-off de la serie. Pocos meses después de la producción de este serial, la BBC encargó a Terry Nation un guión para esta nueva serie que se iba a llamar The Destroyers y presentaría a la SSS contra los Daleks. Este proyecto inicial fue desechado antes de llegar a la producción, pero la idea se adaptaría para una audionovela homónima en Diciembre del año pasado.
  • Mission to the Unknown fue el último serial producido por la showrunner original de la serie, Verity Lambert.
  • Cuenta la leyenda (y tiene todos los visos de ser verdad) que la showrunner Verity Lambert John Wyles encargó a Terry Nation, guionista principal del serial y creador absoluto de los Daleks, cargarse a Katarina para evitar las complicaciones que un personaje tan fuera de su tiempo como ella podría plantear a nivel narrativo.
  • Steve en este serial se termina de confirmar como el compañero masculino del Doctor que peor me cae. Bueno, y Turlough, pero para ese quedan unas quince temporadas.
  • Este serial comienza a marcar el final de una era. Hartnell, el Doctor, comienza a achacar serias molestias a causa de la arterioesclerosis que le llevaría a la tumba. Muy probablemente, la parte final del serial, donde se habla del envejecimiento del Doctor se deba a esta cuestión. De hecho, este y otros factores más de carácter disciplinar le llevarán a abandonar la serie pocos meses después. Pero de eso ya hablaremos cuando toque.
  • Como dato curioso final, en este serial es la primera ocasión en que un personaje rompe la cuarta pared durante un episodio. Es decir, es la primera vez que un personaje se dirige directamente a los telespectadores. Lo hace el Doctor y lo hace para desearnos a todos una feliz navidad, ya que el séptimo episodio del serial se emitió el día de Navidad. Curiosamente, en la etapa nueva del Doctor los especiales de Navidad son ya una tradición. Aquí tenemos su germen. De hecho, este séptimo episodio sólo fue emitido en la BBC y en las ediciones para distribuir al extranjero se eliminó. Por eso no ocurre prácticamente nada importante en este episodio que es realmente casi un “comic relief” comparado con la tensión reinante en el resto del serial. Curioso.

En próximas ediciones

Ya sólo Steve y el Doctor están en la Tardis. Sanos y salvos, o más o menos. Pero todo lo sucedido en este serial será definitivo para el devenir de sus aventuras. Ninguno de los dos volverá a ser el mismo. Pero aún correrán aventuras. La próxima nos llevará a un sitio que ya conocemos: a París.

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