Pues sí, pues sí, he vuelto. Y para bien, que es lo que cuenta. Lo que pasa es que el lío habitual del regreso y de la puesta en marcha del curso, que comenzó ayer (las clases, llevamos en el Seminario desde el domingo), no me ha permitido compartirlo con vosotros antes. Pero la verdad es que ha sido un viaje tan agotador como apasionante. No conocía el Reino Unido y esta visita a Londres y a una ciudad más pequeña como Cardiff ha sido una gran ocasión para hacerlo.
Durante nuestra estancia en Londres pateamos lo que no está en los escritos, lo que nos permitió conocer bastante bien la ciudad, perdernos por rincones tan conocidos algunos como menos famosos otros y mezclarnos bien… con toda la troupe de turistas que pueblan la capital inglesa. Nos cansamos, sí, pero un cansancio que tuvo sus frutos y ahora puedo decir que conozco Londres. No como la palma de mi mano, vale, pero sí de una forma razonable. Lo que no quiere decir que no haya rincones que, aún más ahora, pagaría por explorar más a fondo.
Hicimos base en Camden. En el barrio mítico donde se forjó toda la movida londinense de los setenta y punto neurálgico de lo que son casi todos los movimientos alternativos. Y su paisaje, sus habitantes… todo, lo deja bien claro. Nos alojamos en un apartamento muy bien ubicado y muy bien preparado, aunque, como diría mi madre, con limpieza inglesa. Y desde allí nos movíamos para visitar los distintos puntos de la ciudad.
No voy a hacer un completo diario de la ruta, porque pretendo colgar en algún momento las fotos (también puedes verlas pinchando en la foto) y allí ya veréis más o menos buena parte de los lugares en los que estuvimos… muchos de ellos pubs. Sí, lo confieso, bebimos cerveza a punta pala (y yo me quedé sin tomar un gintonic en England…). Four pints please… Pero era lo que venía obligado, ¿no?
Y luego nos fuimos a Cardiff, una “pequeña ciudad” de unos 300000 habitantes en la que también pateamos de lo lindo y que pudimos conocer mucho también. Pequeña, discreta… pero cargada de momentazos para un friki del Doctor Who como yo, incluida la exposición-museo de la que ya daré cuentas en su momento.





