
El culebrón que se iniciaba a finales de la temporada pasada con el despido de Paco González del Carrusel Deportivo de la SER y su breve pero intenso paso por Telecinco durante el mundial ha terminado. O casi, porque falta la concreción del futuro de Manolo Lama, ahora mistificado en Mr. X a quien se rifan la Cadena SER y la Cadena COPE para completar sus respectivas y renovadas plantillas de deportes.
Porque sí, como seguramente has escuchado y te han bombardeado mil y una veces en las últimas semanas y, especialmente, la semana pasada, Paco González, Pepe Domingo Castaño y buena parte de la troupe del Carrusel Deportivo de la SER, incluidos algunos locutores estrella como Manuel Oliveros – con todo el equipo de Barcelona detrás a excepción de la promovida Laura Rodríguez –, Rubén Martín o mis queridos Marco Antonio Sande y Germán Dobarro – que se encargan de la información del Depor –, e incluidos también los sustitutos de De La Morena en El Larguero, Joseba Larrañaga y Juan Antonio Alcalá, han aterrizado en la Cadena COPE.
Hasta tal punto este trasvase ha supuesto un vuelco en la información deportiva de este país que el ir y venir de periodistas, la rumorología que se cernía en torno y los cruces de declaraciones entre unos y otros – más entre unos que entre otros – han generado tanta o más expectación en los aficionados al fútbol que los fichajes de los jugadores. Hasta el punto de que el que hasta ayer estaba considerado uno de los puntas de lanza de la información deportiva, José Antonio Abellán, ahora busca trabajo. Y hasta el punto, también, de que los debuts de los respectivos equipos han generado mucho más interés que el fútbol en muchos casos.
Desde mi punto de vista, la cuestión se ha exagerado. El “movimiento popular” que se generó con la salida de Paquito por la puerta de atrás de la Cadena SER ha magnificó todo el asunto de una forma que yo creo desmesurada hasta ese nivel que decía antes que parecía que Paco y Pepe no habría liga. Y hasta el extremo de que mi radio de toda la vida, la SER, emitió un comunicado bastante zafio a medida que iban llegando las noticias.
Eso es el resumen de todo lo ocurrido en el verano a nivel mediático. El pasado viernes, con la Supercopa de Europa – habiendo dejado el amistoso de la Selección, la Supercopa de España y las eliminatorias previas de la Champions y de la Europa League por el medio – debutaba el antiguo Carrusel Deportivo ahora transformado en Tiempo de Juego en la COPE y el renovado Carrusel Deportivo en la SER, con un tío de informativos, Javier Hoyos, al frente y con Juanma Ortega, ex de Anda ya, en la animación.
Yo no tenía muchas esperanzas. Más allá de que para mí el fútbol suene con la voz de Paco, de Pepe, de Germán o de Oliveros y de toda la tropa que formaba parte del circo de Carrusel/Tiempo de Juego, el hecho de que trajeran a alguien de informativos para dirigir el mayor programa (deportivo y no deportivo) de la radio no me inspiraba demasiada confianza. Y aún más: a pesar de que Anda ya, marcó durante un tiempo mis mañanas mientras iba al colegio o al CUVI en el bus, ya en Hoy por hoy su humor me resultaba forzado. Es el problema, como bien apuntaban el otro día, del humor guionizado.
Pero aún así le di una oportunidad. Los escuché durante un rato. Los primeros 20 minutos en diferido gracias a La Libreta y luego durante medio partido del Atleti. Luego escuché el inicio de Tiempo de Juego, con ese pedazo discurso de Pepe y el hola hola, y elegí. Me quedo con el sonido imprescindible del de toda la vida. Sobre todo después de escuchar la primera hora, mi tantas veces compañera de viaje. Aunque sin Ponseti hay que reconocer que la primera hora no es lo mismo.
Así que, por primera vez en la vida, en mi casa entrará la Cadena COPE, nosotros que somos de la SER de toda la vida. Y ya puestos, no descarto que el dial se quede ahí de forma permanente. Estoy harto de Francino y de De la Morena, mucho. Y, con el Carrusel, eran prácticamente los únicos programas que podía escuchar. Le daré una oportunidad a la Palestra de COPE – y así también me entero de la actualidad del gremio, todo hay que decirlo – y, por supuesto, a Joseba y Alcalá. Aún tengo que darle una oportunidad a su Partido de las 12. Me da pena por Hora 25, pero últimamente apenas podía escucharlo. Además, sin Carlos Mendo no va a ser lo mismo.
Pero bueno… todavía hay que pensarlo, que cambar de radio no es como cambiar de calzoncillos. Y sí. En esta decisión también pesa el hecho de que mi radio-despertador no es digital, que es de ruedecilla, y darle a la rosquita para moverse en el dial me da coñazo.



Martes, 31 agosto, 2010, 10:01 | 


