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¡Roma! O mejor dicho, una villa al norte de la Urbe. Ese ha sido el destino “vacacional” de nuestros aventureros espacio-temporales. Y un mes después, todavía no se han metido en ningún lío. Al fin pueden descansar de todas sus correrías, que desde que hubieran salido de aquel almacén londinense pocas oportunidades habían tenido. ¿Y qué mejor lugar de descanso que disfrutar de todas las comodidades de los grandes patricios romanos?
Es el verano del año 64, para más datos, así que muchos ya podréis suponer cuál será la peripecia que convierta estos días de descanso en algo digno de ocupar cuatro capítulos. Efectivamente: asistiremos como testigos al Gran Incendio de Roma, conoceremos a Nerón y… nos mezclaremos un poco con las intrigas de la corte del Palatino. Conocemos la historia… o creíamos conocerla.
Qué ocurre
Como ya dijimos antes, el Doctor y sus tres acompañantes han disfrutado ya de un mes de vacaciones que les ha servido, además, para que Vicki forme ya con naturalidad parte del grupo y su relación con el Doctor como sustituta de Susan se consolide. Ian y Barbara están un poco preocupados por la posición en la que quedó la TARDIS, colgada de un barranco, pero el piloto les dice que no pasa nada.
La mayor inquietud del anciano es estar tanto tiempo parado. Quiere aventurarse por los caminos del Imperio y llevarse con él a Vicki. ¡A Roma! ¡A la Urbe! Ian y Barbara se muestran reacios al principio, hasta conocer el destino, pero para cuando se ofrecen a acompañar al Doctor ya es tarde. Ya no quiere ir con ellos.
Así vemos separarse al grupo por primera vez en lo que va de arco. Y viviremos dos historias paralelas a continuación, porque la seguridad de la villa de descanso de nuestros amigos no es tanta como podrían pensar. Entre risas y bromas sobre su aspecto entre Ian y Barbara (por afianzar un poco más la “tensión sexual” entre los dos), unos tratantes de esclavos entran en la casa y los secuestran. Dos bretones con carácter, ¡una maravilla de esclavos! Al final ellos también irán a Roma, pero de un modo distinto a sus amigos.
En el camino, vemos como un bandido asalta y mata a un anciano. Resulta ser Máximo Petuliano, un célebre trovador de Corinto, invitado al Palatino, pero también cabecilla de una conspiración para derrocar a Nerón. El Doctor involuntariamente ocupará su puesto al encontrarse con un oficial del ejército romano que le busca o, mejor dicho, que busca su cadáver. Porque él está detrás del asesinato aparentemente frustrado.
Así pues, el Doctor y Vicki, disfrazados de un famoso juglar y su acompañante, llegarán escoltados a la corte romana, a donde no tardará en llegar Barbara, vendida como esclava al servicio de la emperatriz Popea. Los tres se verán metidos en líos a lo largo de su estancia allí. Por un lado, los contactos de Petuliano en el palacio le urgen a poner en marcha sus planes. Por el otro, pronto Nerón se encaprichará de Barbara, provocando la ira de su esposa, que trata de asesinarla, aunque, aún sin saber quién era el objetivo, Vicki frustrará el plan.
Esta situación provocará un par de divertidas escenas de persecución al más puro estilo Benny Hill (cámara rápida incluida) con el emperador detrás de su nueva esclava y el Doctor detrás de él tratando de embaucarlo en una estratagema que aún no conoce. Y aún así, ni Vicki ni el Doctor se cruzarán en ningún momento con Barbara.
El viajero espacio-temporal ahora promovido a trovador evitará demostrar su talento musical, optando por adular a un emperador tan egocéntrico y desequilibrado como Nerón, ganándose su confianza, y poner en práctica la táctica de El vestido nuevo del Emperador, más tarde. El “éxito” del Doctor, que se ha visto secundado por los cortesanos provocará las envidias de Nerón, que se propone acabar con Petuliano.

Mientras tanto, Ian será destinado al circo, como gladiador y, poco a poco, irá abandonando las esperanzas de, algún día, reencontrarse con Barbara y los demás. Pero parte del plan de Nerón para acabar con el Doctor pasa por la escuela de gladiadores donde está el cuarto integrante del grupo. Hasta allí se lleva a su nuevo capricho, provocando que Ian se rebele y escape tratando de liberar a su amiga/amada/aún-no-sabemos-lo-que-es. Infructuosamente, claro. Tendrá más éxito después, cuando se infiltre en el Palatino y la libere, volviendo juntos a la villa donde han estado descansando antes de que el Doctor vuelva allí.
Porque el Doctor y Vicki siguen en la corte de Nerón sin saber nada de sus compañeros, ni siquiera imaginarlo. Intentando defenderse del Emperador, mientras este finge enseñarle los planos para la reconstrucción de Roma que tantas veces ha frustrado el Senado, comete una torpeza y le prende fuego al proyecto. Así se introdujo en la cabeza de Nerón la retorcida idea del incendio que tanto inspiró después a los especuladores modernos.
El “plan del Doctor” funciona y se ganan de nuevo el favor de Nerón, pudiendo volver tranquilamente a su lugar de vacaciones después de vivir una divertida aventura. Y se encuentran a Ian y a Barbara durmiendo como si nada hubiera pasado. Serán vagos estos romanos…
A destacar
- El Doctor se convierte en esta historia en el desencadenante de un hecho histórico, en contraste con las anteriores veces que habían visitado nuestro pasado, donde sólo había sido un mero espectador de los acontecimientos principales (no así de otros secundarios, como ocurrió en The Reign of Terror).
- Vicki se consolida en este episodio en su papel de companion. Prolonga algún defecto de Susan, como esa ingenuidad demasiado forzada en algunos momentos, pero demuestra una mayor “solvencia” a la hora de enfrentarse a algunas situaciones como el intento de envenenamiento de Barbara.
- Después de bastante tiempo sin presentarse de forma explícita, el vínculo Ian-Barbara vuelve a tratarse directamente. O lo que para esta época podría llamarse directamente, que es muy distinto a como hoy lo entenderíamos.
En próximas ediciones
Después de unas merecidas vacaciones y una divertida historia, la TARDIS vuelve a tener problemas. No sabemos si externos o internos, pero algo la ha arrastrado hacia su próxima localización. De ahí que el próximo episodio tenga el sugerente título de The Web Planet.
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Jueves, 26 agosto, 2010, 18:41 | 


