
Bueno, como os prometí, traigo noticias de cómo han salido las cosas con la operación de mi padre. Y no hay ningún motivo de queja, ni nada por el estilo, porque todo salió, como dirían los voluntarios de orden de la PEJ, PER-FEC-TO. Bueno, evidentemente, podría haber salido mejor, pero el doctor nos dijo que no se había encontrado más complicaciones de las esperadas (tampoco menos, todo hay que decirlo).
Lo bajaron a quirófano a primera hora de la mañana, más o menos a eso de las 9 y media, y antes de irnos a comer (y de tomar un aperitivo y de paso informar a buena parte de los bares de los que es habitual del resultado) ya pudimos ir a visitarlo a la U.C.I. Evidentemente, todo grogui por cosa de la anestesia, pero eso nos pasa a todos. Por la tarde, cuando fuimos otra vez a verlo ya estaba todo lúcido y bien.
Aún así, se quedó por seguridad en la U.C.I. hasta este mediodía. Y desde entonces estamos en la rutina de acompañarlo al hospital y aguantar sus quejas. No me extraña, tiene que estar en la misma posición casi todo el día, porque aún no le dejan incorporarse, y tampoco puede comer todavía, que está con sonda nasogástrica, que, además, le molesta en la garganta. Pero ya tiene tele y móvil y puede entretenerse, no como en la sala de intensivos.
Hoy se queda a dormir mi hermano con él, aunque sólo sea por darle conversación si no consigue dormir. Mañana lo haré yo y, dependiendo de cómo evolucione (y de cómo se porte), el resto de noches de la semana, yendo y viniendo a Santiago para currar por las mañanas, que tampoco me cuesta nada. Y si me deja el Porsche para ir y venir, me cuesta menos, aunque casi tarde menos en tren.
Así que nada. Todo como la seda y muy contentos. Él dice que ya empieza a notar la mejoría en las piernas, y eso es bueno. Esperamos que mañana ya le quiten la sonda y pueda empezar a comer. Y quizás hasta le hagan ya incorporarse. Quién sabe. Eso sería una buenísima noticia.
Antes de terminar no quiero olvidarme de daros infinitas gracias a los que por el Facebook y por el Twitter, pero también por otros medios y, sobre todo, a través de vuestras oraciones y buenos deseos nos habéis mostrado apoyo en este momento complicado pero del que afortunadamente hemos salido airosos.
Ahora es cuando empieza una nueva guerra:




Domingo, 22 agosto, 2010, 0:48 | 


