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Si os acordáis, allá antes des este no muy involuntario parón estival en el que incurrí por las últimas semanas, habíamos dejado al Doctor con una dura amenaza hacia sus acompañantes humanos después de un no muy afortunado comentario de Ian al final de la aventura con los Sensoritas en el séptimo arco de la Primera Temporada. Una temporada que, precisamente, acaba con este episodio al que toca referirnos ahora. Y el episodio comienza con el Doctor dispuesto a cumplir esa amenaza: poner punto y final al viaje de Ian y Barbara en la Tardis. Sin embargo, por suerte o por desgracia, los circuitos de la TARDIS siguen sin estar al cien por cien y no aterrizan en la Inglaterra de los sesenta, sino cerca de París, allá por finales de Julio del 94… de 1794. En otras palabras, nuestros héroes tienen el gran honor de aterrizar en uno de los periodos más convulsos de la historia europea reciente: en la Revolución Francesa y asistir a uno de sus episodios más oscuros, el fin del periodo del Terror, que da nombre al episodio.
Qué ocurre
Como hemos adelantado en la introducción, nuestra tropa aparecerá de nuevo en la tierra en el medio de una de las etapas más convulsas de la Revolución Francesa: el Terror. No tardarán mucho en adivinarlo, cuando entren en una casa aparentemente abandonada para descansar un poco antes de explorar las inmediaciones. Pero, como no podía ser de otra forma, se meterán en problemas bastante pronto: la casa en la que se resguardan es un refugio de disidentes. Cercados, todos los integrantes del grupo a excepción del Doctor son arrestados y llevados a la Prisión de la Conciergerie en espera de su ejecución. Ian tiene la fortuna de ser llevado a una celda en la que convivirá con un moribundo espía inglés que pretende organizar una acción militar inglesa en contra de la Convención. En su lecho de muerte, su compañero de celda le encargará contactar con otro agente británico llamado James Stirling. Eso le garantizará la libertad en un intento de los franceses de encontrar al núcleo de la disidencia. Barbara y Susan, aquejada de una grave enfermedad por culpa de la insalubre prisión, no tendrán tanta suerte.

Por su parte, el Doctor no había sido capturado por haber quedado inconsciente. Cuando los oficiales franceses incendiaron la casa, pudo sobrevivir al fuego gracias a un muchacho que pasaba por allí y emprender rumbo a París, donde tendrá que poner en juego toda una serie de artimañas para liberar a sus amigos, aunque no con mucho éxito al principio. Así, lo veremos ataviado como un alto oficial del gobierno francés, conociendo al mismísimo Robespierre. Paralelamente, Ian, Susan y Barbara consiguen contactar con la disidencia, encabezada por un tal Jules Renan. Chesterton lo hace por encargo de un compañero de celda; las dos mujeres lo hacen porque es este disidente francés en concreto el que les rescata cuando iban camino de la Guillotina. Sin embargo no será una colaboración fácil, ya que hay traidores en el propio seno de la célula disidente, lo que da con Barbara y Susan de nuevo en la prisión, de donde las conseguirá sacar el Doctor, no sin dificultades debido al estado de su nieta. En todas estas idas y venidas, conoceremos a Lemaître, un oficial del Gobierno Francés que se nos presenta como alguien muy cercano a Robespierre y con un aura oscura y temible que hace que todos sus subordinados le tengan miedo. Al parecer, él se encarga de la caza de brujas que ha organizado el Tirano para evitar que sus enemigos políticos le arrebaten el poder, pero su figura va más allá ya que, finalmente, descubriremos que Lemaître no es más que el alias de James Stirling. Descubierta la traición de Leon Colbert dentro del seno de la disidencia y la verdadera identidad de Lemaître, los acontecimientos políticos se aceleran. Asistiremos a un momento crítico de la historia de la Europa Contemporánea, ya que a Ian y Barbara se les encarga espiar una reunión en la que se organizará la caída de Robespierre que tendrá lugar al final de este último episodio de la temporada. Una reunión que tiene lugar entre el Diputado Paul Barras y un joven y exitoso general corso. Sí, ni más ni menos que Napoleón Bonaparte.

Como dije un poco más arriba, el episodio termina con la caída de Robespierre y la huida de París o la vuelta al subterfugio de los personajes que nos han acompañado en la trama. Stirling parte hacia Calais, con el propósito de regresar a Inglaterra; Jules Renan y sus colaboradores prefieren mantener un perfil bajo en la capital gala… y nuestros amigos se embarcan de nuevo en la TARDIS, superada ya esta gran crisis.
A destacar
- Lo más importante de esta historia, a mi modo de ver, es la fiabilidad histórica, atreviéndose incluso a dar fechas y a hacer guiños a lo que estaría por pasar más adelante.
- Susan sigue siendo un personaje débil y no me cansaré de decirlo.
- Recuperamos la imagen del Doctor frío y calculador, cabezón… al comienzo del episodio. El mismo con el que habíamos comenzado la temporada. Pero a medida que avanzamos en la trama de este arco se nos introducen también el resto de ingredientes que ya conocíamos, recapitulando así toda la evolución que nuestro protagonista ha tenido a lo largo de estos 8 arcos (41 episodios)
- Volvemos a encontrarnos episodios reconstruidos. En este caso los capítulos 4 y 5.
En próximas ediciones
Terminamos aquí la primera Temporada del Doctor Who interpretado por William Hartnell. Con una gran crisis recién superada, pero aún así con la determinación de volver a casa, ya no tanto como fruto de la amenaza del Doctor como por la necesidad de volver que tienen los propios Ian y Barbara. Pero ya sabemos que la TARDIS no siempre funciona como ellos desearían. ¿Conseguirán volver?
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Jueves, 12 agosto, 2010, 13:47 | 


