A mí (y al país entero, intuyo) esto del Mundial me ha desubicado. Sabéis que lo he seguido bien de cerca y de ello da buena fe lo que ha sido el blog del último mes. Pero ahora ha terminado y, aunque me quedaba una última reflexión que hacer, ya la haré en otro momento. Vamos a tomar unas vacaciones futboleras, ¿no creéis? Creo que es el momento de volver a la realidad y de reubicarse, de cara al resto del verano que es mucho.

Y por desubicado no me refiero a cosas necesariamente malas, pero sí he dejado de lado cosas, no necesariamente por culpa del Mundial, pero el estar muy pendiente de ello también ha influido, que ahora hay que retomar. Que como bien dice mi madre (que aunque sea una pesada – eso va en el carnet de madre – tiene razón) tampoco es plan de pasarme el día tirado viendo series… que es prácticamente lo que hago.
Bajar de la nube y aprovechar el tiempo libre de forma productiva, al fin y al cabo. Para ello están los propósitos de la semana pasada, pero una cosa es proponérselo y otra llevarlos a cabo. Ya sabéis, al final mucho nos proponemos y al final poco hacemos. Así que nada. Sigo buscando espacios para la reubicación, para romper la monotonía en la que siempre terminan convertidas mis vacaciones.



Miércoles, 14 julio, 2010, 21:41 | 


