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Después de la breve introducción del otro día, nos lanzamos ya al viaje por la historia de una de las series bandera de la televisión británica y de la ciencia ficción: el Doctor Who. Una serie que comenzaba, con las imágenes que podéis ver arriba, un 23 de Noviembre de 1963.
Este vídeo corresponde a los primeros diez minutos del arco inaugural titulado An Unearthly Child, que consta de cuatro partes cuyo objetivo es presentarnos la troupe que protagonizará la primera saga de las aventuras: el Doctor (William Hartnell), su nieta Susan (Carol Ann Ford) y sus profesores, Ian Chesterton (William Russel) y Barbara Wright (Jacqueline Hill).
La trama en cuestión es bastante simple, pero cumple su objetivo, que es presentar a los personajes y poco más. Por eso se recurre a algo tan sencillo como un viaje al pasado en el que son capturados por una tribu de trogloditas enfrascados en un “conflicto político” con el conocimiento del fuego de por medio.
Pero quizás nos estemos adelantando. ¿Viaje al pasado?read more »
Hoy el ambiente futbolero en España es distinto. Como lo fue aquella mañana del 23 de Junio del 2008. Una mañana distinta, diferente… bendecida, si me permitís, en contraste con lo que durante mucho tiempo consideramos una verdadera maldición: hemos pasado de los cuartos en un Mundial. Ya casi nos podemos morir tranquilos.
Y como se trataba de romper una maldición, el partido de ayer fue una gesta épica. Un partido de esos que te hacen sudar sólo de verlo. Vibrante, emocionante, tenso, loco por momentos, sobre todo en los cinco minutos de la segunda parte en los que se lanzaron 3 penaltis y sólo uno entró pese a ser anulado a posteriori. Un partido de mucha presión, sobre todo psicológica.
Pero también un partido muy táctico. Paraguay hizo un partido inmenso, planteando su juego, regalándole el balón a España y esperando para salir en rápidos contraataques con balones a la espalda de los defensas, ganando ese combate en alguna ocasión – especialmente el gol bien anulado a Valdez hacia el final de la primera parte.
Aunque no vi un juego muy brillante por parte de la selección, con una primera parte muy espesa en la que, aunque se veía que se intentaba jugar a “marear el balón” y a mover a la defensa guaraní para cansarla siguiendo el estilo de juego que nos hizo subir a lo más alto en Viena aquel verano fabuloso, también se veía como la prisa (menor que en otros partidos, pero ahí) nos iba conduciendo hacia un fútbol más directo, de balones largos, al que nuestros jugadores no están tan acostumbrados (a excepción de Alonso y de Torres, quizás).
Salimos a la segunda parte mordiendo un pelín más arriba, lo que hizo un poco más de daño a los medios sudamericanos, que aún así no renunciaron a su juego y nos dieron más de un susto. Del Bosque supo leer bien el partido como ya hizo con Portugal e introdujo dos cambios que a la postre serían decisivos. Renunciando al sistema dio entrada primero a Cesc por Torres, aumentando así la velocidad del balón, volviendo a él aunque intercambiando las posiciones, hizo un cambio muy valiente sustituyendo a Xabi Alonso para dar entrada a Pedrito.
Entre medias de los cambios se concentró casi toda la chicha. Piqué agarrando en un corner a Cardozo nos puso los pelos de gallina a todos; pero como este chaval tiene flor, el mismo Cardozo envió un balón muy blandito a las manos de Casillas. En el contraataque posterior, Villa se interna en el área y Alcaraz le derriba. Penalti. Alonso lo tira y marca, pero un jugador español estaba en el área antes de tiempo. Se repite. Lo falla. En el rechace hay un penalti clamoroso a Cesc que, además, debería haber supuesto la expulsión de Justo Villar (el portero paraguayo), pero no se pita nada.
Así, con el corazón en un puño y espoleados por lo que pudo ser y no fue, España se fue sintiendo más cómoda a medida que el balón iba ganando velocidad y con un Iniesta sublime que se siente mucho más cómodo, infinitamente más cómodo, arrancando desde la izquierda que desde la derecha, donde se empeña en situarlo Del Bosque. Entro Pedrito y el subidón de juego se asentó.
Y así llegó el gol. En una jugada magnífica de Iniesta por el centro que deja un balón franco a Pedrito que se estrelló en el palo y cuyo rechace lo aprovechó el de siempre, el futuro pichichi y MVP del mundial, David Villa, para (con otros dos palos incluídos, que sin tensión no podíamos quedar) enviar el balón al interior de la portería guaraní.
Con el 1-0 pudimos meter algún otro gol más… y también los paraguayos pudieron meter su golito y forzar la prórroga en una doble jugada en la que Casillas no consiguió blocar a la primera para realizar un paradón en el segundo remate. Y así, en un intercambio de golpes más hispano que guaraní, con un Sergio Ramos vendado por una patada en la cara de Santana y con Marchena en el campo por Puyol – lesionado, pero no de gravedad –, España terminó durmiendo la pelota hasta el minuto 93 y se metió en Semis.
Lo mejor que deja el partido, más allá de la clasificación es, a mi modo de ver, la confirmación de la evolución a más de la Armada. Cuando conseguimos crear los espacios, somos imparables y eso con Alemania se va a notar más. Y esa recuperación va de la mano de la recuperación de la columna vertebral de la selección. Piqué, Busquets y Villa ya estaban. Iniesta y Xavi se unieron contra Portugal. Hoy apareció San Iker. Y van a más. Y ya nos quedamos hasta el 10. Y se puede soñar con el 11 y más allá.
Contra Alemania, no nos engañemos, será un partido complicado. Es la selección que mejor ha jugado de todo el Mundial. Pero llegan sin Müller y, nosotros, venimos en progresión ascendente con todo el equipo preparado. No es Paraguay, no es Chile, no es Suiza, no es Honduras, no es Portugal. La sola entidad del rival nos hace crecernos, pero, además, es un equipo al que le gusta jugar y que, por lo mismo, va a dejar unos espacios que no hemos tenido hasta ahora.