Quería terminar hoy ya con una de las series de posts que dejaba pendientes. Si os acordáis, hace más o menos un mes os solté un montón de citas de C.S. Lewis. Mi intención era ilustrar, con la experiencia de un gran escritor (aunque no muy reconocido, quizás), un proceso que yo mismo he seguido con lo que entre unos cuantos hemos dado en llamar Universo FFF.
Ya expliqué en alguna ocasión cómo empecé en esto de la escritura, la última la semana pasada cuando abrí la galería aquí mismo. Así que no abundaré en ello más de lo necesario.
Recordaréis que allá por finales de la primavera de 2006 comenzaba Memorias, mi fanfiction basado en Bleach y que comencé a publicar en BleachSP, el foro donde, por aquel entonces, participaba. Con el paso del tiempo, con la gente que comentaba el relato (que por entonces no tenía ninguna pretensión), muchos de ellos autores de sus propias historias, fui dando forma a una idea.
Nos prestábamos los personajes, compartían escenarios muy comunes (los del manga), pero, de alguna forma, nuestras historias chirriaban entre sí, no encajaban, lo cual era más que lógico: cada uno contaba lo que quería y punto. No estábamos haciendo nada “serio” y prestarnos los personajes o tomar personajes de otros era, simplemente, una forma de homenajear-agradecer a los lectores. Así lo interpretábamos todos y ese era el sentido de que los incluyéramos en nuestros relatos.
Pero a medida que avanzábamos en estas lides, se me fue pasando por la cabeza la idea de que podíamos ir combinando las cosas que narrábamos unos y narrábamos otros e irle dando mayor “consistencia” a lo que contábamos. Creando una historia que, de verdad, tuviera profundidad. Por eso, cuando uno de ellos, un buen amigo y comentarista esporádico del blog, incluyó a Rido en una historia que estaba ambientada bastantes años antes de donde comenzaba mi historia, saltó la chispa y en los capítulos 13-15 de Memorias comenzábamos a darle forma conjunta por primera vez al Universo FFF.
Desde entonces las cosas fueron rodadas, que se suele decir. Nuestras historias comenzaron a entrelazarse (normalmente llevaba yo la iniciativa, más que nada porque era el más prolífico de todos) y la cosa fue cogiendo la consistencia y la coherencia que pretendíamos. Y creamos grandes relatos entre todos, aunque a veces no salieran a la luz más que versiones parciales de la historia.
Así, lo que cuentan unos es inspirador para otros, les da una base para partir de ella… o un punto de llegada. Facilita las cosas (aunque también las complica en otro sentido).
Ese espíritu colectivo fue el mismo que puso en marcha la FFF – porque, por paradójico que suene, el Universo FFF (no el nombre, claro) es anterior a la FFF propiamente dicha – y el mismo que sigue moviendo Akano, que es el último producto de todo este conjunto de historias.
No es una novedad. No sé si en el mundo de los fics sí, pero esto ya lo encontramos en los cómics (hablamos de Universo Marvel, Universo DC…) y en los libros (Reinos Olvidados, Dragonlance, Universo Expandido de Star Wars…) desde hace tiempo. Así que tampoco es para echarse demasiadas flores.
Presentado el Universo, uno se preguntará qué es lo que os quería ilustrar con el post anterior. Bien, como le ocurrió a Lewis con su “Animalandia”, a medida que me fui adentrando en la factura de las tramas me fue inquietando más y más el crear “trasfondos históricos”, perfilando las instituciones y separarme, cada vez más, de lo que Tite había ido enseñándonos en su manga (muy de capa caída).
Hace un tiempo os hablé de la importancia del trasfondo. Creo que es de lo que más orgulloso me siento como escritor: el Universo FFF. Desde ahí he podido centrarme mucho más en la creación de tramas que resultaran no completos petardos imaginarios, sino que todo tuviera una verdadera coherencia, de principio a fin. Pero además de por eso, porque no ha sido un trabajo mío sólo, sino de mucha gente, por mucho que yo sea el abanderado.
En fin, os he soltado un rollo como un mundo sólo para adularme. Pero como diría Manuls, es mi blog y me lo follo cuando quiero.



Sábado, 12 junio, 2010, 16:05 | 


