Invocando a las musas

Aprovechando que ya “se han acabado” los exámenes, esta tarde me he decidido a organizar la carpeta de Recibidos del MSN y me encontré con esta “entrevista” que me habían hecho como ganador de un concurso de la para la frustrada BSPMagazine. Concretamente, con esta pregunta:

¿De dónde sacas la inspiración para poder escribir tanto?

La respuesta que le dí es bastante larga y no merece la pena reproducirla, porque si no… ¿de qué iba a escribir hoy? Así que, como hace tiempo que no actualizaba mi sección del blog de la FFF me he decidido a escribir un poco sobre esto. Y ya lo pongo aquí y allí.

¿Qué es la inspiración?

That’s the big question, que diría un anglo parlante. La inspiración, la inspiración… Una cosa mágica, cargada de superstición que la RAE define como

Efecto de sentir el escritor, el orador o el artista el singular y eficaz estímulo que le hace producir espontáneamente y como sin esfuerzo.

Yo aquí tendría algo que decir. ¿Sin esfuerzo? Los c******. O quizás es que no tengo yo verdadera inspiración. Pero siempre, siempre, siempre, ya sea escribiendo o componiendo, con esfuerzo. Y bastante. Así que lo primero que tengo que decir es que no estoy muy de acuerdo con lo que dice la RAE. Pero tampoco puedo estar en desacuerdo… Uff, qué lío.

¿Qué es la inspiración? ¿Cómo llego a tener una idea? En mi caso es bastante caótico. Muchas veces, las más, salen simplemente de pensar “¿Y qué hago con Rido ahora?”… o del simple desarrollo de la trama que ya tenía preparada desde bien puede hacer dos años. Otras veces, los comentarios de los lectores (alguno hay) me hacen darme cuenta de este aspecto o esta otra posibilidad, o este cabo que abriste sin darte cuenta, y la maquinaria se pone a funcionar aunque uno no quiera. En el caso de Akano, y no en pocas ocasiones, leer lo que van escribiendo otros (sobre todo si tiene que ver con el Universo FFF) despierta infinitas posibilidades – ya os contaré cómo nació toda la historia de mi fic a los que aún no conocéis. Y, por último, las series que veo, los libros que leo, la música que escucho… son una fuente inagotable de ideas, soluciones narrativas… Y evidentemente, la vida cotidiana.

Así que, en resumen, si pudiésemos definir la inspiración como esa cosa “mágica” o “misteriosa” que te ayuda o te impulsa a concebir una idea y/o a darle una forma determinada, con un cierto esfuerzo, claro… Podríamos identificarla con todo eso. Y si las musas son el punto de partida de la inspiración, “las madres” de la inspiración, entonces yo diría que la musa, la verdadera musa, es la vida.



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