Paraguas

by Centoloman

Mientras mitad de Galicia se recupera de la manifa de ayer y la otra mitad se pregunta por qué es necesario despertar a todo un barrio para retirar una estatua, la lluvia se ha adueñado de nuestra comunidad.

He venido a Pontevedra para una visita fugaz al médico y llueve. Llueve, como en Santiago (seguramente menos que allí). Lo bueno de vivir en el mismo sitio que donde estudias, que tiene un pequeño gimnasio para moverte y no quedarte “engorilado” y que, por si acaso no te apetece ir al gimnasio porque te aburre, es un edificio de 20.000m2, es que puedes pasarte esos días interminables, grises y depresivos de Santiago metido en casa sin salir.

No así en Pontevedra. Y la cuestión es la siguiente: si llueve, inevitablemente te encuentras con gente con paraguas. ¡HORROR! Gente con paraguas, sí. El mayor peligro del viandante. Y cuanto mayor es su portador, peor. Y peor aún cuando son de los que prefieren no mojarse a ver por dónde andan, que los hay.

Desde Caldeirada de marisco no quiero dejar de pasar una oportunidad como esta para denunciar tan terrible situación. Si te encuentras con alguien con paraguas hay dos opciones: que lleves paraguas o que no lo lleves.

  1. No llevas paraguas. Entonces lo más normal es que intentes ir bien pegadito a las paredes, para aprovechar las cornisas y mojarte lo menos posible. La cuestión es que a la gente con paraguas le da igual… o va a joder, eso no lo tengo claro. Ellos van a ir también por ahí y no piensan apartarse. Si ya hay un grupo en Feisbuk y todo. Como mucho apartarán el paraguas para que pases mejor.

    Eso si lo hacen, que no todos. Algunas veces tienes que convertirte en Neo y esquivar las varillas que te lanzan. Tal y como dice este tío en el grupo en Feisbuk:

    El otro día iba por la calle y delante de mí iba un hombre mayor con paraguas de estos gigantes. Se cruzó con una chica y su madre, y la pobre chica tuvo que agacharse y casi dar una voltereta porque el hombre no se apartó ni un ápice.

    Y bueno, los que llevamos gafas (cuando nos acordamos) aún tenemos cierta salvación, pero los que no las llevan…

  2. Llevas paraguas. Tienes menos problemas que en el caso anterior. Tú llevas paraguas, así que ya no tienes por qué ir para debajo de la cornisa, aunque lo haces, como todo el mundo.

    Ahora llega la hora de la verdad: te cruzas con uno de estos viandantes peligrosos. ¿Hay sitio en la acera o puedes echarte a la calzada? Eres un buen ciudadano y te apartas cuando hace falta, hasta ahí bien. ¿No lo hay? Es el momento del equilibrismo. Uno levanta el paraguas, el otro lo inclina… pero hay gente que no lo hace.

    Y tú has levantado el paraguas, o lo has apartado, has bajado la guardia. Te has convertido en un hombre sin paraguas en manos de un peligroso asesino que no le va a suponer ningún problema arrancarte un ojo o rajarte el cuello con una varilla. Que les da igual.

Conclusión: Una mojadura es mejor que perder un ojo.

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Hay un Comentario en “Paraguas”

  1. Que gran verdad… y la de veces que me he cabreado por eso xD
    Respecto a lo de apartar el paraguas, lo peor es ir por una calle estrecha y cruzarte con uno cuando en el lado de la carretera hay una farola o farola y no da tiempo de inclinar, o coordinas bien la subida de paraguas o perdeis un ojo fijo xD

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