Las maletas ya están hechas, y más llenas que cuando llegué aquí. No sólo están llenas de cosas que llevarse para casa, están llenas de experiencias nuevas, emociones y de todo lo vivido en un año muy especial.
En la habitación sólo quedan los libros en la estantería, que empaquetaré esta tarde-noche, la guitarra y la ropa para usar de aquí al viernes. El ordenador, claro está, será de lo último que guarde, es lógico ¿no?
Y es que el viernes dejo el Seminario… lo dejo hasta Septiembre que volvamos a vernos. Bueno, volveremos a vernos antes, hay que venir por aquí un par de días y eso, pero vosotros ya me entendéis. Un veranito tranquilo y en casita… creo que voy a echar bastante de menos esto.



Miércoles, 21 junio, 2006, 13:22 | 


