Vais a permitir que me ponga un poco metafísico pero no pude evitar la tentación de poner aquí un fragmento de mis apuntes de Antropología Filosófica. Estaba repasando el tema del amor (por cierto os recomiendo que os leáis la primera parte de la encíclica que es simplemente maravillosa) y me encontré con esto (no sé por qué antes no me había fijado):
Uno de los gestos que más manifiesta el amor es el regalo. Regalar es, de hecho, una de las formas más puras de dar, pues no se espera nada a cambio y en el regalo no se mira la cantidad, sino el detalle, por eso el regalo + grande es desprenderse de algo. Porque no se espera nada a cambio, cuando uno regala rompe la regla del interés, pues no existe ningún interés en el regalo. El regalo es don. El que regala da una parte de sí mismo. Otra de las características del regalo es la sorpresa de lo inesperado. No es necesario un gasto excesivo: los regalos más significativos son aquellos que requieren un mayor esfuerzo. El regalo expresa de esta forma el amor de la persona amada y el amor de la persona que regala. El regalo implica dones impagables. Además, cuando se regala algo útil a la persona, un bien, estamos beneficiandola y Santo Tomás en la Suma Teológica (II, q. II, art. 1) nos dice que: “Hacer el bien al amigo es una consecuencia del amor que se le tiene”.
¿Cuál es el regalo que más apreciáis?



Martes, 31 enero, 2006, 19:34 | 


