Las maletas ya están en la puerta. Fuera queda apenas la ropa que llevo puesta y la que llevaré mañana. Mañana es el día en que me voy a Santiago, a la que será mi nueva casa para los próximos 6 años. Como no sé cómo va a estar el asunto allí, no puedo aseguraros que seguiré al pie del cañón como durante este año, seis meses, tres días y unas horas.
No estoy seguro de qué es esto: una despedida, un aviso… pero lo que sé es que ha sido bonito estar por aquí todo este tiempo y que esperemos que desde aquí os pueda contar a todos la experiencia tan bonita que voy a vivir a partir de mañana. Y ha sido un orgullo teneros a vosotros de lectores, en serio. Tranquilos, no me voy a la Conchinchina, pero puede que no escriba en unas semanas/meses. Como muy tarde no me tendréis que aguantar hasta navidades.
Bueno, eso, que nunca se me han dado bien estas cosas… Si tardo en venir, sed buenos.



Domingo, 2 octubre, 2005, 23:10 | 


