Puede parecer pronto, a expensas de jugar los partidos que nos quedan que, además son contra las cenicientas de nuestro grupo (Bélgica, que hoy le ha metido 8 a San Marino y ya está a 3 puntos de nosotros, y la propia San Marino) pero las posibilidades ya pasan por la criba de la repesca con las otras selecciones que queden segundas pues Serbia-Montenegro (la Yugoslavia de toda la vida, o casi porque aunque Bosnia no tiene una cantera comparable a Yugoslavia, Croacia sí es una buena selección), a pesar de la corta distancia en puntos, parece difícil de superarla tal y como están las cosas.
A mitad del primer tiempo, una gran jugada por la banda derecha culminó con el balón colándose por la escuadra de la portería serbo-montenegrina tras ser rematado por Raúl (como dice Manolo Lama, “el que nunca hace nada”). Hoy España, tras deleitarnos en la primera parte con sus mejores minutos de juego desde hace muchos partidos oficiales, se ha venido abajo físicamente en el segundo tiempo del partido y Serbia-Montenegro se encontró con un gol muy oportunista del delantero colchonero Kezman. Tras ello, España no fue capaz de volver a tomar la iniciativa en el marcador y el agotamiento físico nos jugó malas pasadas.
Los jugadores yugoslavos tuvieron un comportamiento ejemplar en el campo hasta que a uno de los centrales, el que llevaba el 4 y de cuyo nombre no me acuerdo, se le cruzó el cable porque España no mandaba el balón fuera y recibió la segunda amarilla en una patada sin intención de buscar el balón. A partir de ese momento, el partido se puso un poco más tosco pero, afortunadamente para los espectadores, jugadores y aficionados al fútbol eran ya los primeros minutos del descuento de la segunda parte.
En fin, que esta selección ha demostrado hoy que puede ser capaz de lo mejor, de jugar un fútbol de fantasía, pero también ha demostrado las grandes carencias en cuanto a físico y soluciones a problemas concretos como los que nos ha planteado en la segunda parte la selección serbo-montenegrina, y que nos sigue faltando un 9, tenemos a Morientes pero aparte de él no tenemos ningún 9 alternativo en condiciones de jugar: Torres ha tomado el relevo a De la Peña y se ha convertido en esa “eterna promesa” que nunca termina de cuajar consistentemente, Urzáiz es un delantero unifuncional, Tristán no está ni por asomo ni a la mitad de su mejor nivel y Luque sigue encasillado en su papel de extremo izquierdo y parece que los entrenadores, ya sea en Coruña, en Newcastle o en la selección.
Por cierto, que también hemos demostrado que, al igual que pasa con el Madrid, si falla Casillas (como hoy, pues el gol es resultado de una mala salida) las pasamos muy canutas.



Jueves, 8 septiembre, 2005, 0:20 | 


