Somos do clube

El sábado por la tarde, camino de Cabo Udra con Manu y una amiga, pusimos en el coche una cinta con parte de las canciones que sonaban en el Xabarín Club de la TVG. A simple vista, el Xabarín Club no parecía ser más que otro de los tantos programas infantiles como el Club Disney o el Megatrix (aunque éste último es posterior), pero eso era a simple vista. Detrás de aquella idea, de aquel programa, había actores como ManquiñaLuis Tosar, poetas e intelectuales gallegos como Manolo RomónAntón Reixa y otros como por ejemplo Silvia Superestar (cantante de Killer Barbies) o Xurxo Souto (voz de los diplomáticos de Monte Alto). Simplemente con esta colección de nombres, ya se puede ver que aquello no pretendía ser un programa normal y corriente.

El Xabarín recuperó a Songoku y sus OVAs y nos trajo a Beakman, al Gran Sushi, a Bola de Dan, las pelis de Astérix y las de Lucky Luke, a Ren y Stimpy, al Capitán Planeta, a Tex Avery, Spiderman y Amigos, a los X-Men, a los 4 Fantásticos y muchas otras series que nos hacían pasar la tarde de la forma más divertida.

Pero lo realmente curioso y novedoso, lo que hacía del Xabarín algo diferente no eran las series, sino las canciones. No eran canciones cualquiera de las de programas infantiles, sino un conjunto de canciones con mucho mensaje. Colaboraban grupos como Siniestro Total, las Killer Barbies, Os Diplomáticos de Monte Alto, O Caimán do Río Tea, Aerolineas Federales, Nación Reixa, el Maestro Reverendo, Los Feliz, Los Recienes, Def con Dos, Herdeiros da Crus, Los Limones… incluso Manquiña hacía sus pinitos en eso de la música.

Puede que a la mayoría de los grupos no los conozcáis, otros seguramente sí pero os aseguro que ninguno nos mandaba a casa pronto, nos decía que estudiáramos o que nos portáramos bien y quisiéramos mucho a papá y a mamá. Nada de eso, nos invitaban a bailar sin parar pasando de todo, a romper cosas, a comer jamón, a jugar a futbolín como si nos fuera la vida en ello, a soñar con ser superhéroes, a rebelarnos contra la autoridad, a ser punkis y pasar de todo a ritmo de rock, ska, punk, reggae… De hecho fue en el Xabarín donde conocimos a muchos de los que terminaron por formar el movimiento bravú, teorizado por Xurxo Souto, y que habla de mezclar lo rural y lo moderno, de reivindicar a Galiza (con z), sus gentes, su tradición y su historia y que quizá pueda verse como punta de lanza cultural del nacionalismos gallego. Esa misma gente que cantaba para los niños gallegos, que no entendimos sus letras hasta mucho después…


Quizás te puedan interesar estos posts:

  1. Somos Campeones del Mundo
  2. ¡No somos hijos de los monos!



Responde

Suscribirse sin comentar