“No hay caminos para la paz, la paz es el camino” decía Mahatma Gandhi, un hombre que siempre me fascinó desde pequeñito. Un hombre que optó por la no violencia, el respeto, el diálogo… por la PAZ. Tanto como hemos hablado estos últimos días del gran trabajo realizado en pos de la paz por el fallecido Juan Pablo II, quise comenzar este resumen de la Pascua Xoven 2005, que giró alrededor del tema de la PAZ, alejándome (en palabras, pero no en sentir) del rector máximo de la Iglesia, al que perdimos hace ya 9 días.
Pascua Xoven es un encuentro de jóvenes de toda la diócesis de Santiago de Compostela (que abarca buena parte de las provincias de Pontevedra y A Coruña, como sabéis), que se celebra todos los años desde 1974 (y, por tanto, lleva ya 32 ediciones a sus espaldas). El proyecto de la Pascua Xoven lo puso en marcha D. Jaime Vaamonde Souto que hoy, 32 años después es mi párroco en Santa María La Mayor (Pontevedra) (Real Basílca para más INRI). Todos los años, la Pascua Xoven supone un punto de encuentro entre jóvenes de la diócesis, un espacio donde conocerse, compartir vivencias y disfrutar de Jesús resucitado.
Como dije en el primer párrafo, en esta edición los pascueiros (que así nos autodenominamos los que allí participamos) trabajamos el tema de la PAZ. Un tema que por lo general que es, lo que implica, lo que conlleva, la profundidad de lo que significa… puede alcanzar una complejidad enorme. Incluso poder dar una definición de paz que abarque claramente todos sus aspectos puede llegar a ser complicado.
Existen muchos tipos de paz, aunque no todas son aceptables (la paz traida por las bombas y la guerra, la paz con contratos escritos con letra pequeña …), y todo el mundo la busca… a su manera. Incluso ahora mismo yo, con las pilas cargadas a tope después de estos tres días de vivencias, estoy buscando mi propia paz conmigo mismo, con ese ser que veo al otro lado del espejo y con el que no estoy tan contento.
No sé si soy, en estos momentos, el más indicado para hablar de paz, yo que no tengo siquiera paz en mí, pero sí os digo una cosa: sed paz, buscad paz, sembrad paz, cread paz, vivid la paz… es algo a lo que estamos llamados. No tratéis de imponer la paz, la paz impuesta ya no es paz… Sed felices y no hagáis como yo, no os ralléis (preparaos para el siguiente post que puede ser rompedor y en el que seguramente rompa mis propios esquemas).



Domingo, 11 abril, 2004, 17:18 | 


