Miércoles, 27 febrero, 2013

El círculo cerrado de Charlie Brooker

by Centoloman

El lunes se emitía en el Channel 4 británico el último de los tres capítulos de la segunda temporada de Black Mirror, la creación de Charlie Brooker que gira en torno a los medios y la tecnología – y precisamente espejo negro, por si aún no lo habéis descifrado, es una metáfora de las pantallas – y a nadie ha dejado indiferente. Bueno, a lo mejor sí, no soy yo quién para afirmar tan categóricamente algo.  Pero bueno, por mi parte, yo no puedo dejar de recomendárosla vivamente.

Pero hoy no os quiero hacer un análisis del argumento de la serie, porque son 6 capítulos (tres por temporada) totalmente independientes entre sí a nivel de historia. Pero no tan independientes, realmente. Porque la serie está estructurada de una forma muy “curiosa” con claros paralelismos que agrupan los capítulos dos a dos de forma concéntrica – y de eso va este post, que es un poco de erudición narrato-televisiva.

En otras palabras, los capítulos los podríamos agrupar así:

A. 1×01 – The National Anthem

B. 1×02 – Fifteen Million Merits

C. 1×03 – The Entire History of You

C’. 2×01 – Be Right Back

B’. 2×02 – White Bear

A’. 2×03 – The Waldo Moment

¿Y por qué? Pues principalmente por el tema, pero podríamos señalar varias razones:

  1. Los capítulos de los extremos, The National Anthem The Waldo Momentgiran en torno a la relación que existe entre la política y los medios de comunicación, especialmente los nuevos medios. Y contiene una gran carga de crítica sobre la política. O, mejor dicho, sobre el deterioro del debate político, en el que ya no existen argumentos racionales, sino que se convierten en meras discusiones ad hominem. El “y tú más” de toda la vida.

    En el primer capítulo, esto se representa en la humillación pública a la que la presión social (en definitiva) somete al Primer Ministro, forzándole a practicar sexo con un cerdo en TV. En el último, otro animal televisivo, un oso azul animado, entra en el debate político dando voz a los desencantados, a los “indignados”, por así decirlo. Tanto los “terroristas” que crean la amenaza original en The National Anthem como la maquinaria corporativa televisiva detrás de Waldo en The Waldo Moment se apoyan fuertemente en la viralidad de las redes sociales (principalmente Youtube, Twitter y, en el último, la app de votaciones creada ad hoc para Waldo) para cambiar definitivamente las reglas del juego y apuntarse la victoria. Porque el lado crítico/amenazador contra la política o el estado del debate político, vence en ambos (aunque en el caso de Waldo habría que matizar esta afirmación).

    Si quisiéramos buscar más lugares comunes o paralelismos entre ambos, habría que señalar el tiempo de la historia, porque ambos se sitúan en la época actual, en un mundo paralelo, sí, pero con las mismas reglas y el mismo nivel de tecnología. Un mundo que es esencialmente el nuestro. E incluso más, el juego entre el PM (Prime Minister) y el MP (Member of Parliament), las víctimas de las “amenazas” tecnológicas.

  2. Los segundos capítulos de cada temporada, Fifteen Million Merits y White Bear son una grandiosa reflexión sobre el género del reality (y es curioso que aparezca en un producto de Endemol, la gran productora de realities). Ambos exploran sus límites para hablar de las consecuencias de la vida y de las interacciones sociales. Ambas quedan sin solución, porque en ningún caso Charlie Brooker pretende darnos respuestas, sino que lo que busca es que nos planteemos las preguntas. A este respecto, funciona especialmente bien White Bear, pues presenta una situación mucho más radical que el talent showde Fifteen Million Merits.

    Ambos tienen como escenario un reality que no es sólo espectáculo televisivo, sino que tiene una “función social”. En Fifteen Million Merits los partipantes del reality abastecen de energía a la sociedad con sus pedaleos; en White Bear el reality se convierte en el método de aplicación de la justicia. Y tienen como trasfondo una relación amorosa traumática: la de Bing y Abi en el de la primera temporada; la de Victoria con su compañero y con su “hija”.

    Si nos fijamos en el tiempo, una vez más, ambos se sitúan en una realidad distópica, no situada en el tiempo, pero evidentemente diferente de nuestro mundo. Ya sea en una sociedad altamente avanzada tecnológicamente (Fifteen Million Merits), ya sea en una sociedad del mismo nivel tecnológico que la nuestra (White Bear), pero esencialmente distinta.

    ¿Queréis más cosas? Fijaos en el chándal que llevan los participantes. O en esos espectadores “anónimos”, a cara tapada, que asisten encantados al sufrimiento de otro. O en cómo la maquinaria sigue girando y girando.

  3. Por último, los capítulos centrales, The Entire History of youBe Right Back giran en torno a la huella digital – para los que no estéis metidos en el tema la huella digital es el rastro que dejamos de nosotros en internet – y cómo esta puede impedirnos avanzar en la tragedia. Ambas tienen como protagonista-hilo conductor un matrimonio roto por la tragedia: la infidelidad en The Entire History of You y la muerte en White Bear. Y en ambos el “enganchado” es el marido.

    Los dos relatos tienen lugar en un futuro más o menos cercano. En un mundo muy parecido al nuestro, pero con una tecnología ligeramente superior que permite que esta “huella digital” tenga una influencia práctica en nuestra vida bastante más palpable que la que tiene ahora mismo, que no es poca, por cierto.

    Pero si bien los capítulos extremos tenían se quedaban sobre todo en el morbo y los segundos capítulos querían plantearnos preguntas, los capítulos centrales son en los que Charlie Brooker sí se atreve a emitir un juicio claro: como seres humanos debemos tratar de mirar siempre al futuro. La única forma de solucionar nuestros problemas es mirar hacia delante.

Seguramente, si nos pusiéramos a buscar, encontraríamos más cositas. No me extrañaría que los animales tuvieran un cierto protagonismo en la trama de cada temporada. Al menos, que yo recuerde, el oso aparece en los dos últimos capítulos. Sería cuestión de mirar si también en Be Right Back. Y lo mismo para los cerdos en la primera temporada.

Pero vamos, que queda bien expresado gráficamente así, ¿no?

Viernes, 16 noviembre, 2012

Disculpen las molestias

by Centoloman

Os aviso de que, debido a los problemas informáticos que he sufrido en estas últimas semanas, esta semana tampoco hay Al Séptimo Día. La verdad es que estaba metiéndole un último arreón ahora mismo (y que también podría poner el capítulo que originalmente iba a ser el 1 – el que alguno ya habéis tenido oportunidad de leer porque necesitaba vuestro beneplácito – pero creo que sería un error, la verdad), pero no me va a dar tiempo a meterlo hoy como Dios manda, así que lo dejamos para el viernes que viene ya sin falta. Existe la posibilidad de que os lo adelante, pero no contéis mucho con ello.

Sed buenos.

Jueves, 11 octubre, 2012

It’s alive!

by Centoloman

Vale, lo admito. Para ir y venir así, casi sería mejor cerrar el temita y dejarse de historias. Pero no, porque le tengo cariño al Blog, a pesar de que a veces lo deje abandonado. Aunque he de confesaros que me durante unos meses me ha costado mucho escribir. Entre leer, ver series y el Twitter… y estudiar, claro, no tenía mucho tiempo. Pero, sobre todo, no se me ocurría de qué escribir. O simplemente no era capaz de poner por escrito las cosas.

Ahora parece que la situación ha cambiado y que las letras salen solas, así que… Bueno, espero que pueda retomar un ritmo normal de posteo. Aunque a saber de qué se me ocurre hablaros.

Para mientras tanto, os hago un pequeño update de lo que he estado haciendo estos meses, que básicamente se basa en dos o tres cositas:

  1. Ya soy sacerdote. Desde el 1 de Julio, para ser más exactos. Así que nada, dejamos la etapa de seminario detrás y se abre una etapa maravillosa delante. Lo cual es ilusionante y abrumador a partes iguales, si bien, todo hay que decirlo, mi vida no ha cambiado mucho, ya que la rutina es más o menos la misma aquí en el Colegio.
  2. Aprobé, por fin, Hebreo. Me costó lo suyo, pero ahí está. Con lo cual ya soy con todo derecho alumno del PIB. Ya estoy cursando (bueno, ya empecé el año pasado después de aprobar el Griego) los cursos normales de la Licencia y la cosa va muy encaminada.
  3. Ha vuelto BSP. Bueno, no es BSP, pero es algo muy parecido. Con toda la gente buena que había por allí. La cosa es que nos juntamos un día por Facebook y uno nos dijo: “¡Oye, mirad este plagio de BSP!” Y nos fuimos. Y lo que en principio fue un poco reivindicar la identidad de BSP y acabar con el plagio se convirtió en el principio de una gran amistad. A ver qué sale de ahí… Por lo de pronto, ha renacido la FFF, con energías renovadas y, con ella, las musas han retornado a casa. ¡Si hasta Nalya se ha puesto a terminar (por fin) su fic). ¿Quieres probar? Vente a Bleach-ES.
Viernes, 24 febrero, 2012

Freaklances

by Centoloman

Hace un par de semanas, un compañero del Colegio Español me pasó el enlace a una serie de animación que se centraba en el mundo de los diseñadores gráficos, el márketing y la publicidad freelance. Viene de la mano de Julio Garma, de Visualmente, que ejerce de guionista, y Álex Otero, que se encarga de la parte gráfica.

Hoy, que no tenía realmente mucho que hacer (sí, ya sé, podía ponerme a, por ejemplo, escribir) y, aprovechando que son apenas 16 capítulos de no más de 5-10 minutos cada uno, me la he visto y la verdad es que me ha encantado. Tiene un dibujo llamativo, muy buena calidad gráfica y los guiones están bastante bien conseguidos, aunque no sean una maravilla. Por eso quería compartirla con vosotros. Os dejo con el primer capítulo, los demás podéis encontrarlos en su blog.

Freaklances Capítulo 01: El Renacer from freaklances ‘la serie’ on Vimeo.

Martes, 21 febrero, 2012

Reconectar

by Centoloman

Hacía tiempo, lo confieso, que no me ponía tan nervioso por culpa de unos exámenes. Por eso, después del voluntario parón que hice llegando a las navidades, apenas he tenido tiempo para otra cosa que no fueran “los palitos y los puntitos”, es decir, para el Hebreo y el Griego, que eran mis dos grandes rivales de este febrero. Bueno, miento, no dejé ni al Depor ni las series, que tampoco es bueno no desconectar.

Ahora que ya ha pasado el vendaval con resultados más o menos positivos (podría haber sido mejor) toca volver a reconectar con el mundo. Y eso supone volver al cole, volver a estos lares, volver a la página de word donde estaba en ciernes la saga final de Akano y ese tipo de historias. No es fácil, la verdad, que la falta de costumbre a uno le nubla las ideas, pero como no me gusta dejar esto de lado, aquí queda este post. Aunque solo sea para romper el hielo

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Domingo, 11 diciembre, 2011

Elogio de la calma

by Centoloman

Kelsey Grammer como Tom Kane, Alcalde de Chicago

Ayer hablaba Mar de esos adjetivos casi omnipresentes en la crítica de los episodios televisivos o de series completas. Habla de “tramposo”, “de relleno”, “sobrevalorado” o “familiar”. Yo hoy voy a añadir uno más a su lista. La famosa crítica de “esta serie es demasiado lenta.” La propia Mar habla algo de esto mismo y, también, el martes, Crítico en Serie hablaba de la manía de ciertos productores (cierto productor) de quemar trama a pasos apresurados. En lo esencial coincido prácticamente al 100% con ambos.

A muchos espectadores y críticos de televisión les cuesta ver que una serie se tome su tiempo en narrar las historias. Se prefiere lo acelerado, lo emocionante un capítulo detrás de otro. Y se llevan las manos a la cabeza cuando la serie se toma su tiempo para dejar respirar las tramas. En las comedias, este recurso de pausar la narración es menos necesario (y a veces es contraproducente), pero en los dramas es importantísimo. Luego hay quejas de que los personajes no evolucionan, de que las cosas se acumulan, de que las tramas parecen huidas hacia delante… ¡pero si no les has consentido que el ritmo se racionalizara!

Hay dos series, Boss y Boardwalk Empire (curiosamente las dos terminan sus correspondientes temporadas – ambas espectaculares, por cierto – este fin de semana, la primera el viernes pasado y la segunda esta noche) que hacen de imponer un ritmo narrativo decididamente pausado, con escenas largas y muchísimo detallismo, una virtud que las aproxima hasta la excelencia. Hasta el punto de que para mí son los dos mejores dramas hoy en día en pantalla. Por encima, incluso de Mad Men, de la que ya hablé en alguna ocasión.

Ojo, no hablo de la lentitud por la lentitud, sino de saber manejar los ritmos según te lo pida lo que quieras ver. Ambas series arriba mentadas tienen en común esto mismo. Son capaces de, manteniendo ese ritmo calmado, detallista, acelerar la narración cuando la trama lo exige. Sin que la serie ni los personajes se resientan. Y precisamente eso es lo que las convierte en auténticas piezas de arte televisivo. Pero, por ejemplo, ayer leía un tweet en el que se decía que el gran punto a favor que tiene el Doctor Who Clásico frente a la serie actual es que al ser los seriales más largos, las tramas pueden respirar. Y sí, sería un gran punto a favor, si realmente aprovecharan esto o si realmente le conviniera a los seriales.

En resumen, que caracterizar (y despreciar) una serie por su ritmo o por su falta de ritmo es un error si se hace a priori. El ritmo tiene que cuadrar con la trama, con la serie, con la propuesta narrativa. Porque muchas veces, lo lento, es mejor que lo atropellado.

Domingo, 4 diciembre, 2011

Classic Doctor Who XXIII (S03A07: The Celestial Toymaker)

by Centoloman
Esta entrada pertenece a una serie de posts. Puedes ver el resto aquí.

Si os acordáis, la semana pasada nos habíamos quedado con el suspense de que algo pasaba con el Doctor. Después de un final realmente feliz con todo lo ocurrido en el Arca, los guionistas, en un cliffhanger de esos que en la primera temporada eran habituales pero que hacía tiempo que no teníamos, decidieron dejarnos con el susto. ¿Y a dónde nos lleva el cliffhanger? Pues posiblemente a uno de los seriales más surrealistas de toda la serie. De hecho, con el capítulo de la feria en The Chase, es lo más surrealista de esta primera etapa de Doctor Who.

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Miércoles, 30 noviembre, 2011

Dos nombres para primera

by Centoloman

Hacía tiempo que no escribía de mi Depor. Desde el mayo fatídico. Me había planteado hacer algo para el derbi pero una cosa llevó a la otra y decidí no hacerlo. Pero tampoco quiero dejar más pendiente esto, que me sabe mal. Y quería hablaros de los dos jugadores que veo yo que serán o que deberían ser claves en nuestro regreso a primera. Claves, sobre todo, en contraste al año pasado. Por eso no voy a hablar de hombres de los que ya se esperaba su importancia: Aranzubía bajo palos, el oficio de Colotto en defensa, la magia de Valerón o la entrega de Guardado. No, son dos nombres que no han brillado demasiado hasta ahora vestidos de blanquiazules. Porque ninguno de los dos son precisamente recién llegados:

Juan Domínguez

Si alguien me preguntara quién sería el gran puntal que faltaba en el centro del campo del Depor (una de las causas últimas del descenso), yo hubiera optado este año por Alex Bergantiños. Un mediocentro con solidez, experiencia en Segunda y con llegada. Pero resulta que Alex no está haciendo, en términos generales, una buena temporada.

Por fortuna, otro canterano ha mostrado que, por fin, está preparado para llevar la manija del Depor: Juan Domínguez. Y digo “por fin” porque se había convertido en la típica eterna promesa. De jugador que está ahí pero no da llegado. A mí me tenía la impresión de un jugador sin carácter, con muy poca sangre… Pues bien, ha dado un pase adelante y se está convirtiendo en uno de los grandes puntos de referencia del juego del Depor. No es un mediocentro defensivo, pero con un hombre detrás que le sostenga, puede ocupar un puesto que lleva mucho tiempo vacío en el Depor, desde que Sergio dio ese bajón de calidad (motivado, en parte, por la falta de un mediocentro como Mauro que le cubriera las espaldas). Es algo que le hacía mucha falta al Depor. Y su capacidad de combinar con Valerón (o con Juan Carlos, otro canterano que está llamado a subir con vista a no mucho) va a ser fundamental.

Viendo el nivel que ha mantenido, sobre todo, desde el partido contra el Celta hace un par de semanas, esto parece ser una obviedad. Más discutido, y seguramente me quede prácticamente solo defendiendo esto, es el otro nombre. Otra de esas eternas promesas de la “cantera” blanquiazul, que lleva vagando (y nunca mejor dicho) por el primer equipo ya cuatro temporadas.

Lassad Nouioui

Hablo del tunecino Lassad Nouioui. Un delantero con un trato del balón muy bueno, un disparo muy duro perfecto para el disparo de media distancia… Con un físico desgarbado y unas formas un poco extrañas, quizás. Su problema siempre ha sido su fragilidad física, que ha cortado lo que podría haber sido una enorme proyección. El otro, es, como le ocurría a Juan Domínguez o al ahora atlético, Adrián (que yo sigo sosteniendo que si aquí no se cubrió de gloria es porque se empeñaron en ponerlo donde no debían o con quien no debían), un problema de actitud, al menos de expresión de esa actitud. De esos jugadores que parecen que fluctúan por el campo porque toca.

Lassad, además, no es un punta punta. No es un delantero centro al uso, un 9. Es más un segundo punta, un hombre que llega al hueco que le abre el nueve. Por eso, los deportivistas ven más en el puesto a Xisco, que lleva toda la temporada lesión tras lesión, un delantero más apropiado que el tunecino. O a Riki, que ha tenido una cierta regularidad a lo largo de estos años. Y lo que yo llevo dicho de él no es precisamente muy bueno.

Entonces, ¿por qué? Creo que el juego al que quiere jugar el Depor exige más un delantero con toque que un delantero con remate. Exigen un delantero que prolongue la filosofía de toque de Juan Domínguez, Valerón, Bruno Gama (el mejor fichaje de este año, aunque no lo pudimos estrenar hasta hace nada) y Guardado – que yo creo que es el centro del campo del Depor, con un mediocentro de corte defensivo, sea Alex, sea Jesús Vázquez, sea Borja. Mejor Lassad y Riki que Xisco, por tanto. Y mejor Lassad que Riki, que tiene una cierta tendencia perniciosa al individualismo y no tiene tanta calidad como él.

Además, puede ocupar el puesto teórico de Valerón (salvando las distancias) en circunstancias determinadas, ya que al canario hay que dosificarlo también. Viendo el rendimiento de Juan Domínguez jugando de 8 y que Oltra no cuenta con Juan Carlos, Lassad parece mejor opción que Guardado, Gama – ambos rinden mejor en la banda – y el excesivamente individualista Salomão.

Y creo sinceramente que, si se deposita la confianza necesaria en Lassad, él responderá. Sobre todo con el estilo al que parece querer jugar el Depor. Y ahora hay una novedad más. Hay un centro del campo, que es algo que no teníamos hacía mucho tiempo. Y eso le va a beneficiar a él, porque le llegarán balones, no tiene ya que perseguirlos.

Podríamos nombrar también a Bruno Gama y a Salomão, los dos interiores-extremos portugueses que nos hemos traído este año. Los dos de una gran calidad. De hecho, Salomão está siendo un jugador de esos que marcan la diferencia aunque peca de un excesivo individualismo. Por eso a mí me gusta más Bruno Gama, de hecho.

De todas formas, el gran problema y el gran quehacer del Depor no está del mediocampo hacia delante (de hecho, el Depor es el equipo más goleador de Segunda, junto con el Celta y el Barça B), sino del mediocampo hacia atrás. La defensa del Deportivo (todas las líneas) está siendo desastrosa, tanto la línea de centrales como los laterales o los medioscentros. Especialmente los laterales. Es un peligro que aquello que ha definido al equipo en los últimos años, el orden táctico, se esté yendo al garete. Aranzubía tiene que ejercer demasiadas veces de santo y eso nunca es bueno.

Eso, y mejorar el rendimiento fuera de casa (7 puntos, el peor visitante de los 11 primeros). Para subir (ese es el objetivo, no lo olvidemos) no basta con ser el mejor local.

Martes, 29 noviembre, 2011

Vivo en un país al que…

by Centoloman

Vivo en un país, Italia, al que hace pocas semanas le impusieron un Presidente de Gobierno (Primer Ministro, para ser exactos) desde fuera, Mario Monti. Vivo en un país, Italia, que está al borde del desastre, del rescate económico. Lo cierto es que yo apenas leo la prensa en Italia, pero poco que uno va viendo y oyendo aquí se vivió más en el sentido del fin de Berlusconi que como la llegada de Monti sin pasar por las urnas. Al menos esos días. En eso y en ver quiénes serían los nuevos ministros (por cierto, Andrea Riccardi, el fundador de un movimiento católico laical es ahora Ministro de Cooperación Internacional y Desarrollo, algo impensable por otros lares).

Pero ahora que la cosa está más calmada, parecería probable que las cosas fueran también en otra línea. Mi madre me preguntaba por ello hoy, y creo que es algo a que muchos compartimos. Y que este vídeo, que conocí el otro día a través de un post de José A. Pérez, de Mi mesa cojea, sintetiza perfectamente. Y que yo, a pesar de no ser precisamente euroescéptico como Nigel Farage, comparto en un alto porcentaje.

 Sin embargo, al menos aquí en Roma, a penas se ve mayor inquietud o movilización social por ello. Lo comentaba hoy con compañeros de la diócesis que salimos a cenar. Debe ser que aquí están acostumbrados a que es así como se ponen y deponen los gobernantes. Fue así en la República, era así en el Imperio… y hasta hoy.